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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2019

Revolucin permanente del sentido
Andr Breton

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa


No ser el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar las banderas de la imaginacin. Andr Breton

Muy pronto estaremos celebrando el Centenario del Surrealismo (1924) y con l sus Manifiestos [1], que siguen vigentes y desafiantes como en la primera hora: el Amor y la Poesa como fuentes Revolucionarias; la realidad del establishment como mascarada ideolgica y emboscada para esconder las verdades humanas; Revolucin en las potencias ldicas, erticas y creadoras como vertederos de libertad y Arte; como fuerza para la transformacin del mundo. (Bonet) Breton sigue siendo un irrecuperable. Su inmenso proyecto necesariamente inacabado de fusin alqumica entre el amor loco, la poesa de lo maravilloso y la revolucin social es inasimilable para el mundo burgus y filisteo. Permanece irreductiblemente opuesto a esta sociedad y tan duro de roer como un hueso un hermoso hueso, semejante a los que los indgenas de las islas Salomn llenan de inscripciones e imgenes atravesado en el gaznate capitalista.

Es imprescindible estudiar el aporte de Bretn, y de los surrealistas, para sentir, como propia, su batalla vigente en las fuerzas revolucionarias del sentido que, desde muy temprano, se asentaron entre las expresiones fundamentales del Siglo XX pero, tambin porque es indispensable mostrar la vigencia del Movimiento Surrealista que plant su dinmica revolucionaria en pleno corazn de la podredumbre capitalista realmente existente. En Primer Manifiesto aparecen los principios programticos, las bases y las herencias del surrealismo y se ofrece un mtodo potico para la creacin, la intervencin directa en la vida y la subordinacin de todos los instrumentos del conocimiento a la rebelin de los sentidos. En el Segundo Manifiesto se expone un plan poltico para la poesa (lo que los surrealistas definieron como poesa) y en los Prolegmenos para una Tercer Manifiesto se dispone a detonar todo el edificio de la ideologa dominante con los explosivos del surrealismo como una semitica-tica. Tres manifiestos que, en realidad, son una unidad indivisible. Contra todo lo que digan los sepultureros de las revoluciones.

El Movimiento Surrealista desarrolla una radiografa, material y concreta, del mundo que ha sido secuestrado por el capitalismo y propone armas para combatirlo echando mano de la emancipacin de la imaginacin, del amor y de la poesa. Su tctica consiste en sublevar la expresin libre, directa, sin la intervencin de la razn hegemnica. Lo valioso de una accin surrealista no es slo el producto sino, tambin, los estragos, las fisuras, los quiebres epistmicos duraderos que puedan ocasionarse en el espritu belicista, financista, ilusionistade la poca (la ideologa de la clase dominante) y en todos sus mecanismos alienantes, incluidos sus bastiones de belleza, arte e instituciones morales. El modo como se desencadena la ofensiva surrealista descansa en rfagas de imgenes, mediante el automatismo psquico que fue ensayado por primera vez por Breton y Soupault: Campos magnticos. Mtodo de insurreccin consciente para facilitar las erupciones del inconsciente. Como lo entendieron.

Aragn deca: El surrealismo es la inspiracin reconocida, practicada y aceptada. No ya corno una visita inexplicable sino corno una facultad que se ejerce. De una amplitud variable segn las fuerzas individuales y con resultados de inters desigual. El fondo de un texto surrealista importa en el ms alto grado, pues es el que le concede su inestimable carcter de revelacin. En la palabra revelacin para el surrealismo habita la palabra revolucin. Ansias de liberar a la humanidad de toda forma de opresiones, esclavitudes y tristezas.

El movimiento surrealista fue accin directa en el territorio del sentido comn hegemnico: poltico-cultural-artstico y combati sin atenuantes al sistema capitalista, sus modos de produccin y sus relaciones de produccin. Desmantelaron, a su modo, la ideologa de la clase dominante y desnudaron el plan de alienacin, cosificacin y mercantilizacin contra la especie humana. El Segundo Manifiesto 1930- es un programa en el que se profundiza el objetivo de arruinar las ideas de familia, patria, religin esgrime la libertad relativa para todas las iniciativas artsticas transformadoras. Transformar el mundo, dijo Marx; cambiar la vida, dijo Rimbaud: estas dos consignas para nosotros no son ms que una.

En 1938 Breton viaj a Mxico donde fue husped de Diego Rivera y de Len Trotsky. De ese encuentro surgi la FIARI (Federacin Internacional de Artistas Revolucionarios Independientes y donde intervinieron Diego Rivera, Breton y el propio Trotsky) Por un arte revolucionario independiente: Si para desarrollar las fuerzas productivas materiales, la revolucin tiene que erigir un rgimen socialista de plan centralizado, en lo que respecta a la creacin intelectual debe desde el mismo comienzo establecer y garantizar un rgimen anarquista de libertad individual. Ninguna autoridad, ninguna coaccin, ni el menor rastro de mando!.

Contra todo el palabrero desatado por los santones intelectuales de la burguesa, el Movimiento Surrealista entraa hasta el presente- una vocacin de accin revolucionaria directa conectada indisolublemente con las bases. De ninguna manera anhel ser una desplante de lite ni un plan de escndalos estticos propio de artistas burgueses. Lo escribieron con todos los puntos sobre las es: El otro problema es el de la accin social pendiente. Nosotros nunca la rechazamos y afirmamos que encuentra su mtodo propio en el materialismo dialctico; por lo dems, no podamos desinteresarnos de ella ya que nos adherimos sin reserva al materialismo dialctico y consideramos la liberacin del hombre la condicin sine qua non para la liberacin del espritu, y slo podemos esperar esta liberacin del hombre de una revolucin proletaria. [2] Es en el Segundo manifiesto del surrealismo (1930) donde expone todas las consecuencias de este acto, al afirmar, totalmente, sin reservas, nuestra adhesi n al principio del materialismo hist r ico. Breton insiste el surrealismo se considera ligado indisolublemente, como consecuencia de las afinidades antes sealadas, a la trayectoria del pensamiento marxista, y slo a esa trayectoria. No hace falta se a lar que el marxismo que defiende Breton no tiene nada que ver con la vulgata oficial del estalinismo. Como lo defini Snchez Vzquez.

Supieron poner el debate que arde sobre ciertas heridas en la dialctica de la autocrtica: tambin es imposible que el marxismo se abstenga ms tiempo de tomar en cuenta la base cientfica de las investigaciones sobre el origen y el cambio de las imgenes ideolgicas. A. Breton. Todo lo denunciado por el Surrealismo, hace casi 100 aos, persiste agravado. Muralla del dinero salpicada de sesos. Breton dijo que, finalmente, habr una revisin radical de la historia revolucionaria de estos ltimos cuarenta aos, historia cnicamente deformada y donde no solamente se haga completa justicia a Trotsky, sino que tambin alcancen todo su vigor y amplitud las ideas por las que dio su vida. Eso mismo habr que decir de Bretn. Y de tantos otros.


Notas

[1] http://blogs.fad.unam.mx/asignatura/raquel_garcia/wp-content/uploads/2014/02/Primer-manifiesto-surrealista.pdf

[2] Fragmento de: Bradu, Fabienne. Andr Bretn en Mxico. iBooks. https://books.apple.com/ar/book/andr%C3%A9-bret%C3%B3n-en-m%C3%A9xico/id839144473

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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