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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2019

Un eje progresista Mxico-Buenos Aires para reconstruir la integracin?

Aram Aharonian
Rebelin


Resurge la esperanza de reconstruir la integracin latinoamericana, basada en un eje movilizador entre Ciudad de Mxico y Buenos Aires, con la decisin del presidente Andrs Manuel Lpez Obrador de volver la mirada al Sur y la expectativa del gobierno de Alberto Fernndez y de su visin geopoltica puesta en la regin y no en el Norte.

Si la eleccin de Lpez Obrador fue un tsunami, la de Fernndez tambin ser un cimbronazo, por sus efectos en una regin que se est moviendo y donde la derecha y sus medios hegemnicos se apresuraron demasiado a hablar del fin del ciclo progresista. Fernndez ofreci algunas interesantes definiciones sobre integracin desde Argentina y durante sus visitas a varios pases y tambin al expresidente Lula, en la crcel.

La regin tiene que volver a unirse. Frente a un mundo que se globaliza, nosotros vamos a tener que enfrentar ese desafo y es mucho ms fcil enfrentarlo si estamos unidos que separados () Lo que pas en los ltimos tiempos es que como consecuencia de la ruptura de Unasur, la poca importancia que el dieron Brasil y Argentina al Mercosur, seal el seguramente-prximo presidente argentino.

Para Fernndez es imprescindible volver a vincularnos, con todos y ms all de la situacin interna de cada pas n acuerdo de intereses de la regin, con prescindencias de la ideologa de los partidos de los gobiernos de turno, y ayudar a los venezolanos en encontrar una solucin para su pas. La solucin no es la intervencin, sino ayudar a que Venezuela encuentre esa solucin".

Estas opiniones significan un cambio de 180 grados en la poltica exterior argentina, donde en lugar de la agresividad y animosidad del rgimen de Mauricio Macri hacia el gobierno venezolano, y la postura aliadodependiente de Washington, se mostr partidario de una salida poltica, coincidiendo en eso y tambin en la necesidad de retornar la mirada al Sur (desde el Sur) con el discurso de Lpez Obrador.

La cancillera mexicana sorprendi al afirmar que est dispuesta a asumir la presidencia de la Comunidad de Estados de Latinoamrica y el Caribe (Celac) el ao prximo, para poner a funcionar el organismo de 33 pases de la regin sin Estados Unidos ni Canad- que los gobiernos de derecha, asumiendo la estrategia de Washington, quieren congelar, desarticular, invisibilizar.

Suspendido un encuentro entre Alberto Fernndez y Andrs Manuel Lpez Obrador (pactado en principio para la semana pasada), en el mes de noviembre est programado en Buenos Aires el segundo encuentro del Grupo de Puebla (GP), con presencia de decenas de lderes polticos de Amrica Latina, tras la reunin inaugural del 12 de julio en la ciudad mexicana de Puebla (de ah el nombre del grupo).

En su documento fundacional este espacio progresista latinoamericano se plantea el objetivo de analizar los desafos comunes de cada uno de los participantes y trazar iniciativas conjuntas, en pos del desarrollo integral de los pueblos latinoamericanos.

Si bien Alberto Fernndez no particip en el encuentro de Puebla, varios de sus colaboradores estuvieron presentes: Jorge Taiana, Felipe Sol, Carlos Tomada y Julin Domnguez (los dos primeros candidatos a ocupar la cancillera desde el 10 de diciembre).

El GP cuenta ya con siete expresidentes: Lula da Silva y Dilma Rousseff (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Jos Luis Rodrguez Zapatero (Espaa), Leonel Fernndez (Repblica Dominicana), Ernesto Samper (Colombia) y Fernando Lugo (Paraguay); y dos actuales candidatos: Alberto Fernndez (Argentina) y Daniel Martnez (Uruguay).

Tambin integran el grupo, el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad (excandidato presidencial del Partido de los Trabajadores); dirigentes chilenos como el senador Alejandro Navarro, el presidente del partido Progresista Camilo Lagos; la diputada comunista Karol Cariola y el ex secretario general de la OEA Jos Miguel Insulza y Cuauhtmoc Crdenas, excandidato presidencial mexicano y fundador del PRD.

Antecedentes

El Grupo de Puebla tiene sus antecedentes en los esfuerzos del Foro (anual) de Biarritz, iniciado en el ao 2000, que fue encrucijada de los intercambios entre dirigentes de Europa y Amrica Latina. Plataforma de debates, de reflexin y de de anlisis de las problemticas comunes, el Foro de Biarritz reuni cada ao a lderes polticos y econmicos de ambos continentes.

Tuvo como principales animadores al expresidente colombiano Ernesto Samper y a Didier Borotra, alcalde de la ciudad de Biarritz, en Francia y como director ejecutivo al galo Xavier Cazaubon.

En 2008, los lderes latinoamericanos entre ellos ms de 20 expresidentes- reunidos en el Foro de Biarritz plantearon en un libro la necesidad de alcanzar un nuevo acuerdo de gobernabilidad en la regin, amenazada por las desigualdades.

El tema de la gobernabilidad fue identificado ya entonces como el mayor desafo de la regin, tras la quiebra del modelo de desarrollo del Consenso de Washington, que detuvo el crecimiento y ampli las condiciones de desigualdad social, dando lugar a las protestas sociales, producto de la inconformidad popular con la situacin de la regin.

Otro de los temas abordados, once aos atrs, fue el de las denominadas "patologas globales", en relacin al narcotrfico, la corrupcin y el armamentismo, ya que por el mismo canal por donde circulan las mercancas, los servicios y la tecnologa, tambin circulan las drogas, los corruptos y la armas, sealaban.

Hoy el GP deber estudiar viejas y nuevas problemticas: cambio climtico, migracin, narcotrfico, desigualdad social, nuevas tecnologas y trabajo, brecha digital, defensa regional, necesidad de reconstruir entidades financieras regionales, el afianzamiento de la democracia, la participacin ciudadana, entre muchas otras

Tomando posicin

Tcticamente, el GP no apunta a confrontar con Estados Unidos (en lo que est enfrascado el Foro de Sao Paulo, de partidos y grupos de izquierda latinoamericanos, desde centroizquierdistas hasta colectividades de izquierda, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil ), sino a trabajar en la consolidacin de un sistema de alianzas que permita la gobernabilidad sin dependencia.

En realidad, se presenta como contracara del Grupo de Lima, formado por EU con sus ms cercanos aliados-cmplices con el fin de derrocar al presidente constitucional venezolano Nicols Maduro.

An en formacin, el Grupo de Puebla rechaz el 11 de septiembre "cualquier intento de uso de la fuerza que quebrante el principio de solucin pacfica de las controversias y que posibilite una intervencin militar en Venezuela por parte de fuerzas extranjeras, incluida la invocacin del Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR), instrumento arcaico para intervenciones militares en pases de Amrica Latina durante la Guerra Fra".

La declaracin del GP fue en respuesta a la decisin de once pases de la Organizacin de Estados Americanos (OEA) de activar el Tratado Interamericano de Asistencia Rcproca (TIAR), herramienta que contempla "el empleo de la fuerza armada" para una eventual intervencin. El Grupo respalda la necesidad de una salida negociada, propugnada en los foros regionales por Mxico y Uruguay.

Poco antes el GP haba condenado las declaraciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, contra Michelle Bachelet, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. "Estas agresiones demuestran, una vez ms, que Bolsonaro no puede convivir de manera civilizada y democrtica con la comunidad internacional", sealaron. Bolsonaro tambin reivindic la dictadura de Augusto Pinochet .

Marco Enriquez-Ominami, el aun joven precandidato presidencial chileno y uno de los articuladores del Grupo, seala que el progresismo cuando gobierna, lo hace con una lgica pragmtica, sin pelearse con el mercado ni dogmatizar el rol del Estado, sino que   poniendo como norte la necesidad de mejorar las condiciones de vida de todas y todos.

Debe haber una relacin entre la total libertad de los mercados (laissez faire) y la jibarizacin del Estado (laissez passer). Para ellos (la derecha) los problemas del mercado se solucionan solos (porque los mercados se auto-regulan). El Estado, que es hoy un estorbo, debiera convertirse en poco ms que una Pyme, aade.

Los promotores del Grupo, sealan que el modelo progresista no es anti-mercado. Y sealan que las sociedades contienen al Estado y al mercado como herramientas constitutivas de su ordenamiento. Solo un Estado fuerte y protagonista podr ofrecer al mercado las certezas que necesita para funcionar de manera armnica.

Para el modelo progresista la democracia es fundamental y no resiste medidas que pongan a sufrir a la gente para favorecer los indicadores financieros. Es que el modelo de Mauricio Macri, Esteban Piera , Jair Bolsonaro y tambin el que pretenden imponer en Uruguay los candidatos del Partido Nacional y del Partido Colorado, ve a los mercados y a la economa desde una simpleza negligente.

Las medidas progresistas necesitan mercado y Estado; inversin privada y extranjera, crecimiento, pero, tambin redistribucin. Porque si la economa no tiene un componente moral, es mera matemtica, aaden.

Desde su punto de vista, el principal problema no es que nuestros pases sean pobres, sino que son desiguales. El Estado debe hacerse cargo de esa desigualdad para que los mercados puedan funcionar desde el consumo. La prosperidad debe ser social, porque de otro modo, no hay consumo, crece la desigualdad y la democracia comienza a hacer aguas.

Otros progresistas?

Con calculada precisin intentan quedar bien distanciados de la derecha que se disfraza de renovada, pero sobre todo de la izquierda del siglo 21, que va desde la revolucionaria de Hugo Chvez, a los modelos de Evo Morales, Rafael Correa, Nstor y Cristina Kirchner, Lula da Silva y Dilma Rousseff, de los pasivos que dejaron sus gobiernos, agigantados por la falta de autocrtica y por el terrorismo meditico de los medios hegemnicos.

Esto significa zafar la estigmatizacin meditica de pertenecer a lo viejo, lo caduco, frente a lo moderno y la inclusin en el mundo prometido por los gobiernos neoliberales.

Pese a la instalacin del imaginario colectivo de que no se puede cambiar el orden establecido, se produjo en los ltimos dos aos unos renovada ola progresista en la regin, con Andrs Manuel Lpez Obrador en Mxico; Gustavo Petro en Colombia, Vernika Mendoza en Per; Gabriel Boric y Giorgio Jackson en Chile, que surgen con reivindicaciones de derecho social y soberana en pases con gobiernos neoliberales .

Estos liderazgos no nacen de movilizaciones multitudinarias, de estallidos sociales, de la lucha obrera tradicional y, quiz por ello, las nuevas propuestas no son revolucionarias, rupturistas. Es una nueva apuesta por el quiz s se puede y es, entonces cuando la derecha ve peligrar su hegemona, al paso del fracaso de las polticas neoliberales, el crecimiento de la desigualdad, la miseria, la exclusin.

Generalmente estos grupos tienen origen, su punto de partida en la variopinta izquierda, uno actualizando sus propuestas y tratando de armar un proyecto poltico comn. As, la va electoral se presenta como la salida, sin necesidad de salir a las calles. Muchas veces es apenas una salida individual, pero otras son en beneficio de ,las mayoras.

Estos grupos seguramente se sumen al polo progresista en construccin y an sin mayores definiciones, aunque parten de la exigencia de derechos sociales bsicos, polticas inclusivas, oportunidades ms igualitarias, mayor grado de soberana y defensa de la democracia.

Hoy, ninguno de los gobiernos de derecha neoliberal en la regin se muestra slido. Colombia vive su calvario de asesinatos sistemticos y desintegracin, Ecuador acaba de abandonar la Unin de Naciones Sudamericanas (Unasur) a pedido de Washington.

En Per la gente en la calle exige que se vayan todos (gobierno, congreso), en Paraguay la corrupcin, el narcotrfico y el desgobierno minan al rgimen que amenaza con sacar al Ejrcito a las calles. Chile vive su peor poca desde la dictadura pinochetista y en Brasil ay Brasil!- gobierna la extrema derecha oscurantista, xenfoba, homofbica, racista, misgina.

Hay aires de cambio en la regin. Aires progresistas, centroizquierdistas, que intentan terminar con esta noche de unas derechas, que sirven al capital financiero internacional, a las grandes empresas trasnacionales y a las elites de sus pases, ese poder fctico que lucra para que crezca la desigualdad, la precarizacin del trabajo, el hambre, la miseria y para que los recursos naturales dejen de ser de los pueblos y pasen a poder de las trasnacionales.

Aram Aharonian: Periodista y comuniclogo uruguayo. Magster en Integracin. Fundador de Telesur. Preside la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la ) y surysurtv.net.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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