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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2019

El gran depsito energtico mundial a punto de estallar

Pedro A. Prieto
CTXT

El hipottico cierre del Estrecho de Ormuz puede desencadenar una situacin dramtica para los pases dependientes del petrleo del Golfo Prsico


El petrleo sigue siendo un asunto fundamentalmente gubernamental. Aunque muchas regiones del mundo ofrecen grandes oportunidades petrolferas, Oriente Medio tiene dos tercios de las reservas (de petrleo) del mundo y al coste ms bajo y es donde reside el gran premio; y aunque las empresas siguen ansiosas por aumentar su acceso a la zona, el progreso sigue siendo lento.

Son las esclarecedoras palabras que Dick Cheney vicepresidente de Estados Unidos en 2000 con George W. Bush, gran conocedor del negocio del petrleo por haber sido sido el mximo responsable de la gran empresa de productos petrolferos Halliburton durante los cinco aos anteriores, y secretario de Defensa desde 1989 con George Bush padre pronunci en 1999, en un discurso en el London Institute of Petroleum.

En aquellas fechas, Estados Unidos estaba ya presente econmica, tecnolgica y militarmente en Arabia Saud. De hecho, su presencia se haba reforzado de manera especial desde que Sadam Hussein cometi el fallo de su vida invadiendo Kuwait. Desde all, asaltaron Kuwait para liberarlo de Irak. Y ya no volvieron a marcharse.

Estados Unidos posee ya presencia militar permanente con bases areas y navales en todos los pases del golfo Prsico: Omn, Emiratos, Catar, Kuwait, Irak de manera permanente despus de la invasin de 2003, Siria sin permiso del Gobierno de Al Asad, y Arabia Saud.

El deseo de acceder al gran premio de la lotera energtica del discurso de Cheney de 1999 se ha hecho realidad salvo por un detalle: Irn uno de los grandes productores de petrleo y probablemente el que tiene las mayores reservas de gas del mundo se le sigue resistiendo, pese a los numerosos bloqueos, embargos, atentados y hostigamientos de todo tipo que sufre el pas desde hace dcadas.

Desde el discurso de Cheney han pasado exactamente dos dcadas y el gran premio del tringulo dorado de Oriente Medio representa ahora mucho ms de los dos tercios de las reservas restantes de petrleo convencional. Si en 1999 se consuman 76 millones de barriles diarios, en 2018 la cifra se elev a casi 100 millones.

Adems, la dependencia mundial del petrleo convencional de esa zona es mucho mayor que en 1999. De todos los barriles que se producen en el mundo, hoy apenas quedan 46 millones de barriles diarios para exportar a quienes lo necesitan. El resto, lo consumen internamente los propios pases productores.

Este hecho es dramtico porque los pases productores de petrleo, que reciben las rentas de sus exportaciones, tienen un desarrollo ms rpido que el del resto. Adems aumentan sus consumos internos, en mucho casos, ms de lo que aumenta su produccin. Sus propias industrias extractivas demandan cada vez un autoconsumo mayor, por lo que las exportaciones disminuyen ao a ao.

De los 49 pases productores de petrleo ms relevantes, hoy apenas quedan 28 con capacidad de exportar petrleo de forma neta. De ellos, al menos 18, pese a que siguen produciendo y exportando, ya han alcanzado el cnit de su produccin y estn en un declive productivo, que se acenta ao a ao.

El resto de los pases productores de petrleo son ya, de hecho, pases productores que tambin importan. Algunos de ellos, como Argentina, Reino Unido o Dinamarca, han pasado a engrosar el club de los importadores despus de haber sido exportadores. Alguno, como Indonesia, formaba parte de la OPEP hasta que dej de exportar y comenz a importar.

El mayor mito meditico consiste en afirmar, como ha hecho recientemente el propio Trump, que Estados Unidos se ha convertido en exportador de petrleo. Esta verdad a medias confunde a mucha gente y posiblemente es una informacin interesada deslizada por los partidarios del llamado fracking, que sirve para obtener el petrleo de esquistos.

Grfico 1. Produccin prevista de petrleo en EE.UU. por tipos: Tight Oil: petrleo de esquistos. Offshore: petrleo marino de aguas profundas. Conventional: el petrleo convencional de 48 Estados de EE.UU. Fuente: Art Berman. Labyrinth Consulting Services, Inc. Tomadas del escenario mnimo de la EIA en su AEO de 2019. El consumo de petrleo en rojo con datos de BP.

Estados Unidos consume actualmente unos 22,4 millones de barriles diarios, pero produce unos 12 millones. Si se suman los lquidos combustibles de gas natural, alcanzan unos 15 millones de barriles diarios. Por tanto, sigue siendo un gran importador de petrleo neto, solo superado por China, que importa ya 16,8 millones de barriles diarios de los 18,9 millones que consume, cifra de consumo que le acerca rpidamente a Estados Unidos.

La gran produccin de petrleo (y gas) de esquistos estadounidense, tambin est abocada a un declive prximo, mucho ms acusado y rpido que el del petrleo convencional, por sus caractersticas geolgicas.

Que Estados Unidos est exportando algo del petrleo ligero que ahora produce de los esquistos se debe a que sus refineras no pueden digerir una parte de esa produccin, y no a que el pas se haya convertido en exportador neto de petrleo. De hecho, sigue importando cantidades crecientes de petrleo convencional de otros productores. Por ejemplo, el petrleo de esquistos no sirve para producir disel y otros combustibles utilizados por la maquinaria pesada.

Sin embargo, Estados Unidos, como gran consumidor/importador, dispone de una ventaja estratgica porque ha conseguido reducir su dependencia actual y momentnea del petrleo del golfo Prsico para su propio funcionamiento, sin variar ni un pice su presencia militar en el golfo Prsico, que sigue siendo el ltimo recurso, el premio gordo de la lotera energtica para el futuro.

La mayor parte de las importaciones de petrleo convencional de Estados Unidos proviene de sus patios traseros, fundamentalmente de Canad y de Mxico (muy en declive productivo y prximo candidato a dejar de exportar), Venezuela, cuya situacin no es necesario describir, y el resto de Latinoamrica y golfo de Guinea. Pases todos a salvo de una interrupcin en el estrecho de Ormuz.

Tabla 1. Produccin consumo, importacin y porcentaje del petrleo importado del golfo Prsico de diferentes grandes importadores de crudo. Fuente: BP Statistical Review of World Energy 2019, con datos de 2018. Y varias fuentes para las importaciones de Oriente Medio, de China, Pakistn, Japn, Corea del Sur (2017), Espaa (CORES 2017), Francia (Le Monde, 2018) o Alemania (Federal Ministry of Economic Affairs).

La Energy Information Administration (EIA), que es la agencia de la energa en EE.UU., admite que por el Estrecho de Ormuz pasan 20,7 Mb/d (millones de barriles de petrleo diarios ), tanto crudo como condensado y productos refinados, y lo denomina choke point cuello de botella. Esta cantidad ha ido creciendo ao a ao (en 2017 eran 17,2 Mb/d), lo que muestra el poder exportador y de reservas de la zona.

Ese petrleo es nada menos que el 4 5% de todo el petrleo mundial exportable.

Los recientes ataques a las refineras de Arabia Saud han reducido de la noche a la maana en 5,5 Mb/d los 12,3 Mb/d que produca la dictadura wahab. Este pas ya consume 3,7 Mb/d para mantener su exuberante forma de vida, pero tambin en el propio autoconsumo de sus gigantescas instalaciones petrolferas y gassticas. Como no se pueden privar de ese consumo, las exportaciones saudes se han reducido de manera precipitada de 8,6 Mb/d a 3,1 Mb/d.

Ciertamente, es una situacin preocupante que ha hecho subir el precio del petrleo de forma rpida en todo el mundo, mientras los expertos se afanan en analizar cunto tiempo puede estar interrumpido este suministro. La produccin mundial de petrleo se ha reducido de golpe en un 5%, pero las exportaciones de crudo posibles para los importadores se han reducido en un 10%.

Pero lo que debera preocupar al mundo no es tanto esta interrupcin temporal del suministro, que se calcula inicialmente entre das o pocos meses, segn los analistas, sino la posible respuesta de Arabia Saud y EE.UU., con sus aliados o no, sobre Irn, pas al que han acusado, sin perder un minuto, de ser el autor del ataque, o cuando menos el obvio instigador, a la principal refinera de Arabia Saud, a travs de los yemenes.

No valorar aqu ni la autora del ataque que ya ha rechazado Irn y se lo han atribuido los rebeldes hutes yemenes ni la justificacin de una posible respuesta. La mayora de los medios se ha apresurado a analizar si el ataque procede de los yemenes o de los iranes; si los drones entraron por Irak, por Yemen o por Irn; si fueron misiles de crucero o si se trat de un ataque de comandos interno, de un ataque de falsa bandera del mismo Estados Unidos, o de un ataque intencionado de la propia disidencia saud.

Analizar aqu las consecuencias que puede tener para todos los pases del mundo un ataque de represalia a Irn, que entiendo que es lo ms grave de todo.

Porque si es cierto que los iranes tienen esa tecnologa y la han utilizado, bien sea directamente o a travs de Yemen, la capacidad de respuesta de Irn a un ataque de EE.UU. o de Arabia Saud sera respondida (ya lo han anunciado pblicamente muchas veces) con un cierre fulminante del estrecho de Ormuz, incluso aunque el ataque estadounidense o saud fuese masivo.

El estrecho de Ormuz tiene dos vas navegables de salida y entrada, cada una de apenas tres millas de anchura. Los iranes pueden desplegar en horas decenas de miles de minas submarinas. Disponen de miles de misiles tierra-mar y de centenares de pequeas lanchas armadas con cohetes, que pueden atacar de forma incluso suicida al intenso trfico martimo de la zona. Los grandes superpetroleros son patos mareados que cualquier artillero con poco entrenamiento puede incendiar, como ya sucedi en la guerra Irak-Irn, pero esta vez, con un efecto seguramente multiplicado.

Y aqu viene el problema para el mundo, no para Estados Unidos, porque los pases suelen disponer de las denominadas llamadas reservas estratgicas de petrleo para unos 90 das. Las de Estados Unidos, que ha prometido liberarlas para intentar controlar el precio del mercado mundial, se cifran en 727 Mb. Parece mucho, pero representan su consumo interno habitual de menos de 40 das y son el consumo del mundo de poco ms de una semana. Los pases ms desarrollados y conservadores tienen reservas para unos tres meses en sus gigantescos depsitos. Muchos pases menos afortunados tienen muchas menos.

Si el estrecho de Ormuz queda cerrado durante meses o un ao por un conflicto blico generalizado, como nica arma al alcance de los iranes (y no es pequea), la tabla 1 de arriba nos indica claramente qu pases podran vivir perfectamente con un pequeo esfuerzo de reduccin de un 7%; cmo quedara la UE con una reduccin del 15%; y cmo quedaran pases como Japn, Corea del Sur, Pakistn o la India, que podran desaparecer virtualmente del mapa con recortes imposibles para sus economas, teniendo en cuenta que el petrleo mueve el 95 % del transporte mundial.

Los flujos de buques con gas natural licuado que tambin abastecen al mundo y que pasan por ese embudo vital son tambin para echarse las manos a la cabeza. Desde Espaa e Italia, que dependen en un 10% de sus consumos (de momento, afortunadamente por sus importaciones de Argelia), hasta Pakistn (64 % de su consumo), India (54 %) Corea del Sur (46 % o Japn (21 %). De nuevo aqu, Estados Unidos (ninguna dependencia de gas de Oriente Medio) y Reino Unido (7,6 %, junto con Francia (2,5 % o Alemania sin dependencia por los gasoductos con Rusia) seran los menos perjudicados.

De entre los pases ms perjudicados por un cierre prolongado de Ormuz, hay cuatro o cinco con armamento nuclear y dos que podran disponer de l en pocos meses. Pero a quin podran bombardear por su miserable situacin, si se da esta circunstancia? A Irn, que advirti mltiples veces de su respuesta y ya estar destruido por Estados Unidos para ese entonces? Quiz a Estados Unidos, que se va a presentar como el salvador y enemigo de los autores materiales del cierre?

La produccin de petrleo mundial puede llegar a su cnit en 2022, como afirma la muy prestigiosa certificadora energtica noruega DNV-GL en su ltimo informe, apoyada en datos de la consultora energtica Rystad Energy, para luego decrecer a un ritmo que los gelogos estiman en un 7% anual. Vuelve el espectro del cenit del petrleo o peak oil.

Un ataque devastador saud o estadounidense o combinado contra Irn, que terminase obligando a los iranes a cerrar el estrecho de Ormuz, sera as una especie de jugada maestra de carambola para hundir a los ms peligrosos enemigos de Estados Unidos, que, cuando se trata de competir por recursos energticos que se sabe que sern cada vez ms escasos, no son ni Corea del Norte ni Irn, ni Venezuela ni Cuba. Y lo hara sin pegar ni un solo tiro a esos competidores, ni arriesgar un choque atmico. Y son, precisamente, los que llama sus aliados, como la Unin Europea, Corea del Sur o Japn y tambin, sin lugar a dudas, China, India y Pakistn.

Rusia, la nica superpotencia absolutamente independiente de Oriente Medio para el petrleo y el gas, se ha sentado en su butaca de palco preferencial con el cuenco de palomitas, a la espera de ver cmo se hunden los principales consumidores de energa del mundo, que son tambin sus principales competidores.

El asunto es muy serio. Por favor, comprueben los datos.

Fuente: https://ctxt.es/es/20190923/Politica/28513/petroleo-golfo-persico-trump-iran-arabia-saudi-estrecho-ormuz.htm

 



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