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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2019

El derecho al olvido
Las consecuencias de inventarse derechos que no existen

Enrique Dans
enriquedans.com


Google obtiene una gran victoria en el Tribunal de Justicia de la Unin Europea con la sentencia que da la razn a su apelacin y que limita el absurdo y artificial derecho al olvido al mbito europeo, convirtindolo ms an en una entelequia inservible.

Qu demuestra que el TJUE limite ese derecho al olvido que arbitrariamente se invent en 2014? Que cinco aos despus, sabe perfectamente que ese supuesto derecho no existe como tal, y que por tanto, seguir huyendo hacia delante y tratando de consagrarlo en todo el mundo es algo que, adems de no servir para nada, es de por s completamente artificial. Las demostraciones son muchas: la primera, que las ms de ochocientas mil peticiones de borrado recibidas solo sirven para construir una realidad paralela absurda, para censurar informacin y para imaginar que las cosas desaparecen cuando en realidad no lo hacen, para plantear un derecho que no todo el mundo tiene y que se concede por criterios completamente errticos, caprichosos e imposibles de definir desde un punto de vista jurdico.

Por qu diablos un tal Mario Costeja tiene el supuesto derecho a que un buscador borre un resultado que se refiere a su impago de una vivienda, y yo en cambio, en virtud de una arbitraria calidad de personaje pblico, no podra pretender que se eliminase de un peridico algo que se public y que con lo que, supuestamente, ya no me siento a gusto? Y si yo, irritado por esa arbitrariedad jurdica, rescato la pgina de La Vanguardia del lunes 19 de enero de 1998 en la que aparece la subasta de las dos mitades indivisas de una vivienda en la calle Montseny, 8, propiedad de Mario Costeja Gonzlez y Alicia Vargas Cots, debo por ello encontrarme con que este artculo que acabo de escribir desaparezca del ndice de Google si as lo pide alguno de los citados en la noticia? Y si yo, viendo conculcado mi derecho a publicar este artculo y a que sea encontrado a travs de Google, denuncio a la compaa por eliminarlo de su ndice? Pocas cosas pueden ser ms absurdas, y la prueba est en lo absurdo de las situaciones que puede generar. En el derecho norteamericano, este tipo de incongruencias no resisten ni al primer abogado mnimamente avispado que se da cuenta de la misma. En el derecho continental, por alguna absurda razn, parece que somos mucho ms tolerantes con las inconsistencias. O con las estupideces.

La segunda demostracin es ms palmaria an: cmo puede pretender consagrarse un derecho como ese en los tiempos en los que el simple hecho de vincular algo en una cadena de bloques implica que ese algo ya no se puede borrar? Cmo funcionar el derecho al olvido cuando alguien pida que se elimine una transaccin que tcnicamente no se puede eliminar? Va a venir un juez a reconstruir esa cadena de bloques de la que supuestamente hay que eliminar algo que no se puede eliminar?

Lo dije en su momento, y me reafirmo: el derecho al olvido no existe, porque desde un punto de vista fisiolgico o neurolgico, no se puede obligar a nadie a olvidar. Los derechos terminan donde empieza la imposibilidad de obligar a su cumplimiento, y no aparecen porque una serie de iluminados los pongan en un papel. La privacidad puede ser un derecho muy importante que debe ser consagrado y protegido, pero intentar llevar la privacidad ms all de los lmites de la lgica y el sentido comn es algo que solo se le ocurre a incompetentes que creen que por escribir una ley van a cambiar la realidad.

El derecho al olvido es un monumento a la estupidez humana creado por incompetentes que nunca entendieron cmo funciona internet, que ahora adems, se convierte en el derecho a que un buscador borre el resultado que no te gustaba solo para aquellos que estn en un pas europeo y no sepan cmo utilizar una VPN. Lo que el TJUE tiene que hacer no es limitar el derecho al olvido para convertirlo en an ms pattico de lo que es, sino reconocer que el 13 de mayo de 2014 se equivoc, pretendi consagrar como derecho algo que no lo era, y debe por tanto rectificar aquella absurda decisin. Las cosas no son o no son porque aparezcan o desaparezcan de las pginas de resultados de un buscador, y pretender crear un supuesto Ministerio de la Verdad que decide lo que se publica y lo que se borra es, simplemente, una aberracin jurdica.

Las consecuencias de inventarse derechos artificiales son esas: que no funcionan y crean incongruencias. Ya sabis: cuando queris buscar informacin sobre una persona, lanzad antes vuestra VPN para poder disimular que sois europeos y obtener as resultados mnimamente fiables y sin censurar. En eso, simplemente, es en lo que se queda ahora el derecho al olvido: un pattico intento de crear un derecho inexistente a golpe de sentencia judicial. No, el derecho al olvido no existe, sigue sin existir por mucho que lo dijese el TJUE en su momento, y la sentencia de ayer lo deja ms claro an de lo que ya estaba. Por muy supuestamente inapelable que sea el TJUE, es momento de reconocer que con el derecho al olvido, se equivoc. Es el momento de olvidar el derecho al olvido.

Fuente: https://www.enriquedans.com/2019/09/las-consecuencias-de-inventarse-derechos-que-no-existen.html



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