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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2019

Complot contra Venezuela, otro golpe por el petrleo?

Arnold August
Rebelin / counterpunch.org


Despus de la publicacin de los cuatro libros de Dan Kovalik [escritor estadounidense] desde 2017 (The Plot to Scapegoat Russia, The Plot to Attack Iran, The Plot to Control the World y ahora The Plot to Overthrow Venezuela), finalmente ahora estoy cumpliendo la promesa que le hice de escribir esta resea en el momento de la publicacin de su primer libro, hace ya dos aos. Sin embargo la resea es acerca de este cuarto texto, publicado la semana pasada. Aunque podra decir ms vale tarde que nunca, en este caso es realmente una ventaja, puesto que lo que est sucediendo en Venezuela en este momento es quiz el ms importante problema internacional.

No es casualidad que los comentaristas de Venezuela, Cuba, el resto de Amrica Latina, Estados Unidos y otros pases, consideren la experiencia venezolana como lo hacen actualmente (y en diferentes grados), como el epicentro del antiimperialismo o incluso el epicentro de la izquierda antiimperialista. Esta ltima consideracin es de gran importancia. A diferencia de Rusia e Irn, tema de dos de las tres publicaciones precedentes, el componente de una nueva ideologa −y el ejemplo venezolano con el que podemos identificarnos− destaca la enorme importancia internacional de este pas latinoamericano en el hemisferio y ms all de ste. Un mundo mejor es ciertamente posible. Esto no significa subestimar o denigrar de cualquier manera a Irn, cuya revolucin yo apoyo plenamente, o a Rusia, como actor determinante en la configuracin de un mundo multipolar, uno de cuyos ingredientes clave es sin duda el decisivo apoyo a la Revolucin Bolivariana y al Presidente Maduro. Independientemente de lo que se pueda pensar de estas consideraciones acerca de Venezuela como nuevo epicentro, este pas sigue siendo el foco del debate y discusin de las relaciones internacionales y, en particular, de la poltica de Estados Unidos hacia el mundo entero.

En un gesto que Kovalik merece plenamente, el galardonado cineasta y renombrado autor Oliver Stone escribi el prlogo del libro. En ste se establece el tono de uno de los principales temas del libro y las preocupaciones existentes en Estados Unidos y a nivel internacional con respecto a la poltica exterior de este pas y en particular hacia Venezuela. Stone escribe, por ejemplo, que muchos estadounidenses, incluyendo a muchos liberales y a los auto-proclamados izquierdistas, quienes deberan estar mejor informados, se encuentran en contra de ellos y a favor del imperio y su cultura de muerte. Stone indica adems que es increble que muchas de las personas que declaran estar en la resistencia contra estos delincuentes, creen que de alguna manera pueden y podrn lograr una intervencin humanitaria en ese pas.

En esta campaa meditica de falsedades casi sin precedentes, que ha logrado capturar las mentes de personas que se supona eran inmunes a ello, Kovalik pasa a la accin. Este libro voltea la pgina. El autor atrae al lector en el tiempo (una serie que cautiva al lector, lo arrolla, una investigacin factual e histrica) y en el espacio (Venezuela como parte de Amrica Latina y ms all, como vctima de la poltica exterior de Estados Unidos hacia el mundo, especialmente desde la II Guerra Mundial).

El autor de estos estudios dinmicos y simultneos tanto a nivel de los antecedentes histricos como de los actuales conflictos geopolticos, los integra de forma talentosa e innovadora, de manera que logra que su amplia experiencia en el terreno en Venezuela y en otros lugares, cobre vida de forma conmovedora a lo largo del libro. Mientras el lector es absorbido por el anlisis general, de vez en cuando −y cuando es ms necesario− las experiencias humanas que ha acumulado a lo largo de los aos florecen naturalmente en el libro para desarrollar la investigacin, ofreciendo innumerables sorpresas a los lectores. Kovalik cuida que las experiencias no sean acerca de l, sino acerca de las personas entrevistadas: son ellas las protagonistas. A travs de las pginas, sin exagerar, el viaje transporta a los lectores a la hora y al lugar en cuestin, como si se tratase de un zoom sobre un mapa de Google.

