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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2019

Trump resucita el TIAR

Carlos Fazio
La Jornada


Desgastado el liderazgo por delegacin del fantoche Juan Guaid y agotada en la etapa la maquinaria del golpe de Estado contra el gobierno constitucional y legtimo de Nicols Maduro, el pasado 11 de septiembre la administracin Trump decidi iniciar una nueva fase de su poltica de cambio de rgimen en Venezuela, y con apoyo de Brasil us a Colombia para activar el Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR) en la Organizacin de Estados Americanos (OEA).

Viejo instrumento del panamericanismo de guerra de Washington, el objetivo inmediato del TIAR ser multilateralizar las sanciones coercitivas contra Venezuela en los campos comercial y financiero −incluido un posible bloqueo naval que interrumpa las exportaciones petroleras responsables de 95 por ciento de los ingresos del pas sudamericano−, y/o la ruptura de relaciones diplomticas, consulares y econmicas de varios gobiernos derechistas del rea.

Junto con el TIAR (Ro de Janeiro, 1947), la OEA, cuya carta fundacional surgi en el marco de la novena Conferencia Internacional Americana (Bogot, 1948), fue uno de los mecanismos para la seguridad colectiva interhemisfrica utilizados por la diplomacia estadunidense en su lucha contra el comunismo de Mosc durante la guerra fra, como se llam la confrontacin poltica, ideolgica y militar entre el Este y Oeste en la inmediata posguerra, tras la derrota del nazifascismo.

Como aparato estratgico intercontinental, el TIAR −calificado como el primer pacto de la guerra fra−, fue instrumentado por Washington para que cumpliera un papel similar al de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) en Europa occidental. A partir de 1948, en particular luego de la llegada del general Dwight D. Eisenhower a la Casa Blanca en 1953, EU abandon la idea de exportar su democracia mediante estrategias reformistas y opt por polticas conservadoras y punitivas hacia Amrica Latina y los pases perifricos del mundo libre.

El entonces secretario de Estado, John Foster Dulles, hizo de la seguridad militar y policial de corte contrainsurgente el primer punto de la agenda de Washington, y alent el establecimiento de regmenes dictatoriales civiles y militares, procapitalistas y antizquierdistas en Amrica Latina. En los hechos, el pacto de defensa mutua plasmado en el TIAR −la idea de uno para todos y todos para uno− signific la continentalizacin de un monrosmo de nuevo tipo que, segn diferentes coyunturas y con sus respectivos puntos de continuidad y ruptura, ha sido sometido a constantes procesos de actualizacin y relaboracin doctrinaria y estratgica por el Pentgono y el Departamento de Estado.

Ante la irrupcin del socialismo en Cuba, la estrategia de John F. Kennedy consisti en alinear a los gobiernos autoritarios y dictatoriales de Amrica Latina y el Caribe en su lucha contra el Castro-comunismo, combinando la zanahoria de la Alianza para el Progreso con el garrote de la fracasada aventura mercenaria de Baha de Cochinos.

Luego, bajo las dictaduras militares de seguridad nacional, el neomonrosmo devino en lucha antisubversiva, y tras la autodisolucin de la URSS en 1989, adapt su ropaje a la guerra a las drogas (sustituto del fantasma comunista) y las guerras sucias y de baja intensidad (Granada, El Salvador, Nicaragua, Panam), hasta la fase actual de guerra al terrorismo post-11 de septiembre de 2001.

Los 11 pases que apoyaron ahora activar el TIAR −del total de 18 firmantes− fueron: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Hait, Honduras, Paraguay y Repblica Dominicana. Cinco pases se abstuvieron: Costa Rica, Panam, Per, Trinidad y Tobago y Uruguay; Bahamas se ausent. Cuba fue excluida del TIAR en 1962 y Mxico se retir del TIAR en 2002. Venezuela, que con Bolivia, Ecuador y Nicaragua abandonaron el tratado en 2012, estuvo representada por un enviado de la oposicin poltica.

La representante mexicana ante la OEA, Luz Elena Baos, dijo que es inaceptable usar un mecanismo que contempla la fuerza militar y subray que si bien Mxico no es parte del TIAR, s est obligado a pronunciarse en contra del uso poltico que se pretende dar a lo que considera un delicado y controversial instrumento.

Categrico, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino Lpez, rechaz la activacin espuria e rrita del TIAR, y dijo que ese pacto es un instrumento de genuflexin por quienes quieren legalizar una intervencin militar en la patria de Bolvar. El jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana calific al TIAR de anacrnico y falaz, y asever que es un subterfugio diseado por EU para garantizar sus propios intereses hegemnicos en la regin.

As, el 14 de septiembre lleg a Bogot el nuevo embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, experimentado operador de golpes suaves y rupturas secesionistas. Los antecedentes de Goldberg en la ex Yugoslavia y Bolivia, aumentan el riesgo de una balcanizacin de la frontera colombo-venezolana. Su misin podra ser acelerar el papel de Colombia como cabeza de playa para una intervencin militar y paramilitar en Venezuela −incluido el montaje de falsos positivos y/o una operacin de bandera falsa en la frontera entre ambos pases, que vincule a las FARC/ELN con el gobierno de Maduro−, ahora bajo la fachada legal del TIAR.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2019/09/23/opinion/015a2pol



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