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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2019

Entre 2012 y 2018, los precios de los pisos han subido un 50% mientras los sueldos de los residentes se han incrementado un 10%
Lisboa sin lisboetas

Maria Joao Morais
Ctxt



Manifestacin por el derecho a la vivienda en Lisboa el da 29 de septiembre, organizada por diversos colectivos sociales.


Somos tres familias en nuestra casa, una familia en cada estancia. En nuestra habitacin vivimos mi marido, mi hijo y yo. El relato integra la iniciativa Perd mi casa, que cuenta historia de personas que se han quedado sin piso en Lisboa. Se trata de uno de los talleres del Festival HabitACO, que a lo largo de septiembre trat de poner el tema de la vivienda en la agenda pblica en Portugal.

Pintados en azulejos, los testimonios de las personas que perdieron sus casas estn pegados a las paredes del barrio de Anjos. Son solo unas pocas historias de las 9.000 familias desahuciadas entre 2013 y 2016, segn los ltimos datos disponibles de la Oficina Nacional de Alquiler de Portugal. Aunque dramtica, la cifra est lejos de los nmeros reales. Es un problema sistmico, seala Sara Fernandes, activista por la vivienda, que colabora con asociaciones como Habita o Stop Despejos. Hay que tener en cuenta tambin los desahucios invisibles, advierte esta integrante de la organizacin del Festival. Las estadsticas oficiales no incluyen los casos de personas que pierden sus hogares pero no tenan un contrato de alquiler, familias desalojadas de viviendas sociales, o personas que abandonan voluntariamente sus hogares cuando finalizan los contratos, aunque no tengan alternativa.

El problema no afecta solo a los ms pobres, tambin a la clase media. Desde que las ciudades portuguesas, en especial Lisboa y Oporto, entraron en el radar de las inversiones internacionales, el coste de la vivienda no ha parado de subir. Entre 2012 y 2018, los precios de venta de los pisos han subido un 50%, mientras los sueldos de los lisboetas se han incrementado tan solo un 10%. Segn datos de un informe publicado por el portal especializado Confidencial Imobilirio, los precios del alquiler se dispararon un 71% desde 2013. En un pas donde el salario medio no supera los 900 euros mensuales, encontrar un piso en Lisboa por menos de 1.000 euros es tarea casi imposible, lo que convierte la capital portuguesa en la ciudad donde el esfuerzo para pagar el alquiler es el ms elevado de Europa.

Turistas en lugar de residentes

Cuando los contratos de alquiler terminan, los propietarios se vuelcan cada vez ms en alquileres de corta duracin, intentando obtener ms rentabilidad en plataformas como Airbnb. Mientras los centros histricos de ciudades como Lisboa y Oporto se inundan de turistas e inversores extranjeros, los residentes habituales son empujados a las periferias.

Entre 2014 y 2018 el nmero de pisos en Airbnb en Portugal se ha quintuplicado, pasando de 14.000 a 77.000. Solo en Lisboa hay ms de 15 mil registros, nmero que supera al de Madrid, ciudad con una poblacin seis veces mayor. Segn un anlisis de la agencia de rating Moodys sobre el mercado de vivienda portugus, en la capital hay 30 apartamentos en alquiler de corta duracin por cada 1.000 habitantes. La tasa supera incluso a la de ciudades como Barcelona, Roma, Pars o msterdam.

El boom inmobiliario y turstico ha contribuido a la reactivacin de la economa del pas, generando empleo y favoreciendo la restauracin de edificios en las ciudades, pero la mayora de familias portuguesas no se han beneficiado de las entradas de capital.

El turismo ha creado empleado, pero este suele ser muy precario, seala Isabel Ribeiro, presente en la manifestacin que este domingo 29 cerr el Festival HabitACO. Sabe de lo que habla ya que ha tenido distintos trabajos vinculados a este sector, tanto en tiendas de souvenirs como en pisos de Airbnb. Contribuye al aumento de las desigualdades, crtica.

Lisboa es la capital que ms poblacin pierde en Europa: cay un 7% desde 2011. En los barrios histricos, la cada es todava ms importante. Alfama, Castelo, Mouraria han perdido un 20% de sus habitantes desde 2013. Estamos siendo expulsados de los lugares donde vivimos, lamenta Fernandes, para quien la sustitucin de los vecinos de toda la vida por turistas est destruyendo el tejido social de los barrios, con efectos dramticos para los residentes.

Inversores internacionales

Segn el Instituto Nacional de Estadstica (INE), los inversores extranjeros pagan de media un 60% ms que los portugueses por un piso. Muchos llegan cautivados por la belleza de sus cascos histricos, el clima o la gastronoma del pas. Pero miles de pensionistas de pases europeos vienen tambin atrados sobre todo por los beneficios fiscales concedidos a ciudadanos extranjeros. Adems, desde 2012 se han emitido ms de 7.000 visados gold, que atribuyen permisos de residencia a quienes adquieran inmuebles por ms de medio milln de euros. Son privilegios injustos, destinados a personas que muchas veces ni habitan en la ciudad, apunta Fernandes. Por eso, hace aos que los colectivos piden su revocacin.

En plena campaa electoral, de cara a las legislativas del prximo da 6 de octubre, los colectivos sociales esperan que los partidos dediquen ms atencin a la crisis de la vivienda. A pesar de estar consagrado en la Constitucin, el derecho a vivienda no es una realidad, lamenta Fernandes. Hay una responsabilizacin individual de algo que debera ser asegurado por el Estado porque es una necesidad bsica. La principal demanda de los movimientos anti desahucios es el lanzamiento de una verdadera poltica de vivienda pblica, que hoy representa poco ms del 2% del parque habitacional. El porcentaje es similar al de Espaa, pero es uno de los ms bajos de toda Europa. En Holanda alcanza el 32%, en Austria el 23% y en Reino Unido el 18%.

Todas las formaciones polticas recogen medidas en torno a la vivienda en sus programas. El Partido Socialista, que busca revalidar su gobierno, ha reconocido que el Estado social ha prestado menos atencin a la vivienda que a otros asuntos y se compromete a eliminar todas las carencias en vivienda de aqu a 2024. Mucho ms especfico es el Bloco de Esquerda, el nico que indica el nmero concreto de pisos con un alquiler asequible que pretender poner en marcha durante la prxima legislatura: 100.000. El Partido Comunista defiende la recuperacin de inmuebles abandonados para programas de renta asequible. Y el Partido Social Democrata, de centro derecha, propone una exencin de impuestos en la adquisicin de la primera residencia permanente.

Maria Fortes ha sido desahuciada con cuatro de sus siete hijos. Hace pocas semanas ha conseguido una vivienda municipal. Pese a ello, ha querido participar en la manifestacin que este domingo 29 cerr el Festival HabitACO. Tiene claro que la crisis de vivienda est lejos de ser solucionada y que son necesariosms pisos pblicos y de calidad.


Fuente original: https://ctxt.es/es/20190923/Politica/28613/lisboa-vivienda-airbnb-turismo-maria-joao-morais.htm



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