Kovalik desarrolla adems una manera original de refutar completa y exhaustivamente la desinformacin impulsada por Estados Unidos, dirigiendo para ello la poltica exterior estadounidense en contra de s misma. Por ejemplo, despus de demoler completamente la idea de que la falla de la red elctrica no fue causada por ese gobierno sino por la mala administracin venezolana, el autor ofrece el ejemplo de Puerto Rico. Resulta notorio el estado ruinoso de su red elctrica causado por una falta total de inters y ausencia de fondos provenientes de Washington. El autor comenta, de alguna manera en un tono irnico, nunca nadie ha reclamado que esta realidad constituya una razn legtima para un cambio de rgimen, tanto en San Juan como en Washington. Alguien podra preguntarse si se trata de una comparacin exagerada. Personalmente no lo creo. Cul es el propsito de escribir un libro acerca de Venezuela si no es para desafiar de forma provocadora al arrogante y presumido pensamiento nico de la lite estadounidense con relacin a pases como Venezuela? Estas ideas y valores predominantes deben ser sacudidos: el futuro de la humanidad depende de ello.

ste es otro de los muchos ejemplos donde autor se ha atrevido a desafiar la corriente dominante del pensamiento. Al confrontar la ayuda humanitaria como pretexto de Estados Unidos para intervenir en Venezuela, Kovalik nos sorprende con el ejemplo del huracn Katrina. Bien hecho! Recordamos que mientras que Estados Unidos administr psimamente los efectos del huracn Katrina, Cuba y Venezuela ofrecieron una importante ayuda humanitaria (entre otros, mdicos y medicamentos) al rea afectada por el Katrina y sus residentes. Estados Unidos rechaz el ofrecimiento. Pensemos en ello. Kovalik revel el engao: Ni Castro ni Chvez amenazaron con asaltar a Estados Unidos para proporcionar la tan necesaria ayuda, ni la prensa trat la negativa de Estados Unidos, como lo hicieron algunos, de alto crimen.

Dado el ttulo del libro y su enfoque en el petrleo, podra tenerse la impresin de que el autor no trata la cuestin del chavismo como una importante y creciente tendencia ideolgico-poltica en Amrica Latina. De hecho, tuve esa duda antes de profundizar en el libro. He descubierto, como seguramente otros lo harn, que nada estaba ms lejos de la verdad. En los captulos 3 y 4, relacionados con los antecedentes de la situacin actual, el lector es atrado al corazn del chavismo. Sin embargo, no existe el menor indicio de la orientacin ideolgica del autor de la cual yo no sea consciente. Los hechos y las importantes ancdotas de la experiencia directa, basadas en las extensas y frecuentes visitas a Venezuela, hablan por s mismos. Los lectores podrn llegar a sus propias conclusiones acerca de la esencia de esta ideologa, as como muchas personas (individual o colectivamente) exploran alternativas al capitalismo y al agresivo status quo imperialista.

En el Captulo 3, 1989, ao de las masacres histricas de las que usted nunca ha escuchado hablar (1989 The Year of Historic Massacres Youve Never Heard Of), el autor se asegura de que los lectores sean plenamente conscientes de la importancia histrica de lo que ocurri aquel ao. Haba usted escuchado hablar de esto? De forma anecdtica, Kovalik afirma que su software de corrector ortogrfico reconoce el trmino Tiananmen pero no el de Caracazo (tampoco el mo: acabo de comprobarlo!). Estados Unidos selecciona sus acontecimientos histricos que favorecen sus propios intereses. El Caracazo fue −y no− tal evento. Despus de todo, fue tan slo un levantamiento popular multitudinario contra las polticas neoliberales impuestas por Estados Unidos, en el que fueron asesinados cientos, sino miles de ciudadanos. No obstante, Kovalik nos presenta este evento como muchos otros en el libro, a travs del testimonio de un ex sacerdote catlico de Estados Unidos quien vivi en Venezuela durante varios aos: en cuanto a Chvez, un soldado comn en el momento de la rebelin de 1989, el sacerdote reflexiona lo siguiente: l [Chvez] probablemente se pregunta por qu los soldados matan a personas hambrientas por robar espaguetis.

Es esta simplemente una ancdota o se trata ms bien de un profundo conocimiento del Chavismo? En la mima direccin innovadora de la publicacin, trata adems el Caracazo en trminos de tiempo y espacio. De qu otras masacres esencialmente estadounidenses no hemos escuchado hablar? Qu tal sta?: Diciembre de 1989: saba usted que los soldados estadounidenses asesinaron a ms gente durante la invasin a Panam que la que muri el 11 de septiembre? El doble rasero en masacres y asesinatos se refleja tambin en el contexto de la poltica exterior de Estados Unidos para asesinar a dirigentes y activistas religiosos progresistas. En 1984, Chomsky seal que un sacerdote fue asesinado en Polonia −y que esto gener una importante cobertura meditica comparada con el virtual silencio informativo acerca de los 72 personas religiosos asesinados en Amrica Latina entre 1964 y 1978 por regmenes patrocinados por Estados Unidos.

En el captulo 4, La Revolucin Bolivariana (The Bolivarian Revolution), y en este contexto el ascenso de Chvez y las consiguientes caractersticas de esta revolucin, su poltica econmica, sus opciones polticas particulares de democracia y raza, y otros temas, comienza a tocar la cuestin del petrleo. Un nuevo periodo fue iniciado con respecto al interminable tire y afloje entre la utilizacin de este recurso para beneficio del pueblo venezolano y su control por parte de Estados Unidos y sus aliados.

Kovalik cita muchas de las fuentes acerca de la evolucin de Venezuela bajo el liderazgo de Chvez que invitan a la reflexin, indicando en este caso que las sarcsticas referencias a los miserables se convirtieron, por primera vez en la historia del pas, en objeto de atencin del gobierno. En el corazn de esta orientacin poltica vemos la idea de que la Revolucin Bolivariana es una revolucin de los pobres para los pobres, en conflicto con los pocos ricos que gobiernan a Venezuela con el apoyo de Estados Unidos. Para corroborar esto, los datos y anlisis son hbilmente combinados con la experiencia adquirida en el terreno y las interacciones acumuladas por el autor a lo largo de los aos en Venezuela. Si bien no es el nico libro acerca de Venezuela que subraya un enfoque similar desde que Chvez lleg al poder en 1989-1990, ste merece una atencin especial. Hasta donde s, es el primero en salir de prensa que hace referencia a las consecuencias de la tentativa de golpe de Estado del 23 de enero de 2019.

En el contexto actual, cuando la expresin elecciones fraudulentas sale tan slo de la boca de Estados Unidos y sus apologistas, los lectores tienen a su alcance la famosa evaluacin del sistema electoral venezolano por parte de alguien que no es ni comunista ni revolucionario: el ex Presidente Jimmy Carter! Refirindose a las elecciones que supervisaba, Carter afirm, Yo dira que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo. Este mismo estribillo es repetido continuamente por los medios masivos de comunicacin y, como lo advierte Oliver Stone al iniciar los comicios, tambin por algunos izquierdistas. En este sentido, el libro de Kovalik ser una referencia til en su biblioteca y podr llegar con la garanta de no acumular polvo.

La igualdad racial, como parte integral de la Revolucin Bolivariana, es tratada con franqueza, de una manera que an no la he visto en otra publicacin. Por supuesto Kovalik tiene la ventaja de escribir en un contexto posterior al golpe de Estado del 23 de enero de 2019. El observador astuto, que no est restringido por la moral puritana superficial ni la rectitud poltica estadounidense, podr notar en la televisin que el conflicto actual es principalmente de blancos (Estados Unidos y su ttere) versus mestizos. Como muchos de nosotros, el autor, fiel a su personalidad, como resultado de la observacin las elecciones del 11 de abril de 2013, confiesa lo siguiente:

Fui testigo de un mitin de campaa por Maduro, y lo que ocurri fue que casi todo el mundo que vi en el rally era negro. Es decir, de ascendencia africana. No haba pensado mucho acerca de la composicin racial y de las divisiones dentro de Venezuela, pero esto no puede pasarse por alto al pensar en ese pas y en la Revolucin Bolivariana.

Nos enteramos que, de hecho, en Venezuela el 70% de la poblacin es mestiza, es decir, una nacin compuesta por gente con sangre indgena y africana. Por otra parte, leemos que las multitudes de los mtines de la oposicin de Guaid de 2019 son casi totalmente blancas.

Adems, como lo seala nuevamente Kovalik en el tiempo y el espacio, Estados Unidos siempre ha mantenido un fuerte prejuicio contra los negros, no slo en su interior, sino tambin al sur de la frontera, proporcionando un ejemplo de resentimiento histrico contra Hait por su intento de establecer la primera repblica negra en esa parte del mundo. Asimismo, Kovalik no deja pasar la oportunidad de sealar que Estados Unidos, cuyo sistema poltico prospera sobre polticas de identidad, convenientemente se hace el de la vista gorda frente a la notoria identidad poltica que se juega en Venezuela.

Dada la grave situacin econmica y en materia de derechos humanos en Colombia, ampliamente conocida, el Captulo 5 est dedicado ntegramente a la comparacin de los logros de la Revolucin Bolivariana en Venezuela con la situacin en Colombia. Kovalik revela caractersticas desconocidas y en las que no necesariamente pensamos, gracias en gran parte, una vez ms, al trabajo de terreno del autor en ese pas, uno de los principales aliados de Estados Unidos en la bsqueda de un cambio de rgimen en Venezuela. Lejos de ser redundante, este captulo constituye, por el contrario, una valiosa argumentacin en contra de Colombia y su constante intento de derrocar violentamente, a nombre de Estados Unidos, al gobierno de Maduro. Vemos que el deseo de alcanzar este objetivo contina hoy, y probablemente lo hagan en el futuro.

En el captulo 6, la cnica receta de Washington para un cambio de rgimen descrita como 'hacer gritar la economa, agregar el caos y agitar, est siendo aplicada a Venezuela en este momento. Sin embargo, esta poltica exterior letal est bien atrincherada en Washington. El autor nos lleva a travs de las experiencias histricas de Cuba, Nicaragua, Irn, Brasil (la imposicin original de la dictadura brasilea, no la actual a travs del enfoque del poder blando de la administracin Obama, que ser abordada ms adelante) y Chile. Este captulo demuestra ser un instrumento til en manos de quienes se oponen a la injerencia estadounidense, a su intimidacin y agresin a escala mundial, siendo Venezuela el ejemplo ms reciente y quizs el ms dramtico de esta poltica.

Uno de los logros ms importantes de la Revolucin Bolivariana consiste en forjar aliados internacionales en trminos polticos, as como la ampliacin de los beneficios de la extraccin del petrleo y sus ingresos a otros pases de la regin. Con base en esta perspectiva poltica global comn de independencia y soberana frente al insaciable objetivo de dominacin mundial, se han constituido nuevos bloques regionales en Amrica Latina y el Caribe. Este cambio innovador en el panorama poltico no era, por supuesto, del agrado de Washington. Podra serlo tan slo cuando los republicanos estn en el poder?

No! Por lo tanto, para quienes pueden estar sinceramente confundidos pero sedientos de verdad, en el Captulo 8, titulado Estados Unidos abate uno a uno a los aliados de Venezuela (The US Takes Down Venezuelas Allies One at a Time), los lectores son confrontados a asumir el reto. Hoy, este captulo vale su peso en oro porque, dado que el mundo observa la actual campaa presidencial estadounidense, especialmente a los candidatos del Partido Demcrata compitiendo por el poder, parece que existe cierta confusin y cualquier nmero de ilusiones e interpretaciones errneas. Esta perspectiva concierne a los distintos candidatos del Partido Demcrata, especialmente a quienes son presentados como del ala izquierda del Partido Demcrata o auto-proclamado socialistas democrticos, teniendo en cuenta −si uno llegase a aceptarlo (no es mi caso)− que es posible tener un ala izquierda en este partido, aun cuando siempre haya sido partidario de la guerra y la agresin en Amrica Latina y el mundo.

De esta manera, este captulo aborda uno a uno− el golpe de Estado en la empobrecida Hait, cuyo crimen fue tener acceso al petrleo de Venezuela; el golpe en Honduras en 2009 (resulta significativo que, en el momento en que escribo estas palabras, todo el hemisferio est lidiando con el 10 aniversario del golpe de Estado de Obama-Biden-Clinton en Honduras); los intentos de golpe en Nicaragua y, por ltimo, en Brasil, donde el complot efectivamente dirigido para derrocar a Lula y a Dilma, desde la publicacin del libro fue revelado que haba sido amarrado al mandato de Obama, haciendo as este captulo an ms pertinente hoy da.

Aun cuando es un hecho conocido que el objetivo de Estados Unidos en Venezuela es el petrleo (Kovalik cita a John Bolton, quien indica muy claramente que el objetivo es el petrleo), es ms valioso para tener a su alcance todos los hechos que indiquen que se est librando una guerra −y no slo una futura hipottica intervencin militar, utilizada como pretexto para evitar tomar una postura en contra de la actual guerra en nombre de la ayuda humanitaria− para capturar ese recurso. El captulo 9 ilustra esto a travs de su apropiado ttulo, Se intensifica la guerra por el petrleo de Venezuela (The War for Venezuelas Oil Intensifies). Mientras muchos liberales en el Norte se horrorizan frente a una intervencin militar directa de Estados Unidos, lo que sera en realidad abominable, parecen inmunes o le restan importancia al hecho de que actualmente existe una guerra contra Venezuela. Por supuesto, la incmoda realidad es que la ms reciente ofensiva contra Venezuela para capturar su petrleo y aplastar al chavismo fue iniciada por la administracin Obama.

Este captulo detalla la manipulacin de los precios del petrleo por Estados Unidos y sus aliados, entre ellos Arabia Saudita, en 2014 (durante el primer mandato de Obama), concebida como un apalancamiento, principalmente contra la competencia estadounidense de Irn a Rusia. Sin embargo, leemos que el ms afectado fue Venezuela.

An ms, como si esto no fuera suficiente, el presidente Obama, oliendo sangre en aguas proverbiales, comenz entonces a imponer sanciones contra Venezuela en 2015. Cul fue el pretexto? Kovalik no pierde la oportunidad de indicar el paralelo entre el pretexto de Donald Trump de la construccin del muro a lo largo de la frontera mexicana y la excusa de Obama, en marzo de 2015 (tres meses despus del deshielo con Cuba, aliado de Venezuela) para lanzarse a la yugular de Venezuela al declarar que Venezuela representa una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la poltica exterior de Estados Unidos. El enfoque de Obama no slo refleja la declaracin de Ronald Reagan de 1985, utilizada como pretexto para la guerra contra Nicaragua, sino que los planes de Obama para Venezuela se han acelerado con la presidencia de Donald Trump.

Junto con la crisis humanitaria, las denominadas elecciones fraudulentas de mayo de 2018, que confirmaron a Maduro como Presidente, constituyen dos de las principales piezas de desinformacin que Estados Unidos ha venido fabricando como pretexto para una injerencia extranjera en Venezuela. Por tanto, el tratamiento dado a las elecciones presidenciales est descrito por Kovalik como parte de la guerra econmica contra la Venezuela Bolivariana: amenaza con ms sanciones econmicas e incluso con una intervencin militar si no votan correctamente. Kovalik, quien, junto con muchos otros en Estados Unidos y en Canad, as como en Europa y otros lugares, presenci las elecciones, nos proporciona los detalles acerca de cmo Estados Unidos intent influir en las elecciones y fabric la narrativa del fraude. Es muy desconcertante confrontarse a personas de izquierda, a progresistas y por el estilo, personas profusamente citadas y a quienes se les proporciona espacio en los medios masivos de comunicacin, quienes aceptan la narrativa estadounidense con respecto a las elecciones, ms que el testimonio de los propios ciudadanos de los pases que haban participado como observadores en las elecciones de mayo de 2018. Sin embargo, es a esto a lo que nos enfrentamos y, como tal, el texto resulta una lectura obligada para quien se interese en Venezuela.

El captulo 10 est dedicado a Elliot Abrams, enviado especial de Trump a Venezuela. Tomando tan slo uno de los muchos ejemplos que ponen de manifiesto la naturaleza de la poltica estadounidense hacia Venezuela, como subsecretario de Estado para los derechos humanos, Abrams procur asegurar que el general Efran Ros Montt, entonces dictador de Guatemala, pudiese llevar a cabo actos de genocidio palabras jurdicamente vinculantes de la Comisin de Esclarecimiento Histrico de Guatemala, respaldadas por las Naciones Unidas− contra la poblacin indgena en la regin de Ixil, departamento de Quich, sin las molestas interferencias de organizaciones de derechos humanos, y mucho menos del gobierno de Estados Unidos. Esto es tan slo uno de los muchos ejemplos que se destacan en este captulo. Por tanto, no es una sorpresa. De hecho, es un comentario bienvenido, con el cual el autor cierra el captulo al preguntar y ahora, queremos creer que Abrams ha venido a traer la democracia y los derechos humanos a Venezuela? De todas las mentiras que dicen acerca de los planes y operaciones de Estados Unidos contra Venezuela, esta puede muy bien ser la mayor y ms salvaje.

No obstante, todava existe una gran apoyo bipartidista a la poltica de Estados Unidos con base en la ayuda humanitaria para Venezuela, por parte del Congreso y, por supuesto, de los medios de comunicacin dominantes, especialmente la CNN, a la cual Kovalik seala con el dedo acusador. Esta es otra razn por la cual este libro no es slo una lectura necesaria, sino que tambin debe ser promovido activamente en Estados Unidos, junto con el resto de periodistas de izquierda, iniciativas independientes, que de hecho son generosamente citadas de un extremo al otro del libro, puesto que Kovalik no se considera el nico escritor que lucha contra la desinformacin acerca de Venezuela.

Hablando de la izquierda o alternativas socialistas, en el ltimo captulo se analiza cmo la poltica de cambio de rgimen de Trump est exacerbando la crisis en Venezuela y su relacin con el paisaje poltico norteamericano. Se trata de cmo Estados Unidos, como es su costumbre, seala los demonios en el exterior con el fin de desviar la atencin respecto a su situacin poltica y econmica interna. La nica objecin que tengo con la publicacin es cuando el autor indica que la ofensiva contra Venezuela est teniendo lugar en el contexto de una situacin en la que los estadounidenses estn comenzando a hablar seriamente de socialismo. La referencia parece ser de Bernie Sanders y Alejandria Ocasio-Cortez (AOC), miembros del Partido Demcrata. Sin embargo, lejos de fomentar una discusin seria acerca del socialismo real, estas cifras y su narrativa apoyan el papel tradicional del partido Demcrata como salvaguarda y proteccin contra cualquier movimiento revolucionario en Estados Unidos. Para decirlo sin rodeos, como muchos observadores de Estados Unidos se lo han incriminado, el Partido Demcrata es el sepulturero de cualquier movimiento de izquierda o del socialismo que se atreve a salir del sistema bipartidista.

Si se revisa el ltimo debate del Partido Demcrata en la televisin en el que Sanders particip, la transcripcin muestra que el tema de Venezuela no fue planteado por ninguno de los candidatos, ni por los animadores. Esto indica el hermetismo de la elite acerca de la narrativa venezolana. Debe admitirse, sin embargo, que la poltica exterior no estaba considerada oficialmente en el orden del da.

No obstante, cuando Honduras surgi, Sanders afirm lo siguiente en respuesta a un comentario de Joe Biden: Retomando el punto de Joe, nosotros observamos las causas del problema. Y en Honduras, entre otras cosas, se trata de un Estado fallido, de una corrupcin generalizada Jeffrey St. Clair, editor y periodista de CounterPunch, seal en un tweet: Bernie se refiere a Honduras como a un Estado fallido, sin dirigirse a Biden y diciendo: fallido a causa del golpe de Estado instigado por su administracin'. Adems, cuando Sanders estuvo acorralado por un periodista tras el debate y la consulta acerca de Venezuela, obedientemente proclam que, si es electo, har todo lo posible para garantizar unas elecciones libres y justas en Venezuela contra el rgimen autoritario de Maduro. Qu programa electoral tan progresista en materia de relaciones exteriores! Suena familiar? En Venezuela existe una crisis humanitaria (como lo ha repetido Sanders en numerosas ocasiones), y Estados Unidos debe venir al rescate. Los defensores de esta tendencia, ya sea por una ciega conviccin o por falta de informacin, ofrecen otros ejemplos de supuesta oposicin a las guerras o a la injerencia del pasado, y/o a crisis humanitarias evidentes y reales, tales como la de Yemen, para contrarrestar cualquier crtica. Sin embargo, a menudo equivale a una nostalgia antiguerra del pasado, que ahora est de moda −desde una retrospectiva cuando todo ya ha sido expuesto− para sealar cun equivocado estaba Estados Unidos al realizar sus operaciones. Lo siento, chicos, pero hoy la prueba de fuego es Venezuela. Por tanto, mi nica crtica es que, al proporcionar cierta credibilidad a los defensores de este llamado socialismo, se niega la muy real alternativa frente al status quo en Estados Unidos, ofrecida por escritores y periodistas como el mismo Kovalik, y cientos de activistas e intelectuales justamente citados a lo largo de su libro. Su lectura me ha impresionado pero no me ha sorprendido (estando familiarizado con el trabajo de Kovalik) que se refiera orgullosamente a todo el espectro de la izquierda estadounidense progresista, activistas, escritores, as como periodistas.

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[NOTA DE ARNOLD AUGUST. Despus de que esta resea fue escrita y publicada en ingls, tuvo lugar otro debate con candidatos presidenciales del Partido Demcrata da 13 de septiembre del 2019. Esto es lo que Sanders afirm en respuesta a una pregunta acerca de Venezuela. Cito la transcripcin oficial:

SANDERS: Bien, en primer lugar, permtanme ser muy claro. Cualquiera que hiciera lo que hace Maduro, es un cruel tirano. Lo que necesitamos ahora es la cooperacin internacional y regional para lograr que se convoque a elecciones libres en Venezuela, de modo que el pueblo de ese pas pueda hacer, pueda crear su propio futuro.

Equiparar lo que pasa en Venezuela, en trminos de socialismo democrtico, con lo que yo creo, es extremamente injusto. Yo les digo lo que pienso en trminos del socialismo democrtico. Estoy de acuerdo con lo que sucede en Canad y en Escandinavia, donde se garantiza la atencin en salud a todas las personas como un derecho humano.]

Mientras examinaba los ltimos detalles de la parte final de la resea del libro (espero que vendrn ms reseas de otros escritores), y mientras luchaba con la norma para escribir una resea crtica ms all de los elogios, me sent bloqueado. No exagero! Fue el mismo autor quien vino al rescate. Acabo de visitar la pgina editorial del Boston Globe del 1 de julio, escrita por Stone y Kovalik: Debemos impedir que nuestra nacin impulse una guerra implacable (We must stop our nations push for relentless war). En este artculo hacen un llamado a la candidata presidencial del Partido Demcrata Tulsi Gabbard, y no a la denominada izquierda o a los socialistas, quienes no encontrarn el espacio necesario para absorber cualquier credibilidad.

La Congresista Gabbard afirm lo siguiente acerca de Venezuela:

Estados Unidos debe permanecer fuera de Venezuela. Corresponde al pueblo venezolano determinar su propio futuro. No queremos que otros pases elijan a nuestros dirigentes. Por lo tanto, debemos dejar de tratar de elegir los suyos.

Es importante tener en cuenta que Gabbard no es ni socialista ni de izquierda. Como ex militar, prest servicios en el extranjero. Su mrito ahora es tomar una postura general en contra de la injerencia y de la guerra estadounidense. No obstante, actualmente existe cierta polmica en los medios sociales en cuanto a si se debe o no aprobar a Gabbard como candidata en contra de la guerra. Al fin de cuentas, ella se ofreci como voluntaria en Iraq en 2004, despus de la masacre de Faluya, luego que se revelara el falso pretexto para la guerra y que llegase a ser de dominio pblico. No obstante, es necesario considerar si las personas pueden evolucionar honesta y sinceramente. Puesto que no tiene una posicin neutra acerca de Venezuela, ella ms que compensa su pasado, a diferencia del ala socialista del Partido Demcrata. El ms reciente silencio acerca de la cuestin constituye un testimonio de la cobarde neutralidad, interrumpida ocasionalmente por algunos periodistas (como el citado anteriormente, quien cuestiona a Sanders tras el debate presidencial), cuando la verdadera naturaleza de este centrismo conlleva su lado oscuro: copiar y pegar la poltica de Trump.

Ahora bien, si la izquierda del Partido Demcrata es empujada a adoptar una postura semejante a la de Gabbard, sea como consecuencia de la circulacin del libro o por esfuerzos de los medios sociales o periodsticos, que as sea. En cualquier caso, la conclusin del libro es certera: Ninguno de nosotros puede permanecer neutral acerca de esta cuestin.

Original en ingls Counterpunch (EE.UU.): https://www.counterpunch.org/2019/07/05/plotting-against-venezuela-another-coup-for-oil/

Traducido del original publicado en ingls el 5 de julio de 2019.

Arnold August. Escritor, periodista y conferencista canadiense. Libros: Democracy in Cuba and the 1997-98 Elections ( Editorial Jos Mart, La Habana, 1999), Cuba y sus vecinos: democracia en movimiento. (Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2014), Relaciones CubaEE.UU. Qu ha cambiado? (Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2018). Contribuye artculos para sitios web del mundo. Miembro del Captulo quebequense de la Red (REDH). Twitter: @Arnold_August


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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