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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2006

Hugo Chvez plantea la disyuntiva de socialismo o muerte de la especie humana ante ocho mil delegados del Foro Social Mundial

Luis Hernndez Navarro
La Jornada


Cuando las estrofas de La Internacional suenan en el Poliedro de Caracas, unas 8 mil personas se ponen de pie solemnes. No son muchos los que conocen sus estrofas, pero igual entonan algunas palabras, de la misma manera en que se repite un mantra que se sabe sagrado. Hace cuntos aos hace que no se escucha el himno de los trabajadores con la conviccin de que los trabajadores tienen un futuro por delante, como sucede la noche de hoy? Cuntos jvenes de los all presentes haban escuchado antes este cntico? La Internacional se convirti esta jornada en smbolo de que algo nuevo est verdaderamente surgiendo desde abajo y a la izquierda, de que la memoria sigue viva.

Poco tiempo antes, en el auditorio repleto de delegados del Foro Social Mundial (FSM) se deja sentir la marea roja. Unas 8 mil personas, muchas con camisetas, gorras y banderas rojas, se levantan de sus asientos, corean consignas, chiflan. El grupo musical Lloviznando Campos suspende su presentacin. Hugo Chvez, vistiendo tambin camisa roja, es recibido por la multitud con una apasionada ovacin.

Lo reciben en el presidium, entre otros, el presidente de la Asamblea Popular de Cuba, Ricardo Alarcn; el ministro de Cultura de la isla, Abel Prieto; el economista egipcio Samir Amin; la dirigente campesina Juana Ferrara; el analista filipino Walden Bello; la dirigente indgena de Ecuador Blanca Chancoso; la activista contra la guerra Cindy Shennan; el especialista en temas de comunicacin Ignacio Ramonet, y la hija del Che Aleida Guevara.

El acto comienza con una mstica al estilo de Va Campesina, en la que grupos de hombres y mujeres del campo armados con machetes escenifican primero un enfrentamiento con latifundistas, mientras otros muestran mantas que dicen "No al imperialismo" y "No al ALCA". Luego le sigue la interpretacin de La Internacional.

El dominico Marcelo Barros, primer orador en el encuentro, narra a la multitud que un soldado venezolano le acababa de pedir la bendicin. El se niega a drsela. "Nuestra revolucin -le dijo- no necesita de bendicin. Es ella la que nos bendice a todos nosotros."

La derrota de la derecha

Tom la palabra a continuacin el presidente Chvez. Visiblemente emocionado anunci: "Los incas se levantan. Los aymaras se levantan. Y los aztecas. Ha vuelto Tupac Katari hecho millones".

Los procesos libertarios en Amrica Latina, seal, se desfasaron en tiempos y espacios distintos que no pudieron engranarse. Ahora, segn l, en el continente se ha reiniciado lo que qued pendiente en el siglo XIX: la independencia. Un proceso que tuvo continuidad en las luchas de Pancho Villa y Emiliano Zapata, en las revueltas de Sandino y Farabundo Mart y en los movimientos armados de los sesenta, en el desafo de Fidel Castro y Ernesto Guevara.

Chvez propuso "sacar fuerza de los siglos", "talento estratgico" para que en esta centuria se puedan unir en una sola las luchas de los pueblos del mundo para cambiar de rumbo la historia. Llam a formar un frente antimperialista para dar la batalla en el mundo entero, respetando la autonoma de los movimientos. "Slo unindonos podremos lograrlo", dijo. Le vamos a dar la ms grande derrota a la derecha en 500 aos, agreg.

Llam a George W. Bush Mster Danger. Ellos quieren el petrleo venezolano, seal, y como no lo tienen, ese el motivo de su desesperacin. "Pero Venezuela ms nunca ser colonia de los norteamericanos. No van a poder con nosotros."

Recordando a Harry Belafonte anunci que viene otro mundo, y muestra de ello son los movimientos que se levantan en territorio estadunidense. "Viva el pueblo de los Estados Unidos!", exclam. Sostuvo que hay razones para ser optimistas, pues el Imperio fracas en Irak.

El ALCA, afirm, est enterrado en Mar de Plata. Hemos avanzado. Antes Venezuela estaba sola en su rechazo. Ahora otra Amrica est en marcha. Se avanza -asegur- en un nuevo nivel de integracin regional, una verdadera, energtica, con un gasoducto, para llevar gas venezolano a todo el continente.

Al hacer el balance del FSM, dijo que ste ha crecido en importancia, que "los que luchamos por un mundo distinto, estamos a la ofensiva, ellos son los que estn en retirada". Alert sobre el peligro de que el foro se convierta en un evento folclrico, y para evitarlo pidi hacer un plan de accin universal y unitario.

Llam a crear una sociedad de iguales, sin excluidos, y a impulsar la democracia participativa. Rechaz que en Amrica Latina haya dos izquierdas: la de los locos, de la que forman parte Fidel, Chvez y Evo, y la de los responsables y estadistas como Lagos y Lula. No dud en defender enfticamente al presidente brasileo.

Segn el mandatario, estamos en el siglo de las definiciones: en el cual se resolver si la humanidad sobrevive o no. "No hay ms all del siglo XXI si no cambiamos. La disyuntiva es: socialismo o muerte, pero muerte de la especie humana. El capitalismo est acabando con la vida en el planeta. Es ahora o nunca. Maana pudiera ser demasiado tarde. Por eso clamo al foro para empujar en la formacin de un movimiento mundial articulado antimperialista y socialista."

El foro, cobijo para lo que sigue

Ignacio Ramonet, director del peridico francs Le Monde Diplomatique, fundador de ATTAC, y uno de las figuras claves en la fundacin del FSM, asegura que el organismo "no persigue que sus participantes lleguen a un acuerdo, sino que sirve de plataforma para que determinados grupos se renan e intercambien ideas".

Eso es precisamente lo que han hecho varias de las organizaciones presentes, aunque otras insistan en la necesidad de que el foro asuma resoluciones. Las convergencias acostumbradas a actuar desde el campo de la poltica informal entienden perfectamente esta lgica. Las fuerzas de izquierda tradicionales no. Las primeras se cobijan en la cobertura que les ofrece el foro para profundizar sus iniciativas. Las segundas, acostumbradas al funcionamiento en esquemas centralizados, a guiar su accin sobre la base de programas acabados y a tratar de conducir a los dems por el camino correcto, se sienten incmodas cuando sus propuestas no son aceptadas.

Oilwatch, por ejemplo, decidi aprovechar la reunin para animar la formacin de una coalicin trasnacional abocada a cuestionar la civilizacin del petrleo. Desde hace muchos aos este organismo ha trabajado para apoyar y enlazar las luchas de comunidades campesinas, indgenas y de pescadores que viven y padecen los efectos de la extraccin de petrleo. Es decir, se solidarizan con las poblaciones que sufren las derramas del oro negro y las enfermedades asociadas a ellas, as como la expulsin de sus tierras y territorios. Aunque su trabajo se realiza en distintas partes del planeta, ha concentrado su actividad en una demanda legal contra Texaco, responsabilizndola de la destruccin de la selva amaznica de Ecuador.

Oilwatch se reuni en Caracas con grupos que trabajan enfrentando la depredacin del medio ambiente que provoca la industria petrolera, como los que luchan contra el calentamiento global, los que cuestionan el uso en la agricultura de agroqumicos derivados del petrleo, los que denuncian los efectos perniciosos de los compuestos orgnicos permanentes,
los que vigilan a la industria farmacu-tica, los que rechazan las grandes plantaciones forestales y los trabajadores del sector. Juntos planean construir una coalicin, y algunos promueven una moratoria a nuevas explotaciones petroleras.

Las denuncias que presentaron en las reuniones son dramticas. Sobresale una: el Mississippi, ncleo fundamental de la industria petroqumica en Estados Unidos y su principal boca energtica, se ha convertido en el "corredor del cncer", en el caso ms importante de injusticia ambiental.

Al igual que los ambientalistas, Va Campesina tambin impuls la formacin de una convergencia en Amrica Latina para enfrentar en los prximos meses iniciativas de privatizacin de la tierra, las semillas y el agua.

En abril se efectuar en Brasil la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural. Segn Francisco Amorim, del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, los campesinos han llegado a un lmite en la convivencia con el latifundio y un modelo agropecuario anticampesino. Ese modelo, complementado por la reforma agraria de mercado promovida por el Banco Mundial, ser legitimado por la Conferencia de Brasil.

De acuerdo con Francisca Rodrguez, dirigente campesina de Chile, estn en riesgo de privatizacin semillas y agua. As como antes se esterilizaba a las mujeres rurales, dice, ahora se quiere esterilizar las semillas. La prxima reunin del Protocolo de Cartagena, que tambin se efectuar en Brasil, prepara la aprobacin del fin de la moratoria al uso de las semillas Terminator. Pocas semanas despus, en marzo, pero en Mxico, el Foro Mundial del Agua buscar dar pasos adelante en la privatizacin del lquido. "Quieren privatizar la biodiversidad", asegura.

Va Campesina, la agrupacin a la que pertenecen Francisco y Francisca, ha llamado a movilizarse ante esas tres reuniones y evitar que la privatizacin de los recursos comunes avance.

El eco de La Internacional

Al terminar el encuentro de Hugo Chvez con los movimientos sociales las notas de La Internacional parecieron seguir sonando con ms fuerza que nunca, sin que nadie las interpretara. Liberadas del bal de los recuerdos en el que se les haba condenado a permanecer una vez decretado el fin de la historia, encontraron en la noche de Caracas el aire y la libertad para volver a ser escuchadas en todos los rincones del planeta.




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