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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2019

Irak en llamas

Bill Van Auken
World Socialist Web Site

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Por cuarto da consecutivo las fuerzas de seguridad iraques abrieron fuego contra civiles desarmados el viernes [4 de octubre de 2019] cuando las personas manifestantes salieron a las calles una vez ms haciendo caso omiso del toque de queda las 24 horas del da impuesto por el primer ministro Adel Abdul Mahdi.

Segn se ha informado, el viernes por la noche la cantidad de personas muertas ascenda a 65, aunque es de esperar que otra ms resulten muertas en los enfrentamientos de esa madrugada. No cabe duda de que la cantidad real de personas muertas es mucho mayor. Se ha informado de que hay ms de 1.500 personas heridas por las balas reales y de goma, y por los gases lacrimgenos y caones de agua.

Se ha desplegado a soldados fuertemente armados pertenecientes a los escuadrones antiterroristas de lite de Irak y a la polica antidisturbios, en un intento de impedir que las personas manifestantes lleguen a la plaza Tahrir en el centro de Bagdad y a la Zona Verde, la zona fuertemente fortificada en la que se encuentran el gobierno iraqu, las embajadas de Estados Unidos y otras embajadas occidentales, adems de varios contratistas militares contratados para ayudar a mantener al rgimen en el poder. Tambin se ha desplegado a francotiradores en los tejados para eliminar a las personas manifestantes.

El gobierno ha cerrado internet en todo Irak en su intento de impedir que se organicen nuevas protestas. Tambin ha informado de la presencia de escuadrones de la muerte enmascarados que acuden a las casas de personas conocidas por su activismo para asesinarlas.

Por el momento estas medidas represivas han resultado ser contraproducentes, puesto que cada asesinato de Estado ha alimentado la ira popular contra el gobierno. El descontento se ha apoderado de los empobrecidos barrios chies de Sadr City, donde hace ms de una dcada las milicias se enfrentaron a las tropas estadounidenses. Segn se ha informado, la multitud ha prendido fuego a los edificios del gobierno, as como a las oficinas de los partidos que tienen una base chi, que apoyan al gobierno.

Las protestas para exigir puestos de trabajo, mejores condiciones de vida y el fin de la corrupcin son las mayores y ms generalizadas que han estallado en Irak en los ms de 16 aos transcurridos desde que Washington emprendiera su guerra para derrocar al gobierno de Sadam Hussin.

La mayora de las personas que se enfrentan en las calles a las fuerzas de seguridad adiestradas por Estados Unidos son personas jvenes desempleadas y trabajadoras cuyas vidas han estado totalmente condicionadas por la criminal guerra de agresin de Estados Unidos, los ocho aos de ocupacin estadounidense que siguieron a la invasin y los amargos conflictos sectarios instigados por Washington como parte de su estrategia de dividir y vencer.

Los efectos de la guerra emprendida por Estados Unidos fueron equivalentes a un sociocidio, es decir, la destruccin sistemtica de toda una sociedad. Se calcula que ms de un milln de personas iraques perdieron la vida a causa de la guerra. Se destruy lo que haba sido uno de los sistemas de salud, de educacin y de bienestar social ms avanzados de Oriente Prximo, adems de la mayor parte de la infraestructura del pas.

Washington emprendi la invasin de 2003 basndose en mentiras sobre las armas de destruccin masiva de este pas y la concepcin depredadora de que conquistando militarmente Irak podra apropiarse del control de los vastos recursos energticos de Oriente Prximo y compensar as el declive de la hegemona global del imperialismo estadounidense.

Sin embargo, la guerra de Irak result ser una debacle, lo mismo que las guerras organizadas por Estados Unidos para provocar un cambio de rgimen en Libia y Siria. A los tres aos retirar de Irak a la mayora de tropas estadounidenses, el gobierno Obama empez a enviar a otros 5.000 soldados para librar la llamada guerra contra ISIS, que redujo a escombros ciudades predominantemente sunnes de la provincia de Anbar y la ciudad Mosul, la segunda ciudad ms grande de Irak.

Despus de gastar billones de dlares y de sacrificar la vida de 4.500 soldados (adems de decenas de miles de heridos), Washington ha demostrado ser totalmente incapaz de establecer en Bagdad un rgimen ttere de Estados Unidos que sea estable.

El actual primer ministro, Abdul Mahdi, es el tpico poltico burgus polticamente fallido al que la guerra y la ocupacin estadounidenses han puesto en primera lnea. Baazista al principio, se convirti en miembro destacado del Partido Comunista Iraqu antes de cambiar su lealtad cuando estaba en el exilio a la ideologa islamista del ayatol Jomeini de Irn. Finalmente, encontr su lugar en el rgimen ttere instalado por los estadounidenses en 2004 como su ministro de Finanzas.

El nico logro del intento de gobernar Iraq en base a una poltica sectaria ha sido saquear al pas cientos de miles de millones de dlares. No ha proporcionado ni puestos de trabajo ni servicios esenciales como el agua y la electricidad ni ha reconstruido la destrozada infraestructura del pas.

En el mismo discurso en el que anunciaba el toque de queda las 24 horas del da el primer ministro Abdul Mahdi insisti en que no haba una solucin mgica para resolver las reivindicaciones de las y los jvenes manifestantes. No obstante, quienes se manifiestan saben que Irak, que se jacta de tener la quinta reserva de petrleo crudo del mundo, recibe ms de 6.000 millones de dlares mensuales en ingresos petroleros y que la mayor parte de esta riqueza va a manos de capitalistas extranjeros y de una pequea lite financiera iraqu y de polticos corruptos y sus compinches. No tiene nada de mgico entender que si esta vasta riqueza estuviera bajo el control de las personas trabajadoras iraques se podra utilizar para satisfacer las desesperadas necesidades sociales de decenas de millones de personas.

Las protestas han hecho que el rgimen se tambalee hasta sus cimientos precisamente porque se centran en la mayora chi del pas, que es la supuesta base de los partidos gobernantes. Lo que est emergiendo tanto en Irak como en otras partes de Oriente Prximo es el renacer de la lucha de clases contra el sectarismo y la represin a travs de los que el imperialismo y las camarillas gobernantes nacionales han dominado la regin.

Esta erupcin social forma parte de un movimiento ms amplio que ha visto protestas contra la dictadura del Estado policial del general Sisi en Egipto, manifestaciones masivas contra las medidas de austeridad al estilo del FMI en el Lbano y la huelga de ms de un mes de duracin de 146.000 docentes contra el gobierno jordano.

Estas luchas sacan una vez ms a la luz el fracaso poltico de la burguesa nacional, no slo en Irak, sino en todo el mundo rabe. Desde los regmenes baazistas de Sadam Hussin y Bashar al-Assad a tteres descarados como Abdul Mahdi y Sisi, esta clase ha demostrado ser orgnicamente incapaz de resolver ninguna de las reivindicaciones democrticas y sociales de las masas rabes o de ser verdaderamente independiente del imperialismo.

Hay que indicar que tanto Washington como Tehern han recibido con patente hostilidad estos disturbios, que tienen lugar en el contexto de una amenaza cada vez mayor de otra guerra imperialista, esta vez contra Irn.

Los altos cargos iranes han sugerido que estas protestas masivas contra el paro, las intolerables condiciones de vida y la corrupcin del gobierno son obra de infiltrados respaldados por una combinacin de Estados Unidos, Israel y Arabia Saud. Es evidente que los gobernantes burgueso-clericales de la Repblica Islmica temen que la revuelta en Irak sirva de chispa que reavive las protestas masivas de la clase obrera iran que estallaron en 2017-18 contra el paro, un nivel de vida cada vez ms bajo y los recortes sociales generalizados.

El Departamento de Estado estadounidense, por su parte, ha hecho pblica una declaracin formal en la que afirma el derecho a protestar en abstracto al tiempo que deplora la violencia (por parte de las personas manifestantes, no de las fuerzas de seguridad) y hace un llamamiento a la calma. Mientras tanto, los medios corporativos estadounidenses han ignorado en gran medida las protestas masivas y la sangrienta represin del rgimen iraqu.

Sera de imaginar la respuesta de las personas imperialistas de los derechos humanos si se disparara contra decenas de personas que se manifestaran en Irn, Venezuela, Rusia o cualquier otro pas en el que Washington desee provocar un cambio de rgimen. En el caso de Irak, sin embargo, el imperialismo estadounidense teme desesperadamente que la intervencin revolucionaria de las masas trascienda sus objetivos blicos.

Los acontecimientos en Irak cobran una inmensa importancia internacional en un contexto en el que no existe ni en Estados Unidos ni en el mbito internacional un movimiento de masas contra la guerra, lo que va unido al papel desempeado por la pseudoizquierda. Estas tendencias polticas, que surgieron de los movimientos de protesta de la clase media de las dcadas de 1960 y 1970, se han desplazado claramente a la derecha. Estos grupos, algunos de los cuales todava afirman ser socialistas, pero que reflejan los intereses sociales de las capas privilegiadas de la clase media alta, han desempeado un papel poltico clave a la hora de justificar la intervencin imperialista y las matanzas masivas bajo la cnica consigna de la defensa de los derechos humanos.

El levantamiento social de masas en Irak, considerado de forma generalizada un potencial campo de batalla para una guerra de Estados Unidos contra Irn, indica la nica manera de detener una nueva y ms terrible guerra en Oriente Prximo y con ello la amenaza de una conflagracin global. La lucha de la clase obrera contra el capitalismo, en Irak, Oriente Prximo, Estados Unidos e internacionalmente, es lo que proporciona la base para la emergencia de un nuevo movimiento de masas contra la guerra, que se debe armar de un programa de internacionalismo socialista para unificar a las personas trabajadoras de todo el mundo y acabar con la fuente de la guerra, la desigualdad social y la dictadura: el sistema capitalista.


Fuente: https://www.wsws.org/en/articles/2019/10/05/pers-o05.html

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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