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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2019

Pronunciamiento de Abolicionistas MX

Rebelin


La prostitucin y el mal que la acompaa,

la trata de personas para fines de prostitucin,

son incompatibles con la dignidad y el valor de la persona humana

Prembulo de la Convencin de Naciones Unidas de 1949


"Los Estados Partes tomarn todas las medidas apropiadas,

incluso de carcter legislativo, para suprimir todas las formas de trata de

mujeres y explotacin de la prostitucin de la mujer

Art. 6 de la Convencin para la Eliminacin de todas las

Formas de Discriminacin contra las Mujeres, CEDAW.


En Mxico hay una campaa orquestada para legalizar, normalizar y legitimar el sistema prostitucional, uno de los negocios ms lucrativos que se basa en la comercializacin del cuerpo de nios, nias, jvenes y mujeres, sobre la base de explotar la prostitucin ajena, hipersexualizando a la sociedad y mercantilizando el cuerpo de las mujeres por todos los medios, como la pornografa, la prostitucin y los vientres de alquiler. De manera reiterada se ha estado omitiendo el debate informado.

Para el abolicionismo, la prostitucin es la violencia sexual ms antigua contra las mujeres, una actividad o estrategia de sobrevivencia, ligada a la pobreza, falta de empleos dignos, salarios de miseria, migracin, clasismo y racismo, que encierra un alto grado de violencia sexual, fsica y psicolgica; por lo tanto, es incompatible con los derechos humanos, cuyo corazn es el respeto a la dignidad humana, la no discriminacin, la igualdad entre hombres y mujeres, el derecho a la seguridad y a una vida libre de violencia.

El patriarcado asigna dos funciones a las mujeres, el placer sexual de los hombres -por cualquier medio- y el cuidado y reproduccin de la especie humana. Prcticamente, toda la socializacin que se realiza mediante: las religiones (interpretaciones y narrativa de las jerarquas eclesiales) los medios de comunicacin, las expresiones culturales como canciones, telenovelas y pelculas, la educacin escolar y sobre todo la familiar, est orientada a que las mujeres aceptemos las encomiendas patriarcales de manera voluntaria, felices y contentas; tambin est dirigida a que los hombres asuman como algo natural su masculinidad androcntrica, misginia, homofbica, sexista, y su irrefrenable instinto sexual; para lo cual, deben tener a su servicio un ejrcito de reserva de mujeres para realizar la forma de poder sexual que les plazca.

El derecho a la libertad no debe ponderarse ignorando derechos igualmente fundamentales: a la vida digna, a la integridad, a la seguridad a la no discriminacin y a la igualdad de todas y todos, por citar algunos. Los Derechos Humanos estn interrelacionados, son progresivos, universales, indivisibles, inalienables, irrenunciables, as como inescindibles; la afectacin de uno, pone en riesgo a los dems. La existencia del sistema prostitucional mina las bases de la igualdad entre hombres y mujeres; as como la lucha para que se respeten todos los derechos a todas las mujeres.

El empleo digno no puede permitir que la persona sea tratada como objeto y la prostitucin la cosifica. Nombrar trabajo a la prostitucin no va a hacer que el prostituyente o putero, el dueo del prostbulo, el proxeneta, el lenn, pague salarios, tiempo extra, aguinaldo y vacaciones, las registren en el IMSS, respeten su derecho a decir ya me cans con ese NO o proporcione estancias infantiles de 24 horas, o la cantidad de antidepresivos y ansiolticos que consumen quienes estn esclavizadas, coartadas de su libertad mediante la extorsin, la retencin de documentos o de sus hijos o bajo la amenaza de matar a sus familiares, lo que ha quedado mil veces documentado.

Hay que estudiar lo que provoc el reglamentarismo en Alemania: Pas donde las mujeres en situacin de prostitucin pagan impuestos a razn de 30 euros al da por la enorme competencia (ley de la oferta y la demanda), donde tienen peores condiciones de trabajo como la tarifa plana (todo incluido por ms tiempo) y cobran menos. Todas las promesas de derechos laborales, contratos colectivos, sindicatos, se difuminaron; en cambio, crecieron exponencialmente: la proporcin de hombres consumidores de sexo, la explotacin de la prostitucin ajena y la trata.

Quienes promueven la legalizacin del multimillonario negocio, recurren al principio de la libertad de eleccin y a la ideologa neoliberal capitalista, para la cual la libertad individual se asocia a la libertad de mercado, a la mejora econmica y de bienes materiales para plantear la prostitucin como una solucin al desempleo y una alternativa para obtener ingresos; usando la estrategia de crear falsas expectativas a quienes se encuentran en las redes del sistema prostitucional, como si hablar de trabajo sexual cambiara la esencia del problema: les pagan para que hagan lo que no quieren , en la expresin ms ntima de las relaciones humanas. Se habla de adquirir derechos, como si no fueran ya titulares de derechos que el sistema vulnerara.

El abolicionismo ha logrado reducir: la cantidad de personas en situacin de prostitucin; la trata, lase la desaparicin de nias, nios, jvenes y mujeres para la esclavitud y explotacin sexual; la cantidad de hombres adictos al pago por sexo y los gastos que el Estado dedica a los problemas que el giro ocasiona. Las polticas abolicionistas equilibran la relacin de poder entre quien se queda en la actividad y el prostituyente, pues el Estado est del lado de ella (al menos el 85% de las personas en situacin de prostitucin son mujeres, 10% son personas trans y 5% hombres). En los pases abolicionistas como Noruega, Francia, Islandia, Canad y otros, se ha probado lo que aqu se sostiene.

Para conocer el modelo reglamentarista, lase en contrario todo lo aqu expuesto.

Ciudad de Mxico a 3 de octubre de 2019

Abolicionistas MX

Mnica Soto Elzaga, Laura Henrquez Maldonado, Graciela Machuca Martnez, Dorisol Gonzlez Cuenca, Adriana Lecuona Escartn, Patricia Barragn Pacheco, Rosa Mara Cabrera Lotfe, Yndira Sandoval Snchez, Raquel Guereca Torres, Mayela Garca Ramrez, Beatriz Cosio Nava, Laura Gmez Flores, Hilda Venegas Negrete, Guadalupe Ortega Rodrguez, Daniela Cerva Cerna, Pamela Higuera Hidalgo, Yunitzilim Rodrguez Pedraza, Mara del Carmen Bautista Lpez, Daniela Leyva Olaiz, Mar Cruz, Cynthia Galicia, Lidia Guzmn Hernndez, Lilian Balderas-Garca, Mara del Carmen Ojesto Martnez, Patricia Olamendi, Columba Quintero, Mara de los ngeles Hernndez Snchez, Daniela Romero Vargas, Eugenia Flores Hernndez, Aime Vega Montiel, Lucero Reyes Salgado, Sarah Dominique Vzquez de la Cruz, Sandra Escutia Daz, Idalia Lpez Murillo, Mara Yadira Romero Daz, Ana Mijangos Reyes, Irene Manzo Reyes, Beatriz Amparo Reyes Domnguez, Vernica Caporal Prez, Carmen Ugarte Garca, Aurea Rendn, Nuria Varela, Argentina Casanova.

Correo para contacto: [email protected]

En el mundo hay, al menos 3 modelos para abordar al sistema prostitucional: el reglamentarista, el prohibicionista y el abolicionista.

El modelo abolicionista no criminaliza a las vctimas; por lo contrario, est por el respeto integral a sus derechos humanos, promueve polticas pblicas de salida como la vivienda, capacitacin para el empleo y empleo digno , derecho a la educacin y a la salud integral, terapia de largo plazo, (pues los daos son tan graves como los de quien sobrevive a la guerra) y la regularizacin del estado migratorio; con el propsito de que quienes abandonen definitivamente la actividad, cuenten con el apoyo preferente y prioritario del Estado. A su vez, aplica sanciones y penas a los prostituyentes o clientes, que van desde la asistencia a talleres de masculinidad y sexualidad a las multas y la crcel. Este modelo, es compatible con la educacin sexual integral y la sexualidad libre, gozosa, responsable y consensuada; pero no mercantilizada.



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