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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2019

La "optimina" de los cubanos frente a los desmanes de Trump

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Por sus experiencias, los cubanos ya estn curados de espantos. En tal sentido, puede afirmarse que poseen una vacuna especial, la optimina, que no es otra cosa que un extracto de buena ideologa y altos ideales polticos y ticos

En la intervencin de Donald Trump en el 74 periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas se pudo constatar el carcter ambivalente de su discurso, con afirmaciones tan contradictorias que solo su estolidez le permite exponerlas ante la audiencia sabia y crtica de la comunidad internacional.

Nuevamente desbarr contra los pases que en su paranoia poltica considera enemigos, y a los cuales desde su asuncin al poder les est haciendo la vida imposible al menos eso es lo que pretende con las sanciones que afectan la existencia cotidiana de los pueblos-.. Y no poda faltar por supuesto la referencia a la pequea pero grande Cuba, porque la historia le ha demostrado al imperio que con este pas se le han hecho aicos todos los zarpazos lanzados en sesenta aos.

Actualmente Cuba atraviesa un momento coyuntural de escasez de combustible debido a la persecucin demencial, un bloqueo inusitado, contra las navieras y buques que trasladan el petrleo hacia Cuba desde cualquier procedencia. Y parecen frotarse las manos por la alegra que les produce tal acto ilegal y genocida. Vamos a ver hasta cuando les dura esa felicidad insana al dictador Trump y a sus secuaces.

Vale la pena enfatizar y reiterar algunas ideas expresadas en una entrevista el 4 de diciembre de 2016, como homenaje pstumo a Fidel, y pocos das antes de la asuncin de Trump a la presidencia. En resumen estas ideas fueron:

Fidel y la revolucin han dejado como legado al pueblo una patria grande, libre, digna, unida y solidaria como la que soaron sin alcanzarla nunca los patriotas de las pocas pasadas. Y, por supuesto, han dejado un caudal inmenso de ideas que pueden alimentarlo en lo ideolgico y espiritual y constituirn una antorcha de luz para iluminar el futuro.

En lo que se refiere a posibles cambios en Cuba, se puede afirmar que no van a cambiar los principios polticos, revolucionarios y ticos de la Revolucin, esos que permitieron salir triunfantes despus de ms de sesenta aos, a partir del ataque al cuartel Moncada.

La Revolucin despus de su triunfo, fue generando cambios, aquellos necesarios segn las realidades nacionales y las circunstancias de la poltica imperialista generalizada contra Cuba. Estos cambios nunca estuvieron regidos por presiones externas de nadie, y menos por las presiones o amenazas de los Estados Unidos. As deben comportarse en el presente inmediato y en el futuro.

Si se pudieran analizar esos cambios, que han sido naturales del desarrollo, se podra constatar que durante cada dcada aproximadamente en Cuba se hicieron cambios sustanciales, pues el socialismo en Cuba y la construccin social y su proyeccin internacional, nunca tuvieron bases ideolgicas dogmticas ni rgidas.

Por dems, esto tiene una respuesta clara en el concepto de Revolucin de Fidel, que en pocas palabras recoge la esencia poltica y humana de un proceso verdaderamente revolucionario, y dialctico por filosofa y naturaleza, cuando dice que revolucin es cambiar todo lo que deba ser cambiado.

Tambin cambiarn los dirigentes, y quizs en determinados momentos los cubanos tendrn la nostalgia por la ausencia de Fidel, por su modo de hacer y decir, pero el tiempo y la realidad se impondrn como algo natural en la vida de los seres humanos y de los pueblos.

Esta poca de diez aos en que el pas ha vivido bajo el liderazgo de Ral Castro confirma que la Revolucin se ha mantenido inclume, as como su rumbo.

Hoy en el 2019 se puede aadir que bajo el liderazgo del presidente Miguel Daz-Canel, Cuba marcha con la normalidad y bajo las mismas condiciones de los tiempos anteriores.

En cuanto a lo que podra suceder en Cuba despus de la ascensin al poder de Donald Trump en Estados Unidos, expresbamos:

Por sus declaraciones actuales puede esperarse, aunque eso est por ver, un cambio hacia la confrontacin con determinados matices. Tal vez no llegue a la ruptura de relaciones diplomticas. Ya veremos.

A partir de enero, Trump puede hacer lo que quiera. Si asume, al fin, su papel de cawboy y se decide a implantar la vieja poltica de enfrentamiento, fracasada como ha reconocido Obama, ya puede pedir el ltimo, detrs de Bush, en la larga cola de presidentes fracasados que quisieron vencer por la fuerza a los cubanos.

Porque aqu est el mismo pueblo que inspir y alent a Fidel con sus voces: Para lo que sea, Fidel, para lo que sea, y que si ayer, cuando Reagan lo amenazaba, voceaba en lo individual: Yo soy la Revolucin, hoy retoma la consigna: Yo soy Fidel. Y detrs de esas frases hay convicciones profundas y valentas probadas en las tribunas, en las trincheras, y en los campos de batallas, y, por supuesto, en la vida cotidiana del hogar, del trabajo y la escuela, en esta vida difcil, sencilla y modesta de la mayora del pueblo cubano.

En cuanto al pensamiento de los cubanos sobre el futuro que les espera y la posesin de la optimina, dijimos entonces:

Para las personas, para cada una, el futuro, sea ms cercano o distante, siempre puede entraar o significar una inmensa incgnita o pregunta.

Por sus experiencias, los cubanos ya estn curados de espantos, y en general ven con optimismo ese porvenir, a pesar de tantos desafos o amenazas. En tal sentido, puede afirmarse que poseen una vacuna especial, llammosla optimina, que no es otra cosa que un extracto de buena ideologa y altos ideales. Con dicho optimismo innato y adquirido se pueden prevenir todos los miedos y las calamidades capaces de debilitar tanto a los hombres como a los pueblos.

El futuro de Cuba est garantizado por su pueblo, as que no habr derrota. El pueblo espera hacer realidad en el futuro el perfeccionamiento y engrandecimiento de la obra realizada bajo la direccin de la Revolucin de Fidel, y seguir concibiendo sueos para ese futuro previsible de Cuba y el mundo.

Por eso hoy se puede afirmar que no ser Trump el escollo que interrumpa la marcha indetenible del pueblo cubano. Ese dictador de la Casa Blanca, plutcrata vaya Ud. a saber a qu precio y con cuantas trapisondas, como poltico no es ms que un personaje con nfulas de prepotencia irrefrenable a la hora de manejar los asuntos internos y externos de su pas, tirando patadas a las personas, instituciones y pases que se les enfrentan..Pero no se le olvide, a nadie que ah est visible su taln de Aquiles. Y, por cierto, Trump no es ningn Aquiles.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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