Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2019

Condena a los lderes independentistas
La resistencia

Jess Gellida
Rebelin


El 14-O ser recordado como un da fatdico para los derechos y libertades democrticos del Estado espaol y por el inicio de una nueva fase antirrepresiva.

La condena entre 9 y 13 aos de prisin por sedicin y malversacin a los lderes independentistas es un punto de inflexin. La sentencia es la expresin de un fracaso profundo de la poltica. Una situacin que nunca tendra que haber llegado a los tribunales ni pasar por la represin a un movimiento pacfico y democrtico. Las ideas no se encarcelan sino que se debaten. En este sentido, la prisin y la represin nunca pueden ser la solucin de un conflicto que es poltico. El legtimo derecho de protesta, de reunin, de manifestacin y de expresin es interpretado por el Supremo como un levantamiento tumultuario en una sentencia que agrava el abismo con el Estado. Una sentencia, a las puertas de unas elecciones generales de alta tensin poltica y con la indignacin en las calles, que es un torpedo a la convivencia y a la gobernabilidad. La sentencia llega despus de dos aos de prisin preventiva, de una escalada represiva contra la disidencia pacfica y de un juicio donde han quedado en entredicho las garantas democrticas del sistema judicial. En este contexto, el presidente en funciones, Pedro Snchez, radicaliza su discurso y amenaza, da tras da, con la aplicacin del 155 o de la ley de seguridad nacional. Un nuevo giro interesado a la derecha en plena precampaa electoral, donde la resolucin dialogada y negociada del conflicto queda arrinconada, y la represin y los recortes de libertades se sitan como una No solucin que empuja hacia la desobediencia civil.

Una sentencia contra una opcin poltica el independentismo y contra un derecho ejercido democrticamente el de la autodeterminacin que marcar el futuro poltico del Estado, que sirve para reactivar la euroorden contra Carles Puigdemont, que abre la va del TEDH para las defensas y que ha recibido el rechazo de una amplia mayora de la sociedad catalana. En este sentido, el Tsunami democrtico es la respuesta masiva del soberanismo a la represin. Una campaa de lucha no violenta y de desobediencia pacfica que viene acompaada de las Marchas por la Libertad y de jornadas de huelga general. El Tsunami quiere ser el Momentum en el que lo soberanismo recupere la iniciativa. Al respeto, miles de personas han secundado la accin de bloqueo masivo del aeropuerto del Prat, que la polica ha reprimido con brutalidad.

Una situacin que pone el definitivo punto y final a la revolucin de las sonrisas y da paso al independentismo de resistencia. Una nueva fase en la que el movimiento independentista, todo y la desorientacin poltica, tiene que sumar aliados dentro y fuera de Catalua en defensa de las libertades y contra la deriva autoritaria del Rgimen del 78 para articular un nuevo frente democrtico antidepresivo que recupere el espritu del 1 y el 3-O bajo la bandera de la amnista, la democracia y la autodeterminacin.

Jess Gellida, politlogo e investigador social
@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter