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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2019

Medio ambiente y capitalismo

Julio C. Gambina
Rebelin


Las masivas movilizaciones mundiales en defensa del clima y el medio ambiente evidencian la preocupacin social sobre el deterioro del planeta y las condiciones de la vida. Aun cuando se indica el accionar del ser humano para esta depredacin de la naturaleza, no se enfatiza lo suficiente en la responsabilidad del modelo productivo del capitalismo. Las protestas debieran concentrarse ms en este aspecto esencial que en el fenomnico del impacto ambiental. El responsable del cambio climtico es el modo de produccin capitalista.

No alcanza con consumir menos, cuidar los cursos de agua, los bosques, los glaciares o la naturaleza en su conjunto, si al mismo tiempo no se atacan las causas que estn en las formas de la produccin capitalista, asentada por siglos en la explotacin de la fuerza de trabajo y la depredacin de la naturaleza. El trabajo es el padre de la riqueza, y la tierra la madre, sostenan los clsicos de la Economa Poltica, una disciplina cientfica que surgi para fundamentar el moderno modo de produccin capitalista.

Por eso la necesidad de criticar al capitalismo, no solo sus efectos. El diagnstico es fundamental para encarar procesos realistas de solucin. De lo contrario, solo deambularemos por senderos marginales que no conducen a resolver el problema. Una vez identificado el problema es que se puede pensar en modificar la realidad, la que no puede hacerse de inmediato, ya que requiere de un complejo proceso social que incluye la asuncin de la conciencia colectiva sobre lo que est provocando el problema y los modos de operar para su modificacin.

Ese camino de la transicin del orden capitalista actual hacia otro modo de producir y distribuir es lo que se discute desde la emergencia de la crtica de la economa poltica y las variadas experiencias de revolucin social desde el Siglo XIX hasta el presente, con mucho de ensayo y error, renovado especialmente desde los procesos de cambio en Nuestramrica de los aos recientes. Es un proceso no agotado, en desarrollo y que explica las confrontaciones y debates en curso en nuestros pases.

Voces en Nuestramrica

Por eso resulta interesante recoger las voces pronunciadas desde nuestros territorios. Sostuvo en la ONU Evo Morales: No podemos mantener el silencio cmplice frente a la catstrofe a escala planetaria que se avecina y tampoco podemos hablar de prudencia cuando estamos en el umbral de la destruccin asegurada. El capitalismo ha fomentado, ha introducido y ha impulsado en los ltimos dos siglos la frmula ms salvaje y destructiva de nuestra especie, convirtiendo todo en mercanca para beneficio de unos cuantos [1]

Adicion en la misma intervencin: La madre tierra est acercndose peligrosamente al crepsculo de su ciclo vital, cuya causa estructural y responsabilidad corresponde al sistema capitalista. Este sistema ha desencadenado a gran velocidad una fuerza arrolladora y destructiva a nombre de la libertad de mercado, de libre competencia y los derechos humanos

Hay quienes critican al gobernante de Bolivia por la explotacin de los hidrocarburos y otras formas del modelo econmico boliviano que favorece la apropiacin estatal de rentas para generar un proceso de distribucin primaria y secundaria que atiende inmediatas e imperiosas necesidades sociales. Acaso pretenden los crticos negar el diagnstico formulado induciendo polticas de miseria para el conjunto empobrecido de la sociedad?

Lo que no se entiende es el propio proceso de transicin en Bolivia, que incluye los lmites de la dependencia y la urgencia de atender necesidades bsicas imperiosas de la poblacin ms empobrecida. Al tiempo que se critica al orden capitalista mundial, se atienden las imperiosas necesidades de la poblacin y se ensayan formas de la transicin, inexploradas hasta ahora en la sociedad que confronta al rgimen del capital.

El tema no es nuevo en los dos sentidos, sea la denuncia del capitalismo y las formas de resolver las necesidades de los sectores menos favorecidos por el orden del capital.

Vale recordar en ese sentido la intervencin de Fidel Castro en la cumbre de la tierra en 1992 en Ro de Janeiro, en cuyo inicio sentenci: Una importante especie biolgica est en riesgo de desaparecer por la rpida y progresiva liquidacin de sus condiciones naturales de vida: el hombre.

En la brevsima alocucin seal: Los bosques desaparecen, los desiertos se extienden, miles de millones de toneladas de tierra frtil van a parar cada ao al mar. Numerosas especies se extinguen. La presin poblacional y la pobreza conducen a esfuerzos desesperados para sobrevivir aun a costa de la naturaleza. No es posible culpar de esto a los pases del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy por un orden econmico mundial injusto.

Refirindose al que hacer sostena: La solucin no puede ser impedir el desarrollo a los que ms lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violacin flagrante de la ecologa. Decenas de millones de hombres, mujeres y nios mueren cada ao en el Tercer Mundo a consecuencia de esto, ms que en cada una de las dos guerras mundiales. El intercambio desigual, el proteccionismo y la deuda externa agreden la ecologa y propician la destruccin del medio ambiente.

Agregaba: Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestruccin, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologas disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos pases para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No ms transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hbitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hgase ms racional la vida humana. Aplquese un orden econmico internacional justo. Utilcese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminacin. Pguese la deuda ecolgica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre. [2]

Al tiempo que criticaba al capitalismo como forma hegemnica en el sistema mundial, en momentos que haba desaparecido la bipolaridad, el jefe de la revolucin cubana sealaba las dificultades de los pases dependientes y atrasados para encontrar sus caminos de solucin en confrontacin con la lgica dominante.

La discusin sobre la transicin no supone un rumbo sin contradicciones y son las que recogen ambas intervenciones mediadas por casi tres dcadas de pronunciadas y que fueron transitadas con experiencias que aun animan el debate contra el orden capitalista.

Actualidad del debate

Es un tema actual y trascendente, porque la responsabilidad est en la hegemona del capitalismo mundial y an cuando se aprueben protocolos internacionales, que adems EEUU no suscribe, resulta imposible resolver el tema.

No alcanza con discursos o protocolos de denuncia, sino acontece una dinmica social de organizacin y movilizacin contra las causas del calentamiento global y el cambio climtico. No hay forma de mitigar el efecto devastador mientras subsista el rgimen del capital.

Se impone la discusin por el cambio de las relaciones sociales de produccin y su efecto depredador sobre la naturaleza, que incluye en su seno a la especia humana. Se trata de un tema sustantivo para Nuestra Amrica, en tanto territorio histricamente condenado a la provisin de materias primas y recursos naturales, que, si visibilizramos como bienes comunes de la actual y futuras generaciones, a otras conclusiones se arribaran.

El tema viene de la conquista y colonizacin, agudizado en aos recientes con la suba de los precios de las materias primas, aun con el retroceso actual, donde se recicla el papel subordinado de la regin por va del deterioro secular de los trminos de intercambio en el sistema de relaciones internacionales.

Nuestros pases generan riqueza y excedente econmico va explotacin de estos bienes comunes en beneficio de la reproduccin del gran capital transnacional que define el ciclo econmico, es decir, la produccin, la distribucin, el cambio y el consumo. Remito al petrleo, al gas, al cobre, al agua, a la tierra, al oro, al litio, a la biodevresidad, o a diversos materiales que se acumulan en nuestro suelo.

Resulta imprescindible enfatizar en que los recursos naturales son bienes comunes, que pertenecen a la humanidad, pero que, al estar asentados en nuestros territorios, la soberana en su cuidado y gestin es imprescindible, lo que demanda una mirada local, s, pero sobre todo regional, de una respuesta conjunta e integrada.

Claro que eso suena como una anomala ante la preeminencia del discurso y las polticas liberalizadoras en la regin. Se puede observar a Bolivia en el sostenimiento de un proceso soberano, rodeado por procesos liberalizadores de sus vecinos: Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Per.

Es una cuestin para discutir en tiempos electorales en Bolivia el prximo 20/10, y en Argentina y Uruguay una semana despus, el 27/10; an ms all de procesos eleccionarios en el destino de la regin, gobierne quien gobierne. El modelo productivo asentado en el agro negocios, la mega minera, la explotacin de hidrocarburos no convencionales (Argentina), e incluso la industrializacin dependiente y los mecanismos de especulacin que incluye el fuerte endeudamiento, caso argentino especialmente, exige la discusin sobre la continuidad o no de ese modelo y las posibilidades para intentar cambios y en lo posible, procesos de transicin que confronten con el orden capitalista.

Por eso no se trata de una cuestin ambiental lo que est en debate, sino las formas de producir, distribuir, intercambiar y consumir. Cambiar el modelo productivo resulta imprescindible. Es algo que debe encararse como proceso regional.

No alcanza con definiciones nacionales, aunque son imprescindibles. Se requiere la superacin de los condicionantes que impone la dependencia de las transnacionales, de los organismos internacionales y de una lgica discursiva hegemnica del pensamiento en Poltica Econmica, relativo a que lo nico que se puede hacer deviene de la liberalizacin de la economa, del libre mercado y la libre competencia, falacia en tiempo de dominacin monopolista.

La respuesta es la soberana nacional y la integracin regional, para la crtica al capitalismo como nica forma de confrontar contra los efectos del cambio climtico y el calentamiento global. En defensa del medio ambiente se impone el cambio del modelo productivo y ensayar los caminos concretos de la transicin hacia sociedades que en el centro de sus objetivos se encuentre la defensa de la vida humana y natural.

Notas:

[1] Naciones unidas Bolivia. Evo Morales plantea en la COP21 eliminar el capitalismo para salvar a la tierra. En: http://www.nu.org.bo/noticias/naciones-unidas-en-linea/evo-morales-plantea-en-la-cop21-eliminar-el-capitalismo-para-salvar-a-la-tierra/

[2] CUBADEBATE. Discurso de Fidel Castro en Conferencia ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, 1992, en: http://www.cubadebate.cu/opinion/1992/06/12/discurso-de-fidel-castro-en-conferencia-onu-sobre-medio-ambiente-y-desarrollo-1992/#.XY9Z40ZKjIU

Blog del autor: http://juliogambina.blogspot.com/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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