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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2019

Un octubre que fue febrero

Atilio A. Boron
Rebelin


Concluida la supuesta negociacin entre la cpula dirigente de la CONAIE y Lenin Moreno este 14 de octubre qued sentenciada la derrota del alzamiento popular. La movilizacin haba comenzado, segn un tuit oficial de la CONAIE, para poner fin a las polticas econmicas de muerte y miseria que genera el FMI y las polticas extractivistas que afectan a nuestros territorios.

En la muy completa y detallada Declaratoria de Agenda de Lucha de Organizaciones de Pueblos, Nacionalidades y Comunidades Indgenas y Amaznicas en Apoyo a la Movilizacin Nacional y el Ejercicio de Nuestra Autodeterminacin, aprobada en Puyo (Pastaza), el 7 de octubre de 2019 destacaban como algunos de sus contenidos ms sobresalientes el rechazo a las medidas econmicas, denominadas el paquetazo, y se agregaba que demandamos la reversin ntegra de la carta de intencin suscrita con el Fondo Monetario Internacional cuyo contenido no se ha hecho de carcter pblico violando la obligacin de transparentar los actos del ejecutivo; as como la terminacin de los intentos de privatizacin de las empresas pblicas encubiertas bajo la figura de concesin.

La Agenda y otras declaraciones de la CONAIE tambin denunciaban los enormes beneficios que la burguesa sigue recibiendo a travs de mltiples polticas de reactivacin econmica y diciendo que haba llegado el momento de una accin para conquistar reivindicaciones populares e impedir que la aplanadora de reformas pase sobre la economa de los hogares pobres. Esto se traduca, segn los lderes del movimiento, en escandalosas medidas a favor de los bancos y grandes empresas que fueron exoneradas del pago de 4.295 millones de dlares en impuestos as como la colonizacin por parte de sus representantes de los principales cargos de la administracin pblica as como la desregulacin y precarizacin laboral exigida en el paquetazo del FMI. Recurdese que las medidas anunciadas por Moreno el 1 de Octubre estableca que los trabajadores de las empresas pblicas deberan aportar cada mes un da de su salario y que con el objeto de reducir la masa salarial los contratos ocasionales se renovaran con un 20% menos de remuneracin, al paso que el tiempo de sus vacaciones se baja de 30 a 15 das. A esto haba que aadirle el enorme aumento del precio de los combustibles ocasionado por la eliminacin de unos subsidios establecidos haca ya cuarenta aos, lo que encarecera casi todas las mercancas de consumo popular y generara un fuerte recorte en los ingresos de la poblacin.[1]

Sorprende que esta frondosa agenda quedara por completo al margen de la discusin entre la dirigencia de los pueblos originarios y el presidente ecuatoriano. No se entiende, por consiguiente, el triunfalismo que trasuntan algunos protagonistas y observadores del conflicto al hablar de la negociacin que puso fin a la revuelta. Salvo la cuestin del precio de la gasolina sin duda importante- todo lo dems sigue intacto, como si la enorme movilizacin popular en contra de las imposiciones del FMI no hubiera ocurrido.

Los temas que hacan al paquetazo asombrosamente quedaron fuera de la discusin, lo mismo que el reclamo, anteriormente expresado por la dirigencia indgena, de revertir la carta de intencin firmada con el FMI de manera inconsulta. No slo esto: tambin quedaron sepultados en el olvido, al menos por ahora, el hecho de que Moreno hubiera llegado al gobierno con el programa de la Revolucin Ciudadana del ex presidente Rafael Correa que contemplaba continuar aplicando las medidas de corte pos-neoliberal que haban sido encarnizadamente combatidas por las elites econmicas del Ecuador y con una agenda que reposicionaba a ese pas en lnea con los gobiernos progresistas de la regin, pugnando por emanciparse de la pesada tutela que Washington tradicionalmente haba ejercido sobre las naciones ubicadas en lo que con tanto respeto por nuestros pueblos denominan el patio trasero de Estados Unidos. Mediante una espectacular voltereta poltica Moreno malvers ese mandato con una velocidad y radicalidad pocas veces vistas al tiempo que convirti a Rafael Correa -quien hasta el da de la toma de posesin no se cansaba de decir que haba sido una de las ms seeras figuras del Ecuador, slo superado por Eloy Alfaro- en un nefasto personaje causante de las mayores desgracias jams padecidas por el Ecuador y a quien persigui y persigue- con enfermiza saa y sin tregua. Moreno no slo revirti el camino transitado por Correa sino que lo hizo sometindose vilmente a los mandatos de Washington: abandon el ALBA; entreg una base militar en Galpagos (uno de los ltimos refugios incontaminados de la humanidad); desaloj a las autoridades y funcionarios de la UNASUR del edificio construido en las afueras de Quito, precisamente sobre la lnea ecuatorial; y se puso de rodillas ante Donald Trump para satisfacer con inigualada ignominia (en un continente prdigo en lamebotas del imperio) los menores caprichos del emperador Por empezar, tratar de destruir la Unasur y promover el nefasto Grupo de Lima para atacar a la Revolucin Bolivariana.

En suma, Ecuador pas de la autodeterminacin nacional conquistada por el gobierno de Correa a ser un proxy, mejor dicho: un estado-pen que se limita a obedecer las rdenes emanadas de Washington y de las corruptas oligarquas dominantes en el Ecuador. Nada, absolutamente nada de esto, apareci en las negociaciones que la dirigencia de la CONAIE mantuvo con Moreno y que puso fin al conflicto. Tampoco hubo en esa peculiar negociacin una condena de la brutalidad de la represin policial y militar, los muertos (mnimo diez), casi 100 desaparecidos, centenares de heridos y encarcelados, estos ltimos por millares, y nada se dijo sobe el pedido de dimisin de los ultra-reaccionarios ministros del Interior y Defensa y sobre los atropellos a los derechos humanos. Toda la conmocin que sacudi al Ecuador fue tan slo por el precio de la gasolina? Y qu hay del paquetazo del FMI? Por lo visto los montes parieron un ratn.

Permtasenos ofrecer algunas conjeturas para tratar de desentraar lo ocurrido y sus razones. Primero, lo que caracteriz esta revuelta fue su tremenda debilidad ideolgica y poltica que mal poda ocultare bajo lo multitudinario de su convocatoria. Pero careca de una direccin poltica motivada por un genuino deseo de cambio y de oposicin al rgimen gobernante. En realidad, vistas las cosas con la ventaja que otorga el paso del tiempo, podra decirse con un cierto dejo de exageracin que fue una disputa al interior del proyecto morenista y nada ms, y que el espontanesmo de la protesta gatillada por el decreto del 1 de Octubre fue visto con beneplcito por sus conductores, para nada interesados en una elevacin del nivel de conciencia de las masas insurgentes. El resto era una hojarasca retrica que tena por finalidad ms confundir a las masas que clarificar su conciencia y el sentido de su lucha.

Segundo, la traicin de Moreno encuentra su espejo en la de algunos de los ms connotados dirigentes de la CONAIE, en especial Jaime Vargas, que arroj por la borda sus propios muertos y desaparecidos para obtener a cambio la promesa entindase bien, la promesa- de un nuevo decreto que slo un iluso, o un perverso cmplice, puede creer que significar desandar el camino del total sometimiento al FMI. Cabe esperar una profunda discusin en el seno de la CONAIE porque hay indicios de que un sector de la direccin, y no pocos en sus bases, no estn de acuerdo con lo pactado con el rgimen de Moreno. No slo con lo acordado por Vargas sino tambin con el papel jugado por Salvador Quishpe, ex Prefecto de Morona y encarnizado enemigo de Correa y cuya animosidad hacia ste lo llev a forjar un obsceno contubernio con Moreno. No es para nada arriesgado pronosticar que este conflicto latente no tardar en estallar.

Tercero, el presidente se movi con astucia, bien aconsejado por Enrique Ayala Mora, presidente del Partido Socialista del Ecuador y algunos otros mercenarios de la poltica ecuatoriana (unidos por su enfermizo rencor que tienen con el ex presidente Correa) como Pablo Celi, Juan Sebastin Roldn y Gustavo Larrea, asiduos visitantes y correveidiles de la embajada (por no calificarlos de agentes) quienes le indicaron de qu modo tena que negociar con los indgenas: promesas, gestos simpticos, fotos, un montaje televisivo, exaltacin de la falsa unidad tipo somos todos ecuatorianos, una fraternidad de opereta a cargo del camalen mayor de la poltica latinoamericana, Lenn Moreno, para hacer que los rebeldes se vuelvan a sus comunidades dejando el campo despejado para que luego el gobierno prosiga sin tropiezos con su proyecto.

