Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2019

Pas de lucha

Decio Machado
Brecha

El estallido popular desencadenado por las exigencias del Fmi sacude a un pas en transicin y pone en jaque al gobierno de Lenn Moreno. Enfrentado tanto a la actual administracin como a la oposicin corresta, un renovado movimiento indgena lidera las protestas con una ambiciosa plataforma de reivindicaciones.


(Desde Quito) Ecuador est inmerso en una huelga general. Esta semana fue ocupado por manifestantes el edificio de la Asamblea Nacional, tras haber sido evacuados apresuradamente los pocos funcionarios pblicos que quedaban dentro: los legisladores haban sido los primeros en abandonar el barco un da antes. La consigna de un sector de los movilizados es: El gobierno de la Asamblea de los Pueblos en Quito y el Gobierno de Lenn en Guayaquil. En estos momentos todo puede pasar. La Defensora del Pueblo confirm al menos cinco muertos en relacin con las protestas y la brutal represin policial. Los detenidos se estiman en unos 800 segn cifras oficiales.

El detonante

El jueves 3 de octubre, la dirigencia de la Confederacin de Nacionalidades Indgenas del Ecuador (Conaie) convoc, junto con sectores del sindicalismo tradicional, a un paro nacional con el objetivo de expresar su discrepancia respecto a las ltimas medidas econmicas del gobierno. El anuncio de la Conaie conllev el inicio de una serie de movilizaciones en distintas localidades del pas y asambleas permanentes en territorios con fuerte presencia indgena con el objetivo de coordinar una gran movilizacin a Quito en demanda de la derogacin del decreto 883, que inclua el alza de precios de los combustibles en todo el pas.

El antecedente de dicha medida se encuentra en los acuerdos establecidos por el gobierno ecuatoriano con el Fondo Monetario Internacional (Fmi). Este organismo financiero multilateral exige a las arcas pblicas una optimizacin econmica del 1,5 por ciento de su Pbi mediante reformas de carcter tributario, a cambio de otorgarles algo ms de 10.000 millones de dlares en concepto de financiamiento durante los prximos tres aos.

El problema de desequilibrio econmico de Ecuador no es nuevo: ya en 2016 ltima fase de la dcada de mandato de Rafael Correa existan informes que recomendaban un ajuste fiscal asertivo para preservar la estabilidad macroeconmica y financiera del pas, fruto del desequilibrio entre gastos e ingresos en esta economa dolarizada desde los inicios del siglo. El gobierno corresta decidi en aquel momento mantener en reserva dichos informes y no hacerlos pblicos ante la poblacin.

Dos opciones tuvo que manejar el gobierno presidido por Lenn Moreno ante tales exigencias fondomonetaristas: o incrementar el Iva en tres puntos porcentuales medida que segn los medios de comunicacin pareca ser la ms probable y en principio ms regresiva o la que definitivamente fue aprobada. A priori, la opcin tomada por el gobierno ecuatoriano pareca ser la menos conflictiva.

Un modelo de subsidio con escasa eficiencia, que careca de focalizacin y que mayormente beneficiaba a grandes empresas con alto consumo de combustible, a grandes flotas de transporte y a sectores de las elites econmicas que disponen de ms de un vehculo por unidad familiar, pareca ser el que menos rechazo social podra generar. De esta manera, Moreno decret el fin de los subsidios, lo que implic un notable incremento de precios de la gasolina extra la ms usada en el pas, pasando el galn de 1,45 a 2,41 dlares. De igual manera, la gasolina Ecopas (extra con etanol) pas de 1,45 a 2,53 dlares y la sper, de 2,3 a 3,07 dlares.

Estados de excepcin

Por experiencia histrica, el pueblo ecuatoriano es consciente de que el incremento de precios del combustible afecta al bolsillo del conjunto de la sociedad, sean propietarios de vehculos o no. Los precios de los productos bsicos y los indicadores de inflacin suelen ser afectados de manera indirecta por este tipo de medidas. Pero el descontento generalizado entre la sociedad no hizo cambiar la posicin de Moreno, quien ha manifestado de forma permanente que la liberalizacin del precio del combustible a costos internacionales es una poltica necesaria para el mejoramiento de las finanzas pblicas y sobre la que no hay marcha atrs.

Las organizaciones sociales ecuatorianas definieron las medidas econmicas establecidas por el gobierno como un paquetazo neoliberal, argumentando que forman parte de un modelo de polticas pblicas que beneficia fundamentalmente a sectores empresariales, flexibiliza el mercado laboral y achica al Estado, mientras desemplea a un nmero cada vez mayor de funcionarios pblicos.

As las cosas, durante todo el pasado fin de semana se sucedieron movilizaciones y asambleas indgenas en gran parte del territorio nacional pese a que el gobierno nacional opt por declarar el estado de excepcin, en la bsqueda de suspender o limitar el ejercicio de varios derechos, como la inviolabilidad de domicilios, la libertad de trnsito, la libertad de asociacin y la de reunin. Con movilizaciones cada vez mayores en todos los territorios afectados por la convocatoria, la resolucin fue unnime: una gran movilizacin indefinida en el conjunto del pas en rechazo a las medidas econmicas y en defensa de los territorios indgenas, ros, agua, pramos, la justicia indgena, la educacin intercultural, la salud, el transporte y las radios comunitarias.

Se llegaron a contabilizar 300 cortes de carreteras simultneos durante diferentes momentos del sbado y el domingo pasados. En paralelo, el gobierno intent combinar dos estrategias dismiles. Por un lado, se intensificaba la represin bajo el eufemstico argumento del uso de la fuerza progresivo. Por otro, sus interlocutores buscaban desesperadamente el dilogo con los manifestantes, intentando establecer propuestas de compensacin a los sectores movilizados (crditos productivos a bajo tipo de inters, apoyo para la adquisicin de maquinaria agrcola, reconocimiento de autoridades locales). Nada sirvi, y la dirigencia nacional de Conaie ha manifestado pblicamente que el dilogo con el rgimen est totalmente cerrado. No habr ningn acercamiento con ningn representante del Estado hasta que se revea el decreto que eleva el precio de los combustibles, manifestaron de forma homognea todos sus voceros.

El conflicto se agudiz a lo largo y ancho de la geografa nacional y se lleg a retener en diversos territorios indgenas a unidades militares y policiales que posteriormente fueron entregadas a cambio de la liberacin extraoficial de civiles detenidos. La Conaie, bajo el principio de autodeterminacin de los territorios indgenas, tambin declar su estado de excepcin y prohibi en sus comunidades la entrada de infiltrados y grupos armados pertenecientes a los aparatos de seguridad del Estado.

 

Bajar de la sierra

El lunes amaneci ms tranquilo, y los voceros del gobierno nacional salieron a los medios de comunicacin a autofelicitarse. El nmero de detenidos ya sumaban ms de 320 en aquel momento. De los 300 cortes de vas se haba bajado a 50, el nmero de movilizaciones en diferentes localidades del pas tambin haba bajado, el paro indgena y las movilizaciones urbanas en diferentes partes del pas aparentemente estaban en retroceso. Se impone paulatinamente la normalidad, lleg a aseverar en su ignorancia Mara Paula Romo, ministra del Interior. Sin embargo, la versin indgena era radicalmente distinta. Segn Jaime Vargas, presidente de la Conaie, la represin de la fuerza pblica permiti al movimiento fortalecerse y coordinar con sus bases y otras organizaciones sociales en cada provincia para poder desplazarnos hacia la capital.

Apenas un par de horas ms tarde comenzaban los mensajes de alerta en la capital. La polica nacional y el servicio de inteligencia del Estado detectaban fuerte movimiento en carreteras desde las provincias indgenas de la Sierra Central hacia Quito. La reaccin no pudo ser ms desafortunada: el ministro de Defensa, un general del Ejrcito en servicio pasivo que responde al nombre de Oswaldo Jarrn, amenaz directamente a los movilizados: Que no se provoque a la fuerza pblica, no la desafen o sabremos responder. Estas declaraciones encendieron aun ms los nimos de los movilizados.

Durante todo el da de este lunes 7 de octubre llegaron diversos contingentes de indgenas a la capital ecuatoriana y de forma sorpresiva tambin a Guayaquil, segunda ciudad en importancia del pas. En diversos barrios populares de la periferia quitea los indgenas fueron recibidos con actos de solidaridad por los pobladores locales, pese a una fuerte campaa de desprestigio y racismo posicionada por influencers conservadores en las redes sociales. Con los accesos de entrada a las ciudades altamente custodiados por las fuerzas de orden pblico militares y cuerpos de elite de la polica nacional los enfrentamientos se sucedieron por doquier. Ms manifestantes detenidos, ms violencia en medio de los poco crebles llamados al dilogo e incluso alguna que otra tanqueta policial fue incendiada durante las reyertas.

Distintos puntos geogrficos de la capital ecuatoriana se convirtieron en focos de conflicto entre movilizados y fuerzas del orden pblico. El presidente Moreno anunci una cadena televisiva gubernamental que fue tres veces aplazada, y los periodistas destinados a cubrirla fueron desalojados por los militares del palacio presidencial de Carondelet.

Las movilizaciones populares, tanto en Quito como en Guayaquil, se combinaron con actos de vandalismo protagonizados por grupos organizados que aprovecharon la protesta para sus fines delictivos. De igual manera, militantes polticos que responden a la tendencia corresta se infiltraron en las movilizaciones y protagonizaron asaltos de edificios pblicos como la Asamblea Nacional y la Contralora General del Estado, que fueron censurados por la Conaie y otras organizaciones sociales. En otras provincias, los movilizados ocuparon instituciones pblicas tales como la Gobernacin o el Consejo de la Judicatura. Las movilizaciones fueron permanentes en las provincias amaznicas y en la Sierra Central, todas ellas con fuerte ascendencia indgena.

A las 21 horas del lunes por fin se produjo la tan esperada cadena nacional. El presidente Lenn Moreno, custodiado por su vicepresidente a la derecha y su ministra de Defensa a la izquierda, junto con los jefes de los diferentes cuerpos militares atrs, manifestaba con cierto nerviosismo que el pueblo ecuatoriano asista a un intento de golpe de Estado vinculado a un complot internacional. El strapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilizacin, asever el mandatario ecuatoriano e insisti en que las medidas tomadas no tienen marcha atrs y que los saqueos, el vandalismo y la violencia demuestran que aqu hay una intencin poltica organizada para desestabilizar el gobierno y romper el orden constituido, romper el orden democrtico.

Para sorpresa de los ecuatorianos, la cadena nacional se emiti desde la ciudad de Guayaquil, lo que implica que el gobierno abandon el Palacio de Carondelet en la capital quitea. La estrategia poltica y comunicacional del gobierno de Moreno, que tiene una credibilidad inferior al 16 por ciento, no pudo ser ms desacertada. Rodeado de militares, el presidente de la repblica realiz un confuso llamado al dilogo en medio de soflamas en las que reiter que bajo ningn concepto se revisar el decreto 883.

Con la situacin al lmite, los movilizados se dispusieron a pasar la noche en Quito en tiendas de campaa situadas en parques pblicos, en coliseos universitarios y locales de organizaciones sociales. Sectores sociales ciudadanos solidarios con los movilizados suministraron alimentos y mantas a los recin llegados, estudiantes universitarios de enfermera atendan a los heridos y el periodismo alternativo trataba de hacer coberturas coherentes sobre el qu y el porqu de lo que demandaban los movilizados. Manifestantes indgenas y estudiantes universitarios portaban carteles y pancartas cuya consigna era ni Correa ni Moreno, buscando desmarcarse de la pretendida capitalizacin poltica corresta de las movilizaciones. A partir de entonces, las marchas pasaron a ser resguardadas por unas improvisadas pero eficientes guardias indgenas. Los infiltrados, ya fuesen miembros de la polica secreta o agentes del corresmo, pasaron a ser expulsados violentamente de las movilizaciones por los propios manifestantes. Las acciones vandlicas disminuyeron radicalmente.

Un pas en transicin

El pasado 10 de agosto, Ecuador cumpli 40 aos de democracia. En este perodo se han desarrollado 11 contiendas electorales, se han aprobado tres constituciones 1978, 1998 y 2008 y se ha vivido una dcada de desestabilizacin poltica que comenz con la cada de Abdal Bucaram y que perdur hasta la llegada de Rafael Correa a la poltrona presidencial del Palacio de Carondelet.

La dcada corresta estabiliz polticamente el pas, si bien termin con la decepcin notable de la mayora del pueblo ecuatoriano y desinstitucionaliz an ms a Ecuador, tras implementar el predominio del Poder Ejecutivo sobre los dems poderes del Estado. La ltima fase de deterioro econmico del pas comenz en el ao 2014, momento en el que la cada de los precios del petrleo comenz a golpear fuertemente a la economa nacional. El presupuesto general del Estado pas de 44.300 millones de dlares en 2014 a 37.600 millones en 2016, y el endeudamiento pblico interno y externo pas de 2,8 por ciento del Pbi en 2012 al 8,1 por ciento en 2016 y 9 por ciento en 2017.

La Conaie fue el motor de la resistencia rural comunitaria durante toda la dcada corresta. El propio Correa los lleg a definir como el principal enemigo de la llamada revolucin ciudadana, trmino propagandstico con el que autodefini su perodo de gestin. Pese a ese rol y a haber protagonizado episodios heroicos como el alzamiento de agosto de 2015 fuertemente reprimido por el gobierno correista, la Conaie no levantaba cabeza en su crisis interna, iniciada hace una dcada y media atrs durante el corto perodo de gestin presidencial del coronel Lucio Gutirrez, cuando decidi apoyar al gobierno y ocupar carteras ministeriales, abandonando sus principios fundacionales.

Sin embargo, hoy Ecuador vive un momento de renovacin poltica enmarcado en un mapa de transiciones. Con el inicio de las actuales jornadas de lucha, nuevos dirigentes sustituyeron a lderes histricos del movimiento indgena que se encontraban polticamente agotados. Estos ltimos das se vio a una Conaie renovada en los diferentes territorios en los que tiene implantacin: provincias de la Sierra Central y territorio amaznico. Una Conaie combativa y con fuerte capacidad de movilizacin popular.

El mismo gobierno de Moreno, inicialmente presentado como la continuidad del corresmo, se ha autodefinido como un gobierno de transicin, transitando hacia posiciones neoliberales y entreguistas respecto al Fmi. Incluso en el seno del gobierno de Moreno se puede visualizar una transicin con la conformacin de nuevas figuras polticas que renovarn en breve la caduca derecha ecuatoriana. Personajes como el vicepresidente de la repblica, Otto Sonnenholzner, el secretario de la presidencia, Juan Sebastin Roldn, o el ministro de Economa y Finanzas, Richard Martnez, son parte de esa regeneracin en el frente conservador en detrimento de los liderazgos ms clsicos.

Pero ahora, y a partir del jueves 3 de octubre, todo puede pasar. El gobierno sigue desesperadamente buscando canales de dilogo con el movimiento indgena, Lenn Moreno vuelve a Quito tras las fuertes crticas recibidas por todos lados tras refugiarse en Guayaquil, y en las calles ms de 20 mil indgenas acompaados del tejido social solidario quiteo tienen tomado el centro de la capital.

Fuente: http://brecha.com.uy/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter