Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2019

Sri Lanka
Trabajo no reconocido, las trabajadoras domsticas y la falta de unas condiciones de trabajo dignas

Avanti Arseculeratne
Roar Media


Todos los das me levantaba a las 5 de la madrugada y luego me acostaba, exhausta, hacia las 11 de la noche. La mayora de las veces me faltaban energas para siquiera cambiarme de ropa. Desde que me despertaba hasta que me dorma no haca ms que trabajar, trabajar, trabajar todo el rato, cuenta Shanthi a Roar Media. Coma restos, despus de que la familia acabara de almorzar, unos cuantos bocados mientras lavaba las cazuelas y sartenes. Pocas veces me pagaban cuando tocaba y me regaaban por cualquier nimiedad, dice. Piensan que somos mquinas que no necesitan comer ni dormir, que no nos duelen los brazos y las piernas.

Viviendo en una plantacin en Nuwara Eliya, en los montes centrales, sin un empleo que le proporcionara un salario suficiente, Shanthi tom diversos prstamos para proveer a su madre enferma. Cuando falleci la madre, empe las joyas que tena y se fue a la capital comercial, Colombo, en busca de perspectivas ms lucrativas. Para ella, todo pasaba por el trabajo domstico, no en vano ha trabajado en cuatro hogares en los ltimos 15 aos.

Shanthi nos explica que su primera experiencia fue positiva. [La familia] me trataba realmente bien. La seora nunca me deca oya [t] de aquella manera ruda, sino que me llamaba por mi nombre y me hablaba con respeto, dijo. Los nios de la casa tambin la trataban bien, diciendo siempre por favor y gracias, haciendo que se sintiera bien acogida y cmoda. Shanthi recordaba con afecto aquella poca, diciendo que estaba bien alimentada, tena tiempo para descansar y le pagaban un salario suficiente.

Su segunda experiencia, sin embargo, no fue ni mucho menos positiva. Cuando llegu a la casa, la nona [seora] se qued con mi documento de identidad, cuenta. Me dijo que me la devolvera cuando dejara el empleo. Shanthi tuvo que trabajar a destajo y no tena tiempo para descansar. Recordaba asimismo un encargo especialmente desconcertante: cada maana tena que depositar pequeas porciones de comida y bebida delante de la estatua de Buda a modo de ofrenda, la tpica ceremonia de Buddha poojawa. Siendo ella de confesin hind, esto le haca sentirse muy incmoda, pero no hicieron caso de sus objeciones: su patrn le dijo que esto no debera ser un problema, ya que las tradiciones hind y budista son similares. Adems, le dijeron, este era un requisito de su empleo.

Las diversas experiencias de Shanthi demuestran cmo el trabajo domstico en Sri Lanka no est reconocido ni regulado oficialmente, y sus condiciones las establece a menudo el propietario de la casa, incluso en detrimento de la trabajadora.

Ausencia de proteccin legal

Las condiciones de vida y de trabajo de muchas empleadas domsticas en Sri Lanka violan directamente una serie de convenios internacionales que Sri Lanka ha ratificado, como la Declaracin Universal de Derechos Humanos y la Convencin sobre la Eliminacin de todas las Formas de Discriminacin contra la Mujer. Llamadas a menudo con el trmino indigno y no profesional de sirvienta, las trabajadoras domsticas carecen a menudo de disposiciones cruciales en materia de derechos humanos, como por ejemplo el reconocimiento y la proteccin en pie de igualdad ante la ley; unas condiciones de empleo justas y favorables; un salario igual por un trabajo igual; descanso y ocio, y el derecho a vivir libres de todo trato degradante.

Asimismo, estn excluidas de una serie de instrumentos legales, que incluyen la Ordenanza del Consejo Salarial (que exige unas condiciones de trabajo dignas para las personas empleadas en el comercio, como por ejemplo el pago de las horas extraordinarias o del trabajo en das festivos), la Ley de Comercios y Oficinas (que establece cundo y cmo ha de pagarse la remuneracin al personal), la Ley del Fondo de Previsin del Personal y la Ley del Fondo Fiduciario del Personal (que hacen las veces de una forma de seguridad social), as como la Ley del Salario Mnimo Nacional de los Trabajadores (que establece un salario mensual mnimo nacional para todos los trabajadores y trabajadoras de cualquier industria o servicio).

El texto legal vigente ms pertinente en relacin con las trabajadoras domsticas es el Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domsticos de la OIT, el llamado C189. Este convenio garantiza unas normas relativas a las pagas y los salarios, la seguridad social, las prestaciones de maternidad, la jornada laboral, las condiciones de vida, la seguridad personal y la resolucin de disputas. Actualmente lo han ratificado 29 pases, y pese a que Sri Lanka no es uno de ellos, el gobierno se ha comprometido, en el Plan de Accin Nacional sobre Derechos Humanos, a ratificarlo, que es algo que esperamos.

Actitudes sociales

Hasta que esto suceda, sin embargo, no solo el trabajo realizado en los hogares sigue sin estar reconocido en la legislacin como modalidad de trabajo legtima, sino que las trabajadoras domsticas tambin siguen sin estar reconocidas por parte de la sociedad. Sepali Kottegoda, directora de programas de derechos econmicos de las mujeres y medios de comunicacin en el Colectivo de Mujeres y Medios, explica que la sociedad srilankesa no suele considerar a las trabajadoras domsticas como trabajadoras con derechos laborales, porque la mayora de trabajadoras domsticas han estado viviendo, ms o menos hasta la ltima dcada, en el mismo hogar y se esperaba/espera de ellas que estn siempre disponibles para responder a las necesidades familiares. Aade que a pesar de que actualmente hay cada vez ms trabajadoras domsticas que estn empleadas recibiendo un jornal y no viven en el hogar del empleador, siguen sin ser consideradas empleadas o trabajadoras, a diferencia de quienes trabajan en una fbrica o un taller.

Kusuma trabaja en una casa en un suburbio de Colombo desde 2009. Vino a la capital procedente de Balangoda, en el sur del pas, debido a la escasez de puestos de trabajo en su aldea. Aunque lleva muchos aos deseando volver a su casa, la precariedad econmica se lo impide. Tengo ahora 65 aos. Tengo colesterol, diabetes, hipertensin y muchos dolores articulares, sobre todo en las rodillas, dice. Me cuesta trabajar. Pero si vuelvo a Balangoda, no tendr manera de ganar dinero.

Kusuma est separada de su marido desde hace ms de 30 aos. Su hijo es pen, y ella tambin tiene tres nietos. Aunque sabe que su hijo le ayudara a pagar los medicamentos que necesita, y que le cuestan 3.000 rupias al mes, no quiere pedrselo porque sabe que l tampoco gana mucho dinero. A pesar de que Kusuma no ha sido tratada mal por su empleador y este le ha pagado ocasionalmente un plus, la ausencia de seguridad social en forma de una pensin hace que se sienta temerosa ante el futuro.

Selvy Thiruchandran, exdirectora del Centro de Educacin e Investigacin para la Mujer, recuerda que estas cuestiones de incertidumbre e inestabilidad se observan tambin en los estudios que lleva a cabo el Centro sobre el tema y expresa su frustracin por la falta de publicidad y de recursos que se destinan en Sri Lanka a los asuntos relacionados con el trabajo domstico.

Mirando al futuro

Uno de los motivos de ello puede ser que las cuestiones a las que se enfrentan las trabajadoras domsticas a menudo no se consideran problemas candentes o de inters general, como otras cuestiones civiles o polticas que a menudo se consideran ms urgentes, como se puso de manifiesto en un estudio realizado por Verit Research. De ah que las trabajadoras domsticas hayan comenzado a organizarse. El 5 de marzo de 2012 se registr oficialmente el Sindicato de Trabajadoras Domsticas (Domestic Workers Union, DWU) el primero y nico en su gnero en el pas y hoy es un ejemplo de los logros que pueden conseguirse si las trabajadoras domsticas se organizan para defender sus derechos por s mismas.

Menaha Kandasamy, miembra fundadora del DWU, explica las luchas reivindicativas del sindicato a lo largo de los aos. Hemos presionado al Ministerio de Trabajo y al Comisario General de Trabajo para que se apruebe al menos una ley que garantice la seguridad y proteccin de las trabajadoras domsticas, dice, explicando que el sindicato da prioridad al reconocimiento oficial del trabajo domstico como oficio en la Ordenanza del Consejo Salarial, con lo cual se le aplicara la Ley del Salario Mnimo y las trabajadoras domsticas tendran acceso al Fondo de Previsin del Personal.

Una vez clasificado oficialmente el trabajo domstico y reconocido como oficio, las trabajadoras domsticas podrn ejercer automticamente una serie de derechos que otros trabajadores tienen reconocidos actualmente como tales, dice Kandasamy. Y aade esperanzada que, si las condiciones que reivindica el sindicato llegan al Parlamento, sern aprobadas efectivamente. Ha sido un largo viaje, dice. [Pero] todava nos queda un trecho por recorrer.

Fuente: https://roar.media/english/life/in-the-know/unrecognised-labour-domestic-workers-and-the-lack-of-decent-working-conditions-in-srilanka

Traduccin: viento sur



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter