Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2019

Bajo las sucias manos de Washington y sus socios

Pablo Jofr Leal
Rebelin


Las protestas en Irak tienen un estrecho correlato con lo que sucede en el resto de Oriente Medio: la ocupacin de Palestina a manos del sionismo. La guerra de agresin contra Yemen por parte de una coalicin liderada por Arabia Saud, las presiones contra El Lbano, la invasin y guerra terrorista contra Siria y las presiones contra la Repblica islmica de Irn.

En efecto, en el contexto de las crecientes presiones y agresiones sufridas por Irn a manos de Estados Unidos y sus aliados sionistas y wahabitas en Oriente Medio y el avance sostenido de este pas en defender a ultranza su soberana, las fuerzas enemigas de la nacin persa han buscado nuevos caminos de presin contra gobiernos aliados y territorios situados en las cercanas de Irn. Esta vez ha sido el turno de Irak y la ya manida estrategia de concretar una de sus revoluciones de colores que ha fracasado estrepitosamente gracias a la decisin pragmtica y firme de enfrentar todo intento de desequilibrar a Irak utilizando para ello los problemas, que evidentemente devastan a un pas ocupado y en guerra ya crnica.

Irak no es un pas libre

Para aquellos de memoria frgil o que la fecha signada como el ao 2003 les parece muy lejana, es necesario que recuerden que Irak es un pas ocupado, sin una plena soberana sobre su territorio, con tropas extranjeras que han instalado bases militares sin consentimiento alguno del gobierno iraqu y que adems sigue sufriendo los ataques de fuerzas terroristas, que han sido organizadas, armadas, financiadas y protegidas por aquellos que precisamente invadieron el pas o prestaron su apoyo. No olvidemos tampoco que en la zona del Kurdistn iraqu tambin existen bases militares con personal estadounidense, incluso tropas alemanas (800 soldados) que entrenan a las milicias Peshmergas y que son una permanente presin sobre el gobierno central iraqu, ya sea en lo referente a los campos petrolferos de Kirkuk o los afanes independentistas de algunos sectores, que incluso llegaron a la realizacin de un referndum en septiembre del 2017 que oblig a Bagdad a intervenir. Grupos que incluso hoy representan un peligro, no slo contra Irak sino tambin contra el vecino Irn, que en julio pasado a travs de la Fuerza Terrestre del Cuerpo de Guardianes de la Revolucin Islmica llev a cabo una operacin contra las bases activas y los centros de entrenamiento de grupos terroristas en el Kurdistn de Irak, cerca de las fronteras del pas persa.

El gobierno iraqu, a pesar de las fuertes presiones de Washington, quien tiene desplegado en territorio de Irak 7 mil soldados, en una docena de bases militares, ha dado pasos de estrechar relaciones con Irn lo que ha causado el escozor del rgimen estadounidense. Entre otras medidas, se estableci la reapertura del paso fronterizo al Qaim entre Irak y la Repblica rabe Siria. Bagdad ha iniciado los contactos con Rusia para la compra de diverso equipamiento militar a esta potencia, entre ellos el sistema de misiles S400. Se han organizado reuniones de coordinacin poltica y militar, en lucha contra el terrorismo, entre los gobiernos de Irak, Siria e Irn. Se han firmado acuerdos econmicos con China para la reconstruccin de infraestructura destruida por la invasin occidental. Igualmente se han concordado acuerdos energticos con pases europeos y un cada da ms fluido intercambio comercial con Irn, lo que para Estados Unidos implica la incapacidad de poder controlar las sanciones, bloqueos y embargos unilaterales que ha implementado contra la nacin persa.

