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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2019

Entrevista a Carl Zha, creador de Silk and Steel
Las protestas en Hong Kong ya no tienen nada que ver con el proyecto de ley

ngel Ferrero
El Salto


En la niebla de la guerra resulta difcil hacerse una idea clara de lo que ocurre durante un conflicto, no slo militar, sino tambin poltico. Algo as ocurre con las protestas que suceden estos das en Hong Kong, de las que la ley de extradicin es solo el detonante, segn Carl Zha, creador del podcast Silk and Steel, cada vez ms escuchado.

El 31 de marzo comenzaron las primeras manifestaciones en Hong Kong contra la aprobacin de ley de extradicin, en junio comenzaron a ser multitudinarias y este mes de agosto se han convertido en acciones de bloqueo y ocupaciones. Tratndose de un pas como China, las protestas han venido acompaadas de los habituales sesgos y distorsiones informativas. Para formarse una imagen ms ajustada de lo que ocurre estos das en Hong Kong, hablamos con Carl Zha, el creador de Silk and Steel, un podcast sobre China cuya popularidad va en aumento.

La ley es solo el detonante, explica Zha a El Salto, la causa de fondo es el profundo descontento de muchos ciudadanos de Hong Kong hacia la China continental y el gobierno chino.

Las races de la protesta son ms profundas, segn este comunicador: El descontento de la juventud de Hong Kong no es muy diferente al experimentado por los jvenes occidentales, aclara.

Despus de un rpido crecimiento de 1949 al ao 2000, la juventud de Hong Kong se enfrenta a menos oportunidades laborales, un aumento del precio de la vivienda y un futuro econmico incierto, y, a diferencia de la generacin de sus padres y de sus abuelos, la de hoy se enfrenta a una perspectiva de declive econmico y de sus estndares de calidad de vida.

Un poco de historia

Para comprender la situacin, conviene detenerse un momento y tener en cuenta la historia. En 1949, cuando los comunistas ganaron la guerra civil china, muchos capitalistas huyeron a Shanghi, llevndose la capital y oleadas de refugiados entraron en Hong Kong, primero huyendo de la toma de poder de los comunistas en 1949, y ms tarde de la gran hambruna de 1959-1963, proporcionando una ingente mano de obra barata. Debido al bloqueo al que Occidente someti a China durante dcadas, Hong Kong se convirti de ese modo en la nica ventana a China. Uno de los motivos por los que los comunistas no entraron en Hong Kong es porque necesitaban esta ventana para comerciar con el mundo exterior, aclara Carl Zha. Esta combinacin de factores, contina, hizo que Hong Kong despegase y se convirtiese en un centro mundial del comercio y las finanzas.

En 1978, cuando China se embarc en la poltica de aperturas y reformas, Hong Kong se benefici de su posicin nica como ventana al mundo, canalizando la inversin hacia la China continental. En aquellos tiempos, observa Zha, la China continental era desesperadamente pobre tras la Revolucin cultural de 1966-1976 y, por ejemplo, era habitual que un taxista de Hong Kong se permitiese tener varias amantes al otro lado de la frontera. El boom de Hong Kong continu a lo largo de los aos 80 y 90, en lo que Zha describe como la era dorada de la antigua colonia. Yo crec en China en los 80, Hong Kong era vista entonces como un lugar rico y mgico, recuerda mientras cita las pelculas y series de televisin que se producan y que llegaban hasta la China continental, Taiwn o las comunidades chinas en la dispora.

Pero a medida que la China continental comenz a desarrollarse econmicamente y a recuperarse de dcadas de turbulencias polticas y desastrosas polticas econmicas, la importancia relativa de Hong Kong comenz a declinar, comenta. Y cita como prueba el PIB de Hong Kong, que en 1993 era el 23% de toda China y hoy slo representa el 2,9%.

El mayor contraste puede verse al otro lado de la frontera, en Shenzhen, que era una pequea aldea de pescadores en 1978, antes de que China la designase como zona especial econmica, aprovechando su proximidad con Hong Kong, dice Zha. Entonces, Hong Kong comenz a desplazar su produccin al otro lado de la frontera para aprovechar la mano de obra increblemente barata de China y la antigua colonia comenz una transicin hacia una economa orientada al sector servicios, centrada sobre todo en el sector financiero, sirviendo como centro offshore para el capital extranjero que buscaba invertir en China. Pero ms importante an, la propiedad inmobiliaria se convirti en una de las principales fuentes de ingresos.

Hay mucho suelo disponible en Hong Kong, pero el gobierno restringi artificialmente el suelo disponible para la vivienda, obteniendo buena parte de sus ingresos de la venta a promotores inmobiliarios lo que lgicamente increment el precio del suelo y de la vivienda, haciendo que Hong Kong se convirtiese en una de las ciudades ms caras del mundo. Este acuerdo benefici a los magnates inmobiliarios y al gobierno a expensas de sus ciudadanos, que se enfrentaban a precios cada vez ms imposibles de asumir.

Falsa nostalgia colonial

Le pregunto a Carl Zha por la chocante presencia de la bandera colonial britnica en algunas de las manifestaciones. Los manifestantes, responde, son ms bien jvenes que nacieron o crecieron despus de la entrega a China en 1997, as que nunca experimentaron el dominio colonial de primera mano. Llegados a este punto, advierte, conviene tener en cuenta el sistema poltico de Hong Kong. Los britnicos dominaron Hong Kong a travs de sus gobernadores coloniales hasta que firmaron un acuerdo con China en 1984 para devolver su gobierno en 1997, entonces los britnicos trataron de introducir una democracia limitada con un consejo legislativo elegido indirectamente, explica. La consecuencia fue que los britnicos establecieron a una lite gobernante vinculada a la oligarqua local, y muchos magnates inmobiliarios se aprovecharon de su proximidad con el gobierno.

La Repblica Popular China acept este acuerdo por varios motivos. Para empezar, para calmar a la lite y a la poblacin de Hong Kong, garantizndoles que el gobierno central no interferira en sus asuntos, as como para asegurar la estabilidad y prevenir la fuga de capitales. Buscando estabilidad y nuevas oportunidades, la lite de Hong Kong prometi fidelidad a Beijing. Pero el dominio oligrquico de Hong Kong no benefici a los ciudadanos y el precio de la vivienda segua siendo demasiado alto. Despus de 1997, en vez de las 20.000 viviendas anuales prometidas, solo se crearon 2.000, destaca. Adems, la regin perdi el tren a la diversificacin de su economa despus de que la industria se desplazase a la China continental y Shenzhen, al otro de la frontera, pas de ser un centro industrial offshore a uno de los centros de alta tecnologa de China al mismo tiempo que otras ciudades, como Shanghi, tambin se convertan en centros financieros. Este xito no pas desapercibido en Hong Kong, pero comenz a ser percibido de manera negativa. Muchos de los habitantes de Hong Kong culpaban a sus vecinos de la subida de los precios e incluso los esfuerzos de la Universidad de Hong Kong por atraer estudiantes de China continental fueron vistos como un intento de privar a los locales de acceso a la institucin.

El descontento por la prdida de oportunidades econmicas es real y debe ser tenido en cuenta, pero tambin que ha degenerado en un localismo contra lo que era visto como una invasin por parte de los continentales. Hasta los intentos de integrar Hong Kong en las ciudades del Ro de las Perlas o conectar Hong Kong con la China continental a travs de un ferrocarril de alta velocidad se enfrentan a resistencias por parte de la poblacin local, lamenta Zha. El sentimiento dominante es que los hongkoneses estn perdiendo su estatus especial y Hong Kong se convertir en otra ciudad china. As, el uso de la Union Jack puede ser visto como una muestra de nostalgia por la poca dorada de Hong Kong, cuando ellos eran ricos y sus vecinos de China continental, pobres. De todos modos, el partido poltico que busca la independencia se compone en realidad de un pequeo grupo de personas, muy capaces, eso s, de atraer una desproporcionada atencin de la prensa con sus acciones, presentndose en las manifestaciones con banderas britnicas o estadounidenses. La mayora de los manifestantes en Hong Kong no se sienten cmodos con el futuro bajo la Repblica Popular China, pero el apoyo a la independencia sigue siendo minoritario, precisa.

Qu puede decirse del independentista Partido Nacional de Hong Kong (HKNP)? Lo fund Andy Chan Ho-tin recientemente detenido tras la revolucin de los paraguas de 2014, responde Zha. Su objetivo, prosigue, es la independencia de Hong Kong de China, lo que va contra la Ley Bsica de Hong Kong. El partido se form oficialmente en 2016 para participar en las elecciones al consejo legislativo, al que se les impidi entrar en el ltimo momento. El gobierno de Hong Kong termin prohibiendo el partido en 2018 utilizando irnicamente la misma ley que durante el colonialismo utilizaron los britnicos para prohibir los partidos pro-chinos en nombre de la seguridad nacional.

Si la formacin de Ho-tin recibe tanta cobertura por parte de los medios occidentales es por dos motivos: el primero, porque a Beijing le gusta destacar las acciones del HKNP para presentar a los manifestantes como traidores a la patria, y el segundo, porque a la prensa occidental le excita filmarlos agitando las banderas coloniales con la Union Jack y gritando eslganes a favor de la independencia de Hong Kong. En opinin de Zha, el gobierno de Hong Kong no ha gestionado bien la aprobacin de la ley y, aunque ya la ha retirado, en este momento la protesta ya nada tiene que ver con ese proyecto de ley: son gente de Hong Kong librando una lucha en la retaguardia en defensa de sus privilegios.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/hong-kong/protestas-hong-kong-nadan-que-ver-proyecto-ley#



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