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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2019

Carta abierta al Teniente General Jos Carrasco Gabaldn
Un valiente

Rebelin


Mi General, este Teniente, el que suscribe, no entra a valorar las motivaciones que le inducen a adherirse a la peticin que desde la Fundacin Nacional Francisco Franco (FNFF) se dirige al Papa Francisco; pero, vista sta, tengo que sealar que est muy equivocada en su argumentacin, o quiz intenta sorprender la buena fe de Su Santidad, a saber:

Se ha dado en llamar a la guerra de Espaa del ao 1936 guerra civil. A mi modo de ver no cumple las premisas para ser tal, ya que en su inicio no hay dos bandos de espaoles enfrentados. La guerra comienza a raz del fracaso de un golpe de estado perpetrado, entre otros individuos, por el General Franco. Estos individuos eran parte de la oligarqua nacional, iglesia, militares, banca, etc., lo que no tiene la categora necesaria para ser un bando en guerra. Del otro lado estaba la poblacin en general que no quera para nada una guerra en la que todos, quitando la oligarqua mencionada, iban a salir perdiendo. Tema de otro debate histrico son las causas de ese golpe, de porqu esa oligarqua quiso deshacer lo que no pudo durante el bienio negro por medios legales.

Falta a la verdad la misiva al Papa cuando dice que la dictadura a partir del ao 1941 "hace una labor descomunal de generosidad y clemencia". Justo ese ao los alcaldes de todos los municipios de Espaa comienzan a responder, a requerimiento del fiscal instructor de la "Causa General", si en su municipio ha habido vctimas a causa y durante la vigencia de la "dominacin roja". Esta Causa General sirvi para perseguir con testimonios basados en el rencor y nulas garantas jurdicas a miles de espaoles. (Estos documentos estn a disposicin pblica y digitalizados en el portal PARES).

Esta Causa y la anterior Ley de Responsabilidades Polticas se puede decir, desde una perspectiva histrica y sin tintes polticos, que son una venganza de estado de parte del rgimen de Franco.

Dice tambin la misiva a la que se adhiere, que Espaa alcanz bajo el franquismo "cotas de progreso y bienestar difciles de igualar"; mi general, con el debido respeto, esa afirmacin es de traca. A principios de los aos 60 yo mismo, con mis padres y como miles de espaoles, fuimos obligados por la pobreza, y en muchos casos la miseria, a tener que emigrar. En mi caso a Alemania, que apenas veinte aos antes provoc y sufri la segunda gran guerra mundial. Todava tengo esa visin de un pas que pareca del futuro en contraposicin a una Espaa que haba vuelto al siglo XIX.

Finaliza la carta al Papa diciendo si ceden a las prfidas pretensiones del Gobierno espaol se convertirn en colaboradores necesarios de un hecho de imprevisibles consecuencias, todas malas.

Este prrafo resulta cuando menos inquietante. Parece que subyace en l una amenaza. No se sabe si al mismo Papa, al gobierno de Espaa o al currito que levante la lpida. No debera un mando como Vuecencia suscribir tal afirmacin. Al menos otros mandos como Vuecencia, cuando estaban en activo y ejercan responsabilidades, es lo que nos enseaban.

Para m, aun estando en reserva, tengo claro que sigo a las rdenes del gobierno de Espaa, el que sea que el Pueblo haya elegido, me guste o no me guste.

Sin otro particular queda a sus rdenes,

PD: No le parece triste, mi general, que cuarenta aos de experiencia en el servicio me hagan ser cauto a la hora de firmar esta carta abierta y Vuecencia se queda "tan pichi" firmando junto a la FNFF.

Sin duda V.E. es un valiente.

Firmado: Teniente en la reserva, miembro del colectivo de militares demcratas Anemoi.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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