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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2019

O se quiere dilogo o se quiere guerra

Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin
Aporrea


La Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin ante la instalacin de la Mesa de Dilogo Nacional entre el Gobierno del Presidente Maduro y los partidos opositores Cambiemos, Movimiento al Socialismo (MAS), Soluciones, Avanzada Progresista, Esperanza por el Cambio y Bandera Roja:

1.- Para quienes venimos trabajando desde hace aos por la construccin de un multidilogo nacional como punto de partida para detener y revertir el proceso de deterioro hacia el desastre que llevamos como pas, el dilogo que se anunci el lunes 16 de septiembre, por parte de representantes del Gobierno del Presidente Maduro y de los partidos opositores arriba mencionados, es un intento que reconocemos como un hecho poltico significativo cuyo devenir seguimos con atencin e inters en tanto su continuacin podra constituir una fuerza contra la perspectiva de violencia.

Para quienes hemos venido propiciando y participando del dilogo como conducta y como actitud en diferentes eventos de los ltimos meses: los organizados por las Academias, los que tuvieron lugar en espacios de la UCAB y el CELARG, y el que tuvo lugar en la Sala San Monseor Romero de la Parroquia Universitaria, el proceso de dilogo que se anunci el pasado lunes 16 es uno ms, entre otros muchos esfuerzos, para lograr que entre venezolanos y venezolanas seamos capaces de comprender en toda su complejidad lo que nos est pasando y encontrar la ruta para salir entre todas y todos- del atolladero trgico en el que nos encontramos.

No hay UN Dilogo Nacional. Hay un esfuerzo mltiple y diverso por acercar a una nacin rota y desvencijada. Para que, aferrndose a los valores que nos dieron el ser como Repblica, seamos capaces de encontrar el rumbo que nos sea propicio a todas y todos.

Ese mismo lunes 16 de septiembre en que se anunci la instalacin de la mencionada Mesa de Dilogo Nacional, trabajadores y trabajadoras de la educacin, en el da del regreso a clases, manifestaron a las puertas del Ministerio de Educacin su necesidad de que el Gobierno dialogara con los gremios de la Educacin sobre las condiciones reales para un regreso a clases y un inicio adecuado del ao escolar, pero a pesar de que solo encontraron la represin de los cuerpos policiales y, ms singularmente, los parapoliciales que encubren los mal llamados "colectivos", uribismo puro practicado por el oficialismo madurista, ese tambin era un intento de dilogo, de legtima y constitucional iniciativa popular, que espera todava ser urgentemente atendido.

2.- Para descarrilar el esfuerzo liderado por el Gobierno de Noruega con el apoyo del Gobierno de Barbados, en el sentido de lograr negociaciones y acuerdos entre el Gobierno del Presidente Maduro y el sector opositor liderado por el Diputado Juan Guaid, al Gobierno de Donald Trump le bast con llevar las sanciones econmicas contra el gobierno y el pueblo venezolano casi al nivel de bloqueo naval. Como era de esperarse, los representantes del Gobierno del Presidente Maduro se levantaron de la mesa de dilogo utilizando como pretexto esa agudizacin de las sanciones por parte del gobierno de Donald Trump, y los representantes del Diputado Juan Guaid festejaron el fin de "los dilogos de Oslo", a pesar de que, y esto no es slo una muestra de buenas maneras, sino una intencin decidida a contribuir para impedir una Guerra Civil en Venezuela, el Gobierno de Noruega ratific su disposicin a seguir mediando para lograr acercamientos entre las partes.

Trump pareca querer decir al gobierno de Noruega, y no de muy buenos modos, que si l no estaba, entonces no estaba nadie. Y eso que Juan Guaid lo representaba cumplidamente en ese proceso de dilogo.

Tras la aparente disolucin de ese esfuerzo auspiciado por Noruega y Barbados, el gobierno del Presidente Ivn Duque en Colombia se esforz por darle al gobierno de Nicols Maduro las coartadas blicas necesarias para cerrarse a cualquier asomo de negociacin. Con el juego trancado, sin horizonte alguno de dilogo, la presin del deterioro acelerado y continuo de las ya precarias condiciones de vida de la mayora contundente de la poblacin, depauperada por un proceso hiperinflacionario indetenible causado por el desfalco al tesoro pblico por parte del gobierno de Nicols Maduro, por una muy demostrada incapacidad tcnica y administrativa y, desde luego, por las sanciones econmicas decretadas por el gobierno de Donald Trump, solo presagiaba violencia.

