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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2019

El primer bloqueo yanqui contra Cuba

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


La clase dirigente de Estados Unidos ha venido abogando por la posesin de Cuba desde fines del siglo XVIII, o sea, desde antes de las primeras guerras de independencia de la isla. Dos preceptos condicionaban entonces la poltica exterior de Norteamrica hacia Cuba: la doctrina del destino manifiesto y la teora de la fruta madura.

En junio de 1783, el segundo presidente de los EEUU, John Adams, expres que la isla de Cuba era una extensin natural del continente norteamericano y que su anexin era absolutamente necesaria para la existencia de Estados Unidos. Sostuvo que jams sera permitida su independencia y mucho menos apoyara la lucha de su pueblo por obtenerla. Lo mejor era que Cuba continuara en posesin de Espaa hasta tanto pudiera ser asimilada por ellos.

El Destino Manifiesto era la concepcin desarrollada en esos tiempos como doctrina que atribua a EEUU la misin especial de llevar su sistema de organizacin econmica, social y poltica a toda la Amrica del Norte. Posteriormente sera extendido a todo el Hemisferio Occidental.

La expansin al Oeste se complet a fines del Siglo XIX: la poblacin aborigen fue aniquilada y los mexicanos perdieron casi la mitad de su territorio (Texas, Nuevo Mxico y California).

En 1823, el presidente James Monroe pronunci la doctrina de Amrica para los americanos, que sentaba que toda interferencia por cualquier potencia europea en las repblicas latinoamericanas que emergan, sera considerada un acto inamistoso contra Estados Unidos y, por tanto, Washington se atribua el derecho de proteger a la regin. El aparente paternalismo hacia el resto del hemisferio pronto se convirti en evidente expansionismo.

Algunos aos antes, John Quincey Adams, entonces Secretario de Estado en el gobierno de Monroe y posteriormente su sucesor en la Presidencia, haba escrito: si una manzana, derribada de su rbol por la tempestad, no puede sino caer a tierra, Cuba, separada por la fuerza de su anormal conexin con Espaa e incapaz de sostenerse por s misma, solo puede gravitar, hacia Norteamrica, que no puede, por la misma ley natural, rechazarla de su regazo.

Este principio conocido como el de la fruta madura - no fue obstculo, sin embargo, para que Estados Unidos tratara de comprar a Cuba de Espaa. Una oferta de cien millones de dlares a tal efecto fue rechazada por la corona ibrica.

En la dcada de 1880, ya el capital estadounidense se hallaba slidamente involucrado en Cuba, especialmente en la industria azucarera, como resultado de su inters global de convertir a las islas del Caribe en economas azucareras.

Dado que en la memoria popular estaban an vivas las races revolucionarias de Estados Unidos, muchos ciudadanos comunes de esa nacionalidad tenan simpatas por Cuba. Este hecho solap una tensa preparacin all para una intervencin militar directa en la guerra de los cubanos contra Espaa por su independencia.

Sin embargo, en 1895, poco antes de caer en combate, el lder revolucionario cubano Jos Mart escribi que, al luchar contra Espaa, Cuba pretenda evitar, con su independencia que Estados Unidos se expandiera por las Antillas y cayera con esa fuerza ms sobre las tierras de nuestra Amrica. Todo lo que he hecho hasta ahora ha sido para eso, subrayaba Mart.

El 24 de diciembre de 1897, el Subsecretario de Guerra de estadounidense, J.C. Breckenridge, escribi en un memorando: Esta poblacin (la cubana) est constituida de blancos, negros, asiticos y personas que resultan de la mezcla de estas razas. Los habitantes son generalmente indolentes y apticos. En tanto que este pueblo slo posee una vaga nocin del bien y del mal, tiende a buscar placer no a travs del trabajo sino de la violencia, es obvio que la anexin inmediata de estos elementos perturbadores y tan numerosos a nuestra federacin constituira una locura, as que, antes de proceder a ello, debemos limpiar el pas. Tenemos que destruir todo lo que est al alcance del fuego de nuestros caones. Debemos imponer un frreo bloqueo de manera que el hambre y su compaera perenne, las enfermedades socaven la poblacin pacfica y diezmen su ejrcito. El ejrcito aliado deber estar comprometido en acciones de reconocimiento y de vanguardia constantemente, para que el ejrcito cubano est irreparablemente atrapado entre dos frentes.

Cuando llegue este momento, debemos crear conflictos a este gobierno independiente que deber enfrentarse a estas dificultades que a su vez deben coincidir con los desasosiegos y la violencia entre los elementos antes mencionados, a quienes debemos apoyar. Para resumir, nuestra poltica debe ser siempre apoyar al ms dbil frente el ms fuerte, hasta que hayamos logrado exterminarlos a ambos, a fin de anexarnos la Perla de las Antillas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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