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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2019

Greta

Sandra Russo
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A Greta Thunberg le ha llegado muy temprano la hora de su estigmatizacin. A los 16 aos. Desde que la semana pasada en ms de mil ciudades del mundo una cantidad incalculable de estudiantes secundarios se pusieron sobre sus hombros la lucha para detener el cambio climtico, comenz en los grandes medios de Europa una campaa de ridiculizacin que puede entenderse como el primer caso de bullyng global. Su vctima es esa adolescente sueca que fue diagnosticada pasados sus diez aos con el sndrome de Asperger, que segn ella misma relat en una charla TED con un enorme auditorio siempre fue muy callada, muy solitaria, una persona que slo hablaba cuando era estrictamente necesario. Con voz siempre pausada y meditando palabra por palabra, dijo en esa charla mirando a las butacas: Por eso estoy hablando hoy aqu. Porque es estrictamente necesario. Fue a los 14 aos que en rigor consider estrictamente necesario hablar ante multitudes, ante auditorios como el Parlamento Europeo o el Foro de Davos, porque fue entonces que hizo, digamos, su comprensin histrica: si su generacin no actuaba ya, si ellos, que sern adultos cuando este planeta ya no sea viable, no salen ya a las calles, estn pactando con su propia falta de futuro.  

Segn todos los diagnsticos cientficos, las emisiones txicas deben empezar a reducirse ahora, no dentro de poco o en prximamente, sino ya, porque los tiempos no dan. Esta semana 20.000 cientficos de todo el mundo adhirieron al movimiento Viernes por Futuro, el que nuclea a los secundarios de ms de cien pases, cuyo primer gran paso fue dado el 15 de marzo. Los jvenes tienen razn, fue el ttulo del documento de adhesin. El cambio climtico provocar desastres y desequilibrios de ecosistemas de una manera irreversible y sin antecedentes en miles de aos. Cuando hace dos aos Greta comprendi eso, decidi hacer huelga, a los 14. Empez sola. Faltaba a clase todos los viernes, en protesta por la falta de decisiones polticas mundiales que paren el cambio climtico.

Y lo que hace dos aos fue apenas la actitud decidida de una nia que haba comprendido que era su derecho y el de sus hijos y nietos vivir en este planeta, hoy es un fenmeno global. Los grandes medios lo acallaron, como callan todo lo que les resulta incmodo o amenazante. Pero fueen mil ciudades que bajo el liderazgo de Greta Thunberg miles y miles de adolescentes salieron a marchar para que sus gobiernos tomen medidas en relacin a las emisiones txicas, que es lo mismo que decir que debe detenerse entre otras cosas la produccin a gran escala en bosques, selvas, desiertos. Que el sistema no puede seguir acelerando la extincin de especies porque la humana tambin es una de ellas.

Los medios no slo callaron. Cuando a travs de las redes el movimiento Viernes por Futuro se hizo visible, comenzaron un ataque simultneo de ridiculizacin y degradacin de la figura de Greta. La mostraron comiendo una banana: en Suecia no hay bananas de modo que la foto era una denuncia de que Greta estaba comiendo una banana gracias al combustible usado en el transporte a su pas de una fruta tropical. La mostraron con sus perros: indicaban as que si los perros comen carne, Greta tampoco es consecuente en eso. Quiz el ataque ms degradante lo verti Le Figaro, a travs de un comentario no filtrado y dirigido directamente al sndrome de Asperger de Greta: alguien opin que era una vergenza ver a tantos jvenes dejarse conducir por una zombie.

La voz de Greta no logra todava perforar el cerco de silencio con una lgica rasante, directa y spera, como ella, que en el Parlamento Europeo dijo s que no les gusta que yo est ac. A m tampoco me gusta que ustedes estn ac, porque no han hecho los deberes. Nosotros s hemos hecho los deberes. Hemos ledo los informes cientficos. Lo que pedimos es que hagan caso a la ciencia, porque cuando nosotros seamos adultos ser tarde.

El movimiento Viernes por Futuro encarna en una generacin que hace su entrada a la poltica por ese costado vital y poderoso. Es con sus cuerpos que lo gritan, lo piensan, lo reclaman. Sus cuerpos tienen derecho al hbitat. Y advierten, con mucha ms claridad y precisin que las otras generaciones, la gravedad lmite de este momento. Ellos son una pata ms de la resistencia global al modelo tantico que nos avasalla.  

El poder de las finanzas, de los transgnicos, de las patentes, de los buitres, en fin, el ala ms dura de la derecha que puso su pata roosa sobre tantos territorios, niega el cambio climtico. Para Trump es una mentira de la izquierda. Y es en esa clave de resistencia al efecto de irrealidad del que se vale la derecha que hay que leer este indito movimiento liderado por esa nia de trenzas rubias que toma por literal lo literal: o se acta ahora o no habr lugar seguro en la Tierra para que los que hoy tienen quince aos vivan sus vidas y tengan sus hijos, y continen as con la posta de la especie.

La poltica de la derecha global trae la muerte en muy diversas formas, pero siempre la muerte. En guerras o en hambrunas, en catstrofes naturales, en tiros por la espalda como los que diariamente reciben lderes sociales en Per y en Colombia. Esos hombres y mujeres, muchos de pueblos originarios, estn muertos por defender los recursos naturales. Es la misma lucha que la de Greta Thunberg, pero desde otra regin y otra lnea histrica. El reclamo es el mismo en un fondo no demasiado profundo. Quieren vida. Vivir. Quieren lo necesario y suficiente para que la vida sea posible. Quieren el equilibrio indispensable para vivir. Este es el marco macro bajo el cual transcurren nuestras propias y asombrosas circunstancias nacionales. No cuesta mucho comprender que hay un poder feroz encaramado en la cima tan alta que nos es indescifrable, y que hacia abajo mueve los hilos para que nada detenga la muerte. Y tambin hay que advertir, con cierta esperanza, que hay sincronas histricas no menos asombrosas, y que la resistencia al proyecto de muerte crece y se nutre de fenmenos impensados. Greta y sus congneres ya son un nuevo actor global que aporta su enorme grano de arena a la lucha por el proyecto de la vida. Greta es un sntoma de la regeneracin de la vida.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/184137-greta



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