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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2019

Las lecciones argentinas y las tareas pendientes en Ecuador

Renato Villavicencio Garzn
Rebelin


Le preguntaron a Pern: -General, qu piensa hacer usted para volver al gobierno? -Yo no har nada. Todo lo harn mis enemigos.

 

Lo ocurrido el mes pasado en las PASO (Primarias Abiertas Simultneas y Obligatorias) argentinas, no solo signific un golpe en la mesa electoral de este pas sudamericano, sino que implic tambin un golpe de efecto para el resto de Nuestra Amrica, y en particular para el Ecuador.

Si bien el caso actual ecuatoriano es menos conocido a nivel internacional por varias razones, entre ellas el bloqueo meditico existente debido a la connivencia entre el nuevo Ejecutivo y los grandes medios de comunicacin, es interesante realizar un anlisis y algunas reflexiones a la luz de los resultados de estas primarias presidenciales que dieron por ganadores al binomio Fernndez-Fernndez. El objetivo es generar y aportar en el debate actual de la coyuntura social y poltica del pas.

Desde mayo de 2017 el Ecuador est gobernado por Lenn Moreno Garcs, quin fue el candidato del movimiento de gobierno Alianza Pas (AP) y que en su momento fuera vicepresidente de Rafael Correa por 6 aos (2007-2013). De este modo, se hubiera entendido que la continuidad del proyecto poltico de la Revolucin Ciudadana (RC) estaba asegurada, ms all de los matices y bemoles personales que Moreno pudiera impregnarle a su gobierno.

Pero nada de esto sucedi, y en menos de un ao en funciones Moreno dio un vuelco total a su gobierno, alejndose de su electorado, su programa de gobierno y del lder principal de la RC. Este viraje se concret en alianzas de facto con la derecha poltica ecuatoriana, la desinstitucionalizacin del Estado, la sumisin a los intereses geopolticos de EE. UU., la persecucin poltica a la dirigencia de la RC (ahora expulsada de AP) y a cuadros tcnicos que trabajaron en el anterior gobierno, y principalmente, en la aplicacin del recetario neoliberal como poltica pblica central para el manejo de la economa. Esto ltimo se tradujo en la firma de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para el desembolso de alrededor de 4200 millones de USD, previo cumplimiento de varios condicionamientos clsicos del Fondo (reduccin del funcionariado pblico, alza de precios de combustibles, flexibilizacin laboral, privatizacin de bienes del Estado, entre otros). En este contexto, las semejanzas con el caso argentino empiezan a ser ms evidentes.

Con el tercer ao de gobierno ya empezado, y las elecciones presidenciales cada vez ms cerca en el horizonte, las lecciones que llegan desde Argentina deben ser aprendidas para que la izquierda pueda volver a gobernar. Los resultados de las PASO y lo que seguramente suceda en las elecciones presidenciales de octubre han sido un impulso de esperanza para el progresismo ecuatoriano, pero tambin puede convertirse en un arma de doble filo.

La frase del General Pern con la que comienza este escrito comenz a circular por las redes sociales los das posteriores a las primarias argentinas tratando de traducirlo para el Ecuador, asumiendo que, por ms bloqueo y persecucin poltica a Rafael Correa y su crculo, finalmente regresar a gobernar por las propias equivocaciones de sus rivales. Por lo que tendramos solamente, o principalmente, que esperar al descalabro econmico y social que causar el neoliberalismo (otra vez), para que la gente comprenda y desee la vuelta de Correa y el progresismo al poder.

Esta es una visin riesgosa y altamente autocomplaciente de la poltica. Principalmente porque el progresismo no puede darse el lujo de que el neoliberalismo le d haciendo la campaa poltica. Es verdad que el neoliberalismo crea unas ciertas condiciones de precariedad social en las que la ciudadana se ve frustrada por la incapacidad del gobierno y la clase poltica a dar respuestas a sus demandas y reclamos, pero esto en ningn caso es suficiente. La poltica es una dinmica de construccin permanente, de dotar cotidianamente de sentido a la realidad que se nos presenta. Sino se toma conciencia de esto, otros grupos sern los que aprovecharn el momento para definir la realidad para su beneficio particular.

As, existen an varias tareas polticas que, desde los distintos sectores de la izquierda, y especialmente del corresmo (o la RC como se autodenominan), deben realizar para aprovechar el escenario que est construyendo el gobierno de Moreno y sus aliados. No hacerlo significara jugar a la ruleta rusa en 2021 (o antes) y dejar que la derecha tenga la oportunidad de ratificar su control total sobre el Estado ecuatoriano.

Aqu debemos rescatar nuevamente el caso argentino. El kirchnerismo no estuvo sentado durante los cuatro aos de gobierno de Mauricio Macri. A ms de la oposicin poltica realizada al gobierno de la nacin, el kirchnerismo vivi momentos de maduracin que devinieron en una suerte de regeneracin para acoplarse al nuevo contexto poltico, econmico y social que el gobierno macrista ha ido creando estos aos, sin el cual la rotundidad del xito electoral no hubiera tenido las mismas dimensiones. En este sentido, quizs ms importante que el descalabro social producido por Macri y su gobierno, fue la evolucin realizada por el kirchnerismo para aprovechar de manera fulminante las elecciones de este 2019.

Solo por mencionar las tareas ms urgentes para el progresismo en el escenario ecuatoriano, quisiera mencionar estas dos: autocrtica sincera y reconstruccin de puentes.

La autocrtica: Este puede ser un punto bastante amplio, pero nos concentraremos solo en unos pocos temas que se vislumbran esenciales. Si algo adoleca Rafael Correa y su bloque poltico era su incapacidad de realizar una autocrtica profunda de su accionar, tanto del movimiento poltico como de su gestin a la cabeza del gobierno ecuatoriano. La dinmica establecida con su oposicin poltica y, especialmente, con los medios de comunicacin privados no ayud, y provoc que terminen acorazndose a cualquier tipo de crtica, viniera esta de su propio bloque como de diferentes sectores aliados, particularmente progresistas. Se estableci una especie de escenario del si no ests conmigo, ests contra m, llegando inclusive a generar dinmicas de criminalizacin de la protesta social. Aadiendo a lo cual, el gobierno termin asumiendo el rol de vanguardia social, dejando de lado muchas visiones que podran haber enriquecido el debate, generado nuevas alternativas e inclusive habran fortalecido el bloque gobiernista en su interior. Esto no sucedi, y el corresmo desde 2017 se qued solo, nicamente su ncleo duro permaneci relativamente unido luego del mazazo que fue el viraje y la persecucin de Moreno y sus nuevos aliados.

Tambin habra que tomar en cuenta que este complejo de considerarse vanguardia social del gobierno de Rafael Correa, y en su momento tambin de AP, generaba otro problema aparte del de dejar fuera del debate a los propios movimientos sociales, sino el de tambin creerse la falacia de que el gobierno y AP eran y representaban legtima y adecuadamente esas distintas demandas y reclamos sociales.

Aqu traigo a colacin otro ejemplo del kirchnerismo. En 2018, en el Senado argentino se estaba debatiendo la despenalizacin del aborto. Una reivindicacin feminista que desbordo a distintos niveles sociales, pero que no logr los votos suficientes para despenalizarlo. En una de las alocuciones pblicas de Cristina Fernndez durante el debate legislativo dijo: A lo nacional y popular que caracteriz al peronismo, tendremos que incorporar al feminismo. Nacional, popular democrtico y feminista [1] . Con esta declaracin haca explcito la conciencia de que el movimiento popular de masas ms grande del pas no tena dentro de su ADN al feminismo y que tenan una tarea pendiente importante.

La RC y AP no son tampoco feministas. Existen cuadros particulares que defiendan esta bandera, pero no son todos/as, ni eran mayora. Pero eso no les impeda convocar marchas por el 8 de marzo o hablar con aires de autoridad sobre lo que habra que hacer antes que or a los propios movimientos respetando su autonoma y experiencia. Lo mismo suceda con mayor o menor medida en otros mbitos. La RC tiene que entender qu significan como actor social. Un punto de confluencia y representacin de muchas demandas (e ilusiones), pero nunca van a ser la demanda particular en s misma.

Estos aos fuera del gobierno, con una estructura depurada (pues los menos convencidos/oportunistas se quedaron con Moreno), y con Rafael Correa en la distancia, quizs haya existido la voluntad para realizar este proceso. Si esto ha sido as, tambin se tendr que explicitarlo hacia afuera, ms all de sus bases, tambin al electorado que quiere recuperar, pero antes tambin tendr que saber hacerlo con sus futuros aliados [2] .

Reconstruir puentes: Esta tarea no se entiende sin la anterior. Una de las caractersticas clave del gobierno de la RC fue tambin su facilidad para enemistarse con los diferentes sectores sociales con los cuales se entenda que tenan visiones u objetivos comunes. Los sectores indgenas (ms all de sus dirigencias), ambientalistas, el cada vez ms grande movimiento feminista, o los sindicatos terminaron en veredas opuestas al final de los diez aos de gobierno. El manejo de temas sensibles y espinosos polticamente como, la minera a gran escala, el matrimonio igualitario, la despenalizacin del aborto, la regulacin de utilidades provoc fracturas irrecuperables con los movimientos y distanciamientos con personajes antes aliados en ese momento. Pero no tiene que permanecer as.

Una de las razones por las que la movilizacin popular an no ha despuntado en el pas, a pesar de las acciones en claro desmedro de las clases trabajadores y populares desde actual gobierno, es porque muchas organizaciones no quieren verse en la calle protestando junto con el corresmo. Y esto no solo se debe a la imagen peyorativa que han logrado construir los medios de comunicacin estos ltimos aos, sino tambin se debe a los recelos latentes de estos sectores por los modos y formas en las que se los trato desde la RC en su momento cuando eran gobierno, a veces incluso priorizando la construccin de alianzas clientelares por sobre vnculos con sectores con ms intereses comunes, pero menos verticales y dinmicas ms autnomas.

Para reconstruir el bloque progresista (nacional popular) es necesario dar pasos para reconstruir esos puentes que fueron quemados en su da, pero que no pueden permanecer eternamente rotos. Y aqu la RC debe tener la generosidad suficiente para dar los primeros pasos y la humildad necesaria para, junto con la tarea anterior (la autocrtica sincera), tratar al menos de reestablecer la confianza para abrir nuevos canales de dilogo y trabajo entre todos los sectores que estn sufriendo las medidas econmicas y polticas del gobierno de Moreno. Tambin debe haber un esfuerzo del resto de movimientos sociales por dar ese paso. La reconstitucin del bloque es tarea fundamental, pero creer o esperar que las miserias del neoliberalismo son suficiente motivacin para lograr la unidad, es caminar con la venda de la ingenuidad y la terquedad sobre los ojos.

El ejemplo de cmo el kirchnerismo tuvo la madurez y la visin necesaria para retejer vnculos rotos se plasma en la incorporacin de Alberto Fernndez para encabezar el binomio presidencial, cuando este haba salido del gobierno de Cristina Fernndez en malos trminos, en 2008, justo cuando empezaba el conflicto del campo. O incluso, la negociacin con Sergio Massa para no competir por el mismo espacio poltico y desafiar al macrismo desde un mismo frente.

Ms all de la idealizacin de la unidad de las izquierdas que nunca ha existido, es posible ir juntando fuerzas, porque leyendo la situacin en la que el progresismo en Ecuador se encuentra hoy, ninguna estrategia para detener el embate neoliberal y oligrquico del gobierno de Moreno puede realizrsela sin contar con la RC, pero la RC tampoco puede hacerlo todo solo. As que es sensato y urgente hacer lo necesario para reconstruir esa confianza perdida. Incluso, ahora que los sectores ms retardatarios de AP se han retratado y se encuentran apoyando en el poder al gobierno de Moreno, este momento puede ser la oportunidad para dar un salto adelante en la consolidacin y evolucin de un pensamiento ms coherente dentro del bloque progresista (feminismo con todas sus aristas, ambientalismo con sus contradicciones, y otros) mediante la integracin autnoma de estos sectores todava alejados de la RC en 2019.

Es evidente que quedan pendiente otras tareas por realizar, desde definir claramente una poltica electoral de alianzas, varios planes para los posibles escenarios electorales, regeneracin de cuadros, formacin poltica de las bases, alternativas para romper el cerco meditico y el bloqueo poltico, etc., pero que, sin la reagrupacin del bloque progresista, tendrn mucha menos efectividad o incluso sern solo testimoniales. Para detener a las lites que han secuestrado a la democracia y al Estado ecuatoriano es necesario una manifestacin popular masiva. Su victoria es el arrinconar, mantener incomunicados y con miedo a los diferentes actores, cada cual en su esquina luchando solos por sus respectivas demandas. Pero lo sucedido en Argentina nos muestra que no tiene que quedarse as, pero para tener xito no se puede dejar que el trabajo lo haga el contrario.

Es innegable que lo que est sucediendo en Argentina con la casi segura victoria del Frente de Todos ha sido una inyeccin de esperanza para las clases populares y trabajadoras del continente, pero existe el riesgo de que ese optimismo se convierta (nuevamente) en la soberbia y autocomplacencia que termin caracterizando a la RC en sus ltimos aos en el gobierno y que fueron determinantes en su descomposicin posterior. Digo esto porque la frase de Pern no para de repetirse. Inclusive se ha empezado a debatir sobre los posibles binomios que iran con Rafael Correa en la papeleta de 2021, cuando las tareas previas y obligatorias no se las est teniendo en cuenta con la responsabilidad requerida para el momento. Ms que citar al General habr que parafrasearlo polticamente de otra manera: A Pern citando, pero con el mazo dando.

Notas:

[1] Rosario3 (2018). Cristina quiere un peronismo "nacional, popular y feminista". http://bit.do/fbaqW . Visto septiembre 2019.

[2] Revista Crisis (2019). Paola Pabn: una de las grandes deudas de la Revolucin Ciudadana es no haber construido poder popular. http://bit.do/fbi5A. Visto septiembre 2019.

Renato Villavicencio Garzn es Mster en Estudios sobre Globalizacin y Desarrollo por la Universidad del Pas Vasco (UPV/EHU) y Mster en Anlisis Poltico por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Actualmente es doctorando en Ciencias Polticas y de la Administracin por la Universidad Complutense de Madrid.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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