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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2019

Nicaragua
Somero fragmento sobre parte de la historia del FSLN

Ricardo Coronel Kautz
Rebelin


La recuperacin del gobierno con su enorme poder poltico por parte de Daniel Ortega en 2007 para el FSLN, y luego su reeleccin en 2011 y 2016 llevando al mximo la acumulacin de ese poder poltico, independiente de si es o no una continuacin de la revolucin del 79, inclusive independiente de la indefinicin ideolgica y la incertidumbre que plantea el aparente experimento social que parece dibujarse y aun de su posible temporalidad y a pesar del desdn de sus adversarios polticos, es una hazaa poltica sin precedentes histricos en el accionar de la izquierda revolucionaria continental.

Ese perodo histrico, que se podra llamar Gobierno Revolucionario entre 1979 y 1989, fue indiscutiblemente extraordinario. Solo el hecho que se haya dado y permanecido por diez aos y haya logrado lo que logr, en una poca de la mxima agresividad imperial de los Estados Unidos en el siglo XX, lo hace nico en nuestra historia. Y, qu fue lo que logr? Entre otras cosas, aviv la llama revolucionaria en Amrica, encendida por Fidel Castro en Cuba en 1959, trajo el verdadero espritu de independencia a Nicaragua y ampli enormemente la conciencia del pueblo nicaragense y la de los pueblos de Amrica y del mundo, fue un perodo admirado universalmente afianzando a Nicaragua precisamente en la universalidad, a la que la haban introducido Rubn Dario y Augusto C. Sandino; trajo grandes oportunidades a los ms desposedos y a la misma clase trabajadora, que sta no supo aprovechar; introdujo el concepto de la democracia participativa, prcticamente inexistente en nuestra historia previa; le dio al pueblo nicaragense una nueva perspectiva poltica y lo sacudi y destrab de la garra imperial-yankee, de la que todava no logramos desprendernos totalmente; implement una Reforma Agraria profunda e inaugur el traspaso de gobierno pacfico nunca visto antes en Nicaragua. Lo que no trajo entonces ni ha conseguido en su segunda etapa ha sido el avance material para el pueblo, ni siquiera un asomo de equidad que no sea un mejoramiento en la tenencia de la tierra sin que esto hasta ahora haya trado un aumento en el nivel de vida o significativo mejoramiento real del ingreso per cpita. Los que hicieron la Revolucin y los que participamos en ella fracasamos en eso. Esto no disminuye en nada el acontecimiento histrico de la Revolucin misma.

Nicaragua es hoy todava el pas ms pobre de nuestro continente, aun con grandes recursos naturales, y permanecemos inmersos y desconcertados en las corrientes de pensamiento aun confusas e indefinidas sobre los grandes temas ecolgicos y de cambio climtico, y las diferentes versiones, que estos generan sobre la conveniencia o no del desarrollo material, mientras el resto de nuestro entorno, los pases centroamericanos, nos superan en todo y nos hacen ver como un pas pobre, atrasado, ignorante, pendenciero y estancado. Pudiendo ser todo lo contrario. Hicimos una revolucin para sacarlo de eso y segn parece, mas bien lo hemos hecho permanecer as. Esto se puede decir al menos ya casi hasta el final de la segunda dcada del siglo XXI.

Tratando muy someramente de examinar los diez aos del gobierno revolucionario (1979-1989), en el cual fui un sujeto menor, desde una perspectiva imposiblemente objetiva me esforzar en buscar algunos de los rasgos ms relevantes desde los que se ayude a calificar un periodo histrico tan interesante como complejo. Durante los primeros das y aos de ese gobierno, sino todo el periodo, las acciones y decisiones tomadas estuvieron inevitablemente contaminadas por una especie de fervor y celo revolucionario que todos los que participamos, tanto antes como inmediatamente despus del triunfo, experimentbamos. Se puede decir que todos los que participamos entramos en una especie de cpsula del tiempo, en un trance, lo llama mi hermano Manuel, como transportados a otra poca o a otra era. No era acaso un idealismo post adolecente o un romanticismo revolucionario lo que todos experimentbamos o no es que el celo revolucionario y la ortodoxia ideolgica se evaporan con el tiempo? No, no creo eso. Yo de alguna manera vaga me daba cuenta de ese trance, tal vez porque era de los mayores en edad del grupo de cien o doscientos de los principales individuos que conform el primer intento de ordenamiento del casi caos que sigui a la entrada a Managua el 19 de julio de 1979. Esa condicin slo la experimentan aquellos pocos que tienen la oportunidad en la historia de formar parte de un grupo de personas que acceden al poder poltico a travs de un triunfo militar, entrando armados en la capital del pas para asumir el gobierno desde la nada frente a una sociedad atrasada, parte de ella desconcertada, temerosa, y expectante y la otra ilusionada, llena de expectativas imposibles de llenar y tambin llena de percepciones confusas de lo que podra ser su futuro en aquel caos inicial. Sin embargo, el prestigio y autoridad moral y real que acarreaba un pequeo grupo de los guerrilleros ms connotados del FSLN, hizo posible que rpidamente se conformara una slida estructura de autoridad no militar, tericamente partidaria que en la prctica era estatal. Esa autoridad se concentr en nueve individuos. De esos nueve que conformaban la autoridad nacional, poco tiempo despus emergieron tres centros de poder, ms o menos equilibrados que se personalizaron en Daniel Ortega, Toms Borge y Jaime Wheelock. Este esquema de poder no emerga de algn diseo previo sino, y desde entonces as lo perciba yo, de la propia realidad, y es por eso que siempre acept y he aceptado ese esquema, por muy criticado que haya sido desde el inicio y durante todos estos aos. Era la expresin ms autntica del quehacer y del poder revolucionario, y la realidad y autenticidad de ese poder, son las que han logrado que hoy a ms de cuarenta aos del hecho, aun permanezca slido. Mi hermano Carlos, importante participante en el diseo final que condujo al triunfo, no acept desde el inicio ese esquema de poder y lo llev con otro grupo de compaeros un poco ms tarde, a desligarse del FSLN y antagonizarlo, dentro de una faccin radicada en Costa Rica, no ligada y con independencia de la CIA. Retornando posteriormente Carlos y muchos de sus compaeros al paraguas del FSLN, sin que necesariamente hayan abandonado sus diferencias de entonces, y sin dejar de sealarlas al mismo tiempo comprendiendo que la realidad se ha impuesto y estamos en la conclusin de la segunda dcada del siglo XXI con nuevos retos.

La conduccin poltica del nuevo estado lo ejerca la Direccin Nacional del FSLN, y poco a poco fue copando todas las instituciones del gobierno para ejercer su administracin. El FSLN, l mismo tratando de convertirse en un partido poltico, intentaba convertirse tambin en un gobierno paralelo para ejercer esa administracin. Nadie saba gobernar, ni los simpatizantes del FSLN ni mucho menos los militantes de ste, que no slo eran muy jvenes e inexpertos sino su gran mayora sin ninguna preparacin acadmica slida en los diferentes campos administrativos y tcnicos que exige la estructura de un gobierno. El partido como tal nunca lleg a ser el conductor del gobierno, lo que no quiere decir que no lo intent. Fue as que se conformaron los tres grandes bloques de poder que permanecieron casi intactos hasta muy poco antes de la prdida del gobierno en el ao 1989. Uno era el gobierno mismo, que una vez consolidado, personalmente creo ha sido el mejor equipo de gobierno que ha tenido el pas en su Historia, dirigido por Daniel Ortega, con Sergio Ramrez como su ejecutivo, tratando de coordinar los otros dos centros y siendo tal vez, por una veta de soberbia y humor negro que acarrea Sergio, quiz a pesar de l y de sus otras grandes cualidades, uno de los mayores responsables de las fallas administrativas que se pudieron haber cometido. El otro era Toms Borge, ya muerto, como ministro del Interior quien lo diriga casi como un presidente autnomo y aparentemente de forma autoritaria, pero al mismo tiempo benvolo, expresando lo que algunos atribuan a Toms, una contradiccin, no antagnica, de su doble personalidad. Tomas dej una huella de tica y moral incuestionable en todo el mbito de su accionar. El tercero fue el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDINRA), dirigido por Jaime Wheelock, Wheelock fue y es un excelente lder, le correspondi ejecutar una reforma agraria profunda y en ese momento necesaria, que ha sido un ejemplo de Reforma Agraria en Amrica Latina; sta fue una confrontacin seria con la concepcin histrica, en extremo arraigada en la sociedad nicaragense y latinoamericana, sobre la inviolable propiedad privada. Obviamente tambin trajo una reaccin del sector oligrquico burgus terrateniente, incapaz de asimilar la permanencia de un partido con esas caractersticas, e inclusive del campesinado dueo precario de sus tierras el cual indiscutiblemente fue un factor clave en la aparicin de la contrarrevolucin armada y apoyada por el imperio. Como ministro dio gran apoyo e impulso verdadero a los esfuerzos de implementar la ciencia y la tecnologa en el desarrollo del sector agropecuario. Y aunque en esto no tuvimos mucho xito, s se tuvo con la Reforma Agraria que ha sido un factor permanente de estabilizacin en el pas. Jaime Wheelock es el individuo ms complejo, junto con Daniel Ortega de todos los miembros de la Direccin Nacional de entonces. Ha sido a Daniel y Jaime a quienes he conocido mejor y con quien ms me toc trabajar de cerca durante los aos del gobierno revolucionario, habiendo desarrollado un gran respeto y admiracin por ambos, no obstante que ninguno es amistoso, son mas bien reservados y huraos, no hacen concesiones o reconocimientos, son en cierto sentido impenetrables y distanciados aunque ambos son tolerantes y pacientes. Daniel es astuto, no confrontativo, hbil componedor, es popular y tiene carisma, Wheelock no. Ambos han sido muy moderados y respetuosos en su trato con otros, nunca los vi ofender o tratar con grosera o desdn a nadie. A Daniel slo lo he visto una que otra o vez despus de iniciado su segundo gobierno en 2007, lo que no es extrao porque como Presidente es poderoso y los poderosos, hablando en forma figurada, son ciegos, sordos e invisibles, es decir no ven a nadie, ni nadie logra verlos a ellos y a Wheelock lo veo en muy raras ocasiones. Siempre civilizado, cauteloso, tentativo, reservado, acertado, invariablemente inteligente.

El otro centro de poder real y decisivo era el Ejrcito Popular Sandinista, estructurado, organizado y dirigido por Humberto Ortega, su papel fue fundamental en el equilibrio de los otros centros, en muchos momentos tensos que hubo, especialmente en las etapas de la mxima agresin integral imperialista, l habiendo logrado una armona decisiva hasta lograr un acuerdo final histrico que no todos los nicaragenses entendieron. Humberto, tambin, es hurao y reservado como su hermano Daniel, se ha mantenido genialmente al margen durante estos aos de mximo poder de Daniel, y aun yo amistosamente lo he criticado por sus apariciones ocasionales y largas desapariciones de la escena nacional, acepto su ausencia y entiendo bien su actuacin determinante dentro del increblemente complejo momento que atraviesa el FSLN en su devenir histrico.

Estos ltimos aos de la segunda dcada del siglo XXI, la aparicin dominante de Rosario Murillo en 2012 y especialmente la sacudida poltico-social de abril 2018, han sido y sern determinantes en la fundamental participacin del Partido, ya inextricable, en el futuro de su quehacer poltico en la Historia de Nicaragua.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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