Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2019

La regin ms desigual y violenta del mundo

Sara Lovera
SEMlac


La condicin de las mujeres, ms pobres, con menos oportunidades de desarrollo, agotadas por el trabajo de cuidados, sin libertad y violentadas a lo largo de su vida, reproduce las brechas de desigualdad en Amrica Latina y forma parte de los nudos emergentes que impiden el desarrollo.

Urge as la institucionalidad y promocin de la poltica de gnero, la social, la del trabajo productivo y una cultura de derechos, no necesariamente de transferencias condicionadas, porque Amrica Latina es, tambin, la regin ms violenta del mundo.

As lo plante Alicia Brcena, secretaria ejecutiva de Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe (CEPAL), al inaugurar el primero de octubre, en la Secretara de Relaciones Exteriores, la Tercera Reunin de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social en Amrica Latina, que arranc a las 7 de la maana en el Palacio Nacional, durante "la maanera" cotidiana del presidente Andrs Manuel Lpez Obrador.

Les dijo a los ministros de desarrollo social de la regin: "Ni una ms", ya que CEPAL ha contabilizado 1.900 asesinatos de mujeres cada ao en la regin, a excepcin de los pases del Caribe, y refiri que un problema central es el embarazo en adolescentes, por lo que llam a cerrar las brechas de gnero y aumentar los porcentajes de gasto en salud y educacin. Destac que en la regin hay 184 millones de personas en pobreza; que entre 2002 y 2014 se logr detener el crecimiento de pobres, pero en los ltimos tres aos, se alent, incluso creci. En estos datos, son mucho ms pobres las mujeres, la niez y la adolescencia; es uno de los grandes desafos.

Propuso una cruzada de cambio cultural porque la violencia contra las mujeres se ha "naturalizado". As, estudios estadsticos sealan que mujeres de 15 a 49 aos consideran que est justificado que un marido golpee a su mujer, entre los porcentajes que van de cinco, 10, 15 y hasta 25 por ciento de las consultadas. Mxico aparece en esta estadstica.

Luis Felipe Lpez-Calva, director Regional para Amrica Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), plante una nueva poltica social, sealando que se han empobrecido las clases medias, lo que ha generado una peligrosa polarizacin social. Critic que se haga la falsa dicotoma entre poltica focalizada, sin considerar la universalidad: este es el principio y la focalizacin del instrumento.

Segn los ltimos datos de la CEPAL, en 2017 el nmero de personas en situacin de pobreza en Amrica Latina lleg a 184 millones, equivalente al 30,2 por ciento de la poblacin, de los cuales 62 millones (10,2 % de la poblacin) se encontraban en situacin de pobreza extrema. En 2016, el 41,7 por ciento de las personas ocupadas en Amrica Latina reciban ingresos laborales inferiores a los salarios mnimos nacionales, y este porcentaje era especialmente elevado entre las mujeres jvenes (60,3 %).

La reunin para el intercambio de lecciones aprendidas y cooperacin entre los pases, reconoci que Amrica Latina es el continente de la desigualdad, mayor que en cualquier otra regin del mundo.

Brcena, recin reconocida como Doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico UNAM, propuso crear un Sistema Nacional de Cuidados para "liberar a las mujeres" del cuidado a nios, enfermos, discapacitados, y darles oportunidad para que elijan, tengan libre albedro y su derecho a escoger qu hacer con su vida.

Al presentar el documento central de esta conferencia, llamado "Nudos crticos del desarrollo social inclusivo", refiri que entre las ms pobres estn las indgenas, afrodescendientes y que en cada tramo de la desigualdad analizado, estn en el piso ms bajo las mujeres, los nios y las nias.

Tambin destac tres aspectos trascendentes para Mxico: no habr disminucin de la pobreza sin institucionalidad, el trabajo productivo y cambios profundos en las polticas de proteccin social. El trabajo como eje de la productividad y el combate a la desigualdad son asuntos, dijo, a largo plazo.

Eligi poner en el centro, como signo de la desigualdad, a la educacin y destac que a pesar de los mayores logros educativos que exhiben las mujeres en trminos de aos de educacin alcanzados, todava hay diferencias marcadas por sexo en trminos de resultados de aprendizaje, lo que perjudica las trayectorias de las mujeres. Con la misma educacin, reciben hasta 24 puntos menos salarios que los hombres.

Las nias siguen rindiendo mejor en las mediciones de lectura, los nios obtienen mejores resultados en las de matemticas y ciencias, lo que influye en los campos de estudio y de insercin laboral de sus trayectorias futuras. Hay una estrecha vinculacin entre la educacin y las oportunidades.

Violencia: los nudos emergentes    

El documento seala que en la regin se vislumbra una serie de desafos emergentes y uno fundamental es la persistencia de las diversas formas de violencia. Amrica Latina y el Caribe es la regin ms violenta del mundo, algo inesperado dado su nivel de desarrollo econmico, poltico y social.

La tasa de homicidios de la regin es cinco veces mayor que el promedio mundial (22,1 homicidios y 4,4 homicidios por cada 100.000 personas, respectivamente). Las elevadas tasas de violencia no solo corresponden a homicidios, sino tambin a otras expresiones como asaltos e incidentes de violencia sexual.

La violencia en todas sus manifestaciones amenaza el presente y el futuro de las personas, en especial nios, nias, jvenes, mujeres, personas indgenas y afrodescendientes, migrantes, lesbianas, gais, bisexuales, transgnero e intersexuales (LGBTI), entre otras, coartando sus opciones, desintegrando el tejido social y debilitando la democracia.

En este sentido, es imprescindible reconocer como derechos ineludibles la seguridad y la vida sin violencia en todas sus manifestaciones, y encauzar un cambio cultural basado en la paz, la tolerancia y la valoracin de la vida humana en toda su diversidad.

Subyace a este fenmeno, adems, una tendencia a la naturalizacin de la violencia en las conductas y dinmicas de convivencia cotidiana, que afecta con especial dureza a nios, nias, adolescentes y mujeres.

As, se puede observar que en varios pases de la regin (como Bolivia, Hait, Honduras, Nicaragua y Suriname), la proporcin de mujeres de 15 a 49 aos que consideran que est justificado que un marido golpee a su mujer alcanza niveles entre 10 y 15 por ciento. Estas concepciones son todava ms altas en las zonas rurales, si se compara con la poblacin de las zonas urbanas (CEPAL/UNICEF, 2018). La manifestacin ms extrema de la violencia contra las mujeres es el feminicidio. Segn datos oficiales recopilados por el Observatorio de Igualdad de Gnero de Amrica Latina y el Caribe de la CEPAL, 1.903 mujeres fueron asesinadas en 15 pases de Amrica Latina y tres del Caribe, en 2014.

Si bien la sigla LGBTI hace referencia especficamente a las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgnero e intersexuales, en este contexto debe entenderse tambin que engloba al resto de personas que se enfrentan a situaciones de violencia y discriminacin por su orientacin sexual, identidad de gnero y caracteres sexuales, sean aparentes o reales, y aquellas personas que se puedan identificar con otros trminos.

Los medios de comunicacin promueven y apuntalan que contine la violencia generalizada y contra las mujeres. Se necesita reformas y nuevas visiones sobre las nuevas tecnologas de la comunicacin.

Embarazo en adolescentes    

El documento presentado por Brcena seala que el embarazo y la maternidad en la adolescencia son retos que no han obtenido una respuesta apropiada por medio de las polticas educativas, de salud, de infancia y juventud.

En Amrica Latina, la fecundidad en adolescentes es mayor que la esperada en vista de sus niveles bajos de fecundidad total, su condicin de regin de ingresos medios, sus altos niveles de urbanizacin y el grado de insercin de las mujeres en el sistema escolar.

La fecundidad en adolescentes es extremadamente desigual entre grupos socioeconmicos y las adolescentes que viven en situacin de pobreza presentan niveles de fecundidad muy elevados, en comparacin con otras poblaciones.

Lo mismo ocurre en el caso de la poblacin rural respecto a la urbana, y de las personas indgenas y afrodescendientes en comparacin con las no indgenas ni afrodescendientes. La informacin disponible muestra que, en seis de los 10 pases de los que se cuenta con informacin, las tasas de maternidad en la adolescencia de la poblacin afrodescendiente son en promedio 1,4 veces mayores que las de la poblacin no afrodescendiente.

Brecha de gnero    

La brecha de gnero se manifiesta en las profundas barreras que enfrentan las mujeres en su insercin laboral, ante la persistencia de la desigual divisin sexual del trabajo, en un escenario donde ellas asumen la mayor parte del trabajo domstico y de cuidado no remunerado.

En 2017 la tasa de participacin laboral de las mujeres (50,2 %) segua siendo muy inferior a la de los hombres (74,4 %). Se observa asimismo que, cuando las condiciones del mercado laboral son desfavorables, las mujeres se ven ms afectadas que los hombres. As, entre 2014 y 2017, la tasa de desempleo femenino aument 3,1 puntos porcentuales, llegando a 10,4 por ciento, mientras que la tasa de desempleo de los hombres se increment 2,3 puntos porcentuales, alcanzando 7,6.

Por otra parte, diversos anlisis han mostrado que en Amrica Latina el desempleo afecta ms a la poblacin indgena y afrodescendiente, en especial a las mujeres, lo que evidencia una vez ms la interaccin entre los ejes de la matriz de la desigualdad social.

Ello se refleja en las brechas de ingresos laborales por hora trabajada que se observan entre las mujeres afrodescendientes y las mujeres indgenas en comparacin con sus pares varones, as como con las mujeres y especialmente los hombres no indgenas ni afrodescendientes.

Esta diferencia se manifiesta incluso al mismo nivel educacional y aumenta significativamente entre aquellos que tienen 12 aos o ms de estudios. Los ingresos promedio por hora de las mujeres afrodescendientes ocupadas mayores de 15 aos en cuatro pases de la regin en 2014 eran de 6,5 dlares, en comparacin con un valor de 8,3 dlares en el caso de los hombres afrodescendientes y 11,4 dlares en el caso de los hombres no afrodescendientes ni indgenas, tendencia similar a la ilustrada con los ingresos medios mensuales.

En Amrica Latina, el porcentaje de jvenes mujeres que no estudian ni estn ocupadas (31,2%), "entre otras cosas por el embarazo que a las jvenes les trunca su vida", es el triple que el de los jvenes de sexo masculino en la misma situacin (11,5%), en tanto que el porcentaje de jvenes en esa situacin en las reas rurales (24,9 %) es ms alto que en las reas urbanas (20%).

Este indicador es tambin mayor entre las mujeres afrodescendientes (34%) que entre las mujeres no indgenas ni afrodescendientes (26 %), los hombres afrodescendientes (15 %) y los hombres no indgenas ni afrodescendientes (13%).

Actualmente, alrededor de 10,5 millones de nios, nias y adolescentes se encuentran en situacin de trabajo infantil en Amrica Latina (OIT/CEPAL, 2018). El trabajo infantil es producto y, a su vez, origen de cadenas de desigualdad que se expresan tanto en el presente como a lo largo del ciclo de vida de nios, nias y adolescentes que estn en esa situacin, afectando sus trayectorias educacionales y laborales futuras, obstaculizando el acceso a servicios y derechos bsicos para su desarrollo integral y limitando sus opciones de participacin plena y en igualdad de condiciones en las diversas esferas de la vida social.

La incidencia del trabajo infantil es ms elevada en la poblacin infantil afectada por otras exclusiones: es mayor en las zonas rurales, y entre la poblacin indgena y afrodescendiente (CEPAL, 2018b). Todo lo anterior pone en evidencia, una vez ms, el entrecruzamiento de los ejes estructurantes de la desigualdad social en Amrica Latina y el Caribe.

Sistema de cuidados

Los pases de la regin necesitan avanzar en la creacin o fortalecimiento de los sistemas de cuidados, para proteger y proveer mayores niveles de bienestar a nias y nios, personas mayores, con enfermedades crnicas y discapacidad, as como a las personas encargadas de su cuidado, transversalizando un enfoque de derechos y de gnero en su diseo.

Las mujeres son las principales proveedoras de trabajo de cuidado no remunerado en los hogares y la debilidad de las polticas pblicas de cuidado en la mayora de los pases de la regin, junto a la persistencia de la actual divisin sexual del trabajo remunerado y no remunerado, se constituye en un obstculo para su plena incorporacin al mercado laboral y para la realizacin de sus proyectos de vida. Ello podra superarse con una distribucin ms equitativa de las labores de cuidado entre hombres y mujeres en los hogares.

Estas polticas debieran considerar la situacin de las personas que requieren cuidados y sus cuidadoras, as como el conjunto de prestaciones relativas a los tiempos, recursos econmicos, servicios y regulaciones vinculadas al cuidado. El avance en estas polticas es an limitado en la regin y demanda una atencin prioritaria por parte de los sistemas de proteccin social.

Fuente: http://www.semmexico.mx/?p=12515


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter