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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2019

Pena ajena, penas propias

Carolina Vsquez Araya
Rebelin

Los curiosos ejemplares de gobernantes impuestos por el imperio en territorio ajeno son fenmeno de estudio


No es preciso ser experto en poltica internacional para ver con meridiana claridad la manipulacin obscena del grupo de pases desarrollados con Estados Unidos a la cabeza- sobre la vida institucional de las regiones bajo su estricta frula econmica. Desde cuando se quitaron la careta y comenzaron las invasiones, las guerras de diseo -creadas con objetivos especficamente corporativos- las dictaduras y los rompimientos de aquellas incmodas democracias no afines con sus planes, el mundo ha cado en una espiral de violencia y empobrecimiento imposible de justificar con razones tcnicas.

En esta incesante persecucin y eliminacin selectiva de lderes independentistas de pases en desarrollo, ha sido notable el apoyo poltico, financiero y de operativos de inteligencia prestado a individuos dispuestos a traicionar a sus pueblos. Los discursos populistas previos a cada proceso electoral, han repetido una y otra vez las falacias generadas durante la Guerra Fra con el propsito de amedrentar y confundir a una opinin pblica impedida de ejercer su derecho al acceso irrestricto a fuentes fidedignas de informacin. En esa misma tnica, el trabajo de incidencia en los organismos legislativos con el propsito de impedir cambios capaces de afectar su espacio de influencia, as como el control absoluto de los medios de comunicacin, han sido parte de una de las estrategias mejor articuladas, cuya finalidad es conservar a las naciones dependientes en una dependencia an ms profunda.

No resulta, entonces, difcil comprender que la eleccin de gobernantes para nuestros pases, apoyada desde la sede del imperio con dinero y otros trucos menos confesables, recaiga en personajes oscuros y decididos a todo con tal de conservar los favores de quienes los han colocado en esa posicin de privilegio. En este juego de ajedrez juegan un papel fundamental las cpulas empresariales de nuestros pases, cmplices perfectos en los planes para blindar al actual sistema econmico impuesto desde las agencias financieras y otras organizaciones mundiales, y con ello conservar intacta su carta blanca para depredar los recursos y el patrimonio de las naciones sometidas a su voluntad.

Estos gobernantes-aliados se reconocen por el intempestivo cambio de discurso en cuanto logran su eleccin. De paladines de la democracia, se transforman de pronto en pequeos dictadorzuelos comprometidos con las clases dominantes y enemigos declarados de las clases trabajadoras. La prdica religiosa va desde el tono humanista de la campaa hacia la sumisin fantica y la obediencia ciega a doctrinas impuestas desde el extranjero con fines de control social. Sus prioridades derivan hacia la proteccin de privilegios para los ms ricos, con la exigencia de sacrificios para los ms pobres. Dados sus compromisos, terminan por demoler estructuras institucionales y caer en un desprestigio cuyo peso tambin arrastra al pas al cual representan.

Ante las acciones de estos gobernantes, la ciudadana suele sentir una vergenza inevitable por la torpeza, la falta de nivel y la estulticia de aquellos a quienes ha elegido en un proceso poltico iniciado con esperanza de cambio. Sin embargo, esas penas ajenas son tambin penas propias al comprobar una vez ms el engao de un sistema capaz de arrasar con el poder ciudadano y, por ende, con el imperio de la democracia. En esos casos, solo resta ir hacia atrs y buscar la falla en los mecanismos de organizacin poltica y los marcos legales para procesos electorales, donde precisamente se han pergeado las trampas.

Blog de la autora: www.carolinavasquezaraya.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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