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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2019

Uruguay
Veinticinco aos sin granadas ni rinocerontes

Marcel Lhermitte
Rebelin


Veinticinco aos tuvieron que esperar los uruguayos para poder volver a ver en una pantalla de televisin un debate entre candidatos presidenciales en campaa electoral. Veinticinco aos. Los que votarn por primera vez en estas elecciones ni siquiera haban nacido.

Un debate que quedar en la historia debido a ese cuarto de siglo en que la ciudadana no pudo disfrutar o padecer de esta herramienta que para muchos fortalece la calidad de la democracia, mientras que para otros solo se trata del summum de la poltica del espectculo. Lejos quedar en un imaginario ranking uruguayo de debates de la histrica cita por el plebiscito constitucional de 1980, que protagonizaron, en plena dictadura cvico militar los recordados demcratas Enrique Tarigo, Eduardo Pons Etcheverry versus los promotores del rgimen de facto Nstor Boletini y Enrique Viana Reyes, o el que protagonizaron en 1988, ya en democracia, el tupamaro Eleuterio Fernndez Huidobro y el colorado Pablo Millor, en donde el primero puso arriba de la mesa, literalmente, una granada pachequista. Claro, ninguno de estos dos debates fue presidencial.

Dice el doctor en Ciencias de la Informacin Julio Csar Herrero, en su libro El Candidato, que debatir es un ejercicio tan saludable como hacer deporte, con la salvedad de que en este caso el msculo que se trabaja es el que est dentro de la cabeza, y con el aliciente de que no se exhibe solo en el verano, sino durante todo el ao, toda la vida.

Pues bien, este martes 2 de octubre se not la falta de ejercicio de todos. En primera instancia por parte de los periodistas, fundamentalmente los presentadores no as los periodistas que moderaron, que aparecieron rgidos, leyendo un teleprompter, tal como podra haber sucedido 25 aos atrs. Luego la escenografa, futurista, oscura, con haces luminosos al estilo de La Guerra de las Galaxias y focos de luz emulando posiblemente estrellas. Vaya a saber.

La expectativa por ver al candidato presidencial del Frente Amplio, Daniel Martnez y al del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou era grande, fundamentalmente en el segmento ms politizado de la poblacin. Segn un estudio realizado por Equipos Mori un 26% de los ciudadanos no saba, al menos 48 horas antes de que se produjera, que se realizara un debate presidencial.

El ganador

La pregunta habitual cuando finaliza un debate es quin gan, y la respuesta, que aparenta ser de Perogrullo es: aquel que alcanz los objetivos planteados en la planificacin estratgica.

Nada ms aparecer nuestros candidatos en escena la mayora de los ciudadanos nos colocamos nuestros lentes partidarios. A travs de ellos, que estn teidos con los colores del partido que votamos, es que vemos el debate, por lo tanto la primera sensacin es que nuestro candidato es el vencedor o quien super a su contrincante. De todas formas hay cosas que podran ser innegables para todos aquellos que tengan un mnimo de objetividad.

Una investigacin realizada por Albert Mehrabian sobre comunicacin no verbal, que consta en el libro Media Training. Gua para hablar frente a una cmara de video, del periodista Marcelo Moncayo Badilla, afirma que las interacciones verbales influyen un 7% mientras que el 93% restante es no verbal. Este es un elemento fundamental para analizar un debate.

En el primer bloque Martnez tuvo algunos problemas de diccin y algunos furcios, mientras que Lacalle Pou apareci con la mirada perdida, no mir a los votantes a los ojos. Esta problemtica fue mejorando en ambos en el transcurso del programa. La vestimenta fue bastante atinada en ambos, salvo que el nacionalista utiliz rayas en su corbata, algo no recomendable para televisin porque puede generar movimiento en algunas pantallas y por lo tanto distraer la atencin del ciudadano.

En lo discursivo Martnez fue propositivo: present a su futuro ministro del Interior (Gustavo Leal), anunci un gabinete paritario, generacin de puestos de trabajo, la creacin de un Ministerio de Medio Ambiente y Transformacin Sustentable, etc. Lacalle Pou fue muy pobre en lo propositivo coincidi en un Ministerio de Medio Ambiente y se concentr ms en atacar al actual gobierno.

El frenteamplista plante la dicotoma entre seguir avanzando por el camino que comenz el oficialismo en 2005, con reduccin de la pobreza, avances en materia econmica y en polticas sociales o volver al riesgoso pasado de las administraciones blanqui-coloradas. Emparent a Lacalle Pou con el presidente argentino Mauricio Macri y con la metfora de la motosierra que promova Luis Lacalle padre, en referencia a los recortes en polticas sociales. Adems subray la inexperiencia de su contendor y la inexactitud de la informacin que maneja.

Lacalle Pou privilegi las crticas al Frente Amplio sobre la presentacin de propuestas. Dio a entender que un gobierno de Martnez aumentara la carga impositiva y lo emparent con el kirchnerismo, con la gestin en Ancap del exvicepresidente Ral Sendic y con el gobierno nacional en general. Asever la falta de confiabilidad del oficialismo y el incumplimiento de antiguas promesas electorales.

Ninguno de los candidatos emocion en el minuto de oro, pero s presentaron mensajes claros. Martnez le habl a los jvenes y asegur una administracin de hechos, no palabras con la gente como centro; finalmente Lacalle Pou dijo que Uruguay necesita alternancia y pidi la confianza de la gente para junto a su equipo hacerse cargo.

Segn la encuesta de Equipos Mori el 16% de la poblacin y el 28% de los jvenes podra ser influido por el debate. Este ltimo segmento fue al que le habl Martnez en su minuto de oro. Saber si realmente el debate movi la aguja para un lado u otro es difcil de afirmar sin contar con una investigacin al respecto, tambin hablar de ganadores o perdedores sin conocer a cabalidad los objetivos previos.

La sensacin final es que el presidenciable del Frente Amplio se posicion como un jefe de Estado, con propuestas que sealan cul ser el rumbo de su gobierno, buscando dar certezas de estabilidad y denunciando la inexperiencia e improvisacin de su rival; mientras que el nacionalista habl desde el hay que hacer, abus de la crtica y no present propuestas que marcaran la agenda post debate, lo que hizo que se viera ms como un lder opositor que como un presidente de la Repblica.

Marcel Lhermitte es consultor en comunicacin poltica y campaas electorales. Periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicacin y magster en Comunicacin Poltica y gestin de Campaas Electorales. Ha asesorado candidatos y colectivos progresistas en Uruguay, Chile, Francia y Espaa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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