Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2019

Debate en Al-Shabaka
Deberan los ciudadanos palestinos de Israel boicotear las elecciones?

Nijmeh Ali y Yara Hawari
Al Shabaka

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Los ciudadanos palestinos de Israel organizaron a principios de este ao una campaa para boicotear las elecciones al Knesset [Parlamento de Israel] de abril. Bajo la bandera de "Campaa Popular por el Boicot a las Elecciones Sionistas" la campaa peda a los palestinos no participar en las elecciones generales israeles para no reconocer al Knesset como una entidad legtima.

A consecuencia de ello y tambin debido a la desilusin de la Lista rabe Conjunta, que haba pasado de ser cuatro partidos unidos a dividirse en dos parejas rivales, la participacin de los votantes palestinos cay por debajo del 50 % (en 2015, por ejemplo la participacin haba sido del 63 %). En el perodo previo a las elecciones del 17 de septiembre la Lista Conjunta se ha vuelto a fusionar con la esperanza de que hubiera una mayor participacin palestina. Queda por ver si esta medida tiene xito, pero para quienes defienden boicotear las elecciones, el estatus de la Lista Conjunta tiene poco que ver con el argumento de la no participacin.

Con motivo de las inminentes elecciones Al-Shabaka vuelve a sacar a la luz este debate, que se public por primera vez en abril de 2019, en el que Nijmeh Ali, analista poltica de Al-Shabaka, y Yara Hawari, investigadora sobre poltica palestina de Al-Shabaka, argumentan en contra y a favor respectivamente del boicot a las elecciones al Knesset.

Qu ganan los ciudadanos palestinos de Israel participando en las elecciones israeles y qu ganan boicotendolas?

Nijmeh Ali: Participar en las elecciones permite a los palestinos organizarse internamente, realizar debates polticos y presionar a favor de sus derechos cvicos y nacionales en Israel y ms all. No se debera considerar la participacin una posicin de principio sino una tctica que se utiliza hasta que surjan oportunidades de adoptar estrategias de mayor alcance. Fundamentalmente los palestinos deben asegurar que existe el terreno poltico adecuado ya que el acto de rechazar sin construir una alternativa fuerte establece una pasividad poltica que es peligrosa para un pueblo colonizado, ocupado y oprimido.

Por ejemplo, boicotear las elecciones podra llevar a que se reduzcan los partidos rabes, lo que podra llevar a un vaco de liderazgo. A pesar de las crticas y frustraciones, los partidos siguen funcionando como el principal mecanismo para organizar las cuestiones polticas, sociales, civiles y nacionales. Es probable que el debilitamiento de los partidos lleve al fortalecimiento de las comunidades familiares y sectarias, y de sus mecanismos de organizacin poltica, como el hamula (clan) y mukhtars (personas ancianas). Histricamente estos mecanismos han sido vulnerables a la cooptacin por parte del rgimen israel y fomentan la fragmentacin.

El vaco de liderazgo tambin lo podran llenar palestinos que operan con partidos sionistas. Estas personas, que han estado activas desde 1948, realzan la imagen democrtica de Israel sin cuestionarla. Con el apoyo del Estado podra aumentar su importancia: en las pasadas elecciones un 16.8 % de los palestino votaron a partidos sionistas, el porcentaje ms bajo desde 1948.

Por consiguiente, las elecciones no son simplemente una batalla electoral sino una batalla por la representacin palestina en general. Con el fortalecimiento de los mecanismos familiares y sectarios, y del modelo "sionista rabe" de liderazgo que probablemente resulten si tiene xito el boicot, para los palestinos es ms importante que nunca mantener la participacin electoral.

Yara Hawari: Lejos de ser una seal de apata, los boicots electorales son una herramienta poltica utilizada para expresar la insatisfaccin y el descontento de un electorado. De hecho, otros grupos oprimidos, colonizados o marginados han utilizado la abstencin o el voto en blanco como expresin de rechazo. Por ejemplo, el Sinn Fein (el principal partido republicano en Irlanda del Norte) participa en las elecciones britnicas pero se niega a participar en la Cmara de los Comunes britnica o a votar sobre cualquier proyecto de ley en rechazo de la centenaria reivindicacin britnica de soberana sobre Irlanda del Norte. Las personas negras sudafricanas que luchaban para librarse el apartheid colonial tampoco buscaban la inclusin en el sistema, sino desmantelarlo y crear uno nuevo, justo y equitativo. En este sentido emplearon sus energas en una alternativa poltica en vez de "ponerle parches" a un sistema fallido.

La postura de boicotear las elecciones al Knesset israel es una postura similar en el sentido de que rechaza la legitimidad la institucin poltica colonial. Explica que las elecciones sirven para fomentar la imagen de Israel como una democracia, mientras que de hecho al menos 65 leyes estn dirigidas a las personas palestinas y las discriminan directa o indirectamente en todos los mbitos de la vida, incluida la Ley de la Nakba , que permite al ministro de Finanzas israel reducir o suprimir la financiacin de cualquier institucin que celebre el da de la independencia de Israel como un da de duelo. Adems, la ley electoral israel no permite participar a aquellas personas que cuestionen el carcter judo del Estado de Israel, lo que significa que quienes sean miembros del Knesset no pueden contradecir la definicin de Israel como judo al tiempo que democrtico.

En qu medida determina su postura el contexto histrico de Palestina?

Nijmeh Ali: Histricamente los ciudadanos palestinos de Israel han deseado participar en el proceso poltico, incluso en momentos de tensin y alienacin. De 1949 a 1973 la participacin media de los palestinos en Israel fue del 86 % aunque se debi principalmente al gobierno militar que se les impuso entre 1948 y 1966. El Partido Laborista israel dominante, Mapai, mantuvo su hegemona durante 30 aos y control el voto palestino creando listas rabes afiliadas encabezadas por lderes cooptados que garantizaran al partido prcticamente todos los votos palestinos.

Tras el fin del gobierno militar y los acontecimientos del Da de la Tierra (30 de marzo de 1976) aument la conciencia poltica de los palestinos y la participacin media de votantes sigui siendo alta, del 72 %. Aunque la participacin en las elecciones disminuy en la dcada de 1990 y despus de la Segunda Intifada, volvi a aumentar en 2015 con la creacin de la Lista rabe Conjunta. La participacin en aquellas elecciones subi al 64 % y una inmensa mayora de estos votantes (82 %) vot a la lista. Esta trayectoria indica la adhesin de los palestinos al proceso poltico, que se debe capitalizar en ver de sofocar.

Adems, el gobierno del primer ministro Yitzhak Rabin pudo hacer avanzar el proceso de paz en la dcada de 1990 gracias a los partidos rabes, que contaban con cinco escaos en el Knesset y ayudaron mantener la pequea coalicin de Rabin que solo tena 58 escaos y necesitaba un mnimo de 61 para aprobar cualquier ley. Este ejemplo demuestra cmo los ciudadanos palestinos de Israel pueden usar de forma efectiva el poder poltico cuando las circunstancias lo permiten ya sea reforzando o bloqueando la influencia de una coalicin.

El objetivo de los fuertes intentos de la derecha de marginar a los palestinos es impedir que ejerzan este poder. Qued claro en 2014 cuando el Knesset vot a favor de aumentar el umbral electoral al 3,25 % con el objetivo de excluir a los partidos pequeos del Knesset. La respuesta de los rabes fue crear la Lista rabe Conjunta, formaba por cuatro partidos pequeos. Las acciones legales tambin siguen marginando a los partidos rabes, incluidos los intentos de prohibir que listas y candidatos polticos participen en las elecciones (1).

Yara Hawari: Los ciudadanos palestinos de Jerusaln siempre han conformado una comunidad activa polticamente. En las dcadas de 1950 -1960 la participacin lleg al 90 % con el objetivo de conseguir la mayor cantidad posible de logros polticos con la esperanza de que se poda lograr una ciudadana completa e igual. En la dcada de 1990 el movimiento Abnaa al Balad empez a organizar llamamientos al boicot a las elecciones al Knesset en respuesta a los ataques militares de Israel contra el sur de Lbano (2). En las elecciones a primer ministro de 2001 la participacin de electorado palestino se desplom a un 18 % y un tercio de estos votos fueron en blanco. Fue una respuesta a los acontecimientos de octubre de 2000, cuando los soldados israeles mataron a tiros a 13 palestinos en las calles, 12 de los cuales eran ciudadanos israeles que protestaban en solidaridad con las personas que se manifestaban en Cisjordania y Gaza.

Sin embargo, la historia demuestra que independientemente de la participacin electoral, los ciudadanos palestinos de Israel no han conseguido ningn logro poltico dentro del sistema poltico israel, algo que se demuestra especialmente a travs de la tierra y el espacio, ya que desde 1948 no se han construido nuevas ciudades o aldeas rabes y con frecuencia se deniegan los permisos de construccin [de viviendas]. En cambio, el gobierno israel construye constantemente nuevos barrios y colonias exclusivamente para personas judas, lo que ha provocado que las zonas rabes palestinas estn densamente pobladas y que muchos palestinos tengan que construir [sus viviendas] sin "permiso". A las personas rabes palestinas tampoco se les permite comprar propiedades en la mayor parte del pas e incluso los comits de admisin pueden impedirles residir en ciertas comunidades al considerar que su etnia o religin son "inadecuadas". Y aunque algunas personas palestinas han llegado a ocupar altos cargos en instituciones israeles, incluido un juez del Tribunal Supremo y un embajador, sus casos son excepciones que confirman la regla. As que el sistema israel no permite la equidad a las personas no judas y a consecuencia de ello su techo de cristal no se puede romper dentro del actual marco poltico.

Qu papel desempean acontecimientos recientes como la aprobacin de la ley sobre el Estado-nacin y la disolucin de la Lista rabe Conjunta?

Nijmeh Ali: La ley sobre el Estado-nacin consagr la supremaca juda y la inferioridad palestina al definir Israel como un Estado exclusivamente para personas judas. Lo hace privilegiando legal, simblica y polticamente a los ciudadanos judos por encima de los no judos, con lo que convierte la realidad de la vida segregada en un Estado de apartheid oficial. Tambin refleja la realidad poltica en Israel, que ha asistido al ascenso de la derecha y a la incapacidad de la Lista rabe Conjunta de contrarrestar ella sola este ascenso. Es fundamental reconsiderar las coaliciones amplias y presionar a favor de un cambio estructural en la poltica israel.

Con todo, la Lista [rabe] Conjunta logr crear conciencia pblica sobre las implicaciones de la ley, as como un importante debate poltico. Miles de palestinos y ciudadanos judos progresistas salieron a las calles de Tel Aviv para protestar contra la ley, encabezados por diferentes lderes polticos palestinos. La terminologa del apartheid se utiliza ahora sistemticamente en los debates polticos israeles en el mbito institucional. Aunque fue decepcionante que se disolviera la Lista [rabe] Conjunta, no fue sorprendente porque se haba creado sobre todo por razones electorales. Las consecuencias ms obvias de su desaparicin sern la probable prdida de votantes y de escaos en el Knesset. Despus de las elecciones si ambas listas rabes (Hadash-Taal y Balad-United Arab List) superan el umbral es probable que trabajen juntas como hicieron en la poca multipartidista.

Yara Hawari: La aprobacin de la ley sobre el Estado-nacin en 2018 y las declaraciones deNetanyahu confirman que Israel es un Estado exclusivamente para personas judas. A diferencia de lo que ocurri a la comunidad internacional, a muchos palestinos no les sorprendieron la ley o las declaraciones de Netanyahu, ya que simplemente confirmaban lo que ya exista para calmar a la cada vez mayor derecha israel. No obstante, tanto la ley como las declaraciones sobre ella pusieron ms que nunca de relieve que nunca se considerar a los palestinos ciudadanos iguales del Estado, particularmente mientras la separacin entre ciudadana y nacionalidad que existe en Israel permita discriminar a las personas no judas.

la ley sobre el Estado-nacin tambin puso de relieve el fracaso de la representacin poltica de la comunidad palestina dentro de Israel. La Lista rabe Conjunta no consigui dar una respuesta firme. Aunque varios de los miembros palestinos del Knesset boicotearon el parlamento durante un corto perodo y otros encabezaron la manifestacin contra la ley en Tel Aviv, no presentaban una estrategia colectiva. Por ejemplo, podan haberse negado colectivamente a asistir al Knesset, pero siguieron participando en las elecciones para mantener su mandato electoral (de forma similar al Sinn Fein, como se ha comentado anteriormente). La Lista Conjunta se disolvi a principios de este ao, lo que refleja la lucha interna de egos dentro de los diferentes partidos. En este contexto, est ms claro que nunca que los palestinos deben llevar a cabo la movilizacin poltica fuera del sistema israel.

Qu papel desempea el voto o el boicot en la lucha constante y en la lucha futura por la liberacin de Palestina?

Nijmeh Ali: La participacin en las elecciones es una espada de doble filo. Israel utiliza la presencia palestina en ellas para demostrar que es una democracia, al menos retricamente. Sin embargo, lo que verdaderamente amenaza a Israel es un palestino que sea un productor a todos los niveles, que sea econmicamente independiente y que pague todos los meses las facturas sin depender de la seguridad social israel. Este es el modelo que puede romper la relacin jerrquica entre amo y esclavo, y reorganizar los lmites del juego poltico. Cuanto mayor sea la fuerza e influencia de las personas palestinas en Israel (a travs de su presencia como consumidores, contribuyentes y elementos fundamentales de la fuerza laboral) mayor ser el impacto de sus protestas en el futuro (y mayor ser el racismo con el que se les atacar). Por consiguiente, el cambio que puede fortalecer a los ciudadanos palestinos de Israel debe suponer establecer un sistema de apoyo financiero interno vinculado a un plan estratgico de protesta.

Tambin debera ser una prioridad, al menos a corto y medio plazo, mantener los partidos polticos y participar en el sistema poltico, como votar. Hoy en da sera arriesgado pedir cambar el mecanismo poltico. No se puede dejar el Knesset sin haberlo planificado previamente. Hay que considerar cuidadosamente el cambio en el contexto de una sociedad exhausta que carece de liderazgo, de un plan poltico estratgico y de apoyo regional e internacional.

Los ciudadanos palestinos de Israel deben dejar de lado la nocin romntica del sumud (determinacin) con el fin de politizar y movilizar a sus masas estableciendo vnculos entre las necesidades cotidianas y las reivindicaciones nacionales, entre lo privado y lo pblico, y entre lo civil y lo poltico.

Una vez establecidos los mecanismos econmicos y polticos, los palestinos pueden actuar cuando las circunstancias garanticen un apoyo masivo en lo poltico y sobre el terreno. De lo contrario, caern en la trampa de pasividad poltica y el caos.

Yara Hawari: Las recientes maniobras polticas en Israel no revelan nada nuevo, sino que reafirman la posicin del Estado, que considera a las personas palestinas una quinta columna que solo se tolera si permanece segregada, encerrada en guetos y pasiva. Ahora es ms oportuno que nunca que los ciudadanos palestinos rechacen esta estructura y exijan que tambin lo hagan sus dirigentes polticos.

Sin embargo, boicotear las elecciones al Knesset no se puede considerar en s mismo una estrategia, sino que debe ser una tctica que forme parte de una visin global de los ciudadanos palestinos de Israel. Quienes desean contribuir a crear una nueva estrategia poltica palestina deben aprovechar el impulso generado por el boicot para desarrollar espacios polticos alternativos fuera de la poltica institucional israel. Una forma prctica de hacerlo es que la gente organice reuniones el da de las elecciones para hablar acerca de cmo reactivar una estrategia colectiva y los pasos necesarios para llevarlo a cabo. No obstante, todo esto tambin se debe hacer en el contexto poltico ms amplio del pueblo palestino y sus comunidades fragmentadas.

Los ciudadanos palestinos de Israel deben reafirmar su lugar en el proyecto palestino de soberana y reivindicar que forman parte de la lucha y no son simplemente una cuestin interna israel. Su estrecha relacin con Israel los sita en una posicin fuerte para adoptar un papel fundamental en los debates acerca de los nuevos modelos polticos y las estructuras de liderazgo. De este modo podrn contribuir de forma decisiva a cambiar el discurso sobre quin y qu es Palestina, y preparar el camino para que todas las personas palestinas repartidas por el mundo se unan y exijan que se cumpla su reivindicacin de autodeterminacin y derechos humanos.

Notas:

- El Comit Electoral Central impidi a la lista electoral conjunta rabe de Balad-United Arab List y Ofer Cassif, miembro de la alianza poltica Hadash-Ta'al, presentarse a las elecciones de abril de 2019. La decisin se remiti al Tribunal Supremo para su aprobacin. El 17 de marzo de 2019 el Tribunal Supremo revoc la decisin del Comit Central Electoral Central.

- Abnaa al Balad es un movimiento poltico palestino fundado por estudiantes universitarios en la dcada de 1970. El movimiento peda el fin de la ocupacin de los territorios ocupados en 1967, el regreso de las personas refugiadas palestinas y el establecimiento de una entidad laica y democrtica en la Palestina histrica que no se basara en derechos etnorreligiosos. Desde el punto de vista ideolgico Abnaa al Balad est cerca del Frente Popular para la Liberacin de Palestina.

Nijmeh Ali es una activista poltica y acadmica doctorada en la Universidad de Otago en Nueva Zelanda. Su investigacin se centra en el poder de la teora de la resistencia para revelar el "poder de quienes no tienen poder" y la capacidad de los grupos oprimidos para crear un verdadero cambio social, particularmente entre los activistas palestinos en Israel. De 2014 a 2018 Nijmeh fue investigador en el Centro Nacional de Estudios para la Paz y el Conflicto de la Universidad de Otago. Anteriormente obtuvo una licenciatura en la Universidad de Haifa y un Mster en la Universidad Hebrea de Jerusaln. 

Yara Hawari es investigadora sobre Palestina de Al-Shabaka, Palestinian Political Network. Hizo el doctorado sobre Poltica de Oriente Prximo en la Universidad de Exeter. Sus investigaciones se centran en proyectos de historia oral y en la poltica de la memoria en el marco ms amplio de Estudios Indgenas. Imparti varios cursos de licenciatura en la Universidad de Exeter y sigue trabajando como periodista independiente. Publica en medios como Al Jazeera en ingls, Middle East Eye y The Independent. 

Fuente: https://al-shabaka.org/roundtables/should-palestinians-citizens-of-israel-boycott-the-elections-an-al-shabaka-debate/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a las autoras, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin. 



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