Unamos a lo sealado, las denuncias del gobierno presidido por el primer ministro Adil Abdul Mahdi respecto a los crmenes cometidos por la entidad sionista contra el pueblo palestino y el rechazo absoluto a la propuesta de Washington denominada el acuerdo del siglo devenida en una idea de imposicin imperial. Bagdad tambin ha denunciado y los ataques perpetrados contra las Unidades de Movilizacin Popular de Irak (al Hashad al Shaabi en rabe) por parte del sionismo, que han significado el asesinato de oficiales de esta fuerza en combate contra el terrorismo takfir. Lucha que ha estrechado los lazos entre Irak, Siria e Irn con reuniones de enlace y esfuerzos militares conjuntos. Para Irn resulta evidente que los sucesos de violencia en Irak son digitados para dividir a ambos pueblos. "Los enemigos buscan sembrar la discordia, pero han fracasado y su conspiracin no ser efectiva", dijo el lunes el lder supremo Ayatol Ali Jamenei, citado en la cuenta de Twitter de su gabinete. "Irn e Irak son dos naciones cuyos corazones y almas estn unidos. Este vnculo se har ms fuerte da a da", agreg

Todos los caminos conducen a Washington

Las recientes protestas en Irak bajo el marco de reivindicaciones sociales, econmicas y polticas consideradas incluso por el gobierno como justas: ms fuentes de trabajo, disminuir el desempleo juvenil, apoyo frente al aumento del costo de la vida y lucha contra la corrupcin, no fueron demandas injustificadas pero ello, en modo alguno justifica las acciones que significaron la muerte de un centenar de personas mostrando claramente, que detrs de estas movilizaciones exista un plan de desestabilizacin que escapa a las justas necesarias reformas que favorezcan a la poblacin iraqu. Result evidente que la manipulacin y la intoxicacin informativa tanto regional, a manos de Arabia saud, Monarquas ribereas del Golfo Prsico e Israel, junto a medios periodsticos occidentales tanto de Estados Unidos, Francia como Gran Bretaa, tenan el objetivo, no slo de manipular y desinformar, sino tambin aunar esfuerzos para generar un clima de inestabilidad y condena al gobierno iraqu y el trabajo de mitigacin de la violencia que Bagdad ha implementado.

La mano intervencionista de Washington ha dejado huellas en cada accin desencadenada contra Irak. No es fortuito que parte de las protestas tuvieran una lnea de desarrollo respecto al suministro elctrico en las provincias del sur de Irak donde se vive una fuerte disputa entre dos transnacionales que desean llevarse el bocado apetitoso que significa suministrar energa elctrica a esa zona de Irak y eventualmente a pases vecinos (ello en el contexto de la compra de fluido elctrico por parte de Bagdad a Irn a contrapelo de las determinaciones sancionatorias de Washington). Me refiero a la alemana Siemens y la estadounidense General Electric que pugnan por quedarse con el contrato final. No resulta por ende, accidental, que las protestas frente a este tema no mencionaran en modo alguno la mano negra de las transnacionales y no sea parte del anlisis informativo de medios como The Washington Post, CNN o de los medios alemanes como DW.

Resulta sintomtico que ninguna agrupacin poltica haya asumido liderazgo alguno en estas protestas a pesar de que oficinas de gobierno y sedes de las fuerzas populares quedaron en cenizas - y que gran parte de los Twitter, mensajes de textos, uso de redes sociales, en un 80% proviniera desde Arabia Saud, Emiratos rabes Unidos y Kuwait. Donde las cadenas de noticias de occidente se hicieron eco de las protestas a partir de esos Bot (definido como aquel programa informtico que efecta tareas repetitivas a travs de internet lo que permite emitir miles de mensajes desde diversas partes del mundo). Adicionemos las amenazas del rgimen sionista, que a travs de Benjamn Netanyahu ya haba amenazado, el pasado mes de agosto, ejecutar acciones que no slo desestabilizaran a Irak y a las Unidades de Movilizacin Popular, sino que aquello sirviera para golpear a la Repblica Islmica de Irn.

