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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2019

Ms pas de Errejn, la LOREG y ms abstenciones, o no

Domingo Sanz
Rebelin


Millones de personas se preguntan si las papeletas de Ms pas en las mesas electorales movilizarn a los desmoralizados por el fracaso negociador del do imposible Snchez/Iglesias, o terminarn recortando la suma actual de 165 escaos PSOE+UP, dado el castigo que la LOREG proporciona sin piedad a todos los que se dividen.

Bien lo sabe Casado, que no para de insistir ahora con su Espaa SUMA, aunque durante cuarenta aos no se quejaron jams los del PP del sistema de atribucin de escaos contemplado en la citada ley electoral. Podra ser, quien sabe, porque, convocatoria tras convocatoria, las noches electorales tergiversaron a su favor el poder parlamentario correspondiente a un total de 8.763.044 votos de electores que los haban depositado en las urnas a favor de otras candidaturas. Todo legal, por supuesto.

Esos casi nueve millones son solo una parte de los 37.540.235 votos que, incumpliendo la igualdad de todos ante la ley que exige el artculo 14 de la Constitucin, se han tergiversado desde las elecciones de 1977. Por cierto, que ms de diez millones han beneficiado al PSOE. Un milln y medio ms que al PP.

No es extrao que ni los de Snchez ni los de Casado se planteen cambiar la LOREG, pues viven de la ilusin de unas urnas que, como por arte de magia, permitan tergiversar tantos votos contra sus adversarios respectivos, los menores de sus mismos respectivos colores, que consiga la desmoralizacin definitiva de muchos de sus dirigentes y les allane a PP y PSOE el camino de regreso a su aorado bipartidismo.

Por ejemplo, lo que le ocurri al PSP de Tierno Galvn: no pudo superar el shock de la tergiversacin, en su contra, de 525.676 votos en las elecciones del 15 de junio de 1977, lo que supuso que, con la pistola de la ley en la mano, le robaran once escaos del Congreso.

En medio de tanta confusin e inestabilidad, con tal de buscar informacin que quizs nos permita especular con algo de fundamento sobre la duda que preocupa a millones, lo de la posible abstencin en la izquierda, lo que hemos hecho es consultar la informacin que proporciona el Ministerio del Interior sobre los resultados de las 14 elecciones generales celebradas desde 1977.

En particular, hemos buscado nmero de candidaturas y porcentajes de abstencionistas por si entre ambos parmetros podra derivarse alguna correspondencia.

El siguiente cuadro nos proporciona la informacin citada:

Ao Elecciones

Nm. Candidaturas

% Abstencin

1977

82

21,17%

1979

52

31,96%

1982

61

20,03%

1986

51

29,51%

1989

63

30,26%

1993

85

23,56%

1996

69

22,62%

2000

97

31,29%

2004

96

24,34%

2008

98

26,15%

2011

62

31,06%

2015

55

30,33%

2016

52

33,52%

2019

67

28,24%

TOTAL / MEDIA

990 / 71

27,43%

Fuente: Ministerio del Interior.

No es fcil sacar conclusiones, pero, agrupando las elecciones segn los porcentajes de abstencin que hayan sido inferiores o superiores a la media, podemos comprobar que:

De los seis aos en los que la abstencin fue inferior a la media, en cuatro de ellos, es decir, el 66,7%, el nmero de candidaturas era superior a la media. Podemos deducir que una participacin electoral alta, un valor que siempre se considera positivo en las democracias, se ha visto acompaada de un nmero de candidaturas superior a la media.

Y de los ocho aos en los que la abstencin fue superior a la media, en siete de ellos el nmero de candidaturas fue inferior, catorce menos de media, un dato que consolida la confianza en el resultado obtenido con el criterio anterior.

Confirmndose ambas correlaciones si elegimos para primer criterio el de las candidaturas presentadas.

Hubo cinco aos en los que el nmero de candidaturas fue superior a la media. En todos ellos, salvo el de la mayora absoluta de Aznar en 2000, la abstencin fue siempre significativamente inferior a la media.

Y, por ltimo, de los nueve aos en los que el nmero de candidaturas fue inferior a la media, en siete de ellos la abstencin, un valor que cuando es alto dicen los polticos que nos debe preocupar, fue superior a su media total de las abstenciones durante los 42 aos de urnas.

A priori, podemos concluir que, si el comportamiento del electorado sigue los patrones acreditados hasta la fecha, cosa que, no obstante, no se puede asegurar, es muy probable que las candidaturas de Errejn movilicen a votantes de izquierdas que podran no acudir a las urnas.

Y volviendo de nuevo a la duda sobre la concurrencia de las candidaturas de Ms pas en relacin con los efectos tergiversadores de la LOREG en la fase de conversin de votos en poder parlamentario, si Errejn mantiene el compromiso de no concurrir en las circunscripciones pequeas, lo ms probable es que su oferta poltica contribuya a mantener, o incluso podra incrementar, los 165 escaos progresistas de la legislatura recin finalizada.

De momento, lo que s parece imposible es que Snchez consiga conciliar el sueo: lo que de verdad se lo quita, y l lo sabe, es la necesidad de contar con los votos de los independentistas catalanes para conseguir la investidura.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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