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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2019

Vieja inquina contra la inmigracin latina
Consecuencias fatales para menores y familias migrantes

Bernard P. Dreyer
Viento sur


El 3 de agosto de 2019, un supremacista blanco armado con una AK-47 abri fuego contra las personas que estaban comprando en un supermercado Walmart de El Paso (Texas), matando a 22 de ellas, incluido un menor de 15 aos de edad, y dejando heridas a muchas ms, entre ellas a dos menores de 9 y 2 aos de edad. Padres y abuelos murieron protegiendo con el cuerpo a hijos y nietos. Que los latinos eran los objetivos declarados del pistolero estaba claro por el lugar que eligi, por los testimonios de las supervivientes y por su propia confesin. Minutos antes de la masacre haba publicado en las redes una diatriba de 2.300 palabras contra la inmigracin, refirindose a la invasin hispnica y expresando el temor a que la poblacin blanca se vea reemplazada por forasteros.

El atentado fue el ms mortfero contra la poblacin latina en la historia reciente de EE UU. Se produjo varios aos despus de que el presidente Donald Trump y sus medios se pusieran a demonizar a los mexicanos y latinos (tachndolos de narcotraficantes, criminales, asesinos, violadores y animales) y calificando la llegada de familias solicitantes de asilo de una invasin de gente que vena a reemplazarnos, una lenguaje del que se hizo eco el asesino de El Paso. El gobierno de EE UU tambin organiz agresiones sostenidas contra estas familias mediante polticas y medidas del Departamento de Seguridad Interior (DHS) y de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS-ORR) y rdenes ejecutivas del presidente.

El ao pasado, por primera vez en casi una dcada, murieron nios y nias bajo la custodia del DHS y del DHHS. Seis menores centroamericanos (de 2 a 16 aos de edad) murieron entre diciembre de 2018 y mayo de 2019, en su mayora en dependencias del servicio de Proteccin de Aduanas y Fronteras (CBP). Una nia de 19 meses muri en agosto de 2018, poco despus de abandonar el Centro de Detencin Familiar de Dilley en Texas; en mi calidad de expresidente de la Academia Americana de Pediatra, examin su historial mdico y puedo atestiguar que a pesar de las splicas de la madre, ningn mdico la visit. Una vez dada de alta sin una evaluacin mdica apropiada, al llegar horas despus a su destino estaba gravemente enferma y muri al cabo de unas semanas.

Todos estamos al tanto de la horrible poltica de tolerancia cero del gobierno, que ha amparado que nios y nias fueran arrancados de los brazos de sus progenitores. Tambin hemos odo hablar de las deplorables condiciones de detencin en los centros del CBP, donde los menores no reciben suficientes alimentos, permanecen sentados durante das en paales sucios, duermen sobre suelos de hormign con luces permanentemente encendidas, estn expuestos a infecciones en lugares cerrados sin medidas de higiene ni atencin mdica suficiente, y son vctimas de abusos fsicos y sexuales 1/. Pero toda una serie de medidas administrativas causan todava ms daos a las nias y nios inmigrantes.

En primer lugar, pese a que oficialmente se puso fin a la separacin familiar hace un ao, muchos nios y nias siguen siendo separadas de sus progenitores en la frontera y enviadas a centros de DHHS-ORR. Los progenitores que cruzan la frontera pueden ser acusados de un delito, calificados de delincuentes y obligados a separarse de sus hijos e hijas. A menudo, los menores que llegan con una abuela, un hermano adulto u otro familiar que los ha estado criando, asumiendo el papel de progenitor, tambin son separados de dicha persona adulta. La Unin Americana de Libertades Civiles calcula que desde el pasado verano cerca de un millar de menores han sido separados de sus progenitores, lo que probablemente constituye una subestimacin significativa, si bien desconocemos la cifra exacta porque el procedimiento es opaco para los servicios sanitarios, defensores, abogados y medios de comunicacin.

En segundo lugar, en un cruel intento de impedir que familias que solicitan asilo en puntos de acceso legales entren en EE UU, el gobierno ha puesto en marcha un proceso de medicin llamado oficialmente Protocolos DHS de Proteccin de Migrantes. De acuerdo con esta medida, cientos de solicitantes de asilo han de esperar en Mxico durante semanas o meses, mientras que solo se permite cruzar la frontera a unos pocos cada semana. Estas familias viven en condiciones precarias y peligrosas, y muchas se arriesgan finalmente a entrar en EE UU fuera de los puntos de acceso. Ms de cien personas se han ahogado durante el ao pasado tratando de cruzar a nado el Ro Grande, entre ellas padres con sus hijos pequeos 2/.

En tercer lugar, el sistema de centros de la ORR, que antes presentaban unas condiciones ms humanas que los centros del CBP o de detencin familiar, se ha expandido rpidamente; se han acondicionado grandes almacenes, entre ellos uno en Homestead, Florida, as como un campamento de carpas en Tornillo, Texas, adems de numerosos refugios pequeos, donde apenas se imparte formacin al personal encargado ni se asegura su supervisin. La necesidad de un espacio de alojamiento tan amplio es un problema creado por el propio gobierno al separar a los menores de sus familias y establecer unos requisitos ms estrictos para sus posibles apadrinadores, alargando la estancia en los centros y atascando los procedimientos. Existen numerosos informes de nios que son vctimas de abusos sexuales bajo la custodia de empresas subcontratistas de la ORR, a veces a manos del personal. Ya no se permite el acceso de pediatras y abogados a los centros para comprobar qu sucede en ellos.

En cuarto lugar, el gobierno ha decretado continuamente rdenes ejecutivas y reglamentos punitivos. Un reglamento, publicado en el Registro Federal del 12 de agosto de 2019 y que comenzar a aplicarse este otoo, redefine qu constituye una denuncia pblica; ha hecho que muchas familias hayan renunciado de antemano a prestaciones a los que tienen derecho ellas y sus hijos, que en casi todo los casos tienen la ciudadana de EE UU. El 21 de agosto, el gobierno public un reglamento que sustituir al acuerdo Flores de 1997, que limitaba a un par de semanas el tiempo en que se permita mantener bajo custodia a menores migrantes y obligaba a asegurar cuidados equivalentes a los de los centros de menores aprobadas por el Estado, entre ellos un entorno fsico seguro, alimentacin suficiente, atencin mdica apropiada y servicios de educacin y recreativos. El nuevo reglamento permitira al gobierno detener a los menores por tiempo indefinido y decidir qu cuidados habrn de recibir. El reglamento ha sido objeto de impugnacin en los tribunales 3/.

El gobierno tambin pretende restringir la asistencia en materia de vivienda para las familias cuyos componentes son de distintas nacionalidades; esto afectara probablemente a ms de 50.000 menores, que posiblemente se quedaran sin hogar. Y estn elaborndose reglamentos para exigir a ciudadanos estadounidenses que devuelvan el dinero empleado en programas con medios comprobados (como el Programa del Seguro de Salud de Menores) para familiares inmigrantes, incluso nios y nias, a quienes han apadrinado.

En julio se publicaron dos nuevos reglamentos en materia de asilo: el reglamento del Pas Tercero Seguro estipula que las familias que solicitan asilo en la frontera del sur deben solicitarlo primero en Mxico o Guatemala y esperar all; el otro reglamento pone trabas a las familias que piden asilo debido a las amenazas para la vida de algunos de sus miembros. Estas normas recortaran gravemente el derecho legtimo a la peticin de asilo y hasta ahora han sido bloqueadas por los tribunales.

Es ms, las redadas del Servicio de Inmigracin y Aduanas comportan ahora la deportacin de progenitores que han vivido y trabajado durante muchos aos en EE UU y tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses, en vez de centrarse en delincuentes y personas recin llegadas, como hacan gobiernos anteriores. Parece que cada semana se decreta una nueva medida gubernamental que perjudica a la inmigracin, como el reciente intento de deportar a inmigrantes que se encuentran legalmente en el pas para recibir un tratamiento mdico vital. Estas iniciativas pretenden atemorizar a los inmigrantes, creando un estado de sitio.

Cmo ha llegado este pas, este pueblo, a semejante situacin? De hecho, tenemos una larga historia de actitudes y acciones contrarias a la inmigracin. A partir de mediados del siglo XIX, la inquina contra las personas inmigrantes se propag y al principio estuvo dirigida contra irlandeses y alemanes. Pese a que nuestro legado racista ms txico afecta a afroamericanos e indgenas norteamericanos, una ley de 1882 prohibi la inmigracin de personas chinas, que no pudieron adquirir la nacionalidad hasta 1943. Durante la segunda guerra mundial, las personas de origen japons nacionalizadas o nacidas en EE UU fueron internadas en entornos de tipo carcelario. Este fervor racista antiinmigrante de base eugensica afect a quienes actualmente calificamos de grupos tnicos blancos. El miedo a personas italianas, judas y otras dio pie a fuertes restricciones a la inmigracin procedente de pases que no fueran del norte de Europa desde comienzos de la dcada de 1920 hasta mediados de la de 1960 4/. Entre otras consecuencias, esta poltica caus la muerte de muchos judos que no pudieron escapar de la maquinaria asesina de los nazis debido a los cupos de inmigracin fijados por EE UU.

La inquina antimexicana se remonta al menos hasta la guerra entre Mxico y EE UU en la dcada de 1840 y la subsiguiente expansin estadounidense hacia el oeste. Los mexicanos eran considerados salvajes y mestizos, degradados e incivilizados. De 1929 a 1936, nuestro pas llev a cabo redadas y deportaciones inconstitucionales a Mxico que alteraron la vida de cerca de dos millones de personas cuyos apellidos sonaban a mexicano. El 60 % de las personas deportadas eran ciudadanas de EE UU, y muchas de ellas haban nacido aqu 51/. Operacin Wetback emple tcticas de ndole militar para expulsar de EE UU a alrededor de un milln de inmigrantes mexicanos, algunos de los cuales eran ciudadanos estadounidenses. En 1996, en el marco de una reforma del estado de bienestar, se prohibi a inmigrantes legales, en su mayora latinos, recibir prestaciones sociales federales hasta al menos cinco aos despus de su llegada.

A pesar de que siempre nos hemos dicho que EE UU recibe a la inmigracin con los brazos abiertos, la inquina contra los y las inmigrantes es tan tpica de aqu como la tarta de manzana y est inscrita en nuestra historia. Lo que estamos viendo hoy, aunque nos choque, se ampara en un legado que sigue acechndonos. Sin embargo, la clase mdica estadounidense puede oponerse a la demonizacin y el acoso; puede apoyar y aconsejar a los y las pacientes latinas y ayudarles a resistir; y defender los derechos humanos fundamentales de todas las personas inmigrantes.

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp1908995?query=TOC

El autor trabaja en el Departamento de Pediatra de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.

Traduccin: viento sur

Notas:

1/ Matlow R., Reicherter D., Reducing protections for noncitizen children exacerbating harm and trauma. N Engl J Med 2019; 380:5-7.

2/ Thebault R., Velarde L., Hauslohner A., The father and daughter who drowned at the border were desperate for a better life, family says. Washington Post, 26/06/2019 (https://www.washingtonpost.com/world/2019/06/26/father-daughter-who-drowned-border-dove-into-river-desperation/).

3/ Danaher F. The suffering of children. N Engl J Med 2018; 379(2):e4-e4.

4/ Jacobson M.F., Whiteness of a different color. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1999.

5/ Balderrama F.E., Rodrguez R., Decade of betrayal: Mexican repatriation in the 1930s. Albuquerque: University of New Mexico Press, 2006.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article15136



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