Irak representa un botn deseado en materia de sus recursos de petrleo y gas. Desde la invasin iniciada el 20 de marzo del ao 2003, gran parte de los yacimientos petrolferos de esta nacin rabe (otrora nacionalizados) como Zubair, Rubaiba, Majnun, Qurna, Kirkuk, Badra, estn controladas por transnacionales como la holandesa Royal Dutch Shell, la estadounidense ExxonMobil, la Italiana ENI, la francesa Total Fine y la britnica BP. Segn la Direccin de Informacin Energtica de Estados Unidos (EIA, Energy Information Administration), las reservas de petrleo de Iraq, calculadas en 112.000 millones de barriles, son las segundas del mundo, slo por detrs de Arabia Saud. La operacin estadounidense, fuera del mito aquel de la supuesta presencia de armas de destruccin masiva y la autodenominada guerra contra el terror tena un objetivo ms terrenal: obtener el control y la extraccin del petrleo iraqu con un objetivo ulterior, privar a la Federacin Rusa y especialmente a China del acceso libre a las riquezas hidrocarburferas del pas rabe.

Los chinos, que en la actualidad compran la mitad del petrleo iraqu han aplicado una silenciosa y pragmtica tctica de expansin econmica donde el tema de intervencin, generacin de inestabilidad o tratar de explotar las divisiones en el pas no son parte de su poltica. La continuacin del conflicto en la regin, indudablemente, tendr a China como actor de los dardos estadounidenses. En cambio, cuando hablamos de las empresas occidentales, su historial de patrocinadores de revueltas, invasiones y agresiones los deja en evidencia. El inters de estas empresas y los gobiernos que las respaldan es incuestionable. Adems de explotar los campos existentes estn aquellos que han sido explorados y otros centenares no explotados y por sondear. Quedarse en Irak, por tanto, implica tener un gobierno que no afecte sus intereses y ganancias multimillonarias y si ello llega a suceder entonces el Plan B es generar inestabilidad, movilizar los medios de desinformacin, a las agencias de inteligencia como el Mossad, la CIA e incluso elementos del Partido Baaz que sustent al ejecutado ex dictador iraqu Sadam Hussein. Todo ello sirve para los propsitos de dominio.

La purga contra los militantes y simpatizantes baasistas tras la cada del rgimen de Sadam Hussein gener una masa de descontentos, que ha significado tener una quinta columna en el seno de la sociedad iraqu, que ha servido como mano de obra utilitaria para las labores de desestabilizacin en este pas. Han sido utilizados profusamente, tanto por elementos del terrorismo takfir como tambin por los gobiernos interventores en Irak. Ya en septiembre del ao 2018 una situacin similar de protestas como las experimentadas los ltimos das se vivi en la provincia de Basora, donde las autoridades iraques acusaron a miembros de este extinto Partido Baas de ser parte de aquellos que quemaron sedes gubernamentales e instalaciones de la Unidades de Movilizacin Popular (Al Hashad al Shabi). Lo sealado da sustento para afirmar que detrs de las recientes protestas en Bagdad, existe lo que el portavoz del Ministerio iraqu del Interior, Saad Maan, sign como manos negras, lo que se hace an ms evidente cuando faltan pocos das para la celebracin de la ms importante ceremonia chiita - el da de Arbain que congrega a millones de fieles en el santuario del Imn Hussein en Kerbala.

Un encuentro que tendr que redoblar sus esfuerzos de vigilancia y control frente a las siempre presentes amenazas de ataques terroristas de grupos takfiries, el peligro de una operacin de provocacin a manos de servicios de seguridad del sionismo y Arabia saud. Arbain se desarrolla en un escenario regional de conflictos, donde las acciones terroristas de los movimientos takfir siguen significando muerte y desolacin, sobre todo en Siria e Irak. Una regin donde la agresin saud contra Yemen y la poltica genocida de la entidad sionista son parte ya de un cotidiano que poco a poco va escenificando un cambio en la correlacin de fuerzas: necesario, fundamental e irreversible donde el Eje de la resistencia cumple un papel fundamental. Por ello las acusaciones contra las unidades de Movilizacin Popular Al Hashad al Shaabi por parte de los medios de informacin occidentales, respecto a su participacin en la represin de las protestas. Todo tiene que ver con todo en materia del anlisis geopoltico, incluso pensar en la ejecucin de una masacre en esta importante ceremonia religiosa.

Hoy, tras una semana de protestas, un centenar de muertos y una serie de acuerdos alcanzados entre el gobierno de Adil Abdul Mahdi y la oposicin una tensa calma se ha impuesto en el pas rabe. En la firma de este acuerdo, que incluye un paquete de reformas, ha tenido un papel fundamental la figura y las palabras de la mxima autoridad religiosa del pas el Ayatol Seyed Ali Sistani. ste, junto con criticar la violencia desatada, tambin reproch duramente a los poderes del estado iraqu por no cumplir con su responsabilidad en la lucha contra la corrupcin e inst al poder ejecutivo, judicial y legislativo a aplicar las reformas reales en el pas. El influyente clrigo iraqu asever que los partidos gobernantes deben cambiar la forma en que abordan los problemas de la nacin y el gobierno debe cumplir sus deberes para aliviar el sufrimiento del pueblo iraqu, combatir la corrupcin y crear nuevos empleos para los jvenes. En una seal de pacificacin las autoridades iraques prometieron que el uso desmedido de la fuerza en la represin de las protestas de la pasada semana tendr consecuencias. La Comandancia de las Operaciones Conjuntas de Irak anunci que tomar medidas contra oficiales, comandantes y soldados que cometieron "actos equivocados" contra los manifestantes durante la ltima jornada de protestas en el barrio Ciudad Sadr de Bagdad, el domingo 6 de octubre por la noche

El gobierno iraqu debe estar atento, prestar odo a aquellos consejos que siendo crticos marcan una clara lnea de trabajo. Cumplir las promesas efectuadas, caminar hacia la plena soberana poltica y militar. Recuperar sus riquezas naturales. Ampliar su base de relaciones y sobre todo estar claro que Washington, Israel, Arabia saud y sus aliados tteres estn dispuestos a ejercer todo tipo de presiones para lograr que Irak no tenga un desarrollo sustentable. La invasin de Estados Unidos ha destrozado en estos 16 aos la economa del pas. Un Estados Unidos que maneja los hilos del pas a travs del control de la distribucin del ingreso del petrleo del pas rabe, controlar su sistema bancario y financiero y sus relaciones comerciales con otros pases. Un Estados Unidos que tambin desea controlar parte del ejrcito iraqu con oficiales que le sean tiles y que generen, al interior del ejrcito disputas y criticas frente a la colaboracin militar con Irn.

Esa realidad, ese marco poltico, econmico y social es el que explica, fundamentalmente, la ola de manifestaciones en Bagdad y algunas ciudades importantes del centro petrolfero, consignado con llamados y exigencias al fin de una corrupcin rampante, el desempleo y aquellas dificultades en ellos servicios pblicos que afectan a gran parte de la poblacin. No es casual, tampoco, que todas las protestas se hayan originado en funcin de las medidas soberanas que ha tomado el Gobierno del primer ministro iraqu, Adil Abdul-Mahdi, incluida su decisin de seguir comerciando y mantener relaciones diplomticas con Irn.

Es parte del plan maestro estadounidense impedir la soberana de los pueblos, atacarlos, desestabilizarlos, impedir su desarrollo. Las manos sucias de Washington siguen marcando a fuego la poltica internacional. Cada accin provocadora contra los pueblos, cada intento de subvertir a los gobiernos y apoderarse de las riquezas naturales de los pases muestra que todos los caminos conducen a la capital del imperio con sus sucursales en Tel Aviv, Londres, Pars, Riad - a sus oficinas e instituciones donde polticos, empresarios, militares sedientos de poder no descansan ni trepidan en generar destruccin y caos en beneficio de ideologas y una visin de mundo hegemnica y criminal. En Oriente Medio en general y en Irak en particular la triada conformada por el imperialismo estadounidense, el sionismo israel y el wahabismo saud son la expresin de esas ideologas destinadas a ejercer sus acciones de dominio aunque ello implique millones de muertos


Fuente original: https://www.hispantv.com/noticias/opinion/439685/irak-protestas-eeuu-iran-israel  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter