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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2019

Estado, Gobierno y Elecciones en Guatemala 2019 (II)
Patetismo, incertidumbre, astucia y corrupcin

Marcelo Colussi y Mario de Len
Rebelin


Parte 2

Continuando con la segunda parte de este ensayo relacionado a las elecciones del 2019 finalizadas hace un mes y siguiendo un esquema,una construccin, una valorizacin semntica y poltica con una intencionalidad racional lineal, positivista y simultneamente pesimista con evidencias histricas contundentes,tenemosel siguiente enunciado como secuencia y consecuencia.

Enunciado:a partir de la de la firma de la paz y sus acuerdos que suponan un cambio cualitativo en Guatemala cuando gobern el expresidente ArzIrigoyen, al final de su mandato los pobres siguieron siendo igual de pobres y los indgenas siguieron siendo excluidos, discriminados y explotados. El resto de los expresidentes electos que le sucedieron:Portillo Cabrera, Berger Perdomo, Colom Caballeros y Prez Molina,tampoco representaron un cambio de fondo para el Estado, ni para el modelo,ni para el sistema del subdesarrollo econmico que afecta a la mayor parte de la poblacin de Guatemala.

Durante esos gobiernos del posconflicto y del subdesarrollo, los pobres siguieron siendo igual de pobres y los indgenas continuaron excluidos, discriminados y cada vez ms explotados.Ahora gobierna el presidente Morales Cabrera, y su mandato, que estar finalizando a principios del 2020,est catalogado como el peor de la historia poltica contempornea de Guatemala. Los pobres siguenestando ms pobres y los indgenas siguen siendomayormenteexcluidos,discriminados y explotados. No hay alivios ni mejoras, mucho menos cambios profundos que modifiquen realmente la situacin.

Conclusin: el presidente tiene la culpa de la pobreza, la exclusin, la discriminacin, la explotacin de la mayor parte de la sociedad guatemalteca, del desastre y la disfuncin histrica y perversa del Estado guatemalteco y de sus instituciones, lo cual se ha reflejado en las condiciones de atraso, rezago y subdesarrollo o no-desarrollo para la mayora de la poblacin del pas llamado Guatemala.

El enunciado y la conclusin escritas arriba se leen, se entienden y se sientenmuy simplistas, deterministas y voluntaristas. Sin embargo, el discurso dominante (la ideologa de la clase dominante) puede hacer ver, creer y justificar que injusticias tales como la pronunciada desigualdad, la extensiva pobreza, la generalizada exclusin y la discriminacin de la mayora de la poblacin guatemalteca, sobre todo rural e indgena;dependen del actuar y la toma de decisiones presidencial, del papel ydesempeo del presidente a lo largo de su administracin desde el poder ejecutivo. Las desastrosas condiciones del pas seran asuna suerte de falta de liderazgo y/o caudillismo personal; todoel destino del pas depende de quin est al mando del poder ejecutivo.Los problemas estructurales del modelo econmico, de la naturaleza del Estado (con todas sus acepciones descritas anteriormente en la primera parte de este ensayo), del sistema sociopoltico, socioeconmico y sociocultural guatemalteco,pueden mejorar o pueden empeorar segn quin dirija desde la presidencia. El poder ciudadano, las votaciones la simulacin democrtica con la que se engaa y se le presentan las opcionesal pueblo con el proceso eleccionario parece ser el nico camino para tratar de cambiar la situacin desesperada para la mayora, voten o no voten.

Ser la administracin de turno,entonces, la que funcionar como gerente de los autnticos factores de poder,el poder real o fctico como se le ha llamado tradicionalmente: la Embajada del Norte, la oligarqua,los grupos militares organizados, los carteles de la droga y los grupos del crimen organizado.Qu es lo que se elige entonces? El refrn universal dice: elegir de los males el menor, elegir al menos peor. Falta ver si el refrn popular se cumple en los prximos cuatro aos con el nuevo presidente. Hay antecedentes muy negativos al respecto; para muestra, el presidente Morales y su administracin actual de turno.Como comentaron algunos analistas en la prensa radial y escrita, ahora ya se vot (no se eligi) a un nuevo mandatario para el prximo perodo presidencial: Giammattei Falla. Qu significa esto? Que si una vez ms continan las penurias para el campo popular (los pobres siguen siendo igual de pobres y los indgenas siguen excluidos, discriminados y explotados), es debido a una mala escogencia? Qu significar entonces elegir bien?

La cuestin pasa por tener muy claro que esta democracia electorera y representativa de intereses creados, especficos y consolidados (ya con ms de 30 aos formalmente desde la historia reciente de la postguerra civil guatemalteca), no puede en modo alguno resolver los grandes problemas estructurales del pas.Como mnimo, dgase que esta constante poltica eleccionaria es injusta, daina, oprobiosa o desastrosa. El electorado no tiene mayor posibilidad de elegir en trminos ms equilibrados, amplios, variados ni justos, porque las ofertas han sido casi idnticas en todos los casos durante las ltimos gobiernos y elecciones del posconflicto, incluida la izquierda electoral, exceptuando el partido Movimiento para la Liberacin de los Pueblos MLP. El MLP quiz es el nico partido distinto, dada su composicin campesina de base y su forma organizativa, mayormente de abajo hacia arriba. Pero de ms est decir que le ser muy difcil llegar a la presidencia, porque si se le va la mano en sus protestasy reivindicaciones polticas, socialeseconmicas y tnicas, le seguirn matando o encarcelando a sus representantes y miembros, como ha estado ocurriendo hasta ahora.

De acuerdo con anlisis en varias de las revistas virtuales sobre poltica y sociedad guatemaltecas, gracias a la presencia que tuvo la Cicig en el pas por 13 aos yla colaboracin interinstitucional entre esta entidad y el Ministerio Pblico MP,se ha entendido que la corrupcin est presente en todas las instituciones e instancias del Estado. Asimismo, se tiene el conocimiento de las redes del crimen organizadoy las formas en que han operado dentro de las diferentes instituciones del Estado, por los procesos judiciales de los casos de corrupcin llevados ante los tribunales. No obstante, todava falta comprender con mucha mayor profundidad la extensin, participacin e interrelacionesdelos niveles de corrupcin, coaptacin y clientelismo dentro de los poderesejecutivo, judicial y legislativo. Todava hace falta comprender con mucha mayor profundidad,tambin, la extensin, participacin e interrelaciones de la corrupcin municipal y los consejos de desarrollo a los diferentes niveles de los grupos de poder, los grupos polticos y los diferentes segmentos poblacionales. Susnexos complejos con el crimen organizado, el manejo lesivo, la lapidacin, malversacin y robo de los fondos de los proyectos de infraestructura y servicios al nivel regional, municipal y local.Sus nexos con el narcotrfico en muchos de los departamentos, municipiosy comunidades del pas, mayormente en reas fronterizas. No es solamente la responsabilidad y la culpa del presidente de turno (los ya mencionados arriba), o el extremadamente desastroso actual (tambin mencionado arriba).

La crisis social, poltica, y sobre todo la econmica, nacional arrastrndose hasta la actualidadcon sus consecuencias ms visibles: la aguda desnutricin infantil, el hambre generalizada, la pobreza y pobreza extrema en varias regiones y reas rurales, la falta de oportunidades de educacin, salud y empleo para las generaciones jvenes sobre todo en el campo,inclusive oportunidades de trabajo a los ms bajos niveles, la violencia constante, generalizada consu intensidad, exposicin y virulencia yla recientementeacelerada, desesperada y continua alta migracin hacia Norteamrica, son el resultado de un proceso histrico largo, de un modelo y sistema de subdesarrollo de adentro hacia afuera construido y mnimamente modificado desde la etapa colonial hasta el presente,definido para usos terico-prcticos como poscolonial-neocolonialista.La crisis mltiplede rezago, deterioro socioeconmico y exclusin abismales el producto exacerbado y aberrado del este sistema poscolonialista-neocolonialista,semi-feudal mercantilista,semi-capitalista, que mantiene todos los privilegios para muy pocos sectores y grupos de la sociedad, desde la malformacin del Estado guatemalteco y su estructura e instituciones tiempo atrs.

Las recientes amenazas e imposiciones del presidente Donald Trump reflejan una lgica entre EUA y la subordinacin histrica de Guatemala, siendo el resultado de su modelo poscolonial-neocolonial ampliado hasta el presente. Parafraseando lo planteado por el acadmico e investigador guatemalteco QuemChay (2019)en uno de sus ensayos con nfasis en algunas lneas de nuestra parte en itlicashay intelectuales de la derecha ultraconservadora, fascista, autoritaria, totalitaria y oligrquica formados en universidades extranjeras,altos mandos militares,muchos de ellos tecnificados y especializados en inteligencia y estrategias contrainsurgentes, muchos de ellos estudiados tambin fuera del pas, grandes empresarios ylinajes/apellidos familiares que han estado en los gobiernos desde siempre; dictando los rumbos econmicos,polticos y culturales del pas.

Contina argumentando: No es solamente el presidente, el poder ejecutivo el causante de la crisismigratoria que desemboc en las amenazas delpatrn gringo de gravar las remesas, prohibir elingreso de guatemaltecos a EUA, aumentar los aranceles ala relacin totalmente desequilibrada de importacin-exportacin, lo que determin la firma del convenio que hace deGuatemala, aparte de una finca de loscolonizadores, un corral para migrantes (Quem, 2019) [1] . Son los viejos intereses y la ambicineconmica voraz, depredadora, autoritaria y explotativa, los que se han sostenido e impuesto a travs del presidente y el andamiaje institucional del poder ejecutivo.Son losgrupos familiares y sociedades corporativas de composicin y comportamiento oligrquico los que han manejado y manipulado al poder legislativo, encubierta y abiertamente, elaborando y aprobando leyes a suantojo y medida, dejando intocables, prevalentes y vigentes sus privilegiosdesde tiempos coloniales hasta la actualidad.

El poscolonialismo-neocolonial que vive el pas desde el siglo XIX con la llamada Reforma Liberal, prolong y adapt un Estado depredador, anacrnico, autoritario, dictatorial,fascista; con cortos perodos revolucionarios y contra revolucionariosen los aos 40s y 50s del siglo pasado. Despus de la firma de los Acuerdos de Paz por la ltima guerra interna en 1996, se ha ido presentado como un Estadoseudo-democrtico, formalista, partidista-electorero de fachada,el cual fue desarrollando, extendiendoy fomentado an ms la corrupcin, lo ilcito y lo ilegal con amplia impunidaddeterminada, demostrada y desenmascarada por la Cicig, principalmente durante su reciente tercera etapa final de trabajo y la razn por la que la dicha Comisin fue expulsada, y despus su mandato no fue renovado.

De acuerdo con varios anlisis y opiniones de los expertos en historia, economa y sociologa poltica, la corrupcines el resultado histrico acumulado de nuestro modelo neocolonial, subdesarrollista y su sistema de hegemona y representacin elitista, clasista, discriminativo, excluyente y racista.Tiene queterminarse o transformarse el neocolonialismo postmoderno, perifrico,voraz, rampante, depredador,brutal, y despiadado, que est estructurado y articulado en el andamiajejurdico, legal y poltico de los poderes e instituciones del Estado guatemalteco.

A esta ensalada de ingredientes poco deseables en trminos de verdadero desarrollo y modernizacin del Estado, hay que agregarle los otros ingredientes relativamente ms recientes, aberrantes, complejos y complicados, que se han desarrollado tambin como parte del Estado y la sociedad actual: el crimen organizado y sus grupos incrustadose interrelacionados dentro dela estructura estatal y la sociedad, el narcotrfico con su trasiego a mediana y gran escala de drogas y operaciones ilcitas nacionales e internacionalesplanificadas u oportunistas de lavado de dinero, los carteles en competicin y pugna dentro y fuera del Estadoen el territorio nacional,y el corredor de contrabando variado y extensoque incluye personas, bienes y mercancasal nivel nacional regional e internacional.

Ahora bien, dejando de momento el problema no resuelto de la debacle y crisis perpetua nacional debido a la estructura, el sistema y la composicin del Estado guatemalteco hasta el presente,pasemos a analizar y discutirla experiencia que ha dejado el balotaje de la segunda vuelta y los resultados finales de las elecciones presidenciales de Guatemala de este ao.Las preguntas siguen dndose ms all de un mes despus del resultado final de la segunda vuelta. Se lanza, cuestionay especula todava, porqula excandidata presidencial Sandra Torres Casanova,del partido Unin Nacional de la Esperanza UNE,perdilas elecciones en segunda vuelta, habiendo tenido una ventaja tres veces ms amplia (de acuerdo con el nmero de votos efectivos que tuvo en la primera vuelta donde qued primera),sobre el otro excandidato presidencial,Alejandro Giammattei Falla,del partido Vamos por una Guatemala DiferenteVAMOS, quien al final fuera elegido presidente de Guatemala para el perodo 2020-2024.

Entre varias de las razones que se han discutido, est la de una percepcin muy negativa de la excandidata Sandra Torres Casanova, unaSandrofobia aguda (como se ha dado en llamarle en los medios guatemaltecos), un rechazo visceral, emocional e irracional hacia su persona. A ello se suma la imposibilidad de agradar a la clase dominante y a las clases medias urbanas de centros terciarios, secundarios en los municipios, departamentos y la capital de Guatemala, fenmeno que sucedi en las elecciones pasadas y en estas ltimas. Pareciera que se ha evidenciado como una tendencia irremontable para la excandidata de la UNE, lo cual le ha sucedido en las ltimas dos elecciones presidenciales.Hay que agregar, adems,la campaa de ataque personal y desprestigio permanente que la derecha aglutinada, de diferentes tendencias de extrema y ultra extrema,desarroll por todos los medios,televisivos, radiales y de redes, con mayor intensidad a partir del inicio de la segunda vuelta en esta ltima eleccin.

Adems, todo ello demuestra que sociolgica, poltica y culturalmente parece haber tambin dos Guatemalas, dos realidades, dos contextos de pas, dos ambientes polticos diferenciados: lo urbano/semiurbano y lo rural y profundamente rural. Ambos mbitos estn distanciados,divorciados, ajenos, indiferentes, no identificados ni relacionados mutuamente, muy circunscritos a sus contextos, necesidades y dinmicas socioeconmicasy etnoculturales inmediatas, incluso antagnicos entre ellos. La preeminencia de lo urbano sobre lo rural se manifest una vez ms en las votaciones de la segunda vuelta, donde hubo una mayor movilizacin de votantes urbanos y semiurbanos, quienes votaron en su mayora en contra o en rechazohacia Torres Casanova, favoreciendo la eleccin de Giammattei Falla.

Asimismo, de acuerdo con gran cantidad de losmensajes en las redes sociales durante las dos vueltas electorales y de varios artculos de anlisis sobre el resultado de las mismas, TorresCasanova sufri ataques polticos de gnero, donde se plantearon repetidamente temas de incapacidad o de autoritarismo excesivo, de toma de decisiones y direccin no acertadas o apropiadas por ser mujer (misoginia), o ataques de origen social, ya que ella naci y creci en El Petn,uno de los departamentos ms alejados de la ciudad capital. Lo que evidenci una vez ms lo patriarcal, discriminativo, racista; lamisoginia poltica, social y cultural haciaTorres Casanova.En trminos generales,las elecciones presidenciales afectaron mucho ms a las candidatas mujeres,debido al bloqueo y la eliminacin de sus candidaturas por procesos de politizacin y judicializacin durante el inicio de la primera vuelta electoral (explicado en la primera parte de este ensayo).

Sin embargo, hay que enfatizar que la politizacin y judicializacin de las elecciones favoreci a Torres Casanova, quien no fue llevada a los tribunales por varios cargos y acusaciones pendientes (explicadas en la primera parte de este ensayo). Las instituciones judiciales-legales del Estado no pusieron reparos y protegieron la adquisicin de inmunidad para blindarla de los casos pendientes contra ella.De acuerdo con lapercepcin y los hechos analizados, de los medios y la opinin generalizadapopular, fue protegida hasta la finalizacin de la segunda vuelta. En cuanto perdi las elecciones presidenciales, perdi la inmunidad, fue detenida y llevada a los tribunales por financiamiento ilcito no declarado y manejado de manera indebida para su partido en las elecciones pasadas, y se le vincul al caso y dict detencin preventiva en la crcel del cuartel Mariscal Zavala en la capital, donde hay tambin otros detenidos y presos ex-ilustres y no ilustres:dos expresidentes, una exvicepresidenta, varios exministros y exfuncionarios de alto rango, vinculados al crimen organizado del Estado, corrupcin, narcotrfico y lavado, etc.

Otras de las razones que se ha esgrimido en los medios de comunicacin, redes y en varios artculos de anlisis nacionales, ha sido que Torres Casanovaestaba tan segura de su victoria que no busc acercamientos o alianzaspolticas con otros partidos considerados relativamente menos conservadores y ms progresistasde centro izquierda e izquierda (Winaq, URNG, MLP, Semilla,entre otros).Asimismo, tuvo el rechazo desectores de la sociedad civilcomprometidos con el fortalecimiento de la justicia y la lucha contra la impunidad y la corrupcin por lo arriba expuesto. Al final de la segunda vuelta el discurso de campaa de Torres Casanovase fuems hacia la derecha;trat de ganarse el beneplcito de sectores empresariales, agroindustriales y de clase mediaconservadores de las ciudades intermedias y la capital.

Al mismo tiempose pronunci a favor de las industrias extensivas y extractivas y otros intereses de sectores econmicos conservadores y poderosos, no habl de una reforma fiscal ni el fortalecimiento de la SAT y las finanzas pblicas;no seal con claridad la necesidad de cambiar las formas de escoger a los miembros magistrados de las Cortes de Apelaciones y de la Corte Suprema de Justicia, ni de otras formas de escoger funcionarios en otras instituciones importantes del Estado. No se enfoc ni convenci con suficiente persuasin en los temas agrarios de mayor importancia para el campesinado, para los trabajadores agrarios, para las clases ms pobres del agro.

Torres Casanova ha sido tambin criticada en algunas de las redes sociales y artculos de anlisis del resultado electorero, por no haber sidocrtica y clara sobre los problemas de corrupcin y clientelismo poltico-partidista, los problemas ambientales graves sobrela ley de desarrollo rural integral o de la ley del utilizacin y manejo derecursos hdricos, o de la importancia de la reforestacin y proteccindel ambiente, o crear las facilidades de financiamiento y seguro agrcola para pequeos y medianos campesinos y sus familias que tienen alto riesgo de quebrar y empobrecerse an ms. Seconform simplemente con reiterar el compromiso con los programas sociales de carcter asistencialista-clientelista, que son importantes como recurso paliativo, pero no representan soluciones de fondo.Por otro lado,medidas similares asistencialistasfueron tambin prometidas porel presidente electo Giammattei Falla. La excandidata se pronunci tambin a favor del Ejrcito, proponiendo elevarlesel salario y sacarlo a las calles para reforzar la seguridad ciudadana, reanudado el patrullaje conjunto con la polica. Con relacin al tema religioso, trat de ganarse a la derechamesinica fundamentalista(con nexos estrechos al tele evangelismo norteamericano desde hace muchos aos), prometiendo una vez ganada la presidencia su oposicin a la homosexualidad, al matrimonio entrepersonas del mismo sexo y al aborto;independientemente de cada caso, sus causas o necesidades sociales.

Torres Casanovase expres constante, negativa y desfavorablemente sobrela Cicig, el MP y la FECI, instancias encargadas de combatir la corrupcin, el crimen organizado y la narcoactividad, entre otros delitos. Se acerc en el discurso a las posiciones y prcticas asociadas al gobierno actual. Tampocose diferenci claramente de su rival Giammattei Falla, ni de los sectores econmicos poderosos que lo apoyan, algunos de ellos bastante oscuros en su presente y pasado poltico.Torres Casanova plante lacreacin de una comisin presidencial contra la corrupcin, la cual ha fue promovidainicialmente por GiammatteiFalla durante la campaa, y que ha promovido reafirmado con ms insistencia ahora que ya es presidente electo.

Es importante sealar una vez ms que la reciente detencin, despus de las elecciones,de la excandidata Torres Casanova por financiamiento electoral ilcito (delito del que han sido acusadas la mayora de otros partidos polticos existentes o desaparecidos) y el anuncio de la posible prohibicin y desaparicin de su partido UNE como parte de dicho proceso, se ve como una maniobra poltica dirigida por la derecha extrema en el poder, para disminuir y contrarrestar la presencia y fuerza de dicha fuerza poltica en el Congreso a partir del prximo ao.Ello muestra lo que se viene: es un paso estratgico que puede allanar una vez ms el camino para el primado absoluto de la corrupcin y la impunidad. A casi 23 aos de finalizada la guerra interna, con un raqutico proceso de paz, el retiro de la Cicig deja ver que nada ha cambiado en lo sustancial en el pas, aunque exista una democracia formal y no haya combates en las montaas. La consigna, definitivamente, sigue siendo: "El que manda, manda. Y si se equivoca vuelve a mandar!"

Torres Casanova fue favorecida por las instituciones legales y judiciales del Estado contra una lgica jurdica y legal basada en el debido proceso (explicado en la primera parte del ensayo y arriba en esta segunda parte), para participar nuevamente en la contienda electoral y llegar hasta la segunda vuelta o recta final.Se ha analizado y discutido en los medios nacionales e internacionalesacercade una hendidura, una grieta o una divisin sectorial o de facciones hacia el interior de la UNE. La misma gan52 diputaciones al congreso de 160 escaos y 108 alcaldas de 340 gobiernos municipales. La movilizacin en el rea rural no ocurri, no se manifest por parte de los alcaldes electos y reelectos que ganaron las municipalidades por la UNE, quienes no dieronun claro apoyo, reforzamiento o promocin para la participacin masivade votantes en la segunda vuelta. Tampoco hubo un apoyo fuerte, dinmico y efectivo por parte de los diputados electos reelectos y en funciones por el partido. El aumento de votos para Torres Casanova fue apenas de un poco ms de 200,000, mientras que los votos para Giammattei Falla fueron al final de cerca de 900,000. La hiptesis y tesis es que el partido quiso de alguna manera renovaro cambiarel liderazgode Torres Casanova. Esta fue la posible y ms concreta oportunidad para lograrlo.

Algunas de las teoras de la conspiracin,no comprobadas o con insuficiente evidencia presentadas por parte de lasredes de noticias y de las redes sociales en internet, han discutido especulativamentede una cooptacin desde el Departamento de Estado de Estados Unidos, llave fundamental en la poltica de todos los pases de su patio trasero latinoamericano. Sucede que muchos de los alcaldes, sobre todo los reelectos por la UNE,tienen la cola larga y machucada por actividades ilcitas de diversa ndole con evidencia dura, concreta e incriminatoria. Por lo quemuchos alcaldes y diputados electos o en funciones se vieron amenazados de una potencial detencin, encarcelamiento y posible extradicin hacia el norte a futuro, sea en el corto o mediano plazos,lo cual hizo abstenerles de brindarle el apoyo necesario a Torres Casanova con sus bases sociales al nivel semi-urbano y rural para ampliar la ventaja inicial de votos obtenida por ella en la primera vuelta. Esa pudo haber sido, quiz, una de las razones por las que perdi la segunda vuelta al final.

En esa lgica de la dinmica ydel resultado del proceso electoral del2019, el gobierno de Estados Unidos presion y forz a Guatemala con la coparticipacin, subordinacin y complacencia estrecha del gobierno actual de Morales Cabrera. Guatemala va a empezar a funcionar en un futuro cercano como depsito de migrantes irregulares. Los inmigrantes indocumentadospermaneceran a la espera que el pas del norte les d permiso de ingresar (cosa que, con mucha probabilidad, nunca va a pasar). Tercer pas seguro, lo llam Donald Trump. En realidad, eso va a convertir a Guatemala en un gran campo de concentracin para esas enormes masas de poblacin que buscan llegar al sueo americano, centroamericanos en principio (mayormente hondureos y salvadoreos), adems de otros pases dentro y fuera del continente (caribeos, sudamericanos, africanos y asiticos). Si bien Giammattei Falla, el presidente recin electo, afirm que habra que revisar ese acuerdocon Washington, negociado y firmado en forma espuria y casi-secreta por la actual administracin guatemalteca, su historia poltica y su perfil ideolgico permiten pensar que en modo alguno se convertir en un obstculo para la Casa Blanca. Por el contrario, seguir fiel a la tradicin de perro faldero de los gobiernos centroamericanos con relacin al amo imperial. Todo indica que no habr ningn cambio all. Si lo hubiera, habra que verlo para creerlo. Las razones de la presin y amenazas econmicas y polticas del Norte, especialmente de su presidente Donald Trump,se deben a que:

- Tienen un carcter electoral. Dada la gradual prdida de pujanza de la economa estadounidense (luego de la Segunda Guerra Mundial aportaba el 52% del producto mundial, ahora no llega al 20%; la desigualdad, la pobreza y la inseguridad crece entre sus ciudadanos), el mensaje proselitista de Trump busc encender pasiones en la clase trabajadora de su pas buscando una explicacin sencilla, mecnica, efectista. La apelacin a un chivo expiatorio como los migrantes que roban puestos de trabajo es un buen expediente. Ante una situacin de crisis que no cesa, la masa ciudadana estadounidense puede dejarse convencer con facilidad con esa pseudo-explicacin. De hecho, evidentemente, pudo votar a favor de ese discurso xenfobo, y no sera improbable que pueda volver a hacerlo en las prximas elecciones. De todos modos, la causa de la prdida de dinamismo de esa economa no son los extranjeros indocumentados: es la crisis general del capitalismo, la desaceleracin y posible recesin econmica mundial y la recomposicin a nivel global del sistema, con nuevos polos que empiezan a destronar a Estados Unidos como la economa ms poderosa del mundo.

- Contienen un racismo y xenofobia extremos. El llamado a levantar muros inexpugnables se fundamenta en un racismo visceral que atraviesa buena parte de la cultura media estadounidense, de la cual Trump es un claro exponente. En algunos de sus ya famosos mensajes por redes sociales, en el 2018 dijo que los migrantes latinoamericanos son muy malos, y no son personas, sino animales; y los lugares de donde provienen son pases de mierda. De ah la necesidad de defenderse a muerte de esa invasin. Por lo pronto el gobierno federal tolera grupos civiles armados (no autorizados legalmente) que se constituyen en cazadores de inmigrantes que cruzan la frontera, matndolos a sangre fra. Todo ello es el teln de fondo que permite la aparicin de desquiciados mentales que, como en el caso de El Paso, Texas, buscan aniquilar invasores (aliens) hispanos. El mensaje supremacista blanco est en el aire.

- Manipulan un chantaje econmico que est latente y persiste. Es absolutamente mentira que los latinoamericanos y caribeos que llegan en condiciones pauprrimas al sueo americano disputan puestos de trabajo con ciudadanos estadounidenses. Eso es una ignominiosa falacia. El endurecimiento de las condiciones migratorias, adems de los motivos antes sealados, sigue siendo un buen mecanismo para el capital, a modo de mantener en su nivel ms bajo posible los salarios. Se podra decir: ejrcito de reserva industrial a nivel global. Una buena masa de desocupados/desesperados proveniente de pases empobrecidos sirve para ser chantajeada ya en suelo norteamericano, azuzndola con el fantasma de la Migra y las posibles deportaciones. Es decir: se le fuerza a trabajar en las peores y ms insanas condiciones, so pretexto de ser deportada. Dnde quedan las tan cacareadas libertad y democracia entonces?

En este escenario, para evitarse el problema en sus propias fronteras, la Casa Blanca opt por mantener en espera a los migrantes que quieren llegar a su territorio mientras se resuelve su situacin migratoria, en pases vecinos. De esa cuenta, Guatemala fue designada como ese lugar. En otros trminos: depsito, o campo de concentracin, para la inmensa cantidad de personas que buscan la supuesta salvacin de Estados Unidos.

Lograr ese acuerdo ms imposicin de Washington que negociacin de igual a igual entre ambos pases signific que el gobierno de Morales Cabrera aceptara silenciosamente lo impuesto por Trump. El acuerdo se hizo en completo hermetismo, saltndose todas las normativas constitucionales. De ah que, en el seno de la sociedad guatemalteca, levant las ms speras y enconadascrticas. Un pas que no puede resolver cuestiones bsicas para su propia poblacin (por ello alrededor de 300 connacionales salen diariamente hacia el presunto american dream), no est ni remotamente en condiciones de albergar a ms gente. Y mucho menos, ofrecerles calidad de vida a futuro. El acuerdo firmado definitivamente complicar ms an la ya explosiva conflictividad social actual. El presidente electo, Giammattei Falla, seguramente terminar aceptando mansamente lo impuesto por el gobierno de Estados Unidos.

La Comisin Internacional contra la Impunidad en Guatemala Cicig se ha ido. Hay mucho que decir al respecto,y de hecho, ya se ha dicho muchsimo, tanto penando su salida, como festejndola. La presidencia de Morales Cabrera se encarg a la perfeccin de lograr un marcado espritu anti Cicig, disfrazando la crtica (el miedo a ser investigado?) con una pretendida defensa de la soberana, contrariando la presunta injerencia fornea con un acendrado espritu de unidad nacional y patriotismo (al mismo tiempo que se ha arrodillado deshonroso ante la Casa Blanca aceptando un ignominioso acuerdo para mantener migrantes en el territorio guatemalteco impidiendo que lleguen a Estados Unidos de Amrica).

De todos modos, si bien la Cicig proceda a impulsar el trabajo contra la impunidad y la corrupcin, tal como era su mandato, no tuvo durante varios aos el impacto que alcanzara en su ltimo perodo. Comenz a tomar especial notoriedad durante la presidencia demcrata de Barack Obama en Estados Unidos. All, en 2014, tuvo lugar un boom meditico con la gran cantidad de nias y nios migrantes no acompaados provenientes de los pases centroamericanos, detenidos en la frontera sur del pas norteamericano. Ello trajo como consecuencia la iniciativa de Washington de intentar frenar con un Plan para el desarrollo del Tringulo Norte de Centroamrica(Guatemala, Honduras, El Salvador), los enormes flujos migratorios, por lo que surge la idea de una iniciativa especfica para paliar, al menos en parte, esas salidas masivas. Dicho de otro modo: minimizar los factores expulsores.

En esa lgica es que la Casa Blanca decide pedir/exigir un mayor compromiso de los Estados centroamericanos en la atencin de los satisfactores mnimos y elementales de sus poblaciones, buscando as que la gente no emigre en forma tan multitudinaria hacia el supuesto sueo americano. La estrategia consisti en fomentar un mayor compromiso de los gobiernos de los pases de la regin (Guatemala, Honduras, El Salvador) en la recaudacin fiscal, a partir de la cual poder desarrollar planes sociales que hicieran ms tolerable la vida en estos lares. Dicho de otro modo: generar ms oportunidades de trabajo y mejorar las dursimas condiciones de vida de las poblaciones (reformas en salud, educacin, vivienda, acceso a tierras cultivables, acceso a microcrditos). Surge as el Plan para la Prosperidad del Tringulo Norte de Centroamrica. Su condicin: bajar los ndices de corrupcin de los Estados para que los mismos estn en condiciones de ofrecer mejores servicios, en el entendido de que aqulla es el factor principal que obstaculiza el bienestar.

Es en esa perspectiva poltica que el gobierno de Estados Unidos levant exponencialmente el perfil de la Cicig en el pas, siendo el representante de Washington, el por ese entonces embajador Todd Robinson, el virtual "mandams" que lider la lucha contra la corrupcin. Toca al gobierno y a la gente de Guatemala luchar cada da contra la corrupcin y el crimen organizado. Me da rabia francamente la situacin ac. Toca al gobierno, toca a las autoridades locales cambiar su situacin. Nosotros podemos ayudar, pero ellos tienen que cambiar su situacin, declar en alguna oportunidad en una precaria escuela rural en el departamento de Izabal, mostrando que la corrupcin (y no la injusticia estructural!) es la causa de las penurias de la poblacin. Estados Unidos preocupado por la corrupcin en Centroamrica? Dudoso, sin dudas. Se jugaba ah el proyecto de detener las migraciones masivas y no otra cosa.

All, entonces, se agiganta la figura del ex-comisionado Ivn Velsquez y de la entonces Fiscal General y la exjefa del Ministerio Pblico Thelma Aldana. Para el 2015, esa lucha frontal contra la corrupcin alcanza su pico mximo, se visibiliza mediticamente como no se haba hecho hasta entonces, y la Cicig es su abanderada.La derecha, ese Pacto de Corruptos que ahora domina ampliamente las distintas instancias del aparato estatal: Poder Ejecutivo, Congreso, Poder Judicial, Contralora de Cuentas, Superintendencia de Administracin Tributaria, con el aval de Washington y sin un campo popular y una izquierda que sean realmente alternativas de poder en este momento, seguramente comenzar a pasar factura a quienes osaron levantar las tapas del infierno y denunciar la podredumbre reinante. Amparado en el anonimato, un exfuncionario pblico, detenido a partir de una investigacin llevada adelante por la Cicig, dijo a la agencia noticiosa Reuters: Ahora ya tenemos la lista de los investigadores y fiscales que nos la van a pagar por haber sido tan mala gente con todos nosotros. Seguimos con una ltima tercera parte de este ensayo:Qu escenarios se esperan con Giammattei presidente y la derecha conservadora envalentonada?

Nota: 

[1] Quem Chay, R. (2019). Amor Patrio Nel! Revista Plaza Pblica. URL Guatemala.

Marcelo Colussi, analista poltico e investigador social.

Mario de Len, consultor, investigador, analista y ensayista internacional.

Primera parte: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=258884


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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