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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2019

Pensar y actuar para el pas

Julio Antonio Fernndez Estrada
OnCuba


Hemos sido convocados a pensar como pas, y despus a pensar con el corazn. Para pensar as lo primero que hay que hacer es pensar qu significa esto, si tiene sentido o si es un lema bonito que no nos lleva a ninguna parte.

Lo ms importante del pas son los paisanos, cubanos y cubanas que viven en Cuba o fuera de ella. Para pensar como pas hay que pensar como cubanos, lo que nos obliga a sentir antes como lo mismo. Pero tambin hay que pensar en los paisanos. Pensar en ellos, en sus problemas, en sus sueos, en sus frustraciones y esperanzas.

Los pases no piensan, sus habitantes s lo hacemos, a veces a duras penas, pero al menos lo intentamos. La imagen potica, adorno para la poltica, debe ser explicada en este caso. Puede ser pensar para el pas, como si furamos el pas, como si nos importara el pas.

El smil, casi hiprbole, que nos compara a nosotros, ciudadanos simples, con todo el pas, debe ser descompuesto para entender su posibilidad y utilidad. Y tambin deben ser analizadas hasta lo hondo las preguntas, qu significa pas, en esta consigna?, ser la historia de Cuba?, ser la identidad nacional?, ser la anchura geogrfica de la patria?, ser el catlogo de problemas que tenemos?

Creo que falta darnos el espacio y el tiempo para discutir como ciudadana y como pueblo, como cultura cubana, entre nosotros y con los funcionarios del Estado y del Partido, qu pas necesitamos ser, qu pas merecemos los cubanos y las cubanas, qu pas necesita el mundo que seamos, qu pas tenemos derecho a ser los paisanos de Cuba.

Pensar como pas progresista

No me interesa pensar como un pas perdido. Prefiero saber cul es nuestra cultura. Qu somos los cubanos, qu hemos sido, qu historia hemos tenido, qu aportes hemos hecho, qu errores hemos cometido, qu es admirable de nuestro relato de patria, qu es necesario evaluar, sobrepasar, considerar deplorable, aunque nuestro tambin.

Si solo pensamos en Cuba como algo que hay que conservar, defender, mantener, custodiar, amurallar, se detiene la creatividad poltica, se congelan las polticas renovadoras, se dejan para maana los cambios, se regaa al que quiere movimiento, se vigila al que suea mucho, se sospecha del que lanza criterios, se llama a contar a los que creen que la revolucin es constante o muere.

Solo me interesa pensar a Cuba como un pas vivible, que debe ser para m un pas progresista, es decir, que defienda los derechos humanos, que crea en la juventud, que invente todos los das una razn para vivir en Cuba, que haga que valga la pena llegar a los ochenta aos con salud, que salve como la joya ms preciada la equidad, la igualdad, la justicia social.

Para ser un pas progresista hace falta tener funcionarios pblicos que estn a la altura de la ms alta cultura cubana. Si nuestros funcionarios y polticos no van a estar a la altura de Ernesto Lecuona, de Omar Linares, de Choco, de Alicia Alonso, de Nancy Morejn, de Carlos Acosta, de Alfredo Despaigne, de Jos Dariel Abreu, de Yaim Prez, de Mara del Carmen Barcia, de Bola de Nieve, de Vctor Fowler, de Eugenio George, de Mireya Luis, de Monseor Carlos Manuel de Cspedes, del Reverendo Raimundo Garca Franco, de los estudiantes cubanos que ganan medallas en las olimpadas cientficas, de los filatelistas laureados de Cuba, de los que llevan dcadas enseando en escuelas primarias, con dignidad y calidad, de los que mantienen negocios prsperos en Cuba como empresarios estatales o empresarios privados. Si no van a estar a la altura de las miles y miles de amas de casa de Cuba que mantienen hogares decentes y han educado generaciones de paisanos buenos para la patria, entonces preferimos que se jubilen.

Pensar como Estado de Derecho

Me interesa que Cuba sea un Estado de Derecho. Es un alivio que lo diga la Constitucin. Hay que trabajar duro para eso. Hay que legislar a la altura de la historia de Cuba, de la historia de la revolucin y a la altura de lo ms avanzado que ha hecho y hace el resto del mundo sobre legalidad, fortalecimiento institucional, acceso a la justicia, transparencia en el actuar de la administracin pblica, garantas a los derechos humanos, control constitucional para defender lo que se consagra en la Carta Magna.

Un Estado de Derecho debe pensar a travs de la ley, a travs de la Constitucin, como mtodo, como derecho y como deber. Nada de lo que haga el Estado, dgase tambin y, sobre todo, sus funcionarios, puede estar fuera del mbito de la ley, de lo regulado por diferentes disposiciones normativas del pas. En un Estado de Derecho, los que administran o gobiernan no pueden llamar mercenarios a personas que no lo son, sin consecuencias jurdicas. En un Estado de Derecho una administradora de una funcin especfica de gobierno, no puede decir que los profesores universitarios deben abstenerse de hablarles a sus alumnos de derechos humanos, porque esta orientacin viola la Constitucin y los instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por Cuba.

Pensar como un pas que es un Estado de Derecho es ms difcil que pensar en un pas que es una simple aldea, es ms difcil que pensar en un pas que es un estado de facto, es ms difcil que pensar en un pas que no tiene leyes u orden. Pensar como pas en Cuba debe ser pensar en la necesidad y el derecho a que seamos un pas con justicia, paz y orden.

Pensar como pas democrtico

Cuba es una Repblica. Desde Carlos Manuel de Cspedes hasta los pioneros que hoy recitan en los matutinos de Cuba, somos Repblica. Ahora la Repblica parece una estatua vestida de oro que custodia los salones imponentes del Capitolio Nacional, pero tambin es Repblica, el enjambre de mujeres que cada da viene de la Cuevita, en San Miguel del Padrn, hacia los barrios residenciales de la Habana, a vender escobas, percheros, haraganes, palitos de tender.

No me interesa pensar en una Cuba que no sea una Repblica Democrtica. La democracia es el antdoto perfecto para todos los venenos imperialistas, para el odio del bloqueo, para la cultura del terror, para la enfermedad de la desconfianza en la poltica, para los espejismos que dejan ver a un capitalismo hermoso y justo, pero sin democracia todo lo que dicen nuestros enemigos se convierte en verdad, porque vivir sin democracia no es algo que forme parte de nuestro pacto como seres humanos.

Pensar como Repblica democrtica es pensar en una forma de vida donde la esfera pblica se hace familiar, donde participar en poltica es tan natural como despertar en la maana, donde el pueblo es soberano y no hijo merecedor de curatela, donde la asamblea del pueblo es tan divertida como el carnaval, donde la eleccin es una fiesta, donde hacer poltica es siempre un acto colectivo, aunque la decisin la tome a veces un individuo.

Pensar como un pas que respete y aliente a la Repblica Democrtica, con leyes, debates, deliberaciones, prensa libre, libertad de palabra, libertad religiosa, Estado laico, controles populares a la poltica y a los polticos, mandatos revocables sin traumas y pueblo presente y atento, es un paso firme para pensar como un pas socialista.

Fuente: http://oncubanews.com/opinion/columnas/vox-populi/pensar-y-actuar-para-el-pais/



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