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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2019

Izquierda y comunicacin

Marcelo Colussi
Rebelin


La izquierda en crisis

Que la izquierda a nivel mundial est golpeada, no es ningn secreto. Dejamos de lado ac una definicin estricta de "izquierda"; nos valdr, para el caso, concebirla englobando a cualquier movimiento que, de una u otra forma, tiene un proyecto antisistmico, cabiendo all un abanico grande: partidos polticos que entran en el juego democrtico-parlamentario, cierto movimiento sindical, expresiones de lucha armada, clsicos partidos leninistas, movimientos sociales contestatarios, etc.

Lo cierto es que todas esas iniciativas, las que de algn modo se sienten marxistas, en la actualidad no tienen mayor grado de impacto. O, al menos, un impacto suficiente que sirva para plantear un cambio revolucionario en la sociedad. Es decir: una transformacin radical en la propiedad de los medios de produccin, confiriendo poder a la clase trabajadora y dems grupos subalternos.

Lo que se conceba algunas dcadas atrs como un inminente triunfo revolucionario para empezar a construir el socialismo, no se cumpli de esa manera. Las primeras experiencias socialistas del siglo XX tuvieron suertes variadas: la Unin Sovitica, el primer Estado obrero y campesino, se disolvi; la Repblica Popular China est desarrollando un peculiar modelo de socialismo de mercado que an no deja claro si eso constituye un retorno a la economa capitalista o es una variante prometedora. Cuba resiste como puede, sin mayor crecimiento, pero con dignidad. Vietnam sigui un camino bastante parecido a China. Nicaragua volvi a ser un pas abiertamente capitalista, con un gobierno que solo tiene un pretendido discurso antiimperialista, alejado ya de reales planteamientos socialistas.

En otros trminos: todo el ideario de la izquierda est alicado, por decir lo menos. El discurso de la derecha, de los grandes capitales, de la globalizacin neoliberal, se siente amplio dominador de la escena. La lucha de clases, que obviamente no ha desaparecido, se tiene muy controlada. Los mecanismos de sujecin poltico-ideolgico-social son numerosos, y sin apelar necesariamente a la violencia fsica, operan a la perfeccin, manteniendo sin mayores desequilibrios el estado de cosas.

La actual no parece, especialmente, una poca de crecimiento en la acumulacin de fuerzas del campo popular. Hablar de izquierda, dado todos esos acontecimientos, hoy no es lo ms prometedor, lo ms buscado, lo ms esperanzador. En todo caso, a partir de las circunstancias apuntadas, puede llegar a ser "mala palabra". Definitivamente, quienes creemos en la necesidad de un cambio en la sociedad (imprescindible cambio: llegamos a Marte y seguimos padeciendo hambre y sed!) debemos revisar muy exhaustivamente la situacin, para entender qu estamos haciendo mal, por dnde ir, qu debemos hacer.

Estos planteamientos son, ante todo, dudas. No se exponen aqu recetas, manuales ni lneas de accin concretas. Son, lamentablemente, slo eso: dudas, que pueden servir (y ojal sirvieran!) para profundizar el debate.

Medios de comunicacin: hacedores de la realidad

Viendo las dificultades enormes de construir alternativas al modelo capitalista, quienes nos interesamos especialmente por estos procesos de cambio (es muy presuntuoso llamarse revolucionarios) tenemos la obligacin de plantearnos esta pregunta: por dnde avanzar entonces?, cmo hacerlo?, cul es el camino?

Romper la inercia fabulosa de una sociedad clasista, de una cultura construida milenariamente en torno a la figura del amo y del esclavo, avanzar hacia un nuevo mundo la experiencia de todas las experiencias socialistas nos lo ensea de modo descarnado no es nada fcil. El combate por un mundo nuevo es, ante todo, eso: un combate, una lucha titnica, una guerra a muerte. Se pelea, primeramente, contra el enemigo de clase. Y sabemos que en esa lucha quien detenta el poder est dispuesto a todo, absolutamente a todo, para mantenerlo: tortura, manipulacin meditica, bombas atmicas, engaos, represin feroz, armas de destruccin masiva, guerra psicolgica, magnicidios, mercenarios, guerra climatolgica La lista es tan interminable como pavorosa.

Pero adems de ese enemigo externo, claro y bien delimitado, tenemos otro enemigo, ms solapado, ms daino en cierto sentido: el enemigo que todos llevamos adentro, el enemigo del que no nos percatamos y que nos acompaa da a da, nos constituye, nos moldea. Nos referimos a la ideologa, a la cultura, a nuestro sistema de valores. Vencer esos prejuicios, esa carga simblica que nos hace ser como somos, derrotar esa pesada herencia es una tarea titnica, quiz ms titnica que tomar la casa de gobierno. Porque, por ltimo, an a costa de enormes sacrificios materiales, de muertos y heridos, en una accin militar valiente se puede conquistar el poder poltico. Pero una vez tomada la casa de gobierno cmo se construye y se afianza la nueva sociedad?

Lo que la gente piensa/opina/dice/repite, para bien o para mal, proviene cada vez ms de los medios de comunicacin. Si algo marca las sociedades modernas es, quiz ms que ninguna otra cosa, la comunicacin masiva. Para algunos autores eso tiene el valor no de un avance sino de una catstrofe cultural! Ante ello una propuesta socialista debe darse una tarea inmensa, gigantesca. La fuerza del arma comunicacional es monumental. La encuestadora estadounidense Gallup nada sospechosa de "comunista" por cierto informaba en una de sus investigaciones que el 85% de lo que un adulto trmino medio "sabe" en su vida cotidiana proviene, bsicamente, de la televisin. Hoy da el internet va ocupando ese lugar de deidad incuestionable. No hay dudas, entonces, que las luchas por un mundo alternativo se juegan cada vez ms quiz lamentablemente, pero esa es la realidad en el espacio meditico (en las conciencias, podra decirse?)

La lucha de clases tiene cada vez ms la forma de guerra de cuarta generacin, es decir: guerras no convencionales, guerras psicolgicas, guerras donde el objetivo es la poblacin civil no combatiente a la que se le llega por medios tecnolgicamente cada vez ms refinados. En otros trminos: sutiles acciones de desinformacin, de propaganda, donde el elemento dominante es la supremaca tecnolgica en la informtica y en las comunicaciones globalizadas, guerra donde no hay armas de fuego sino que el elemento preponderante es la colonizacin mental del enemigo. Como acertadamente lo dice Manuel Freytas: " Los bombardeos mediticos no operan sobre su inteligencia, sino sobre su psicologa: no manipulan su conciencia sino sus deseos y temores inconscientes. Todos los das, durante las 24 horas, hay un ejrcito invisible que apunta a su cabeza: no utiliza tanques, aviones ni submarinos, sino informacin direccionada y manipulada por medio de imgenes y titulares ".

Si esas son las hiptesis de trabajo del enemigo de clase, pues para el campo popular y su proyecto revolucionario no quedan ms alternativas que presentar batalla en ese campo. Sucede, sin embargo, que los grandes poderes han tomado la delantera en esta iniciativa, y hoy por hoy, llevan una ms que considerable ventaja. No decamos que peor enemigo que las oligarquas puede terminar siendo ese "pequeo oligarca" que la ideologa milenaria nos termina haciendo crecer en cada uno, en aquellos que no somos ni vamos a ser jams oligarcas? La guerra de cuarta generacin, precisamente, se encarga de llevar a niveles insospechados esa tendencia.

Para graficarlo de un modo evidente, o pattico, permtasenos citar lo dicho por un internauta comentando alguna publicacin en la red: "Yo lo que pienso es que queremos vivir en un nivel de vida que no nos corresponde. Compramos un gran plasma porque queremos igualar al vecino. Igual nos endeudamos para parecer de otro nivel pero yo no creo que la clase social alta, los que s pueden darse ese nivel de vida, sea la causa de mi desgracia. Soy yo el causante por igualado" [ por aspirar a ms de lo que se puede ] .

No hay dudas que el esclavo piensa con la cabeza del amo, y para las clases explotadas la conciencia revolucionaria de transformacin no es ni lo ms espontneo ni habitual. Producto de su alienacin cultural, justamente, la ideologa de los oprimidos pretende imitar a los opresores. Es ms "normal" que se pretenda dejar la pobreza apelando a un billete de lotera que buscando la organizacin popular para pelear por la transformacin social. O es ms fcil la salida individual (con esto no la estamos condenando) viajando a otro pas ms prspero en calidad de migrante irregular para hacer cualquier trabajo que resistir en el propio organizndose y peleando. Con todo lo cual queremos decir, entonces, que la ideologa es el arma ms poderosa de la dominacin de clase. "Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada poca; o, dicho en otros trminos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante", expres Marx. Ah est el gran enemigo a vencer: nosotros mismos, nuestra carga cultural. Cmo combatir contra eso?

Una lucha comunicacional

Los medios masivos de comunicacin son el gran campo de batalla actual (guerra de cuarta generacin!). No el nico campo, por supuesto, pero s cada vez ms importante. Aunque, por lo que vemos, la derecha sabe mucho de esto. Reconozcmoslo con serenidad: lo est haciendo mejor que el movimiento popular, que las opciones revolucionarias. En todos lados, en todos los pases. Si no lo estamos haciendo bien, por dnde comenzar a corregir entonces? Qu poltica ideolgico-cultural-comunicacional debe darse la izquierda en general en cualquier parte del mundo? Tenemos que aprender de la derecha en muchos aspectos? La semiologa de la comunicacin, la psicologa de la percepcin, las tcnicas publicitarias existen y dan resultado. No caben dudas que hay que conocerlas. No se trata de repetir la propaganda de la Coca-Cola o los noticieros de la CNN, cargados ideolgicamente de burdas mentiras y manipulaciones, pero hay que saber por dnde anda el enemigo, no para emularlo, sino para superarlo.

La izquierda, en general, dice menos, comunica mucho menos de lo que realmente hace. La derecha, sin el ms mnimo lugar a dudas, tiene como marca distintiva hacer mucho ruido. La comunicacin masiva es su campo por excelencia para expresarse. Y ah miente, deforma, manipula, engaa vilmente Se ha llegado en la actualidad a esta bochornosa idea (idea?, eufemismo barato en todo caso), de "post verdad". O sea: descarada mentira, llamada as para quitarle un poco lo vergonzante. El esclavo pensando con la cabeza del amo: sin dudas, ah hay impacto. La derecha, las fuerzas del capital, se protegen a muerte, y la comunicacin les sirve ms que las bombas para eso.

Slo a ttulo de presentar algunas perspectivas, y lejos de pretender constituirse en manual, me permito esbozar algunas preguntas/ideas para desarrollar alternativas en el rea de la comunicacin:

Hasta ahora la derecha presenta siempre al socialismo como intrnsecamente violento. No es posible cambiar esa imagen? No es necesario contrarrestar esa caracterizacin mostrando que la violencia no est en los oprimidos, que hasta incluso los movimientos armados pueden ser romnticos, bellos y sentimentales?

En general las iniciativas mediticas de la izquierda son reactivas; se responde a los ataques de la derecha. No sera ms productivo tomar la iniciativa de un modo propositivo, mostrar con claridad los logros del socialismo?

La propaganda de derecha liga siempre socialismo con pobreza. Si bien es cierto que el socialismo representa la voz de los pobres, por qu no desarrollar estrategias mediticas que lo muestren como desarrollado, triunfador, alegre, optimista, ligado a la belleza y al progreso? Por qu mantener el estereotipo que presenta lo popular como sinnimo de mal gusto, sucio y desarreglado?

Se debera mostrar que el capitalismo no tiene salida, y que el presunto paraso consumista significa el inexorable colapso del planeta. Se debe presentar al socialismo como la salvacin no slo de los ms desposedos sino de la humanidad en su conjunto. El consumo voraz nos mata a todos. Ese debe ser un mensaje dominante.

El discurso meditico debe ser no slo informativo sino instructivo. Hay que presentar los logros del socialismo, sin caer en panfletarismo, mostrando que hay alternativas ms all de la empresa privada.

Las injusticias sociales tales como el patriarcado y el racismo no son temas habitualmente muy trabajados por la izquierda. Se debera hacer una campaa enorme mostrando que el socialismo no slo trata de las injusticias econmicas, sino tambin, y con la misma intensidad, de estas otras lacras de la civilizacin.

El capitalismo se permite ciertas pequeas "vlvulas de escape", dejando as que pase algo de crtica. Pero siempre en temas que no afectan el edificio global. Por ejemplo: lo relacionado con cambio climtico. Hoy incluso es "polticamente correcto" hablar de eso, pero solo en forma superficial, mostrando que es un problema de todos y no efecto de la voracidad del capital. Personaliza los mensajes, quitndoles su carcter de conflicto estructural. As, por ejemplo, aparece la joven Greta Trunberg como adalid de una problemtica desgajada de la lucha de clases. La izquierda debe mostrar con claridad las falacias all presentes.

Es comn que se relacione progreso cientfico con pases avanzados del Norte. De lo que se trata es de mostrar cmo el socialismo no importando el pas que sea se asocia a estudio, a saber profundo, a conocimiento de avanzada. Por qu seguir alimentando el prejuicio que el saber es forzosamente rubio y de ojos celestes?

La comunicacin socialista debe tratar temas habitualmente tab en el mbito de la empresa privada de la comunicacin. El socialismo no puede ser prejuicioso, pacato y santurrn; por el contrario debe acometer temticas "picantes" con mucha altura: sexualidad, homosexualidad, drogadiccin, problemas de pareja, etc., pero para ir ms all del "show" barato y efectista. Mostrar que una postura socialista no es moralista: es abierta y tolerante.

Hay que pasar del consignismo, del panfleto, a la explicacin. Pero una explicacin amena, instructiva, no aburrida, que logre hacer ver que el socialismo es futuro conveniente para todos y no pesada carga para nadie.

Repitmoslo: estas son algunas ideas, mejorables o desechables. Lo importante es que una poltica comunicacional de izquierda debe aprovecharse de las mejores tcnicas semiticas de la "industria de la comunicacin" capitalista (que las hay, por supuesto) para lograr un producto nuevo. O acaso es cierto que las propuestas socialistas tienen que ser descoloridas, aburridas, pesadas, esquemticas? Quin dijo que eso es el socialismo?


Blog del autor: https://mcolussi.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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