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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2019

El retorno a la poltica y el ocaso de Guaid?

Aram Aharonian
Rebelin


El acuerdo entre el gobierno y parte de la oposicin parece ser un paso realista en la bsqueda de soluciones a la crisis venezolana, en paralelo a la mediacin de Noruega, y rompe el imaginario colectivo instalado por Estados Unidos y los medios hegemnicos sobre una polarizacin entre el gobierno constitucional y un universo opositor que se supona lideraba Juan Guaid, alegando supuestas mayoras.

La decisin envuelve el regreso del chavismo a la Asamblea Nacional, planteando una interrogante acerca de la futura correlacin de fuerzas. Y tambin la liberacin de alrededor de seis decenas de dirigentes opositores presos por diferentes causas.

Con este acuerdo el gobierno ha logrado reconocimiento por parte del universo opositor, lo que le saca validez a los alegatos de ilegalidad disparados desde Estados Unidos, Colombia y la Organizacin de Estados Americanos. Lo que ha quedado cuestionada es precisamente, la legalidad de Guaid y su presunto liderazgo. Y su credibilidad, tras las fotos con narcotraficantes y paramilitares colombianos que, rpidamente, los cartelizados medios hegemnicos se esforzaron en invisibilizar.

La negociacin del acuerdo se realiz en el marco "informal" del Grupo de Boston, de amistad parlamentaria venezolano-estadounidense constituido despus del golpe de 2002, del que tambin form parte el hoy presidente Nicols Maduro, por lo que es de descontar que el gobierno estadounidense estaba al tanto de lo que pasaba o estaba por pasar.

Este acuerdo fue apuntalado por los distintos foros que vienen realizando intelectuales, trabajadores, campesinos partidarios del gobierno y opositores, juntos, en respaldo al dilogo y tambin a la defensa de la soberana nacional y contra la injerencia extranjera, como lo explicaran por televisin la sociloga Marycln Stelling y el exdiplomtico Pedro Nikken..

Ms all de sus amistades narcotraficantes y paramilitares, uno de los temas que preocupa a los sostenedores de Juan Guaid es su fragilidad poltica: incapaz de hilvanar un discurso, lento para interpretar la realidad, sin preparacin, dependiente de los guiones cortitos generalmente ajenos- al estilo tuit, contradicciones infantiles como de nio atrapado infraganti en busca de una respuesta que lo saque del apuro.

Pero quiz lo peor no sea el personaje, sino los libretistas con los que cuenta, del estilo de Alberto Federico Ravell y sus explicaciones sobre las fotos y videos con una banda de narcotraficantes paramilitares, entre los que se esconden dicen en Ccuta- dos agentes de la DEA estadounidense.

Es difcil vivir en una verdad virtual, sobre todo cuando debe despertar da a da con la realidad real. Durante varios das tanto Guaid como su escudero Stalin Gonzlez, declararon muerto el dilogo que entre dirigentes del gobierno y la oposicin se llevaba a cabo en Barbados, con mediacin noruega. Lo consideraron agotado, coincidiendo con la destitucin de John Bollton, asesor de seguridad del presidente estadounidense Donald Trump, y las contradictorias declaraciones de ste sobre el tema.

Trump lleg a decir que en lo que a Venezuela respectaba, Bolton se haba pasado de la raya. Pero ante la incomodidad del congresista ultramontano Marco Rubio, debi manifestar que l era ms radical que el destituido, an cuando hoy tuitea que privilegia un acuerdo con Irn y no una guerra, exactamente lo mismo que dice sobre Corea del Norte.

Es claro que con Bolton y sin Bolton, Estados Unidos no quiere dilogo. Eso no est en su libreto. Y por eso, la meditica Mara Corina Machado repiti de inmediato que el cierre definitivo de las negociaciones entre la oposicin y el gobierno en Barbados era una buena noticia para el pas. A propsito, Trump inform que nombrar a Robert C. OBrien, hasta ahora enviado especial para asuntos de rehenes, como el nuevo asesor de Seguridad Nacional.

Y la patriota fue ms lejos: pidi la intervencin directa de tropas estadounidenses. Los aliados le quieren hacer creer al rgimen que no va a pasar nada y eso es falso, s va a pasar y est pasando. La fuerza debe venir de afuera y de adentro. Obviamente olvida en su desesperada oda a los marines, que de cada 10 venezolanos, siete quieren el dilogo, la paz y alcanzar una solucin que involucre a todos y los aleje del peligro de terminar siendo atrapados por la violencia e intereses ajenos.

Y mientras Guaid, Stalin y Maricori ocupaban espacios en la prensa hegemnica nacional e internacional, se produjo un acuerdo entre el gobierno y sectores de la oposicin. Y debieron callar, posiblemente sorprendidos. El imaginario colectivo de que Guaid representaba a toda la oposicin venezolana se haca aicos. Y, de repente, Guaid quedaba fuera del juego.

Ante esta posibilidad que sus asesores estadounidenses pareciera que no haban previsto, intent meterse en el juego, abrir el dilogo e hizo la misma propuesta que haba llevado a Barbados: crear un consejo de gobierno con todos los sectores, excluyndose l y Nicols Maduro. l quiere ser presidente: eso le prometieron sus guionistas y financistas.

Ante la demostracin fctica de que Guaid no dirige a toda la oposicin, fue la Unin Europea la que comenz la tarea de control de daos: para tener xito y generar la confianza necesaria, es importante que cualquier proceso de negociacin sea representativo, cuente con el respaldo de la Asamblea Nacional y tenga el objetivo de organizar elecciones presidenciales crebles, seal, enviando la pelota a las gradas.

La UE reitera su apoyo a un proceso serio e inclusivo como el auspiciado por Noruega y evaluar las medidas a su alcance para restablecer la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos en Venezuela, aadi, sacndole tarjeta amarilla a Guaid (que obviamente no representa a toda la Asamblea Nacional) y sus secuaces.

Es explcito el apoyo al dilogo auspiciado por Noruega, ese que Stalin Gonzlez y Guaid haban descartado porque se agot, dndole validez, pertinencia y hasta sustentacin a los anuncios del gobierno y un sector muy importante de la oposicin.

En su reaccin, el sector guaidosta volvi a la guerra de los micrfonos y los despachos de las agencias internacionales de noticias no solo atacando al gobierno, sino tambin a los grupos opositores que firmaron el acuerdo con el gobierno, a los que calificaron de irrepresentativos.

Lo curioso es que las encuestas muestran un bajo porcentaje de adhesin a los partidos opositores como VP, PJ y AD, mientras que Henry Falcn y su jefe de campaa Claudio Fermn lograron ms de dos millones de votos en las ltimas elecciones presidenciales, pese a la presin de la prensa hegemnica y los seudodirigentes opositores, a la abstencin.

La oposicin piensa en elecciones

Enrique Ochoa Antich, dirigente de la Alianza por el Referendo Consultivo, propuso que luego de las elecciones parlamentarias y en consenso con la Asamblea Nacional, se debe conformar un gobierno de emergencia que enfrente desde la unidad nacional los graves problemas que afectan al pas. Las elecciones parlamentarias pueden ser acompaadas de un referendo consultivo a travs del pueblo soberano, aadi.

Ochoa respald los acuerdos suscritos entre el gobierno y los partidos Soluciones, MAS, Cambiemos y Avanzada Progresista porque a su juicio se abre una nueva oportunidad para la solucin pacfica y democrtica de la crisis de gobernabilidad en Venezuela. Est haciendo acto de presencia una nueva oposicin, una tercera opcin deslindada del gobierno y de la oposicin extremista que hegemoniza por ahora la AN..

La oposicin ya no parece un archipilago donde un bando ejerce la representacin del otro como en un ejercicio ilegal y abusivo de la representacin, sobre la base del poder y el chantaje. La representacin de Guaid fue disminuida sustancialmente, y abri la posibilidad de que otros grupos opositores se puedan sumar al dilogo de Barbados.

Pero hablando de mayoras, los nmeros dicen que ella, de manera aplastante, est por un acuerdo que garantice la paz y resuelva los problemas que nos afectan, lo que significa que no apuesta por ninguna de las tendencias en pugna.

Mientras recitan la abstencin como consigna, distintos partidos polticos de oposicin, han realizado reuniones internas con un objetivo electoral, aunque la prensa se haya abstenido de researlas. La otrora socialdemcrata Accin Democrtica reuni en Maracay a un millar de dirigentes del pas, Avanzada Progresista, Un Nuevo Tiempo y el Movimiento al Socialismo hicieron sus plenarios. Y, como era de esperarse reapareci el pastor Javier Bertucci, con su reparto de sopas. La plana que acompaa a Guaid tuvo una discreta reunin en el diario El Nacional.

An queda por explicar cmo se producira la reincorporacin de los diputados del PSUV a la Asamblea Nacional, si se encuentra todava en desacato, segn sentencia del Tribunal Supremo de Justicia. Tampoco se sabe qu ocurrir con las decisiones tomadas por la AN mientras estuvo en desacato.

A Guaid le gust que le digan presidente y anunci que seguira siendo Presidente encargado aunque no fuere designado presidente de la AN a instalarse en enero prximo. Slo el realismo mgico puede explicar cmo puede seguir siendo Presidente encargado si esa situacin est prevista slo por 30 das y llevara para ese momento un ao completo. (Aqu se abre un enorme libro de especulaciones que usted puede ir llenando).

Aram Aharonian: Periodista y comuniclogo uruguayo. Magster en Integracin. Fundador de Telesur. Preside la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la ) y surysurtv.net. Autor de Vernos con nuestros propios ojos, La internacional del terror meditico y El asesinato de la verdad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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