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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2019

La dos caras de la ONU

ngel Guerra Cabrera
Rebelin


La 74 Asamblea General de la ONU (AGONU) ha mostrado, dicho de forma esquemtica, dos grupos de pases. Ambos grupos, con disimilitudes entre sus integrantes, pero con intereses comunes cada uno, forman el mundo actual. De un lado, Estados Unidos, autoritario, intervencionista, transgresor serial del derecho internacional, con aliados y socios que cada da confan menos en l, y resistido a aceptar la nueva recomposicin geopoltica multipolar. Ya no es el polo hegemnico nico. Lo fue despus del derrumbe de la Unin Sovitica, pues antes exista una bipolaridad basada en el podero militar, econmico y la paridad nuclear entre ambos contendientes de la guerra fra. Pero el aparato de dominacin cultural, con centro en Hollywood; el financiero, en Wall Stret y la City de Londres; y el establecimiento en Bretton Woods (1944) del dlar como moneda de reserva internacional, le conferan un fuerte plus a Washington que nunca tuvo Mosc. Esto le facilitaba imponer su voluntad, esquemas culturales, formas de gobierno y prejuicios a muchas otras naciones, especialmente las del tercer mundo, para extraerles sus riquezas naturales, recursos humanos calificados y el fruto de su trabajo.

Quienes se alinean hoy junto a Estados Unidos? En primer lugar, Israel y Arabia Saudita; ms concretamente con Trump en la Casa Blanca, el tambaleante y corrupto Benjamin Netanyahu y el descuartizador prncipe heredero Mohamed Bin Salman. Se suma la Unin Europea, entre cuyos gobiernos existen diferencias que no permiten hablar de una poltica exterior comn. En varios temas muestran una gran incapacidad para resistirse a los designios de Washington, debilidad aumentada durante el mandato de Trump, no sin algunas resistencias ostensibles. Ocupan tambin lugar prominente en este grupo los obsecuentes gobiernos neoliberales de Amrica Latina y el Caribe, en particular, el neofascista de Bolsonaro, el semipinochetista de Piera, el decadente macrismo en Argentina, el guerrerista y antivenezolano do Uribe-Duque y el heredero en Honduras del golpe de Estado de 2009 contra el presidente Zelaya. Pases donde es vibrante el repudio de los pueblos a sus elites gobernantes. Fuera de estos pases, aunque haya gobiernos como los de Corea del Sur y Japn en Asia, subordinados a Estados Unidos, es notable su resistencia a seguir ciegamente los dictados imperiales. Los discursos de los representantes de este grupo en la AGONU muestran esta ambivalencia.

Volviendo a la renuencia de Estados Unidos y sus socios a aceptar la realidad geopoltica actual, esta fue definida con suma exactitud en su intervencin por el canciller ruso Serguei Lavrov: "Los pases occidentales tratan de impedir el desarrollo de un mundo policntrico", con una "interpretacin limitada del liberalismo". "En pocas palabras: 'Nosotros somos los liberales y podemos hacer cualquier cosa.

Segn Lavrov, el propsito de esta actitud de Occidente "es obvio: revisar las normas del derecho internacional, que ya no le interesan a Occidente, y sustituirlas por reglas ajustadas a sus propios esquemas proclamar a Occidente, y nicamente a Occidente, como fuente indiscutible de la legitimidad".

Podra decirse, de forma esquemtica, que los dos grupos que se observan en la palestra mundial estn diametralmente enfrentados entre los occidentales, muy bien caracterizados por el jefe de la diplomacia rusa como opuestos a la aplicacin del derecho internacional y partidarios de nuevas normas, que -aado- no siempre son las mismas, pero s las que en cada caso responden a sus intereses e implican la amenaza del uso de la fuerza o el uso de la fuerza.

Mientras, del otro lado, estn los 120 pases del Movimiento de Pases no Alineados, China y Rusia, que, aunque entre ellos hay distintos colores y sabores polticos, en trminos generales se beneficiaran mucho en un mundo regido por la Carta de la ONU y dems instrumentos del derecho internacional. Los que, por supuesto, requieren de perfeccionamiento y actualizacin para hacer ms democrtico el sistema de gobierno de la ONU. En este sentido, la Proclama de Amrica Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la Cumbre de la Comunidad de Estados de Amrica Latina y el Caribe (CELAC) celebrada en La Habana en 2014 es un verdadero modelo para la promocin y consolidacin de una convivencia pacfica y civilizada entre iguales. Gobiernos como los de Mxico, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y la mayora de los caribeos abogan por una poltica exterior basada en los conceptos recogidos en ese documento. Y si la victoria en las elecciones presidenciales favoreciera al do FF en Argentina y a Evo en Bolivia como todo indica, acaso al Frente Amplio en Uruguay, varios gobiernos ms se inclinarn por regresar a esos conceptos y al camino de la unidad e integracin de nuestra Amrica en el seno de la CELAC. A ello debe sumarse el desinflamiento del plan golpista estadounidense en Venezuela y un anacrnico recrudecimiento del bloqueo a Cuba, que no tiene futuro y ser derrotado por su pueblo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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