Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2019

Miles de ecuatorianos protestan contra el paquetazo neoliberal de Lenn Moreno

Adoracin Guamn
Ctxt

La poblacin pide la apertura de un proceso poltico democrtico que cuestione el neoliberalismo por sorpresa del presidente, que hace lo contrario de lo que prometi en campaa


El martes 2 de octubre, a las ocho de la tarde, Ecuador se paraliz delante del televisor para escuchar al presidente Lenn Moreno desgranar las principales medidas del ya anticipado paquetazo. Como si se tratara de un viaje en el tiempo, concretamente una vuelta a los aos noventa, asistimos a un revival de aquel ajuste antisocial, encabezado por el Fondo Monetario Internacional y aplicado en el marco del Consenso de Washington, que sumi a Amrica Latina en la conocida como dcada perdida. El nuevo embate neoliberal que arrasa la regin (vanse las reformas en Brasil y Argentina), y que ahora se plasma en el paquetazo de Moreno, combina las antiguas medidas con las lneas de las reformas estructurales que se implantaron en los pases de la Unin Europea (como Espaa o Grecia), impulsadas por la famosa Troika (de nuevo el FMI) en el Consenso de Bruselas.

La contestacin no se ha hecho esperar; desde la tarde del mircoles 3 de octubre, las calles de las ciudades del pas se han llenado de manifestantes que bajo el lema Fuera Moreno Fuera (y otros mucho ms creativos) claman contra las medidas. Primero los transportistas, luego los estudiantes y, junto a ellos, el movimiento feminista, la izquierda poltica, mltiples organizaciones sociales, as como el movimiento indgena llenaron las calles el jueves, en una protesta que se extendi en 20 provincias, con 230 concentraciones y que se sald (oficialmente) con 200 personas detenidas en todo el pas.

La respuesta del Gobierno fue rpida y desproporcionada, con un nivel de violencia inaudito. De hecho, aun antes de que las protestas fueran masivas, el jueves por la maana, el Gobierno decidi decretar un Estado de excepcin de 60 das. Este decreto dispone la movilizacin en todo el territorio nacional de las Fuerzas Armadas y de la Polica Nacional a efectos de mantener el orden y prevenir acontecimientos de violencia y permite la suspensin del ejercicio de la libertad de asociacin y reunin y la limitacin de la libertad de trnsito. Como viene siendo habitual en los ltimos tiempos de este cambio de ciclo en Amrica Latina, nada de esto ha sido reflejado por los medios de comunicacin, cuyas portadas han pasado de calificar la movilizacin como una protesta exclusivamente de transportistas a llamar a los manifestantes golpistas y vndalos. Todo lo contrario, en realidad, las calles de Quito, como las de otras ciudades, se han llenado de personas indignadas que se manifestaban contra un brutal ajuste antisocial.

La aplicacin del ajuste ha sido la crnica de una muerte anunciada. Las medidas, que estaban ya escritas en el acuerdo con el FMI y que ahora se han plasmado en un borrador de proyecto de ley, pueden dividirse en dos grandes grupos. Por un lado estn las que se orientan al asalto directo a las arcas del Estado, disminuyendo los ingresos pblicos. Entre ellas se encuentran las exenciones fiscales, las deducciones al impuesto de la renta para grandes capitales o la amnista fiscal. No es la primera vez que Moreno acomete este tipo de medidas, pero ahora las lleva ms lejos. Por otro lado, las reformas se orientan directamente a la merma de derechos sociales de la mayora de la poblacin, a travs de dos vas fundamentales, la primera, el adelgazamiento al mximo del Estado, con la reduccin de la Administracin pblica y del nmero de funcionarios pblicos; la segunda, el recorte directo de los derechos laborales en el mbito pblico y privado. Junto a todas estas medidas, la primera que ha entrado en vigor, la ms combatida, y la que sin duda tiene un impacto generalizado ha sido la eliminacin del subsidio a los combustibles.

Para entender el contexto en el que se implanta el paquetazo es importante tener presente que, desde el inicio de su mandato, el Gobierno ha adoptado una serie de decisiones en la lnea de las anteriores, abonando el terreno para una macrorreforma como la que ahora se anuncia. Medidas como la precarizacin del trabajo sector a sector, las reformas fiscales para reducir impuestos a los inversores extranjeros y grandes empresas que ya han supuesto una prdida para las arcas del Estado del 1,2 % del PIB, el despido de funcionarios pblicos, la supresin de ministerios u organismos de coordinacin poltica, la reduccin de la presencia de la Administracin en el territorio, han sido aplicadas sin freno, sumiendo a Ecuador en un Estado de reforma permanente y en un empobrecimiento progresivo. De hecho, tanto la tasa de pobreza como la de pobreza extrema han ascendido dos puntos entre junio de 2017 y junio de 2019 y el empleo pblico, sostn de los servicios fundamentales de educacin y sanidad, se sita de nuevo en niveles de 2007.

El ajuste actual sigue el camino marcado con un objetivo clave: la brutal devaluacin del trabajo y la destruccin del Estado como prestador de servicios pblicos. De hecho, en su anuncio del martes, el presidente abon un discurso peligroso (no desconocido en otros pases) como es la criminalizacin de los funcionarios pblicos. En concreto, se vanaglori de haber despedido a 23.000 funcionarios y de haber rebajado un 20% el salario a cientos de ellos. En la misma lnea, el jueves por la maana el ministro de Economa inform del despido inminente de 10.000 funcionarios. Sobre esta reduccin, el Gobierno promueve la culpabilizacin del funcionariado, a quien acusa de ostentar una suerte de bienestar inmerecido, por lo que van a aplicarles una reduccin de 15 das de vacaciones y van a proceder a la confiscacin de un da de salario por cada mes (lo que equivale de facto a reducir los das de vacaciones en el sector pblico de 30 a 4 y a imponer, como sealan algunos economistas, un impuesto al trabajo). Adems, para precarizar sobre lo ya precarizado, los contratos temporales que se renueven en la Administracin lo harn con un 20% de reduccin salarial. El objetivo de estas medidas, reconocido en el texto del acuerdo con el FMI, es reducir los salarios del sector pblico para arrastrar a la baja los del sector privado, con una doble finalidad: aumentar la oferta de mano de obra capaz de aceptar peores condiciones de trabajo y reducir las capacidades de los servicios pblicos para obligar a la poblacin a acudir al sector privado. En palabras de Lenn Moreno, el pas necesita mayor entrega de sus funcionarios en beneficio de los ms pobres. Lo que no dice el presidente es que estas medidas se acompaan de la reduccin de impuestos para los grandes capitales.

Los trabajadores del sector privado tampoco se han librado de las medidas de ajuste. Segn el borrador del decreto que ha circulado, el Gobierno va a lanzar nuevas modalidades de contratacin temporal sin causa, que permiten a los empresarios utilizar la temporalidad como va fundamental de contratacin, acabando as con el principio de estabilidad en el empleo. Adems, por decreto, el Gobierno pretende reforzar los poderes del Ministerio de Trabajo para regular las jornadas especiales de trabajo, es decir, la posibilidad de trabajar durante toda la semana sin recargo salarial. Es llamativo, por ejemplo, la clara inobservancia de los compromisos de Ecuador con la OIT, que se plasma en la regulacin del teletrabajo. Al respecto, el borrador de decreto seala que el empleador podr ejercer labores de control y direccin remoto frente al teletrabajador, salvo en las ocho horas de descanso obligatorio, que si no han sido previamente convenidas, se entiende que transcurren entre las 22.00 horas y las 06.00, tiempo en el que opera el derecho a la desconexin. La garanta de 12 horas de descanso entre jornada y jornada pas a la historia. Por aadidura, el decreto abre la va a la privatizacin de la Seguridad Social, haciendo ms complejo el modelo de jubilacin.

Ante estas medidas, la indignacin crece en el pas y cada vez son ms las personas que convocan en redes a sostener la movilizacin. Las consignas evolucionan y cobra forma la idea de que no basta con que se retiren los decretazos, ni siquiera con que Lenn Moreno abandone el cargo y asuma el poder el joven vicepresidente apoyado por las derechas y con apellido impronunciable. Lo que la gente pide es la apertura de un proceso poltico democrtico donde se cuestione este neoliberalismo por sorpresa, trado por un presidente que gobierna en sentido totalmente contrario al programa que propuso en elecciones. La senda de Argentina es contagiosa y el pueblo ecuatoriano est indignado.

---------------------

Adoracin Guamn es profesora titular de Derecho en la Universitat de Valncia y profesora invitada en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Ecuador.

Fuente: http://ctxt.es/es/20191002/Firmas/28701/Ecuador-Lenin-Moreno-neoliberal-America-Latina.htm



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter