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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2019

Entrevista a Josep Maria Antentas, autor del libro "Espectros de Octubre"
Las hiptesis fundacionales de los Comunes y del independentismo han dejado de ser operativas"

Xavier Puig i Sedano
El Temps


Josep Maria Antentas es profesor de sociologa en la Universidad Autnoma de Barcelona. Ha sido una de las voces ms crticas con respecto a cmo se ha desarrollado e institucionalizado el proyecto de Catalunya en Com. Hablamos con l a raz de la publicacin de su ltimo libro, Espectros de Octubre (Sylone), en el que analiza los ltimos aos del Procs cataln desde una posicin emptica que invita a la reflexin tanto en el seno del independentismo como en el mundo de los Comunes.

En su libro sita la crisis catalana como parte de una crisis general del Estado espaol. Por qu?

Todo lo que tiene que ver con el independentismo cataln es uno de los grandes aspectos de la crisis del rgimen. La otra crisis es todo lo relacionado con el 15M, las Mareas contra los recortes, el desgaste por la crisis econmica y la corrupcin. Al mismo tiempo, la crisis actual tambin nos remite a unos lmites histricos del modelo de Estado que se cre en 1978. En el fondo es reflejo de la no resolucin de la cuestin nacional en Espaa, aunque el modelo autonmico permiti ganar tiempo, pero sin resolver los problemas histricos de fondo.

Precisamente, uno de los problemas del independentismo, tal y como lo ha definido el Procs, es que ha planteado una batalla poco conectada con la crisis general del rgimen. No ha articulado su propuesta de futuro con la necesidad de dar una respuesta concreta a los problemas generados por la crisis econmica y, ms que buscar articularse con las luchas contra la austeridad, ha pretendido supeditarse a la causa por un Estado propio. Es una de las limitaciones que ha habido. El independentismo es, paradjicamente, uno de los factores centrales de la crisis de rgimen, pero a la vez tambin ha sido utilizado para intentar recomponerlo de forma autoritaria.

En su opinin, hay dos movimientos (15M e independentismo) que impugnan el rgimen y que no se han entendido bien?

Para m este es el gran problema de la crisis catalana. El 15M es un momento de rechazo y malestar, que abre una crisis poltica y que formula propuestas de futuro. Despus es lo que favoreci, aunque no fuera un efecto automtico, que surgieran proyectos como los Comunes o Podemos. Este tipo de proceso marca una va, una hiptesis. Despus, el independentismo seala otro tipo de futuro, la Repblica catalana. Son dos propuestas que coexisten ante el malestar de la gente en un escenario de bifurcacin de futuros. Creo que los dos, mayoritariamente, se han visto mutuamente como competidores. Ha habido gente con un pie en cada lugar, pero no ha habido dilogo suficiente entre las dos vas. Se ha impuesto la competencia por encima de cualquier intento de articulacin.

Esta es una de las debilidades de todo el ciclo y, en particular, del conjunto de las fuerzas de izquierdas, independentistas o no. Lo que ha hecho que la base social del independentismo sea ms pequea de lo que podra ser y, sobre todo, que su proyecto fuera menos impugnador de lo que hubiera podido ser, es no haber tenido ningn dilogo con el legado del 15M ni ninguna propuesta crtica respecto a las polticas de austeridad. Y, al revs, todo el mundo que termin cristalizando en los Comunes y Podemos, el hecho de no haber tenido ninguna poltica activa respecto al independentismo durante muchos aos, limitndose a una posicin expectante, comport que durante el 1 de octubre permanecieran paralizados, sin saber qu hacer. Al final, quedaron engullidos por la polarizacin. La falta de dilogo entre los dos mundos fue una debilidad estratgica antes y durante el 1 de octubre y es un problema para sus proyectos de futuro.

Est claro que hay personas de los dos lados que no pueden mantener ningn tipo de dilogo porque sus proyectos son antagnicos. Queda claro que el mundo de Convergncia siempre ha intentado utilizar el independentismo para tapar su desgaste por los recortes y que instrumentaliz la ola de 2012 para paliar su cada en picado de legitimidad y para tener un relato y una apariencia de proyecto, que sustituya la retrica ultraneoliberal del fallido gobierno de los mejores con la que Artur Mas gan en 2010. Pero en general podra haber habido ms discusin entre partes del independentismo y los Comunes y Podemos. Me parece que es una de las limitaciones que tenemos que constatar a la hora de hacer balance de todo lo que ha pasado, en un escenario como el actual en el que los dos movimientos estn empantanados.

Las hiptesis de uno y otro estn bloqueadas. A pesar de ser diferentes, ambos fueron capaces de transmitir la idea de que podra haber un cambio rpido y fcil. Sin duda es importante motivar a la gente y que haya convencimiento de que la victoria es posible, que eres un sujeto activo con capacidad de cambiar las cosas. Pero lo que se ha demostrado es que la realidad es ms complicada y que se haba simplificado en exceso. Ni la victoria electoral relmpago de Pablo Iglesias est aqu ni el independentismo ha alcanzado sus objetivos. Cuando se te desmontan las hiptesis tienes el reto de reformularlas, y repensar la relacin entre el corto y el largo plazo, sin renunciar a tus objetivos.

Este dilogo fallido entre ambos mundos explica tambin sus dificultades para repensar el futuro, y es una tarea necesaria en todo replanteamiento estratgico serio. Fjate que habitualmente los debates sobre Podemos o los Comunes y sobre el independentismo van por separado, muchas de las personas que reflexionan lo hacen completamente desde el interior de uno de estos mbitos, sin mucha preocupacin por desarrollar una mirada de conjunto sobre la crisis poltica abierta a partir de 2011 y 2012. Y ahora que este ciclo se ha agotado y estamos en otra fase, aunque imprecisa, es importante tener una perspectiva global en un momento complejo y de dificultades estratgicas por parte de todos.

Quin es responsable de que estos sectores no se hayan encontrado antes?

En el fondo, ha sido ms fcil hacer esto para los dos. Para el independentismo ha sido muy sencillo creer que solo tena que ir creciendo y que la gente no independentista ya se ira adaptando o quedara fuera de juego. Para el bloque de los Comunes, lo ms cmodo era practicar una poltica expectante, confiando en que el independentismo ya se estrellara contra la pared. A corto plazo, esto era ms fcil, porque te evita plantearte cosas complejas, pero a la larga ha acabado siendo de lo ms perjudicial. La comodidad aparente del presente fue hipotecando la factibilidad del futuro. Ha habido una poltica muy a corto plazo.

Ambos movimientos se dan de bruces ahora contra esas realidades?

S. Chocan con el hecho de que tienen adversarios ms fuertes. Por un lado, el impulso del 15M est agotado. La va inicial de Iglesias, basada en una victoria electoral rpida, hace tiempo que se evapor. En Catalunya, la hiptesis de los Comunes de trasladar el xito inicial en Barcelona al mbito cataln y estabilizar la fuerza de las victorias en las elecciones generales de 2015-2016, ha resultado fallida y ya no es creble. Por otra parte, el independentismo ha visto bloqueada la hiptesis falaz de la transitoriedad, de la ley a la ley, y la desconexin sin dificultades del Estado. Las hiptesis fundacionales de los Comunes y Podemos y del independentismo han dejado de ser operativas, incluso en el terreno propagandstico.

Retroceden incluso con respecto a propuestas ms conservadoras o reformistas, no es as?

Claro. Paradjicamente, el 1 de octubre de 2017 supuso la crisis ms importante que ha sufrido el Estado desde los aos setenta. Pero a la vez fue aprovechado por los sectores ms conservadores para reforzarse coyunturalmente, utilizando las debilidades estratgicas del independentismo. Pese a no tener una propuesta de estabilizacin del rgimen a largo plazo, se ha utilizado el 1-O para intentar cerrar la crisis del rgimen por arriba de manera autoritaria, pero esto no resuelve ninguno de sus problemas. A corto plazo puede haber la ficcin, por parte del poder, de que tiene suficiente fuerza para cerrar los procesos por arriba, pero las causas de fondo que desencadenaron la crisis poltica y social todava estn vigentes en buena medida. Ante esta situacin, el independentismo no tiene ninguna propuesta. Se habla mucho de la divisin del independentismo, pero menos del hecho de que ninguna de las orientaciones mayoritarias existentes en su seno tiene coherencia. En realidad, no hay un replanteamiento serio de la estrategia.

Por otro lado, en el mundo de los Comunes, ante las dificultades, no solo ha habido rupturas internas, sino que tambin existe la tentacin de ir abandonando los objetivos. Al final, es un espacio que cada vez se concibe ms como un complemento del PSOE que como una alternativa en s mismo. Cuando un movimiento queda bloqueado, tiene riesgos y retos. Uno de los peligros es quedarte inmovilizado en tus ideas fundacionales, no saber adaptarlas y no ir ms all. El otro riesgo es empezar a revisar tus hiptesis y terminar abandonando tus objetivos, a menudo haciendo ver que no lo haces, sino que en realidad eres fiel a tu planteamiento de siempre, pero que lo ests simplemente ajustando a la coyuntura. Las personas tendemos a moldear las expectativas de manera inconsciente segn las posibilidades reales y esta lgica funciona tambin en el combate poltico. El tema es cmo mantener tus metas fundacionales replanteando tus hiptesis estratgicas para ir ms all de los lmites iniciales. Precisamente, creo que esto es lo que ni el independentismo mayoritario, ni los Comunes y Podemos estn haciendo.

Dice usted en el libro que hace falta renegociar la identidad...

S, hacer un balance estratgico de tu existencia y mirar qu hace falta para dar un paso ms. No veo que esto est sucediendo mucho en el independentismo. Hay una parte de la antigua Convergncia que quiere recoger velas, aunque tiene poca base objetiva para hacerlo debido al inmovilismo del Estado; el mundo de Carles Puigdemont ofrece una retrica republicana, pero una prctica autonomista, mucho simbolismo y poco contenido, y busca ganar tiempo; la ANC y las propuestas de sectores como el de Jordi Graupera son para mantener un independentismo duro, pero reafirmando y acentuando todos los lmites que ha tenido el movimiento; en el caso de ERC, identifican muy bien los problemas del movimiento, pero la solucin que dan se puede parecer mucho, tal vez no a una rendicin, pero s a un abandono real de todo escenario de ruptura.

La CUP pienso que se ha mantenido como la fuerza coherente que no retrocede, pero sin plantear pblicamente las limitaciones que ha tenido el Procs. Siempre las ha tenido claras, pero le ha faltado interpelar al movimiento con propuestas estratgicas, ms all de desobedecer, que modificaran los parmetros del Procs. Desde el 1 de octubre se ha mantenido demasiado en un discurso voluntarista, sin afrontar las grandes cuestiones de fondo, y por eso me parece muy interesante que haya abierto un debate estratgico en los ltimos meses, cuyo resultado ser muy trascendente para todo el mundo alternativo en Catalunya. El problema fundacional del Procs ha sido desconectar la demanda de independencia de una crtica a la austeridad y una perspectiva ms amplia de cada del rgimen en todo el Estado. Y quien menos me parece que hoy por hoy aborda los lmites de la dinmica iniciada en 2012 es la propia ANC

Cmo se soluciona esto?

La idea de que la demanda de independencia est desconectada de la crtica a los problemas de la austeridad est condenada al fracaso. Catalunya es una sociedad donde hay visiones muy diversas de las cosas, pero con mucha gente destrozada por la crisis. T no puedes impulsar un movimiento muy amplio sin abordar los grandes problemas sociales que estn hiriendo a esta sociedad a raz de los recortes, muy fuertes al inicio del Procs. Desde el principio habra sido necesario que el movimiento hubiera adoptado un programa de medidas de emergencia social para hacer frente a la crisis.

Ahora bien, si el movimiento lo hubiera tenido, habra tensado mucho ms la base social de Convergncia. El gobierno de Artur Mas encarnaba unos valores contrarios a esto. Mucha gente hizo el clculo de que era fundamental no perder a la derecha catalana. Al hacerlo, creo que no se plantearon otras preguntas que eran ms importantes. Por ejemplo, cmo conseguir que gran parte de la izquierda catalana federalista se sintiera vinculada al proyecto. Tambin cmo atraer a una parte de la base social ms popular que no es tan catalanista. Me parece que este ha sido el gran problema del movimiento, que no ha hecho un debate slido sobre qu bloque social deba articular.

A partir del 9N, tras dos aos de crecimiento entre 2012 y 2014, el movimiento tiene dificultades para ir ms all. A menudo se dice que hay que ensanchar la base. A m no me parece un trmino correcto. Para m hay que ver los lmites y reformularlo. El movimiento, a mi juicio, tendra que asumir, por ejemplo, un declogo de medidas bsicas contra la austeridad y relacionar la Repblica catalana con un proyecto de cada general de rgimen. Creo que estas deberan ser las propuestas estratgicas que habra que poner sobre la mesa por parte de la izquierda, no tanto porque sea realista ahora mismo pensar que pudieran ser asumidas por los principales actores, sino para ofrecer una perspectiva de por dnde tirar en un momento de desconcierto.

Explquese

Ha habido la hiptesis, y la prctica, de que como el movimiento lo que quiere es irse del Estado, simplemente tiene que acumular fuerzas en Catalunya y lo que pase fuera no importa. Ha habido un proyecto unilateral que es legtimo. Lo lgico es comenzar por organizarse uno mismo, pero luego tienes que ver qu alianzas haces si no quieres enclaustrarte en una perspectiva estratgicamente muy limitada. Por otra parte, ha habido la hiptesis de los Comunes, que es que tenemos que parar cualquier unilateralismo en Catalunya hasta que no haya una mayora de cambio en todo el Estado. Ni la concepcin centralista del cambio, ni la ruptura perifrica por s solas son estratgicamente satisfactorias ni abordan toda la complejidad de la poltica y la sociedad catalana y espaola.

El problema es que no ha habido una sntesis de los dos puntos de vista. En el fondo son complementarios, aunque su articulacin es compleja y contradictoria. Lo que el independentismo no ha sabido desarrollar es la idea de que la Repblica catalana debe ser percibida como algo que ayudara a que hubiera una Repblica espaola al lado, la relacin con la cual habra que concretar. Es decir, insertarla como parte de un movimiento ms amplio que hiciera caer el rgimen del 78. No hacerlo ha facilitado la criminalizacin del movimiento en el resto del Estado, ha fomentado el desinters o la hostilidad de parte de la sociedad espaola y ha permitido aislar bastante a la gente del resto del Estado que s se ha solidarizado con el movimiento.

En octubre de 2017 se mostr una discordancia espaciotemporal entre la crisis catalana y la crisis de rgimen en todo el Estado y entre los dos ejes impugnatorios del ciclo abierto en 2011 y 2012. No hay propuestas perfectas, pero a la hora de pensar en reformulaciones estratgicas y en cmo articular mejor la ruptura catalana, la ruptura global del rgimen y el cambio de modelo social, me parece interesante revisitar puntos de vista como los que planteaban, con diferencias, figuras como Joaqun Maurn o Andreu Nin en los aos treinta, no para extrapolarlos anacrnicamente al presente, sino para intentar reflexionar hoy con ms perspectiva.

Puede que ahora ya sea tarde?

Han pasado siete aos desde 2012 y cinco desde el 9N. Si las cosas se hubieran hecho de otra manera, estaramos en otra situacin. Ahora, asumiendo dnde estamos, cul es el siguiente paso? Para unos es mantenerse en plan numantino y seguir adelante sin hacer ningn anlisis de la correlacin de fuerzas, para otros es recoger velas o, como mucho, buscar un horizonte de tibia reforma progresista-democrtica. En realidad, si piensas desde el punto de vista del independentismo, lo ms necesario sera reinventarse para desembarazarse de los defectos iniciales del movimiento. Si piensas desde el punto de vista de los Comunes o Podemos, mantener el carcter impugnador de estos proyectos significara revertir cosa que es objetivamente imposible la dinmica ya iniciada con Vistalegre en el caso de la formacin de Iglesias y el propio nacimiento fallido de Catalunya en Com. Todas estas cuestiones de fondo, claro, se mezclan con la coyuntura y con la necesidad inmediata de articular una respuesta unitaria e impugnadora a la sentencia del juicio

En el libro habla del concepto de Eurocomunes

S, un poco haciendo el smil con el eurocomunismo de los aos setenta, utilizando el trmino que se empleaba para explicar la poltica que tenan el Partido Comunista italiano, el espaol y el francs cuando evolucionaron hacia una socialdemocratizacin de su programa y hacia una va ms electoralista, manteniendo a la vez una rgida estructura interna burocrtica. De forma bastante rpida, el mundo de los Comunes ha asumido esta lectura ms electoral, ms institucional, ms de normalizacin de su existencia, de ah que podamos hablar de una tendencia a convertirse en Eurocomunes.

Tambin creo que su comportamiento el 1 de octubre no se puede separar de ello. El hecho de que cuando llega una crisis poltica tan grande una fuerza poltica que tericamente es rupturista desempee un papel tan tibio en vez de intentar profundizar la crisis en un sentido constituyente ms favorable a su programa, tambin tiene que ver con la creciente institucionalizacin de su visin de las cosas. Esto no quiere decir que sean un partido totalmente homologable a los convencionales, pero s constatar que el camino que han tomado ha ido agotando, y lo seguir haciendo progresivamente, su potencial emancipador.

Este paso de los Comunes no dificulta todava ms la creacin de una alianza con el independentismo?

Me parece que hay pocas perspectivas de que se produzca el dilogo que debe haber entre el independentismo y los Comunes. Adems, en la etapa actual de desconcierto y derrota, a veces aparece como una cosa caricaturesca, como un dilogo entre dos espacios que van perdiendo la pulsin rompedora. En cambio, en el perodo anterior, antes de octubre de 2017, su colaboracin habra podido ser ofensiva. Todo el debate sobre el apoyo al gobierno de Pedro Snchez que ha habido en el ltimo ao y medio es una caricatura de esta alianza entre Comunes e independentistas. Una cosa son sinergias de ruptura y la otra colaborar para adaptarse a la lgica del mal menor frente al PP.

Habla tambin de la falta de relacin entre el mundo de la CUP y de los Comunes

Me parece importante. Y ms an cuando prcticamente nadie habla de ello. Son dos espacios polticos que, a pesar de sus diferencias, s que han compartido una visin crtica de las polticas de austeridad y los partidos mayoritarios, muchos de sus militantes han compartido espacios de militancia social Entre los dilogos fallidos, es uno de los que ha faltado y que menos se ha reivindicado. Evidentemente, cuando se compite en el plano electoral, es normal que haya tensiones, pero que los dos espacios hayan tenido una poltica tan diferenciada y no hayan podido interlocutar es problemtico. Supone una fractura de los sectores sociales ms crticos con el neoliberalismo. Este es, sin embargo, un debate digamos que de la fase anterior, que nos sirve a modo de balance de los aos que dejamos atrs. Aunque sigue siendo una asignatura pendiente, ahora ya estamos en otra etapa

Nadie se ha credo la unidad popular?

Cada uno la ha interpretado a su manera, ya sea utilizando este concepto u otro, y la ha entendido bsicamente como una unidad en torno a su propio espacio y a su propio programa. Es legtimo, y en parte lgico. La cosa es cmo, mientras se hace esto, se puede ir a la vez ms all. Me parece que es una de las cuestiones que explican muchas limitaciones de estos aos. Se habran podido propiciar ms puentes de dilogo y discusin. Porque en el fondo vemos que todos los sectores polticos alternativos, referenciados en las luchas del pasado reciente, tienen dificultades y una necesidad compartida de reorientarse. No est muy claro hacia dnde ir, y nadie tiene una propuesta impecable, debemos recomenzar desde una cierta humildad colectiva en este sentido.

Lo que me parece pertinente hoy es pensar cmo se puede construir un nuevo espacio confluyente en Catalunya que rena a todos los que se sitan fuera de la lgica ms institucionalista y quieren hacer poltica en clave rupturista, mantener viva la pulsin rompedora del doble ciclo 15M y Procs que se acaba, y formar parte de las nuevas radicalidades y movimientos emergentes. Y si pensamos en el escenario de una posible nueva crisis econmica, ser decisivo haber sido capaces de dar este paso o no

A qu se refiere cuando dice que el independentismo ha tenido un fetichismo por el Estado?

Es la idea de que, ante los problemas, un Estado es la solucin. Es una propuesta muy discutible en s misma. Un Estado propio no es garanta de nada: depende de la correlacin de fuerzas, de las polticas que se apliquen. Se ha vendido la idea de que con un Estado propio se podr hacer todo lo que ahora no se puede hacer. En realidad, no es as. No es necesario un Estado para detener un desahucio, y tenerlo no es una garanta per se de que no se haga. Por otra parte, un Estado dentro del euro, que firma el TTIP y con unas polticas econmicas que son las que marca el Banco Central Europeo o el gobierno alemn tiene una soberana muy limitada. Ha habido mucho fetichismo conceptual que consideraba que el Estado era garante de todo, sin plantearse demasiado qu es un Estado y qu papel desempea en el momento actual, ni qu relacin existe entre los Estados, los organismos internacionales y el poder financiero.

El independentismo, excepto el vinculado a la CUP, no ha discutido qu es la soberana en el terreno monetario o econmico, por ejemplo, cuando ha hablado mucho de la voluntad de ser soberanos. Si lo piensas bien, es contradictorio. Esta tambin es una de las limitaciones de su proyecto, que ha tenido una visin muy simplista de lo que es la soberana, la democracia y de la relacin entre ambas cosas. La soberana se ha entendido exclusivamente desde el punto de vista nacional, pero no en clave popular, y la democracia se ha entendido mucho en trminos de sistema representativo y muy poco en el sentido de autoorganizacin social o de capacidad de decidir sobre todos los mbitos de la vida social, despus de dcadas en que el neoliberalismo ha reducido drsticamente las cuestiones que entran dentro del mbito de decisin de la poltica convencional.

Esta voluntad de tomar el poder del Estado como prioridad, tambin es uno de los problemas de Podemos?

No es que no haya que tomar el poder del Estado. La cuestin es para qu lo tomas y ver que el gobierno es tan solo una parte del poder del Estado, y que llegar hasta ah tiene sentido si sirve para iniciar un proceso de transformacin social que, inevitablemente, no ser ni lineal ni sencillo y topar con las resistencias del poder econmico y de las propias estructuras del Estado. Llegar al gobierno para acabar adaptndote como hizo Alexis Tsipras en Grecia o tienes un proyecto de ruptura con los poderes econmicos o acabas adaptndote.

Podemos jugaba con la idea de que podra ser algo intermedio entre la ruptura y la adaptacin completa, pero su evolucin ha sido muy clara. Al final, ganas unas elecciones y llegas al gobierno del Estado, y si no ests dispuesto a tener una poltica de confrontacin con los poderes econmicos, qu haces? Y ante las dificultades para obtener la victoria relmpago deseada, hemos visto cmo Podemos ha ido modificando su razn de ser en un doble sentido, primero abandonando los aspectos ms rupturistas de su programa y, segundo, dejando de tener el objetivo de ser una alternativa al PP y al PSOE para postularse como socio menor de Pedro Snchez.

El argumento es que formar parte de un gobierno con el PSOE permitira garantizar polticas de cambio, pero la realidad es que las polticas que se podran hacer por parte de Podemos seran irrisorias y, al mismo tiempo, Podemos tendra que tragarse todas las contradicciones del PSOE que colisionan directamente contra la propia naturaleza de Podemos y la percepcin pblica que se tiene de Podemos. Por motivos diversos, el independentismo y Podemos han planteado propuestas estratgicas que eran limitadas. El independentismo por no querer hablar de modelo econmico y social y Podemos por haber diseado una concepcin muy electoralista del cambio y por haber formulado alternativas muy superficiales.

Otra cosa que cuestiona usted es cmo se ha entendido el internacionalismo dentro del independentismo

En general no ha dado mucho peso al internacionalismo y solo ha mirado hacia fuera en un sentido diplomtico, de bsqueda de apoyos internacionales institucionales. Esta falta de perspectiva guarda mucha relacin con el hecho de no tener nada que decir sobre la crisis de la Unin Europea. El independentismo no ha situado mucho su proyecto en el marco de la crisis actual de la UE y de las crisis polticas que han sacudido a muchos de sus Estados miembros. Dentro del independentismo s hay una visin internacionalista minoritaria, la de la CUP, pero entendida bsicamente como solidaridad entre los movimientos de emancipacin de las naciones sin Estado y no tanto como una alianza internacional de las clases subalternas.

En cualquier caso, tener una perspectiva internacionalista, al margen de cmo se entienda especficamente este concepto y de qu variante se abrace, es la base de un proyecto emancipador, sobre todo en el mundo actual. Necesitamos ir hacia un nuevo internacionalismo del 99%, que de alguna manera intente dar una respuesta coordinada de todos los movimientos de los subalternos. El ascenso del nuevo feminismo y del movimiento por la justicia climtica son hoy ejemplos destacados.

Sin embargo, la mayor parte de colectivos y organizaciones emancipadoras estn todava muy centradas en la poltica dentro de las fronteras de su Estado, en parte debido a la propia profundidad de las crisis polticas que han sacudido a muchos pases desde 2011, pero es necesario reforzar las movilizaciones y las iniciativas internacionales. Para m eso no significa desentenderse de la poltica local y concreta o de la cuestin nacional. A menudo se hace una contraposicin falaz entre internacionalismo y cuestin nacional cuando en realidad, la defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminacin, y en particular por parte de los movimientos que forman parte de naciones y de Estados que niegan este derecho a otros, es condicin ineludible para la solidaridad genuina.

Fuente: https://www.eltemps.cat/article/8105/les-hipotesis-fundacionals-dels-comuns-i-lindependentisme-han-deixat-de-ser-operatives

Traduccin: viento sur



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