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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2019

El control obrero en Venezuela afronta un contexto de incertidumbre

Josep Mara Martorell Calaf
Rebelin


INDORCA, una de las pocas empresas bajo control obrero en Venezuela, ejemplifica los retos que enfrentan este tipo de empresas, as como su potencial para contribuir a superar la crisis

INDORCA es una empresa sin patrn, donde todo se decide en la asamblea formada por los 39 trabajadores de la plantilla, en plena igualdad. En INDORCA todo el mundo cobra exactamente lo mismo, sea cual sea el trabajo que haga o la antigedad que tenga. Y la gestin econmica es a la vista de todos, en una gran pizarra en la sala de reuniones, garante de una transparencia absoluta. Es el resultado de ms de diez aos de lucha, de un periplo que arranca con despidos masivos y la organizacin sindical de los trabajadores, y que sigue con una obstinada lucha contra una justicia parcial, aos de caresta, boicots, sabotajes y mercenarios.

Su historia, muy poco conocida incluso en Venezuela, no slo muestra la realidad de las pocas empresas bajo un control obrero real en este pas. Es tambin el punto de partida de innovadoras formas de colaboracin no mercantilizada para recuperar la capacidad productiva nacional: INDORCA es el escenario de la primera batalla productiva. Finalmente, permite comprender la compleja relacin entre la nacionalizacin de empresas por parte del Estado y las experiencias de control obrero real, hoy atacadas desde varios frentes.

Y es que Industrias del Orinoco C.A. (INDORCA) no recibe ninguna ayuda del Estado, puesto que no es una empresa nacionalizada. La plantilla se aferra a la reforma de la Ley Orgnica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras (LOTTT) que hizo Chvez en 2012, poco antes de morir, y que permite que los trabajadores gestionen directamente una empresa que, fraudulentamente, sea liquidada por el empresario. Pero lo hace en un contexto econmico y poltico muy distinto del que haba en vida de Chvez.



Una singular experiencia de lucha

INDORCA es una empresa metalmecnica de Guayana, zona industrial al este del pas dedicada a la exportacin de hierro, acero y aluminio, que hoy ocupa unos 20.000 trabajadores. INDORCA hace todo tipo de piezas de acero, mecanizadas o no. Desde piezas roscadas hasta complejos cabezales de pozo para extraccin de petrleo. Vctor Mujica es tornero y el actual vicepresidente, miembro de la junta por decisin de la asamblea. Repasa su compleja historia de lucha, que empieza con sntomas de desinversin en 2008 y sigue con dos despidos masivos, el despido de todos los miembros del sindicato, una larga serie de pleitos en los que la justicia siempre resolvi a favor del empresario scar Gimnez y, finalmente, la suspensin total de pagos en julio de 2012. Fue entonces cuando la asamblea decidi ocupar la fbrica hasta que se les pagara.

A todo esto, en mayo de 2012 haba entrado en vigor la reforma de la LOTTT que, en su artculo 149, permita, a peticin de los trabajadores, ordenar la ocupacin de la entidad de trabajo cerrada y el reinicio de las actividades productivas []. A tal efecto, convocar al patrn o patrona, trabajadores, trabajadoras y sus organizaciones sociales, para la instalacin de una Junta Administradora Especial. CALDERYS y EQUIPETROL, empresas vecinas, ya haban seguido este camino antes de que INDORCA.

Cuando los tribunales ordenaron el desalojo de la empresa, la plantilla, apoyada por los compaeros de CALDERYS y EQUIPETROL, desoy la sentencia y resisti los sucesivos embates policiales. Durante tres aos y medio, encerrados en la fbrica y sin cobrar - y aunque parezca imposible - , sobrevivieron organizando rifas, gracias a colectas de comida y dinero de las empresas vecinas, cultivando un huerto, criando cabras. Incluso resolvieron practicando una intensa cacera de iguanas. Se alternaban para buscar pequeos trabajos afuera y compartan el salario. No fue hasta la llegada de Jess Martnez como nuevo ministro de Trabajo, persona comprometida con las luchas obreras, que consiguieron fecha para la activacin del artculo 149: 23 de marzo de 2015. Pero quince das antes un grupo armado asalta la empresa, encaona a los trabajadores de guardia e inutiliza la planta.



Una salida por la izquierda a la crisis econmica venezolana

Ese golpe, que casi acaba con la lucha de INDORCA, signific el nacimiento de las batallas productivas. Trabajadores de CALDERYS, EQUIPETROL y CARBONORCA, impactados por aquel acontecimiento y organizados por personas como Sergio Requena, acudieron a INDORCA para reparar los desperfectos gratuitamente. Fue esta muestra de solidaridad la que permiti a INDORCA culminar su lucha, y signific tambin el nacimiento del Ejrcito Productivo Obrero (EPO), del que Sergio es un militante destacado.

Actualmente, con ms de dos mil voluntarios inscritos en todo el pas, han organizado ya diecisiete batallas productivas: se trata de expediciones en las que profesionales diversos, de forma gratuita y coordinadas por el EPO, se desplazan a empresas colectivizadas o nacionalizadas en dificultades, reparando averas que, por falta de recursos, anulan o disminuyen su productividad. Su ltima intervencin, la ms meditica, fue la de junio de 2019 para poner en funcionamiento el 100% de la maquinaria del Ministerio de Turismo en Caracas, que ocupa a unos 2000 trabajadores1.

Sin duda, esta nueva experiencia, que actualmente se consolida en Venezuela2, abre un vasto campo de posibilidades para la recuperacin productiva nacional en el actual contexto de crisis. Pero este modelo, tan vinculado al control obrero real, escapa a la burocracia del Estado: casualidad o no, hoy se est impidiendo al EPO que repare gratuitamente el metro de Caracas y el Hospital Universitario, dos instituciones caraqueas con graves averas y de vital importancia para los sectores populares de la ciudad.



La realidad del control obrero en la Venezuela actual

INDORCA, ya colectivizada, tuvo dos aos de mayores facilidades, mientras Juan Arias era ministro de Industria y Sergio Requena fue nombrado presidente de CORPIVENSA. Ambos hacan tndem para fortalecer las cuatro empresas bajo control obrero en Guayana. En 2017 INDORCA lograba su primer contrato con una empresa estatal, VENALUM: la plantilla remont hasta 42 trabajadores. Desde CORPIVENSA, Sergio fomentaba las dinmicas de apoyo mutuo del EPO y, gracias a esto, 11 empresas recuperaban o potenciaban la capacidad productiva3 ,4 .

Pero pronto ambos fueron destituidos. En primer lugar, porque este modelo no deja coimas para la burocracia en cada operacin. En segundo lugar, porque anima los trabajadores a apoderarse de los medios de produccin sin necesitar un capital o un estado que los tutele. As, Juan Arias fue sustituido en junio de 2018 por Tareck El-Aissami ꟷabogado criminlogo sin ninguna experiencia en el sectorꟷ y, al cabo de un mes, le toc a Sergio. INDORCA no ha vuelto a firmar un contrato con una empresa estatal. Se acabaron tambin los beneficios equiparables a los de las empresas estatales: la caja CLAP, medicinas a travs de FARMAPATRIA...

Efectivamente, despus de la muerte de Chvez en 2013, llega la crisis y empiezan las medidas de ajuste. La burguesa, con el apoyo de EE.UU., redobla su ofensiva y, ante esto, la salida del gobierno de Maduro no fue hacia la plena expropiacin y la planificacin econmica, sino hacia polticas de conciliacin, levantando el control de precios y promoviendo la supuesta burguesa revolucionaria o patriota, a la cual se estn vendiendo muchas empresas antes nacionalizadas. Un caso emblemtico es el de la cadena de distribucin xito, nacionalizada como Abastos Bicentenario S.A. en tiempo de Chvez y hoy de nuevo privatizada o, en el campo agroalimentario, Arroz del Alba S.A. Se ve tambin en el actual retorno de tierras a latifundistas, expulsando a los campesinos a quin Chvez se las haba entregado por la ley de tierras de 2001.

Desde 2013 tambin se aposta por una intensificacin de las relaciones econmicas con pases como China, Rusia y Turqua. Este contexto de privatizaciones, de fortalecimiento de la burocracia y de la burguesa nacional, y de fomento de inversiones transnacionales se deja notar en el retroceso de las pocas experiencias de control obrero que se haban dado con Chvez. As, algunas empresas que haban llegado a autogestionarse segn el 149, los ltimos aos han pasado a ser gestionadas directa o indirectamente por el Estado. La fbrica de conservas UPSA La Gaviota es una de las empresas regidas por el 149 pero donde, actualmente, hay una mayora de representantes del Estado en la junta administradora. Es el mismo caso de la planta de Petare de Smurfit Kappa, que haba sido un referente del control obrero.

Por otra parte, el gobierno de Maduro hace tiempo que ha frenado las expropiaciones con la intencin de atraer inversiones. Cuando un propietario abandona la empresa, el gobierno aplica de forma indebida el artculo 149 para recuperarla. Es decir, sin que haya una peticin de la plantilla, impone una junta de burcratas para gestionarla, cosa que hace que formalmente la empresa siga siendo propiedad del antiguo dueo. Estas recuperaciones de empresas por el Estado se proyectan como experiencias de control obrero sin serlo. Es el caso de Kimberly Clark, recuperada en 2016, y de Alimentos Kelloggs, en 2018.

Hoy no existe ningn registro de empresas bajo control obrero real en Venezuela, pero todo indica que hablamos de una decena. Las frmulas legales que las amparan, aun as, son diversas. La costurera Heronas de Aragua ꟷantigua Franelas Gotchaꟷ, luch en 2004 para ser reconocida de utilidad pblica y expropiada. Con todo, se rige por un comit de fbrica integrado exclusivamente por mujeres costureras de la empresa. INTERCERAMI C.A., en Lara, fue abandonada en 2013 y logr constituirse en empresa de propiedad directa comunal. Hoy es EPSDC Alfareras del Gres: rinden cuentas a la comuna de aquel territorio y no al Estado. Alina Foods C.A., en cambio, fue abandonada en mayo de 2015 y, con Jess Martnez como ministro, obtuvo el 149 en octubre del mismo ao: actualmente resiste a un decreto de nacionalizacin no consultado con la plantilla y que podra sustituir el control obrero. Finalmente, cuatro empresas de Guayana: Calderys Refractarios Venezolanos S.A., Equipetrol C.A., C.E. Minerales de Venezuela S.A., e Indorca, son gestionadas por una junta administradora especial segn el 149.



Expectativas del control obrero en Venezuela

En las empresas estatales los trabajadores cobran ꟷaunque pocoꟷ independientemente de la produccin, o incluso si la empresa est totalmente parada durante aos por una avera. Pero las empresas bajo control obrero, formalmente, son privadas: si no facturan, los trabajadores no cobran. INDORCA no recibe encargos de empresas estatales. Las grandes empresas privadas de Guayana, por otra parte, apoyan a scar Gimnez contra sus antiguos trabajadores y tambin les boicotean. A quin vende, pues, INDORCA? A pequeas empresas privadas nacionales de la zona y a grandes transnacionales. Estas ltimas aceptan encargos de las poderosas empresas estatales y subcontratan parte de estos trabajos a INDORCA, que acaba trabajando igualmente para el Estado, pero de forma tercerizada: un margen de beneficio que escapa del pas gracias a las nuevas polticas de fomento de la inversin extranjera.

De camino a INDORCA, por una de las polvorientas pistas de tierra, hay una gran parcela vallada. Est llena de las ms variadas piezas: grandes escaleras, silos, planchas metlicas, vigas de acero... Es una nueva planta de pellas de hierro por encargo del Estado: la han trado entera, a piezas, desde China. Mira, que ves? Esto son escaleras, silos... crees que todo esto no se hubiera podido hacer en INDORCA? Y habra sido cuatro veces ms barato .

No todos los puntos de vista son tan rotundos sobre el peligro que representan las nuevas alianzas internacionales para la Revolucin Bolivariana. Muchos lo entienden como una fase en la agudizacin de la lucha contra el imperialismo norte-americano y como la nica salida, ahora mismo, al feroz bloqueo. A pesar de crear nuevas vulnerabilidades, estas alianzas ayudaran objetivamente a reducir la dependencia respecto de la metrpoli ancestral, los EE. UU. y Europa. Una fase en que habra que aprovechar para ganar soberana, para reinvertir la renta extractivista en desarrollar industrial, agraria y tecnolgicamente el pas. Pero sera iluso entender estos acuerdos con Rusia, China, Turqua, Irn... como relaciones internacionalistas. La cuestin no es sencilla pero, en cualquier caso, no parece que las privatizaciones y las polticas de conciliacin con la burguesa, por muy patriota que sea, puedan entenderse del mismo modo.

El retroceso actual del control obrero en Venezuela responde a todos estos factores. Por otro lado, el artculo 149 de la LOTTT describe una situacin provisional; no est pensado para definir un sistema de gestin permanente de una empresa. Esto hace que se tenga que renovar cada ao con el ministerio, poniendo estos proyectos peridicamente a merced de la burocracia. La salida lgica a esta situacin provisional parece que sea la nacionalizacin pero, en este caso, la gestin recae formalmente en el Estado y no ya en los trabajadores. Sea como fuere, todo apunta a que, hoy, el verdadero control obrero no est en la agenda del gobierno de Maduro.


1 https://www.youtube.com/watch?v=Tdh37jddKTA

2 http://noticias.ciudadccs.info/ejercito-productivo-obrero-lanza-lineas/

3 http://www.presidencia.gob.ve/Site/Web/Principal/paginas/classMostrarEvento3.php?id_evento=10822

4 http://www.correodelorinoco.gob.ve/corpivensa-ha-repotenciado-a-11-empresas-en-todo-el-pais/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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