Es en ese contexto que se anuncia al pas esta otra Mesa de Dilogo Nacional entre el Gobierno de Nicols Maduro y varios partidos opositores tanto a su gobierno, como a los sectores de la oposicin liderados por Juan Guaid y su amenaza constante de una invasin militar extranjera para "resolver" la situacin venezolana. Esa postura soberanista es la sea distintiva de los partidos que dialogan con el gobierno sobre tpicos tan relevantes en la vida poltica nacional como la reestructuracin del Consejo Nacional Electoral, la reinstitucionalizacin del pas como resultado del regreso del PSUV a la Asamblea Nacional, con la posible suspensin de su condicin de desacato y su recuperacin como el espacio institucional del dilogo nacional cotidiano y plural que prev la Constitucin Nacional, la liberacin de privados de libertad considerados como presos polticos y elementos tan esenciales a las bases de la reconciliacin nacional como lo significa el haber colocado en la agenda de discusin de esa Mesa de Dilogo Nacional la restitucin del principio constitucional de la Representacin Proporcional, para ser consistente con otros aspectos contenidos en el texto del acuerdo firmado igualmente importantes, debe mencionarse tambin como relevante la apertura de la agenda hacia los temas de los derechos polticos y socio econmicos, tal como lo seala el texto del acuerdo firmado: "la consecucin de medidas que garanticen los derechos polticos y socio econmicos de los venezolanos y que permita una solucin poltica enmarcada en la soberana y la Constitucin Nacional".

Con la restitucin de ese principio constitucional expresamente violado por la actual legislacin electoral, al distorsionar a favor de la mayora la composicin orgnica del Poder Legislativo, la cual fue diseada inicialmente por el PSUV cuando era mayora, y con la que, en diciembre de 2015, result medido con la misma vara con la que otrora midi a los dems, se reduce sustancialmente la condicin democrtica de una sociedad. Ojal sea sta una seal de que se comienza a entender que dicho principio constitucional propicia sociedades plurales, no polarizadas, mientras que su omisin, tiende a generar sociedades inconvenientemente polarizadas. El hecho de que eso est en la agenda de discusin ya es ganancia respecto de la situacin anterior, que era la de la resignacin a la violacin del precepto constitucional.

As mismo, saludamos que uno de sus acuerdos sea la reafirmacin y defensa de los derechos histricos y legtimos sobre la Guayana Esequiba, mediante la negociacin poltica que contempla el Acuerdo de Ginebra de 1966, y el rechazo de las sanciones econmicas contra el pas, por parte del Gobierno de Donald Trump, violatorias del Derecho Internacional.

3.- La lamentable conducta exhibida por la oposicin liderada por el Diputado Guaid ante esta posibilidad de dilogo abierta entre el gobierno del presidente Maduro y estos partidos est guiada por un sentimiento infinito de rencor ante cualquier objecin al autoritarismo guaidosta y sus pretensiones hegemnicas aupadas por EE.UU. y la Unin Europea. Se podra admitir la suspicacia en relacin a que la liberacin del Diputado Edgar Zambrano, Vicepresidente de la Asamblea Nacional, obedezca a la intencin del Gobierno del Presidente Maduro de "posicionar" a un sector opositor que no reconoce al Diputado Guaid como lder, sino tan slo como Presidente de la Asamblea Nacional, pero negar su condicin de seal poltica de distensin con el argumento de que esa detencin nunca tuvo que haber ocurrido, es una conducta que slo puede ser calificada de miserable. Es sostener que en la situacin de secuestro que vivimos, la liberacin de un rehn no puede ser celebrada porque ms rehenes siguen secuestrados. Por supuesto, no estamos conformes y menos los trabajadores que mantienen una exigencia y lucha permanente por la liberacin de Ronny lvarez y Rubn Gonzlez.

Este desencuentro debe servir, sin embargo, para poner de relieve cun distantes estamos todava del profundo y complejo Dilogo Nacional que necesitamos para garantizar la paz y la posibilidad de la accin conjunta en el proceso de reconstruccin nacional que la realidad de este sufrido pas le impone a las ciudadanas y los ciudadanos de la Repblica Bolivariana de Venezuela. En tal sentido nos llama la atencin la declaracin del diputado guaidosta Carlos Berrizbeitia, quien luego de despotricar contra ese proceso de dilogo, le reconoci el hecho positivo del retorno del PSUV a la Asamblea Nacional como un paso para recuperar la institucionalidad perdida. Pero tambin llama la atencin, la reaccin injerencista de EEUU y entreguista de Guaid de convocar el TIAR a raz de la instalacin de la mesa de dilogo junto a la posicin de la Conferencia Episcopal de rechazar ese dilogo de plano porque es con el gobierno dictatorial, quienes se colocan en el otro extremo.

La oposicin guaidosta debe estar en el dilogo que se anunci el pasado lunes tanto como la oposicin no-guaidosta, debi estar en el que auspici el gobierno de Noruega. El hecho de que hayan sido unos y no otros, en vez de todos, los que retomaron la iniciativa de dilogo ante la perentoria necesidad de avanzar en una negociacin y llegar a acuerdos no debe condenarse. Debe tomarse como punto de partida para desarrollar un verdadero multidilogo nacional en el que se exprese de diversas maneras la sociedad venezolana en toda su pluralidad y diversidad. Es necesario recordar siempre que el sector madurista y el sector guaidosta sumados son menos que el sector pas que no est con ninguno de los dos.

4.- Desde la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin habamos hecho a grupos y personalidades con los que participamos habitualmente en los encuentros por el dilogo y la negociacin, la propuesta que en su momento recibi la denominacin de "Oslo en Venezuela" y que consista en determinar un conjunto de ejes temticos considerados no solo crticos, por el estado en el que se encuentran, sino adems necesitados de una mirada de consenso y no de competencia para poder ser resueltos. El tipo de problemas que unas elecciones no slo no resuelven, sino que ni siquiera tocan. Buscar para cada uno de estos ejes temticos una representacin oficial del Gobierno y convocar a las dismiles voces que se le oponen a discutir temas como el Servicio de Agua Potable y Saneamiento, Alimentacin, Energa, Transporte, Salud, Educacin, situacin causada por el Decreto del mal llamado Arco Minero del Orinoco, entre otros.

Intentar as que la nocin de Dilogo Nacional tenga que ver con la vida del pueblo, con la vida de las ciudadanas y los ciudadanos, particularmente, el problema del Presupuesto Familiar que ha mermado como nunca por su insignificancia y que se constata en esa trgica y alarmante relacin Precios vs. Salarios.

Sin demeritar de ninguna iniciativa, anunciamos que perseveraremos en la que habamos iniciado conscientes y satisfechos de contribuir al ambiente de multidilogo necesario para salir del atolladero. Consideramos pertinente afirmar que la instancia facilitada por los gobiernos de Noruega y Barbados debe mantenerse pues es una mediacin internacional no injerencista que facilita las negociaciones. As mismo es necesario exigir al gobierno de Nicols Maduro el cumplimiento de los acuerdos a los que ha llegado en esa Mesa de Dilogo Nacional.

5.- Para quienes hemos levantado la bandera estratgica del Referendo Consultivo como elemento bsico de la reconstruccin del piso constitucional, las iniciativas de dilogo y negociacin forman parte de una sumatoria que encontrar la forma de expresarse y visibilizarse y que, cuando necesite legitimarse como acuerdo de un proceso verdaderamente nacional de dilogo y negociacin, tendr que pasar por el escrutinio del pueblo, por el voto en Referendo Consultivo de las ciudadanas y los ciudadanos. Como fue dicho en la Sala San Monseor Romero de la Parroquia Universitaria, que los dialogantes sigan dialogando! Los perros de la guerra se identificarn por sus acciones para descarrilar cualquier intento de salir en paz del atolladero en el que nos encontramos y en el que la vida ya no es posible.

Ana Elisa Osorio - Edgardo Lander - Esteban Mosonyi - Oly Milln

Gustavo Mrquez - Marn Hctor - Navarro Juan Garca - Santiago Arconada

www.aporrea.org/actualidad/a282608.html


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