Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2019

El culpable de los ataques en Arabia Saud es Arabia Saud

Sergio Rodrguez Gelfenstein
Barmetro Latinoamericano


Tal vez no haya habido un hecho tan esclarecedor de cmo se dirige la poltica exterior de Estados Unidos en el ltimo tiempo que su respuesta a los ataques de la resistencia yemen en contra de las refineras de Arabia Saudita, aunque en general la forma como ha manejado sus decisiones respecto del Medio Oriente son expresin de la perturbacin que agita a la Casa Blanca, la irracionalidad en la conduccin y los desvaros de su principal inquilino.

Lo preocupante de todo esto es que tales acciones tienen implicaciones en el escenario internacional y por tanto incide en la vida de miles de millones de ciudadanos de todo el mundo que tienen que vivir en la ms completa incertidumbre porque en cualquier momento lo pueden agredir, bombardear, bloquear y/o sancionar. Lo ms terrible es que el sistema internacional se ha mostrado incapaz de detener los dislates del presidente estadounidense y el poder que l encarna. Es verdad que Rusia y China han logrado impedir en el Consejo de Seguridad que la ONU le de legalidad a estos hechos, pero ante la imposibilidad de sojuzgar a otros pueblos a travs de la razn, Estados Unidos se ha aferrado a la fuerza como instrumento principal de su poltica exterior.

Es perturbador que la ONU, su Secretario General y muchas de sus agencias hayan manifestado temor ante las represalias que Estados Unidos podra tomar contra el organismo, que lo podran incluso llevar a su salida del mismo. Por lo menos as lo ha manifestado la seora Bachelet, quien ha justificado en privado que esa razn es la que la obliga a su vergonzosa subordinacin a Washington. Los ataques de la semana pasada contra las refineras sauditas generaron asombro e incredulidad en la administracin estadounidense y una similar respuesta inmediata insensata y aturdida del presidente Bush el 11 de septiembre de 2001 y das posteriores.

Hay que recordar que Bush se apresur a culpar a su socio Osama Bin Laden de los actos terroristas en Estados Unidos, ello le permiti intervenir militarmente en Afganistn en un primer momento y en otros pases del Medio Oriente despus, lo cual le ha servido como excusa para mantener las fuerzas armadas de Estados Unidos en la regin hasta hoy. Hay que recordar que en su momento Bush anunci lo que habra de venir. El 20 de septiembre de 2001 inform solemnemente que, a partir de ese momento, Estados Unidos utilizara cualquier arma de guerra que sea necesaria, siempre que los intereses de Estados Unidos as lo requirieran. As mismo, dej establecido que las operaciones militares se prolongaran en el tiempo.

La principal arma de guerra que Estados Unidos siempre ha utilizado es la mentira. As ha sido a travs de la historia, hay muchas evidencias al respecto. Hoy, ha quedado aclarado a travs de una larga investigacin realizada por los comisionados de bomberos de Franklin Square y el distrito de Munson, cerca de Queens en Nueva York, quienes el pasado 24 de julio afirmaron que la accin del 11 de septiembre de 2001 en esa ciudad fue un asesinato en masa, [en el que] tres mil personas fueron asesinadas a sangre fra afirmando que las pruebas abrumadoras dan cuenta de la presencia de explosivos en las tres torres antes del 11 de septiembre. Es decir, los edificios no se cayeron por el impacto de los aviones sino por una implosin controlada que buscaba una justificacin para desatar la guerra e imponer un mundo unipolar en el planeta. Ni que decir de las armas nucleares de Saddam Hussein en Irak que nunca aparecieron, ni de la represin en la Plaza Verde de Trpoli que supuestamente haba desatado Muamar el Gadafi, cuando en realidad se estaba mostrando a travs de los medios de comunicacin era un escenario hollywoodense construido ex profeso en Catar para justificar la invasin de la OTAN a Libia con el aval del Consejo de Seguridad de la ONU.

Ahora Trump pretende repetir la historia o, mejor dicho, dar continuidad a la historia. Ante las acciones realizadas por los rebeldes yemenes en las refineras saudes, Trump afirm que parece que Irn est detrs de los ataques, otro tanto hizo el vicepresidente Pence quien en un discurso en la Fundacin Heritage quiso ir ms all para afirmar que como pareca que los ataques provenan de Irn quera prometer que Estados Unidos estaba preparado para tomar represalias violentas. Por su parte, el Secretario de Estado y principal influencer de la CIA, Mike Pompeo, que nunca se sabe a nombre de cual de las dos organizaciones est opinando, se apresur a desmentir que haban sido los huties los autores del hecho, para -sin presentar prueba alguna- acusar de Irn de haberlos realizado. Segn Pompeo, "Tehern est detrs de cerca de 100 ataques contra Arabia Saudita [...]. En medio de todos los llamados a la desescalada, Irn ha lanzado un ataque sin precedentes contra el suministro de energa del mundo" En ese marco, el Pentgono a su vez, afirm que: "Tenemos evidencia de que de alguna manera los iranes son responsables de esto. Pero dejamos que Arabia Saudita saque las conclusiones, para a continuacin iniciar un nuevo despliegue de tropas en el Medio Oriente. Nada nuevo, todo consecuente con su poltica imperialista de mentiras y agresiones.

Al no tener pruebas, Estados Unidos incitaba a que fuera Arabia Saud quien acusara a Irn de ser el culpable del ataque y asumiera las consecuencias inmediatas de una eventual accin de respuesta, para despus aparecer como salvador del mundo y defensor de la civilizacin occidental amenazada. Esta es la razn por la que inicialmente, el martes 17 el ministro saud de energa, Abdulaziz bin Salmn, reconoca que no se saba quin estaba detrs de los ataques contra la principal productora de petrleo del pas, lo cual fue refutado al da siguiente por el portavoz del ministerio de defensa del reino Turki al Malki quien se apresur a afirmar que los ataques no se originaron en Yemen y que los mismos fueron lanzados desde el norte haciendo una evidente alusin a Irn, repitiendo casi textualmente la retrica de Pompeo.

En este contexto, ante la dimensin que estaba tomando el acontecimiento, la perversa irracionalidad y evidente falsedad de los argumentos de Washington, la portavoz de la Cancillera china, Hua Chunying, hizo un llamado a no hacer afirmaciones peligrosas, asegurando que: "Hasta que se lleve a cabo una investigacin exhaustiva y tengamos los resultados, es irresponsable acusar a nadie sin pruebas". Por su parte el portavoz del presidente ruso Dmitri Peskov, expres que su pas condenaba el aumento de tensin en la regin" e instaba a todos los pases" a que "no tomen medidas o saquen conclusiones apresuradas que solo puedan agravar la desestabilizacin", as como a "adherirse a una lnea que ayude a amortiguar la tensin actual". En la misma lnea, el ministro de Defensa de Japn, Taro Kono, dijo que no haba pruebas que demostraran que Irn estuviera involucrado en los ataques, asegurando que: "No tenemos constancia de ninguna informacin que apunte a Irn", afirmando que su pas crea " que los hutes llevaron a cabo el ataque teniendo en cuenta la declaracin de responsabilidad".

Los das posteriores al hecho, varios pases y organizaciones rasgaron vestiduras rechazando la accin yemen, la prensa internacional se encarg de cubrir con alarmismo los espacios informativos hablando de la probable alza incontrolada de los precios del petrleo, las implicaciones para la economa mundial y para la propia Arabia Saud en su rol de gran productor y exportador de petrleo, mientras que el presidente Trump afirmaba que su pas no necesitaba petrleo y gas del Medio Oriente, al mismo tiempo que Europa informaba del grave riesgo para la Unin Europea que solo tiene reservas de petrleo y derivados para 90 das.

Nadie hizo alusin a que este ataque se origin en la hecatombe provocada por Arabia Saud y sus aliados con aval estadounidense para llevar a cabo desde 2015, una brutal agresin que ha causado la muerte de 91.600 personas por los combates, adems de 84.701 nios fallecidos por hambre y 2.556 personas por la peste del clera.

Todo generado por 19 mil 278 bombardeos areos, navales y terrestres de los que un 33,86% han apuntado a objetivos civiles como granjas, mercados, barcos de pesca y hasta fiestas familiares, un 31,89% a objetivos desconocidos y solo un 34,25% a blancos militares. El conflicto ha obligado a casi el 15% de la poblacin (alrededor de 4,3 millones de personas) a huir de sus hogares. Esto incluye a 3,3 millones de personas que permanecen desplazadas en todo el pas, mientras el 70% de la poblacin (20 millones de habitantes) padecen hambre, en lo que se ha denominado "la peor crisis humanitaria del mundo en la historia.

Hasta fines del ao pasado se haba contabilizado que un 79% de la poblacin vive en condiciones de pobreza en comparacin con el 49% de 2017, es decir, 30% entr en esa situacin en este perodo En ese lapso, el PIB per cpita ha disminuido un 61%, mientras que alrededor de 2,9 millones de nios y mujeres padecen malnutricin aguda; el nmero de nios que la sufren ha aumentado hasta el 90% en los ltimos tres aos.
Entonces, cuando se busque el culpable de estos ataques contra la economa del mundo no se debe buscar en Adn o en Tehern, se debe apuntar directamente a Riad, Abu Dabi y Washington donde gobiernan algunos de los peores strapas del planeta.

Fuente original: https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2019/09/el-culpable-de-los-ataques-en-arabia.html


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