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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2019

Poder & Sexualidad
Los hombres seguimos entendiendo la sexualidad como un espacio para ejercer poder

Nuria Coronado
https://www.cuartopoder.es/feminismo/2019/09/21/octavio-salazar-los-hombres-seguimos-entendiendo-la-

Entrevista a Octavio Salazar, catedrtico de Derecho Constitucional sobre la falta de educacin afectivo-sexual entre los jvenes


Luchar contra la masculinidad txica escribiendo libros, dando conferencias e impartiendo clase, es la tarea en la que cada da se afana Octavio Salazar Benitez. Una faena ingente ya que, tal y como este jurista cordobs reconoce, hay un dique de contencin estructural impuesto y cimentado en la sociedad patriarcal que se resiste a caer y que sin embargo gracias al feminismo est resquebrajndose.

Gracias a la capacidad de movilizacin del feminismo o, mejor dicho, de las mujeres feministas, y al fruto que va produciendo un trabajo continuado de siglos tanto a nivel terico como prctico la brjula de la sociedad est dejando de apuntar en direccin a la desigualdad. Una brjula que tal y como apunta el autor de #WeToo, hay que llevar siempre apuntando en la direccin de la igualdad real, y que significa hacer una constante pedagoga a travs de la palabra. Hay que recuperar el valor que supone conversar y dialogar, dedicndole el tiempo necesario para desmontar prejuicios y falsedades, explica a cuartopoder.es.

Yo creo que uno de los principales enemigos, al margen claro de la alianza de la derecha, el capitalismo y el patriarcado, es el excesivo ruido que hay en el ambiente. Y tengo la sensacin de que, con frecuencia, sobre todo en las redes sociales, gana la partida el ruido, el odio y la crispacin. Pero adems de estos factores el catedrtico de Derecho Constitucional considera que hay una clave que explica que el machismo siga mandando.

En el plano ms poltico e institucional creo que el feminismo sigue sin tomarse en serio. Hay mucho postureo al respecto y pocos compromisos rigurosos en las polticas pblicas que se adoptan, en los estilos de liderazgo y en las prioridades con las que se acta a nivel institucional.

No creo que el feminismo haya penetrado en las instituciones. En el mejor de los casos, ha atravesado solo mnimamente la puerta de entrada, recalca.

- Cuando hablas a los jvenes en las charlas Qu caras ves? Cul es la diferencia cuando conversas con ellos a cuando lo haces con ellas?

- La principal diferencia es que ellas, y eso es algo que sobre todo vengo detectando en los ltimos tres aos, cada vez tienen las cosas ms claras. Tienen asumido cierto discurso feminista y estn muy movilizadas ante cualquier debate que tengan que ver con ellas. Ellos, sin embargo, siguen pensando mayoritariamente que lo que cuento no va con ellos, algunos se sitan a la defensiva y es mucho ms complejo hacerles ver que el feminismo es tambin una propuesta que nos interpela a nosotros.

Ahora bien, marcada esta diferencia, cuando entramos a cuestionar lo relativo a las relaciones afectivo-sexuales, as como lo que tiene que ver con los imaginarios colectivos que tienen como referentes, compruebo que ellas y ellos son esclavas y esclavos del amor romntico, de las presiones de las nuevas tecnologas y del individualismo/narcisismo que alimentan las redes sociales.

Y ah s que tenemos un serio obstculo para avanzar en materia de igualdad. Me doy cuenta que, por ejemplo, en materia de identidad sexual, tienen muy asumida la lgica individualista de lo queer y de los deseos por encima de todo, sin que juegue un papel lo colectivo y estructural. Parecen gozar de muchas libertades en materia de sexualidad, pero en realidad reproducen y aumentan esquemas machistas y poco o nada emancipadores.

- Cul es el mensaje que necesitan escuchar ellos para poder empezar a ver todo lo que supone el machismo?


- Yo creo que el mensaje es doble. De una parte, hay que explicarles lo que es y ha sido el feminismo, para desmontar mitos y prejuicios. Conectndolo con la democracia y la justicia social. Hace falta mucha pedagoga. De otra, hay que plantearles un doble reto: la asuncin de la parte de responsabilidad que como sujetos privilegiados tenemos y la necesaria revisin personal que tenemos que hacer como hombres y que, sin duda, nos va a permitir ser mejores tipos y tener relaciones ms saludables con los dems, y muy especialmente con las mujeres. Y sobre todo es necesario que no sientan que se trata de una guerra contra ellos.

- El primer paso para salir de la zona de confort del machito por dnde se da?

- No creo que haya un manual de instrucciones o unas reglas que sirvan a todos por igual. Me temo que cada individuo puede vivir este proceso de deconstruccin de diferentes maneras e impulsado por distintos motivos. A m me parece clave, al menos para m lo ha sido, el papel que juegan las mujeres que estn en nuestras vidas, en la familia, como amigas, o profesoras, o parejas. Si estas mujeres tienen una praxis feminista, es mucho ms fcil que los hombres que estn en ese entorno empiecen a cuestionarse cosas y se vean obligados a colocarse en la incomodidad que supone dejar atrs privilegios. Si adems de eso, haces lecturas que te abren los ojos, escuchas a maestras que te ofrecen otra mirada sobre la realidad, la puerta se abre.

- La carencia de educacin en igualdad es tal que lo ms bsico, diferenciar sexo de gnero es algo que se tiene que explicar

- Es que por mucho que se haya hecho en este pas en materia educativa, que me parece que ha sido ms el resultado de voluntades concretas que de un autntico compromiso institucional, sigue faltando la incorporacin de esta educacin para la ciudadana. Y eso no solo implica que se introduzcan estas materias en los currculos educativos, que tambin, y que se abandone esa vaguedad de lo transversal, sino que tambin tengamos educadores y educadoras formados y sensibilizados en todos los niveles, desde la educacin infantil hasta la Universidad.

Y no digamos todo lo relativo a la educacin afectivo-sexual, que sigue siendo una especie de tab en la escuela y en las familias, y que justo ahora, con todo lo que est pasando, debera ser de atencin prioritaria, tanto como ensear matemticas o lengua.

- Diras que en lugar de sexo y amor hay sumisin y violencia en las relaciones sexuales de la juventud?

- Yo sostengo que en general los hombres tenemos un serio problema con la sexualidad. Seguimos entendindola como un espacio ms de los muchos en los que ejercer el poder, en el que demostramos nuestra hombra y en el que por supuesto no entran en juego elementos como la empata o el reconocimiento del otro o de la otra. Sigue prevaleciendo la concepcin de que ellas existen para darnos placer, para satisfacer nuestras necesidades y que ello se traduce en un derecho de propiedad sobre sus cuerpos y capacidades. Es la base del contrato sexual que me temo sigue estando vigente, y que ahora se proyecta en los excesos de la pornografa online y por supuesto en ese mercado global que es la prostitucin.

No hay ms que ver series que estn teniendo mucho xito entre los ms jvenes, como la espaola lite, o a otro nivel, Euphoria, para detectar cmo estn viviendo la sexualidad y la relacin con sus cuerpos y con los de otros y otras. Si enlazamos estos imaginarios con datos como los del ltimo Informe de la Fiscala General del Estado que alerta del aumento de agresiones sexuales, incluso entre menores, tenemos el diagnstico completo.

- Poseer un pene da siempre la posibilidad de lograr cualquier cosa?

- Como dice el cmico britnico Grayson Perry, nacer hombre supone nacer con un billete de lotera en el bolsillo que siempre toca, a algunos les toca el gordo, pero a casi todos la pedrea. Efectivamente, el modelo social y cultural que seguimos habitando parte de la supremaca masculina y del reconocimiento inmediato, por el hecho de ser hombres, de nuestro poder y autoridad. Vosotras segus teniendo que demostrar el doble vuestra vala. A nosotros se nos supone el mrito y la capacidad, y no se cuestiona, por algunos que hayamos ocupado histricamente el poder con una cuota del 100%. Los mensajes que siguen recibiendo mayoritariamente los nios, a diferencia de las nias, son de empoderamiento permanente, preparatorios para la accin, para los logros, para la competitividad y el xito. Se nos educa para el herosmo y el liderazgo. Para la verticalidad.

- El machismo se empea en negar la diversidad. Salir del armario sigue siendo un ejercicio de valenta ante una sociedad que impone el modelo mde Ronaldo o Mario Casas?

- Creo que hemos avanzado mucho, pero todava me sigo encontrando, incluso entre mi alumnado de la facultad, miedos ante lo que supone mostrarte ante los dems como eres. Es como si todava estuviera muy presente esa idea de que ser gay es traicionar las expectativas de gnero.

Y eso es por ejemplo ms acusado en el mbito rural. Hacen falta ms referentes en contextos muy masculinizados, y tambin hacen falta referentes, aunque cada vez los haya ms, de chicas lesbianas. Me temo que el movimiento LGBTI, en lneas generales, adolece de buena parte de los males que aquejan a la sociedad, es decir, un excesivo individualismo, una mercantilizacin obscena y un tufo machista que demuestra que ser maricn no te hace necesariamente feminista.

- En tu libro #Wetoo hablas de la correlacin de fuerzas, de los dividendos patriarcalesEn esas cuentas la resta siempre est en el marcador de las mujeres. Sin embargo, muchas jvenes tienen claro que no quieren machos si no hombres de verdad

- Eso lo cantaba Alaska hace dcadas, que buscaba un hombre de verdad. Pienso que es justo eso lo que tenemos que derribar, esa expectativa de ajustarte a un patrn de gnero, y por tanto cargado de condicionantes culturales y polticos. El objetivo ha de ser acabar con los gneros. Por eso no creo que haya que buscar nuevas masculinidades, sino acabar con la masculinidad, que siempre ser un eje desde el que se construir la feminidad como algo devaluado. Eso es lo que hay que desmontar.

- El superhroe al que aspiran ellos es ms violento al de pasadas generaciones?

 - No s si ms violento, lo que s es cierto es que tal vez use otras estrategias violentas no tan evidentes. Tal vez no es el superhroe que empua una espada, o una pistola o que tiene superpoderes a la vista de todos, sino que es un individuo varn que usa a su favor todas las estrategias que el patriarcado pone a su servicio. Y que, por ejemplo, usa el cuerpo y las capacidades de las mujeres para satisfacer sus deseos, aunque lo revista bajo el dogma de la libertad y de un clima de liberalizacin sexual que, aunque ellas no sean conscientes, sigue dndonos a nosotros el dominio. Creo que el reto esencial de este siglo son las violencias sexuales y cmo los chicos entienden que su cuerpo es un arma de guerra, no tanto para matar, sino para controlar y dominar.

- Se necesitan hombres que se sumen a la lucha por la igualdad?

- Cada vez estoy ms convencido de que mientras que los hombres no movamos ficha, por mucho que las mujeres feministas peleen y conquisten espacios, las estructuras de poder seguirn inamovibles. Y eso es una tarea que nos corresponde hacer a nosotros, desde lo ms pequeo de nuestras vidas hasta lo que tiene que ver con las dimensiones ms polticas e institucionales.

Sin ese compromiso y sin esa praxis, me temo que la igualdad real tardar unos cuantos siglos ms en alcanzarse. E insisto, creo que el feminismo no es una identidad sino ms bien una praxis, es decir, lo relevante no es tanto ser feminista sino actuar como feminista. Y me parece que estamos en un momento donde corremos el riesgo de reducirlo a una moda, a una identidad o una opcin individual. Y el feminismo, al menos como a m me lo han enseado las mujeres de mi vida, es poltico y pone el foco en las estructuras de dominacin.

Foto: El catedrtico de Derecho Constitucional Octavio Salazar. / Jess Prez Pags


Fuente: https://www.cuartopoder.es/feminismo/2019/09/21/octavio-salazar-los-hombres-seguimos-entendiendo-la-sexualidad-como-un-espacio-para-ejercer-poder/


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