Portada :: Venezuela :: Asalto a Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2019

La verdad es siempre revolucionaria
Venezuela se respeta

Lidia Falcn
blogs.publico.es


En Venezuela todo huele a petrleo. Los coches, las calles, los edificios, el aire y el suelo. Con las mayores reservas de petrleo del mundo y una economa dependiente de ese oro negro imprescindible en las sociedades actuales, Venezuela podra ser ejemplo de cmo se puede construir el socialismo en la prosperidad. Pero el capital no puede consentirlo. Para el Departamento de Estado de EEUU, constituye otro pas que se escapa de su frula, como Cuba, pero inmensamente ms grande y ms rico. Consentirlo sera el mayor fracaso para el imperio y el peor ejemplo para los pueblos que siguen luchando por su libertad y su independencia.

El pueblo resiste sin embargo. Resiste a la devaluacin de la moneda que impone precios estratosfricos a la vez que los bolvares no valen nada. Pero de los pasados aos en que los anaqueles estaban vacos se ha pasado a conseguir casi de todo, aunque las cifras sean estratosfricas. Y ese pueblo resiste porque en el camino de construir un socialismo real que reparta la riqueza y acabe con las infames desigualdades que rigen el mundo capitalista, los gobiernos bolivarianos han conseguido mantener las conquistas fundamentales de la revolucin. Invito a la ciudadana espaola a imaginarse una vida en la que la vivienda, la electricidad, el gas, el agua, los gastos de mantenimiento, la sanidad, la educacin, los servicios sociales, fueran gratis total.

Ciertamente las clases trabajadoras estn constreidas a consumir lo ms elemental, las ms desfavorecidas cuentan adems con los suministros de los alimentos fundamentales, pero el pas no se encuentra hundido en la miseria de que la hacen propaganda tanto la oposicin de all como los polticos de aqu. Las calles estn llenas de coches, bastantes de alta gama y de reciente compra, y los atascos a las horas punta no tienen nada que envidiarle a los de las ciudades espaolas.

Como no se ha incautado a las grandes empresas que dominan monopolsticamente los grandes sectores de produccin: la comida, el calzado, el vestido, la farmacutica y los productos de limpieza y cosmtica, la telefona, as como los procesos de extraccin, refinado y transporte del petrleo, el mercado capitalista sigue haciendo el sabotaje al rgimen. Esconde los productos, incluso causa cortes de electricidad mediante mtodos terroristas, impide que lleguen los insumos necesarios para reparar las averas y causa la ms incontrolable inflacin. La guerra del Capital contra el gobierno bolivariano utiliza todas las estrategias que hundieron el rgimen de Allende. Excepto, para su suerte, la complicidad del Ejrcito que en Venezuela no pertenece a la gran burguesa que formaba el de Chile y que es uno de los puntales del rgimen.

Es inaceptable la campaa anti Venezuela bolivariana que estn haciendo la mayora de los medios de comunicacin espaoles. Aquellos que se rindieron aduladoramente a la autoridad de Juan Guaid, que era presidente interino porque l mismo se lo atribuy y que una serie de pases, incluso europeos esos que tanto defienden la democracia y las instituciones que de ella derivan- , reconocieron, conculcando todos los principios constitucionales venezolanos, que ellos no consentiran en sus propias naciones. Pero hoy en las calles Caracas no aparece publicidad alguna de ese presidente desaparecido, mientras en la prensa se han publicado las fotos de Guaid con los mafiosos de los crteles de la droga.

Lo cierto es que la dictadura de Maduro, como se complacen en repetir los politlogos defensores de la oligarqua venezolana, permite la publicacin de toda clase de peridicos, revistas y panfletos contra el gobierno, entrevistas en televisin con los lderes de la oposicin, en las que no se ahorran crticas a los dirigentes bolivarianos. Y las manifestaciones y convocatorias de los crticos con el rgimen chavista, como hemos visto cuando el supuesto presidente interino reuna a miles de seguidores en las calles de las ciudades.

Para quien hemos vivido, en nuestro propio cuerpo y sufrimiento, el franquismo, resulta un insulto que se difunda que en Venezuela existe una dictadura. Naturalmente esa calumnia se construye para desprestigiar un sistema que est intentando sacar de la pobreza a varios millones de la ciudadana, a la que la democracia anterior tena absolutamente abandonada. En 1977 Venezuela, que disfrutaba de la renta petrolera ms alta de Latinoamrica y que aquel ao solo tena 12 millones de habitantes, mantena al 70% de sus habitantes en la pobreza. Unas esculida clase media y pequea burguesa, reaccionarias, ignorantes y bobaliconamente admiradoras del imperio del norte, que se beneficiaban de las migajas que dejaban en el pas las grandes petroleras, estaban egostamente contentas con poder comprarse enormes carros norteamericanos que consuman petrleo como si fuese aire, enormes frigorficos y enormes chalets en las urbanizaciones que rodeaban Caracas. Enviaban a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, se operaban all de cualquier enfermedad y se cambiaban la cara peridicamente, deslumbradas por la tcnica, el avance y la riqueza de su imperio. Y votaban alternativamente a uno de los dos grandes partidos que se repartan el exiguo poder que les dejaba el Departamento de Estado de EEUU: Copei y Adeco.

Mientras, los trabajadores vivan en la pobreza, en la miseria y en la extrema miseria. Alrededor de Caracas, trepando en los cerros del Monte vila, se hacinaban inmundas chabolas que llamaban ranchitos, sin agua ni letrinas, que enchufaban la corriente directamente de los postes de alta tensin de la carretera. En los ranchitos de cartn que cantaba Soledad Bravo, con techos de palmas, anidaban insectos que transmitan el mal de Chagas, no tenan ms equipamiento que unos chinchorros para dormir y un hornillo de queroseno. Los nios estaban descalzos y desnudos, con los vientres abultados, y tena uno de los ndices ms altos de mortalidad infantil de Latinoamrica.

La primera causa de mortalidad femenina era el parto en el campo y el aborto provocado en las ciudades. Enormes extensiones en poblaciones rurales y pequeas ciudades no tenan mdicos ni ambulatorios, la mitad de la poblacin era analfabeta, mientras las antenas de televisin eran un bosque en los tejados de los ranchitos. El alcoholismo y el juego sustituan en los hombres a la escuela, la cultura y el deporte. Eso escrib en este peridico en junio y mayo de 2016, y repito para que no se olvide.

Y es lo mismo que pretende hoy esa oligarqua: seguir usurpando los bienes del pueblo, esa inmensa fortuna que constituye el caudal de petrleo sobre el que nada el pas, y seguir explotando inicuamente a los trabajadores y a las mujeres, sobre las que siempre recaen los mayores sufrimientos.

Nunca, hasta que el comandante Chvez hizo un llamamiento a las mujeres y requiri el empuje del feminismo para construir el socialismo en Venezuela, el Movimiento Feminista haba tenido el protagonismo que hoy ha conseguido, y que est trabajando con entusiasmo por alcanzar el poder que se merece. Y nunca se haban llevado a cabo unos programas de alfabetizacin y educacin, sanidad, vivienda, proteccin social, como he visto en mis visitas. Nadie, ni siquiera esa clase media egosta que nicamente quiere tener divisas para comprar en Estados Unidos, niega que en los diecisiete aos de gobierno bolivariano se han construido cientos de miles de viviendas sociales, cientos de miles de escuelas, de hospitales, de ambulatorios, de supermercados de precio controlado. Se ha levantado la Universidad Simn Bolvar para dar acceso a las carreras superiores a los trabajadores que nunca ingresaban en ellas. Se consigui mantener en el pas una parte de los ingresos del petrleo, esquilmados hasta aquel momento por las grandes compaas. A la vez, y eso es lo que ms emocionaba cuando lo decan, haba devuelto la dignidad a su pueblo, con la participacin directa de los vecinos de los barrios, de las parroquias y de los pueblos, en las Comunas y los Consejos Comunales.

En mis artculos de mayo y junio de 2016 en Pblico.es explico con detalle esta gesta del pueblo, del ejrcito y del gobierno bolivariano, que todos los socialistas y feministas del mundo tenemos que apoyar. Porque en su triunfo apoyaremos el nuestro, porque en la dura guerra que estn librando hoy las fuerzas progresistas y feministas venezolanas tenemos el ejemplo de cmo se comportan las fuerzas de la derecha al servicio del Departamento de Estado de Estados Unidos, que han hecho a los gobiernos europeos lacayos de sus designios.

Con su heroica resistencia el pueblo venezolano demuestra que es cierto el dicho popular de que Venezuela se respeta.

Fuente: https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/10/02/venezuela-se-respeta/

 


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter