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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2019

Europa vuelve a equivocarse

Juan Torres Lpez
Nueva tribuna

La realidad ha demostrado que las polticas europeas frente a la crisis fueron un engao, un "austericidio" que dio como resultado todo lo contrario de lo que sus inspiradores decan que iban a conseguir


Las autoridades europeas se equivocaron antes, durante y despus de la crisis de 2008 y se vuelven a equivocar ahora. Antes de que estallara no fueron capaces de prever lo que se estaba gestando. En gran medida, porque para ello tendran que haber reconocido las fatales consecuencias de sus propios errores previos. Entre otros:

Dejar que pases como Alemania que acumulaban grandes supervit los dedicaran a financiar burbujas especulativas en la periferia europea.

No regular convenientemente la actividad bancaria y permitir las prcticas fraudulentas y peligrosas de la banca.

Establecer reglas de estabilidad presupuestaria equivocadas que en lugar de evitar los latigazos del ciclo econmico los agudizan.

No corregir un diseo del euro concebido para beneficiar a los pases centrales de Europa y a Alemania en particular y que, precisamente por ello, incrementa la divergencia y produce continua inestabilidad y rechazo social.

Cuando se desencaden la crisis volvieron a equivocarse. En lugar de actuar con rapidez y contundencia, como ocurri en Estados Unidos, los burcratas se aferraron a sus corss ideolgicos e impusieron recortes de gasto cuando las economas se venan abajo, provocando una segunda recesin y un sufrimiento social tremendo y tan injusto como ineficaz.

Aunque sin dar un solo paso para resarcir los daos, Juncker habl de "austeridad imprudente" y reconoci que se haba "insultado a Grecia"

Tan evidentes fueron sus errores que hasta los propios dirigentes europeos tuvieron que reconocerlo ms tarde. Aunque a buena hora y sin dar un solo paso para resarcir daos, el presidente de la Comisin, Jean-Claude Juncker, habl de "austeridad imprudente" y reconoci que se haba "insultado a Grecia". Numerosos estudios (algunos incluso del Fondo Monetario Internacional) han mostrado que los supuestos y clculos con los que se justificaba la bondad de los recortes de gasto eran errneos.

La realidad ha demostrado que las polticas europeas frente a la crisis fueron un engao, un "austericidio" que dio como resultado todo lo contrario de lo que sus inspiradores decan que iban a conseguir: afirmaron que eran imprescindibles para crear empleo y disminuir el endeudamiento, pero lo que hubo despus de haberse aplicado fue ms deuda, menos y peor empleo y ms baja actividad econmica.

Una vez superados los momentos ms duros de la crisis (con ms retraso, con menos fortaleza y con ms costes que en Estados Unidos) Europa sigui equivocndose, al menos, en cuatro grandes aspectos:

1. Se dej que la iniciativa de la recuperacin la llevase el Banco Central Europeo con una poltica monetaria ultra expansiva que es cierto que evit un colapso pero que ha tenido otras consecuencias negativas: un impulso de la actividad muy dbil porque el dinero creado ha servido para limpiar los balances de los bancos pero en su gran parte no ha llegado a consumidores y empresas; un aumento del precio de los activos financieros que ha aumentado la desigualdad que es tan perjudicial para la demanda; la multiplicacin de empresas "zombi" que slo viven a base del crdito barato; y el incremento continuado de la deuda (o, lo que es lo mismo, del negocio de la banca).

2. No se aprovech la recuperacin para impulsar los cambios estructurales que son imprescindibles para afrontar la revolucin tecnolgica y el cambio productivo que se avecinan. De hecho, la poltica expansiva del Banco Central Europeo mediante la compra de bonos corporativos dificulta esos cambios, pues beneficia a las empresas menos innovadoras (las que emiten ms bonos), ms contaminantes y reacias a impulsar la transicin energtica.

3. Se sigui renunciando al diseo y utilizacin de instrumentos (sobre todo fiscales, pero tambin laborales o de gobernanza) anticclicos, que impulsen la actividad en los malos momentos y la enfre cuando se acelera el crecimiento.

4. No se hizo frente con eficacia al debilitamiento de la democracia en Europa, el mejor escudo del que dispone la ciudadana para protegerse de las cargas y sacrificios que los de arriba siempre tratan de imponer a los de abajo en las grandes crisis econmicas para salir beneficiados de ellas.

Ahora, cuando las cosas vuelven a ponerse feas y volvemos a encontramos a las puertas de un nuevo deterioro de la actividad econmica, todos los indicios apuntan a que Europa se equivoca de nuevo.

Vuelve a equivocarse Europa haciendo la vista gorda a la estrategia siempre egosta de Alemania; una dejacin que va a producir un desgarro mucho mayor que el que ya existe en el espacio europeo

Vuelve a equivocarse dejando que sea otra vez el Banco Central Europeo quien haga frente en solitario a la desaceleracin mediante la poltica monetaria expansiva. Ya no hay apenas margen para bajar los tipos de inters pensando en que as se estimule la inversin o el consumo. Y continuar con la compra de bonos es una buena noticia para los bancos, para las grandes empresas y para los hogares ms ricos, pero no va a frenar la fuerte desaceleracin que registramos.

Vuelve a equivocarse Europa dejando que cada economa se las componga como pueda y, en particular, haciendo la vista gorda a la estrategia siempre egosta de Alemania (ahora, de nuevo renunciando a la accin mancomunada para hacer frente a los problemas y asumiendo por su cuenta planes de inversin). Una dejacin que va a producir un desgarro mucho mayor del que ya existe en el espacio europeo.

Se equivoca de nuevo Europa al no poner en marcha con urgencia medidas presupuestarias de carcter extraordinario que acten combinadas con las monetarias para hacer frente al cambio de ciclo. Y en particular, cuando se empea en seguir manteniendo criterios numricos de estabilidad que no tienen ningn fundamento cientfico y que necesariamente agravan la situacin en los momentos crticos, como el que se est iniciando.

Se equivoca Europa cuando deja que el BCE siga siendo la fuente de alimentacin de la deuda como motor de la economa europea

Se equivoca Europa cuando no asume en la prctica, tomando medidas efectivas y yendo ms all de las buenas palabras, que nos encontramos ante una emergencia climtica y que las estrategias de transicin deben ser prioritarias.

Se equivoca Europa cuando deja que el Banco Central Europeo siga siendo la fuente de alimentacin de la deuda como motor de la economa europea. En lugar de dedicarse a permitir que los gobiernos (e infinidad de empresas) sigan endeudndose para pagar la deuda (en beneficio de la banca privada), el BCE debera facilitar el saneamiento de las cuentas pblicas sin perjudicar la inversin productiva y controlando el despilfarro. Y en lugar de tirar el dinero mediante una expansin monetaria que beneficia a los que ms tienen y que no impulsa suficientemente la actividad productiva ni, por supuesto, la sostenibilidad, debera ponerlo directamente en manos de quienes crean riqueza y empleo sostenibles. En lugar de salvar a los bancos, el Banco Central Europeo debe salvar a las empresas y a las personas.

Se equivoca Europa cuando renuncia a darle prioridad a la lucha contra la evasin y los parasos fiscales y a disponer de una autntica Hacienda Europea que es la nica garanta de que el euro sea viable a medio plazo. Cuando no entiende que una unin monetaria sin un verdadero y potente presupuesto, sin programas de gasto e impuestos transnacionales, sin poderosos mecanismos de compensacin y sin avances decisivos en la unin poltica es una fuente constante e inevitable de divergencia, de perturbacin e inestabilidad econmicas y de rechazo y desafecto social.

Se equivoca Europa al no reforzar sus programas de inversiones en investigacin bsica y desarrollo del conocimiento (incluso se plantea reducirlos en este campo), en transicin energtica y tecnolgica y en igualdad territorial y de oportunidades ahora que se avecinan malos tiempos y un cambio de modelo productivo.

Algunas demandas comienzan a plantearlas ya incluso las fuerzas ms conservadoras de las instituciones europeas; el vicepresidente del BCE

Afortunadamente, algunas de estas demandas comienzan a plantearlas ya incluso las fuerzas ms conservadoras de las instituciones europeas. El vicepresidente del Banco Central Europeo Luis de Guindos reclamaba hace unos das "un instrumento fiscal de tamao moderado, pero con capacidad de actuacin anticclica, no controlado por los pases sino por una autoridad europea". Es un paso adelante, sin duda, frente a la torpeza interesada de todos estos aos atrs. Pero eso no es ni mucho menos suficiente.

Ese instrumento fiscal proporcionara impulso a la economa europea, es cierto, pero por s mismo no garantiza que se oriente en la direccin adecuada.

En primer lugar, porque sin cambiar al mismo tiempo la poltica del Banco Central Europea en la direccin que he apuntado, seguir aumentando la deuda hasta llegar a ser insostenible. Y sin corregir el diseo del euro, la inversin producir ms desigualdades y nuevas asimetras.

En segundo, porque, sin cambiar las condiciones institucionales que hoy da prevalecen en la legislacin y en los mercados laborales, el aumento del gasto pblico seguir traducindose en mayor beneficio de las rentas del capital y en menor participacin de los salarios en el conjunto de los ingresos. Es decir, en la distribucin de la renta muy desigual que hasta ahora viene impidiendo que la demanda efectiva se dinamice lo necesario para crear suficiente empleo de calidad y que, adems, genera baja productividad y desincentivos para la innovacin y el progreso tecnolgico (porque a ms bajos salarios, menos falta hace innovar para obtener beneficio).

Y finalmente, porque sin avanzar en la democratizacin de las instituciones polticas europeas, sin una Unin Europea realmente democrtica en su funcionamiento conjunto, ser imposible que existan los contrapesos, la transparencia y el control suficientes para evitar que los grandes poderes financieros y corporativos sigan imponiendo su voluntad y sus decisiones para lograr, como hasta ahora, que la poltica de gasto que se realiza en Europa responda exclusivamente a sus intereses particulares.

 

 

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/opinion/juan-torres-lopez/europa-vuelve-equivocarse/20190929093433166655.html



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