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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2019

Comunismo a los 70, colapso ruso y ascenso chino

Xulio Ros
Rebelin


La Repblica Popular China celebra el 1 de Octubre su septuagsimo aniversario con la mosca detrs de la oreja. En el imaginario cultural oriental tal efemride no tiene una significacin sustancial, de la importancia del sexagsimo, por ejemplo, que si cierra un crculo; no obstante, su relevancia puntual deviene de hallarse a menos de un lustro de superar la longevidad de la Unin Sovitica, en tiempos su ms directo rival en el liderazgo comunista. Al igual que la URSS, China ha alcanzado su fecha de vencimiento de 70 aos?

Es sabido que los dirigentes chinos comparten cierta inquietud por llegar a enfrentar un destino similar al de la extinta URSS aun siendo tantas las diferencias que, a priori, distancian a una y otra realidad.

Los setenta aos de la URSS y de la China Popular presentan similitudes y contradicciones evidentes. En 1987, Mijal Gorbachov, al mando de la perestroika y la glasnost, reconoca las enormes dificultades encontradas para implementar su proyecto regenerador tanto en el plano interno como externo. Fue aquel un ao marcado por la evaluacin histrica, de Stalin a Brezhnev, pero tambin de los primeros resultados efectivos en materia de derechos humanos, de libertad de expresin, de toma de conciencia del deterioro ambiental y, sobre todo, de las primeras muestras de tensiones polticas profundas que, a la postre, resultaran determinantes para el final precipitado de la URSS: el irredentismo nacionalista y la fractura en el PCUS de la mano del enfrentamiento entre Gorbachov y el primer secretario de Mosc, Boris Eltsin.

El estado general que presenta China a la misma edad poltica tiene poco que ver con aquel estado de cosas. Para empezar, la experiencia oriental de la reforma no es un hecho extraordinario sino que representa un estado permanente desde hace dcadas. Adems, aun reconociendo las dificultades, Beijing ofrece un balance de los cambios que globalmente pueden considerarse mucho ms exitosos. El colapso que amenazaba el proyecto gorbachoviano y la propia URSS no es equiparable al estado general de la China actual. Por ltimo, mientras Mosc se abonaba al adjetivo radical para impulsar los cambios, en Beijing se sigue apostando por una transformacin progresiva y sin aspavientos.

Una economa desigual

La decrepitud y el caos de la economa sovitica tampoco guardan parangn con la economa china, la segunda a nivel mundial. La reforma en Mosc se centraba entonces en el fomento de las empresas mixtas, una etapa largamente superada ya en China. El gran acierto de las autoridades orientales fue incorporar el mercado de manera progresiva y aceptar la diversificacin controlada de las formas de propiedad. Y apuestan por la innovacin. Este ao, China avanz tres plazas en el ranking de pases ms innovadores del mundo, situndose en la posicin 14 de un total de 129 economas estudiadas. Nada que ver, pues, con el panorama decepcionante que nos ofreca la economa sovitica entonces. Aun as, en ambos casos, los cambios en el modelo de desarrollo excluyen los cambios sistmicos. A Gorbachov se le fue de las manos el proceso. Xi Jinping tiene esto muy presente cuando promueve campaas ideolgicas como la de permanecer fiel a la misin fundacional.

El taln de Aquiles territorial

Los nacionalismos perifricos desempearon un papel muy relevante en la crisis sovitica. Desde algunas minoras (como los trtaros de Crimea) a los pueblos blticos o la guerra armenio-azer por el control de Nagorni-Karabaj daban cuenta de las complejas entraas del pueblo sovitico. En China, las tensiones que detectamos en Tbet, en Xinjiang o, en otro marco, en Hong Kong o, ms all, en relacin a Taiwn, nos indican una similar intensidad del problema nacional-territorial que como en la URSS es perifrico y a la vez central. Una diferencia sustancial, no obstante, es que la crisis nacionalista sovitica pill a la URSS con un nacionalismo ruso decado, que debi ser en buena medida reconstruido tras la disolucin sovitica. Por el contrario, el nacionalismo Han, apoyndose en una demografa abrumadora, desempea una funcin catalizadora esencial. Pero sin duda la trayectoria de la URSS representa una advertencia que en China se toman muy en serio, especialmente a la vista de que su modelo autonmico fue importado de dicho pas.

El mundo exterior

Es igualmente asimtrica la realidad china y sovitica. La apertura exterior de China se encuentra a aos luz del limitado marco de interdependencia establecido con el exterior e incluso con los dems pases socialistas. Es ms, Beijing se apunta a liderar la globalizacin cuando su rival estratgico principal, Estados Unidos, se adhiere al proteccionismo. A la inversa, en lo poltico, los compromisos internacionales de China y su papel en la gobernanza global le confieren una dimensin notablemente inferior a la desempeada por la URSS, aun entonces referente inexcusable de la bipolaridad mundial.

La defensa y la seguridad

Gorbachov viva como una pesadilla la situacin de confrontacin con los pases occidentales. La firma del Tratado INF (fuerzas nucleares de alcance intermedio) en 1987 supuso para Mosc un respiro de alivio como el propio lder sovitico lleg a confesar en sus memorias. La importancia del complejo militar-industrial en la URSS y China tampoco admiten comparacin a pesar de que hoy da, China ya supera a Rusia en gasto militar. Aunque la defensa constituye un mbito de atencin preferente, Beijing descarta inters alguno en involucrarse en una carrera de armamentos que, a la postre, dilapid ingentes recursos de la economa sovitica hasta determinar en parte su ruina.

Y el Partido

Puede entrar China en una espiral de deterioro similar a la vivida en la URSS a partir de 1987? Hay factores de crisis en China nada desdeables, desde los problemas econmicos a los territoriales, pero por el momento no revisten la gravedad sistmica que presentaban en la URSS de 1987, a sus 70 aos.

La clave final del desenlace reside en la salud poltica del Partido. Se comprende por ello la insistencia china en preservar la unidad de ese pas interno que constituyen sus ms de 90 millones de militantes, revistindose obsesivamente de lealtad y disciplina.

Gorbachov quera salvar el socialismo y la URSS y fracas en ambos empeos. Xi Jinping quiere perennizar el mandato del PCCh y proyectar a China como la potencia central del sistema internacional en el siglo XXI sin abdicar de su peculiar socialismo. La va asitica tiene, no obstante, ms envergadura como proyecto nacional, a diferencia de la ambicin global que proyectaba la URSS.

En este aniversario en mbar persiste, no obstante, el reto que el lder chino Zhao Ziyang y Gorbachov debatieron en un encuentro en el Jardn de la Alegra General de Zhonanghai: es posible desarrollar la democracia en un sistema unipartidista? Una cuestin central que entonces una las preocupaciones de los dirigentes soviticos y chinos y que hoy, desaparecida ya la URSS, tambin se esfum de la agenda china.

Xulio Ros es director del Observatorio de la Poltica China

Fuente: http://politica-china.org/areas/sistema-politico/comunismo-a-los-70-colapso-ruso-y-ascenso-chino

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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