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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2019

Normas internacionales del trabajo, se ratifican pero no se rectifican

Eduardo Camin
Estrategia


Una campaa de la Organizacin Internacional del Trabajo para que los pases ratifiquen las normas internacionales del trabajo, entre elllas la jornada laboral de ocho horas, la licencia remunerada de maternidad o el salario mnimo, est dando sus frutos, inform el organismo de Naciones Unidas.

En efecto, casi una tercera parte de los estados miembros de la OIT han respondido al llamamiento, que se vio intensificado por la Campaa de ratificacin de comienzos de 2019. La pregunta es si es cierto que se respetan las jornadas laborales, la licencia de maternidad, el salario mnimo, en un mundo en crisis donde crece el desempleo y la precarizacin.

Corinne Vargha, Directora del Departamento de Normas Internacionales del Trabajo de la OIT record que "A veces asumimos que la jornada laboral de ocho horas, la licencia remunerada de maternidad o el salario mnimo como algo natural, pero en realidad hay que tener en cuenta que el origen y fundamento de esas instituciones son nuestras normas internacionales".

"Las nuevas ratificaciones indican que dichas instituciones aaden valor real a nuestra vida y a la de las generaciones futuras, pero tambin que sigue habiendo margen de mejora, aadi.

Las normas internacionales del trabajo forman parte de la esencia de la labor de la OIT. Desde su fundacin en 1919, la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) ha adoptado 190 Convenios y 206 Recomendaciones sobre cuestiones tan diversas como el trabajo infantil, las horas de trabajo y los derechos de la gente trabajando a bordo.

Las ms recientes son el Convencio y la Recomendacin relativo a la violencia y l acoso en el lugar de trabajo, adoptados por la CIT del Centenario de junio de 2019.

Pese a que estas normas internacionales del trabajo han mejorado la vida de millones de personas, sigue habiendo muchos problemas en el mundo laboral, ya que nuevas fuerzas estn transformando el lugar de trabajo, en particular el desarrollo tecnolgico, el cambio climtico, los cambios demogrficos y la globalizacin. Por ello, las normas internacionales del trabajo son ms pertinentes que nunca.

La elaboracin y la ratificacin de estas normas, as como el control de su aplicacin, son los instrumentos fundamentales de la bsqueda de justicia social de la OIT. Son una pieza clave para hacer realidad el compromiso de crecimiento econmico duradero, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, conforme a lo previsto en la Agenda para el Desarrollo del 2030, dijo Beate Andrees, Jefa del Servicio de Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo de la OIT.

En junio ltimo se produjo la cifra rcord de 23 ratificaciones durante la Conferencia Internacional del Trabajo del Centenario. Entre los instrumentos ratificados cabe citar el Convenio sobre la peores formas de trabajo infantil, de 1999 (nmero 182), al que le falta una ratificacin para ser el primer Convenio de la OIT en lograr la ratificacin universal, y uno de los primeros en la historia de la ONU.

Cuando el Convenio sobre la seguridad social-norma mnima, de 1952 (nmro 102) logre las dos ratificaciones que le faltan, se habr cumplido la meta de 60 ratificaciones para finales de 2019.

La otra cara del informe

Al leer este comunicado de la OIT, uno puede sentir que la norma es la gua suprema de la felicidad y que el simple hecho de ratificarla es el instrumento ideal de la justicia universal.

Sin dudar de la importancia regulatoria y el papel que desempea la OIT, en la materia, no podemos dejar de puntualizar que detrs de cada Convenio, detrs del marco regulatorio, de tal o cual referencia laboral, hubo sudor, lgrimas y luchas fratricidas.

Quizs as se pueda entender mejor si estamos (o no) en un momento parecido de la historia, un momento de cambio. La historia parte de la Revolucin Industrial, cuando las compaas del capitalismo incipiente intentaron maximizar la produccin de sus fbricas mantenindolas en funcionamiento durante tantas horas como fuera posible, por lo general implementando una jornada de trabajo de sol a sol.

pocas difciles de salarios sumergidos, por lo que los mismos trabajadores realizaban extenuantes jornadas solo para salir adelante, y esto incluyendo el envo de los propios hijos a trabajar en las fbricas, en lugar de educarlos.

Con tan poca representacin, educacin u opciones, los trabajadores de las fbricas tambin tendan a trabajar bajo unas condiciones horribles. Un da de trabajo tpico duraba entre 10 y 17 horas al da, y, adems, seis das a la semana. As que, dada la situacin, hubo un momento en la historia donde alguien decidi dar un paso al frente.

En 1810, Robert Owen difundi la idea de que la calidad del trabajo de un obrero tiene una relacin directamente proporcional con la calidad de vida del mismo, por lo que, para cualificar la produccin de cada obrero, es indispensable brindar mejoras en las reas de salarios, vivienda, higiene y educacin; prohibir del trabajo infantil y determinar una cantidad mxima de horas de trabajo, de diez horas y media, para comenzar.

Para 1817 formul el objetivo de la jornada de ocho horas y acu el lema de ocho horas de trabajo, ocho horas de recreo y ocho horas de descanso (8 hours labour, 8 hours recreation, 8 hours rest). Desafortunadamente para muchos, esto no ocurri del da a la maana, aunque durante gran parte del siglo XIX se aprobaron una serie de leyes de fbricas que fueron mejorando constantemente las condiciones de trabajo y reducan las horas para los trabajadores.

Mientras tanto, a las mujeres y los nios en Inglaterra se les concedi el da de diez horas en 1847. Por su parte, los trabajadores franceses ganaron el da de 12 horas despus de la Comuna de Paris 1848. Un da laboral ms corto y mejores condiciones de trabajo fueron parte de las protestas generales y la agitacin por las reformas de la poca y, sobre todo, con la aparicin temprana de los sindicatos.

Poco despus, la Asociacin Internacional de Trabajadores asumi la demanda de una jornada de ocho horas en su Congreso en Ginebra en 1866, declarando que la limitacin legal de la jornada laboral es una condicin preliminar sin la cual todos los intentos posteriores de mejora y emancipacin de la clase trabajadora deben demostrar abortivo. El Congreso propuso ocho horas como el lmite legal de la jornada laboral.

Karl Marx lo consider de vital importancia para la salud de los trabajadores, escribiendo en 1866 que al extender la jornada laboral, por lo tanto, la produccin capitalista ... no solo produce un deterioro de la fuerza de trabajo humano al robarle su condiciones morales y fsicas normales de desarrollo y actividad, tambin produce el agotamiento prematuro y la muerte de esta fuerza de trabajo misma.

A finales de mayo de 1886 varios sectores patronales estadounidenses accedieron a otorgar la jornada de ocho horas a varios centenares de miles de obreros. El xito fue tal, que la Federacin de Gremios y Uniones Organizadas expres su jbilo con estas palabras: Jams en la historia de este pas ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales".

"El deseo de una disminucin de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora haban permanecido indiferentes a la agitacin sindical, aadi la Federacin.

Las identidades asociadas al mundo del trabajo se reinventan en otras formas de agregacin colectiva. En este sentido, la recuperacin neoliberal del modelo privatista de la regulacin jurdica de las relaciones laborales, sin otros lmites que las reglas del mercado y la conversin del trabajo humano en una mercanca ms, produce una dispersin y fragmentacin total del modelo de estado social.

Y, como consecuencia, el debilitamiento del proteccionismo en el campo de los derechos laborales individuales, la seguridad social y el derecho colectivo, ms all de las ratificaciones, las cuales muchas veces no son mas que papel mojado.

La propia negociacin colectiva dej de ser un acuerdo bilateral para convertirse en un acuerdo de adhesin al ser el empleador quien establece las condiciones colectivas laborales por situaciones de facto sobre la base de la necesidad de la supervivencia del trabajador.

La organizacin sindical se ve presionada a firmar dado su progresivo debilitamiento, producto de la intolerancia cultural, el miedo a la prdida del trabajo; bajo la aplicacin del lema prefiero tener un trabajo aunque mal pago, a estar desempleado que rompe con la dignidad humana y el trabajo decente, convirtindose la empresa en una institucin sin control que resiste a la intervencin del Estado y a la injerencia de los sindicatos.

El proteccionismo laboral se transforma en un elemento abstracto, representado en los principios constitucionales del mundo del trabajo: del derecho de asociacin sindical, de la negociacin colectiva y el derecho a la huelga.

Por cierto, el primer pas en adoptar una jornada laboral de ocho horas fue Uruguay, el 17 de noviembre de 1915 en el gobierno de Jos Batlle y Ordez, cuatro aos antes de que naciera la OIT.


Eduardo Camin, Analista uruguayo, acreditado en la ONU-Ginebra, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente original: http://estrategia.la/2019/09/17/normas-internacionales-del-trabajo-se-ratifican-pero-no-se-rectifican/


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