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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2019

Ospina diagnostica a Cali

Horacio Duque
Rebelin


No son pocos los problemas de Cali, la tercera ciudad de Colombia y la capital del Sur Occidente colombiano.

Cali es una joya histrica y un santuario urbano que atrae miles de seres humanos del Pacifico colombiano. La ciudad alberga casi 250 mil vctimas de la violencia y ms de 300 reincorporados de las Farc que demandan una pronta accin de sus dirigentes.

A Cali la asedia la inseguridad, los problemas de micro trfico, el consumo de drogas, la violencia letal del narcotrfico y las otras plagas del mundo urbano contemporneo.

El derecho a la movilidad es mnimo, pues los problemas del transporte brotan por todo el territorio. Su sistema de transporte masivo (MIO) no es suficiente y presenta serias fallas en perjuicio de los habitantes de las comunas ms pobres, tanto de Agua Blanca como de la ladera occidental.

Esta poca de preparacin de las elecciones del prximo burgomaestre de Cali es propicia para la controversia y el examen de todos los males que golpean a las comunidades. Es poca de controversia y lecturas con enfoques diferentes, dependiendo de los intereses polticos y de las cosmovisiones de los candidatos en la competencia.

Jorge Ivn Ospina es el lder con mayor ascendiente y credibilidad de los candidatos postulados, entre quienes se encuentran Roberto Ortiz, Alejando Eder, dos figuras muy ligadas a las viejas y tradicionales formas del poder de la derecha hacendaria, clientelar y violenta. Ortiz es la ficha del tenebroso uribismo que est de regreso con todas sus tropelas conocidas; y Eder es el rostro maquillado de las oligarquas del azcar que hacen riqueza en negocios turbios con las tierras despojadas por los paramilitares a miles de campesinos en el Vichada, el meta y el Guaviare en los llanos Orientales del pas.

Ospina ha construido una propuesta popular y democratizante que, lejos de todo radicalismo hirsuto, se acerca a los apremios de casi tres millones de ciudadanos.

Veamos su lectura y diagnstico de las problemticas centrales de la capital del Valle del Cauca.

El punto de partida de este reputado medico educado en Cuba es su lectura de la configuracin histrica de Cali.

Cali, dice, cumpli este 25 de julio 483 aos. Sus calles han atestiguado el paso de la historia: primero, los poderes fundacionales de una conquista feroz; luego, hace doscientos aos, levantando su voz de libertad e independencia, el trnsito de la comarca colonial al villorrio republicano; despus, la formacin de una ciudad capital en el centenario de la Repblica y la emergencia de una ciudad masiva hace apenas cinco dcadas. Esa su apretada lectura de la historia de la ciudad que quiere gobernar, hoy convertida en Distrito Especial, Deportivo, Cultural, Turstico, Empresarial y de Servicios con un nuevo horizonte del territorio urbano y rural, proyectando la figura administrativa de Distrito Especial hacia articulaciones como ciudad-regin con perspectivas de rea metropolitana [1] .

Sin embargo, agrega Ospina, para avanzar en la perspectiva del progreso, es necesario afrontar y revisar las condiciones en las que se desarrolla el diario vivir de la Cali de hoy. Veamos, sugiere, algunas de ellas:

Tenemos indicadores de alta vulnerabilidad, de riesgo fsico y social, de fragmentacin y segregacin territorial que restringen la sustentabilidad del territorio en el corto y mediano plazo.

Rectificar el manejo del territorio.

Seala que los estudios recientes de microzonificacin de la base natural y la estructura ecolgica principal, los indicadores de cambio climtico, los estudios de riesgo y vulnerabilidad fsica del municipio, y los indicadores sociales de la encuesta SISBEN, evidencian la necesidad de asumir un camino de rectificaciones y reconciliaciones histricas mediante la gestin integral de nuestro ordenamiento territorial.

Se ha hecho ciudad contra las aguas.

En muchos casos hemos construido nuestra red de hbitat rural y urbano contra las aguas que nos circundan; nuestras fuentes hdricas han sido mal administradas y contaminadas. A partir de ese error estratgico llegamos a situaciones que afectan la prestacin de los servicios pblicos de acueducto, alcantarillado y aseo, con deficiencias en el almacenamiento de agua, en la gestin adecuada de residuos y en las redes de agua potable, afectando nuestras fuentes superficiales y subterrneas y la calidad de vida de nuestros entornos.

Malas Plantas de Tratamiento de Aguas.

Del mismo modo, hay precariedad en las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs) pues no estn debidamente ubicadas, articuladas y gestionadas como sistema integral sobre el territorio, en beneficio de toda la cuenca del ro Cauca.

Corregir las condiciones del hbitat.

Las condiciones de hbitat demandan tambin de respuestas, tanto en el plano de la vivienda, en el cual tenemos un sostenido dficit cuantitativo y cualitativo, como en el mbito del espacio pblico que sostiene una tasa deficitaria de metros por cada ciudadano.

La movilidad es un desastre.

Nuestros sistemas y modalidades de movilidad no estn suficientemente estructurados; la infraestructura, tecnologa y gestin, resultan insuficientes para las magnitudes, caractersticas y demandas ciudadanas, lo que se refleja en altos niveles de congestin, inseguridad y contaminacin.

POT intil y limitado.

En ese contexto es evidente la fragilidad en la implementacin y gestin del Plan de Ordenamiento vigente (2014) y la debilidad de sus instrumentos de aplicacin (Planes Parciales Zonales) y de control (Expediente Municipal). Para ponerlo en prctica con un sentido de justicia territorial y participacin ciudadana es necesario complementarlo con los aspectos especficos que demandan las dinmicas poblacionales y territoriales, especialmente con las nuevas condiciones de Distrito Especial.

Cali, polo de atraccin habitacional.

Somos un polo de atraccin habitacional y financiera para poblaciones de distintos sectores del pas, algunas empujadas por la pobreza y el conflicto armado, lo que ha generado una presin demogrfica, y un desarrollo inmobiliario y espacial desordenado y con precarios diseos. La coyuntura migratoria dinamizada por la crisis de Venezuela, trae nuevos pobladores hacia las zonas de desarrollo urbano incompleto y a ocupar el escaso espacio pblico.

Crece la marginalidad urbana.

La ciudad emergente resulta masificada en las mrgenes, su hbitat es frgil, especialmente en los sectores populares asentados en condiciones precarias, con desorganizacin en la movilidad, en el uso del espacio pblico y en el trmite cotidiano de las relaciones vecinales, comunitarias, productivas y ciudadanas.

Una crisis de la vida.

En ese horizonte, estamos enfrentados a una crisis de la vida en el territorio urbano, que resulta de la emergencia desatendida, de la vulnerabilidad en los diversos mbitos cotidianos y ciclos vitales del conglomerado humano y del tejido socio-ecolgico.

Poblacin en riesgo.

Prima aqu el riesgo de la poblacin infantil, de la adolescencia, la vejez y la juventud, de las mujeres, de los grupos tnicos, de la poblacin en situacin de discapacidades, de los grupos de diversidad sexual y de los otros seres sintientes. En general, estos mbitos de riesgo afectan el conjunto de la caleidad que se percibe a s misma con crecientes niveles de inseguridad humana.

Las nuevas violencias urbanas.

Llama la atencin que el perfil epidemiolgico del municipio indica que los homicidios a partir de 2015 han dejado de ser la primera causa de muerte, que las enfermedades hipertensivas han pasado de ser la 9 causa en 1999 a colocarse paulatinamente en el primer lugar, que otras enfermedades del sistema respiratorio y las neumonas son dos veces ms mortferas que los homicidios. Se observa tambin que los accidentes con vehculo automotor son hoy la 9 causa de muerte, manteniendo el mismo lugar prcticamente desde finales del siglo pasado. Muchas de estas causas pueden ser atendidas mejorando las condiciones y modos de vida mediante acciones preventivas y de superacin de crculos de pobreza.

Continan las violencias sociales con alta letalidad.

Sobrepasamos el nmero de cincuenta mil personas asesinadas en los ltimos cuarenta aos, lo que ha ocasionado un estado crtico de adaptacin a las lgicas de la violencia y las mafias que se despliegan cclicamente entre el crimen organizado, la puerta giratoria de lo ilegal y legal, y las manifestaciones cotidianas de intolerancia que se anidan en patrones patriarcales de negacin de la diferencia y violencias de gnero, especialmente contra la mujer y las comunidades LGTBIQ+, sin dejar de lado las violencias contra los animales y contra la naturaleza y los otros seres sintientes.

Crecimiento del micro trfico.

Ante estos fenmenos, entre los cuales el ms crtico es el crecimiento del micro trfico, las respuestas han insistido en una lgica del resultado, sin consolidar polticas pblicas y procesos que involucren el conjunto de la sociedad y a las instituciones en un modelo de seguridad ciudadana transversal que genere ambientes, condiciones y experiencias de convivencia pacfica estables.

Los ciclos de deshumanizacin.

Muchos casos de exclusin, inequidad y falta de oportunidades estn evidenciando ciclos de deshumanizacin y dificultades de acceso a ingresos econmicos, alimentacin y salud, determinantes de informalizacin y sufrimiento social.

Crece la economa y sigue la pobreza.

Segn los indicadores publicados por gremios, y calificadoras financieras, entre el 2008 y el 2018 la economa del Valle del Cauca y de Santiago Cali ha crecido; sin embargo, eso no se refleja en las condiciones de vida de los ciudadanos. Aunque en algunos casos se han mejorado los indicadores de pobreza, han surgido nuevas formas de ella que problematizan los avances en el plano socio-econmico.

Desempleo crtico.

Para la poblacin calea el desempleo es un factor crtico que se mantiene en un indicador fluctuante entre 12% y 13%, pero la informalidad hasta el 2018 alcanz el 47%, una de las ms altas del pas despus de Bucaramanga y Barranquilla. Este indicador, casi invariable en las ltimas dcadas, es un sntoma de las dificultades que hemos tenido para relacionar procesos productivos con bienestar y servicios para la mayora de las comunidades, especialmente para la poblacin afrodescendiente e indgena del rea urbana, configurndose una segregacin racial y socio espacial.

La perversa relacin de derechos y deberes.

En esos contextos la relacin entre derechos y deberes sigue capturada por lgicas asistenciales y subsidiarias. Asuntos como la salud se agotan en estrechos mrgenes de atencin puntual a sntomas, sin previsiones, diagnsticos y tratamientos eficaces, ms lejos an estamos de una promocin eficaz de modos de vida saludable.

Las aberrantes discriminaciones sociales. Patriarcalismo y racismo en Cali.

La situacin de discriminacin por gnero, generacin y etnia mantiene indicadores preocupantes que evidencian la persistencia de patriarcalismos, racismos y discriminaciones que devienen en exclusiones letales. Aspectos claves de las polticas sociales en relacin con la salud mental, la educacin, especialmente de la primera infancia, la seguridad alimentaria, la productividad prioritariamente de la juventud y la tercera edad, que son referentes sensibles para la preservacin de diversos modos de vida familiar, no se logran consolidar con modelos sostenibles de accin pblica que involucren a la ciudadana.

Tenemos una educacin precaria y de clase.

En esa perspectiva, la educacin en todos sus niveles y modalidades, factor clave para el desarrollo de capacidades humanas que permite romper crculos de exclusin y pobreza, es precaria desde el punto de vista de la gestin pblica. Cali tiene una gran infraestructura formada en dcadas de trabajo colectivo: 91 instituciones educativas oficiales, 342 sedes, 167.260 estudiantes (SIMAT noviembre de 2018), 5.949 docentes; sin embargo, los indicadores de calidad (las Pruebas Saber tienden a ser de niveles insatisfactorios y en varios casos por debajo de la media nacional), la cobertura (especialmente en primera infancia), la desercin escolar (con una tasa global aproximada del 3.2) y la convivencia escolar evidencian situaciones crticas. En el 2017 tenamos aproximadamente 110 mil nios y jvenes por fuera de la escuela y no es seguro que a la fecha hayamos frenado esa tendencia. Uno de cada tres jvenes no logra transitar de la educacin media a la superior y entre quienes logran entrar, la desercin es alta y se da en los cuatro primeros semestres, entre otras razones, por el bajo nivel acadmico con que llegan los estudiantes, por la situacin econmica familiar, por el choque cultural que soportan provenientes de contextos sociales y tnicos distintos y por la presin de entornos de consumo de sustancias psicoactivas.

Educacin no democrtica y violenta.

La escuela calea es afectada por mltiples barreras de acceso y permanencia, por contextos de violencia escolar, juvenil y de gnero, por el microtrfico, adems de las insolvencias familiares para acceder al derecho a la educacin, las diagnosticadas deficiencias en infraestructura de las instituciones educativas y las carencias de formacin de los docentes para educar en contextos de diversidad.

Los problemas institucionales de la Alcalda.

Es posible identificar que a pesar de la reciente reforma administrativa 0536 del ao 2016 se mantienen problemas de sistematicidad y aplicacin de procedimientos institucionales, por su alejamiento de la realidad territorial, y se observa una distancia entre los planes operacionales de las agencias del municipio y las necesidades y demandas ciudadanas, especialmente en la provisin de servicios y en la generacin de oportunidades para el bienestar colectivo. As mismo, se advierte una carga administrativa cada vez ms ineficiente en desmedro de las actividades misionales que el gobierno local debera priorizar.

Mas instituciones y menos institucionalidad.

Hoy tenemos ms instituciones, pero no necesariamente ms institucionalidad con capacidad de integrar y proyectar la vida colectiva con sentido contemporneo.

No hay construccin de ciudadana.

Esta situacin no contribuye a generar ciudadana, pues los lazos de solidaridad, de vecindad, de vida comunitaria, no logran ser abordados y/o relacionadas por las instituciones existentes en funcin de trascender los intereses particulares hacia los bienes comunes e intereses generales, que requieren mayor msculo cientfico-tcnico, de conocimiento y capacidad tecnolgica y operativa de respuesta desde una perspectiva de derechos y menos acciones de carcter filantrpico y/o asistencial.

Cali: escenario de integracin intertnica.

Lo que observamos de Cali es el espacio perfecto donde se integra lo negro, indio, mulato, blanco, chocoano, caucano, nariense, antioqueo; adems lo del eje cafetero, del Tolima grande, donde nos mezclamos unos y otros para poder constituir nuevas identidades y nuevas apuestas de vida.

Falta ms energa colectiva entre los caleos.

En medio de nuestros grandes atributos intertnicos e interculturales, de nuestros grandes potenciales culturales, de nuestra prdiga cadena productiva de artes populares, de nuestro robusto dinamismo como centro socio-econmico y capital poltica administrativa, nos falta ms energa colectiva para hacer de esas ventajas comparativas fuentes de valor y relevancia frente al pas urbano y regional.

Cali, capital del Sur Occidente colombiano.

Son las cotidianidades productivas de supervivencia, los flujos migratorios y las movilidades socioculturales las que nos otorgan un lugar como capital del Suroccidente y en fuerte conexin con el Pacfico, pero hace falta potenciar esas posiciones ganadas histricamente hacia nuevos umbrales.

Una perspectiva visionaria del nuevo Distrito Especial.

All se instala una perspectiva visionaria del nuevo Distrito Especial como rea con potencial metropolitano que genere productividad, urbanismo, servicios y cultura ciudadana, en conexin con el concierto de las ciudades del mundo.

Reinventar a Cali.

Cali ha de reinventarse en sus relaciones humanas, en sus vnculos rurales y urbanos, en sus dinmicas de metropolizacin y regionalizacin progresiva, en su relacin con la red de ciudades del sur y del Pacfico colombiano y en su proyeccin internacional, siempre en beneficio de la caleidad y vallecaucanidad, con un sentido de inclusin y democracia.

Sobre este cuadro social, econmico, poltico, cultural y territorial, Ospina como un atinado lder que se ha construido en la adversidad promovida por la vieja oligarqua calea plante su propuesta y horizonte programtico para conducir a Cali en los prximos 4 aos en condiciones de paz, igualdad, equidad y democracia.

Vamos a mirar en detalle sus iniciativas de cambio.


Nota

[1] Para cualquier consulta del Programa de Ospina mirar el siguiente enlace electrnico consultado el 12 de septiembre del 2019 file:///C:/Users/EQUIPO%203/Downloads/Revista%20Programa%20de%20Gobierno%20(1).pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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