Cuarto, el xito de la estrategia del gobierno se monta tambin en un hecho tan cierto como lamentable: la profunda penetracin de las ideas de la antipoltica en la sociedad civil del Ecuador, que concibe a los partidos como incurables nidos de corrupcin, amn del virulento y sostenido ataque contra el corresmo y todo lo que se le parezca, la complicidad del poder judicial en convalidar la sistemtica violacin del estado de derecho durante la gestin de Moreno y el papel manipulador de la oligarqua meditica que no ces de (mal)informar y desinformar a lo largo del conflicto.

Quinto, que si bien la insurgencia indgena cont con el apoyo de amplios sectores de la poblacin, stos no fueron sino un coro que acompa pasivamente las iniciativas de la dirigencia de la CONAIE. No de otro modo puede interpretarse el hecho anmalo de que slo la dirigencia de esa organizacin (muy influida, es sabido, por algunas ONGs que actan en el Ecuador y que son los invisibles tentculos del imperio e inclusive algunas agencias federales del gobierno de Estados Unidos) hubiera estado sentada en la mesa de las negociaciones. Y los otros sectores del campo popular, qu? Nada. De golpe y porrazo se esfumaron todos sus otros componentes y todo aquello slido se disolvi en el aire, sin dejar huellas en el conflicto. El debilitamiento de los partidos y sindicatos facilit enormemente las cosas para el gobierno y para la dirigencia conservadora de la CONAIE. No deja de ser un dato vergonzoso y extravagante que el principal blanco de ataque de sta hubiera sido Rafael Correa y no el verdugo que estaba asesinando a sus seguidores en las calles de Quito. Esto revela la hondura de un conflicto entre el ex presidente y aquella organizacin que en esta coyuntura sirvi para impedir que el corresmo, as como otras fuerzas polticas y sociales, pudieran converger en la conduccin de la revuelta. Es ms, el gobierno encarcel a varios de los ms importantes lderes del corresmo, comenzando por nada menos que la Prefecta de Pichincha, Paola Pabn, sin que hubiese la menor protesta de la dirigencia de la CONAIE ante semejante atropello.

Para concluir: lejos de haber triunfado lo que realmente ocurri fue la consumacin de una derrota de la insurgencia popular, cuyo enorme sacrificio fue ofrendado sin nada concreto a cambio y para colmo en una falsa mesa de negociaciones. Una dirigencia indgena que o bien es ingenua o si no corrupta porque, parafraseando lo que deca el Che a propsito del imperialismo, a Moreno no se le puede creer ni un tantito as, nada! Y esta dirigencia le crey al capo de un rgimen francamente dictatorial y corrupto hasta las vsceras. Le crey a un personaje como Moreno, traidor serial que si falt a sus promesas cien veces lo har ciento y una, sin escrpulo alguno y murindose de risa de los negociadores indgenas! Claro que el presidente tambin sali debilitado del conflicto: tuyo que huir de Quito y montar una negociacin, fraudulenta pero vistosa y eficaz ante las cmaras de televisin. El FMI le reprochar su actitud y volver a la carga, obligndole a cumplir con lo que pact, pese a las promesas que le hiciera a la CONAIE. No pasar mucho tiempo antes que las masas populares del Ecuador, no slo los pueblos originarios sino tambin las capas pobres de la ciudad y el campo, los sectores medios empobrecidos y desempoderados, en fin, la mayora de la poblacin del Ecuador caiga en la cuenta de la gran estafa perpetrada por Moreno y sus torvos asesores con la imperdonable complicidad de la dirigencia de la CONAIE y decidan tomar las calles nuevamente. Es una venerable tradicin del pueblo ecuatoriano que derroc a varios presidentes reaccionarios y si esta vez, cuando hizo un esfuerzo increble, las cosas salieron mal es probable que en su segura resurgencia los resultados sean muy distintos.

Trazando un paralelo con la historia de la revolucin rusa lo que vimos en Ecuador pareca ser un Octubre y result ser un Febrero. Por eso el Kerenski ecuatoriano todava se mantiene en el poder, como se mantuvo el ruso hasta que le lleg su Octubre. Ms pronto que tarde tambin al ecuatoriano le llegar su Octubre y, si las masas populares algo aprendieron de esta leccin en el futuro no se equivocarn y cuando se rebelen se desembarazarn de su dirigencia entreguista y pondrn fin a un rgimen cipayo, inmoral y retrgrado como pocos ha habido en la historia de Nuestra Amrica.

Nota:

[1] Cf. https://www.culturalsurvival.org/news/declaratoria-de-agenda-de-lucha-de-organizaciones-pueblos-nacionalidades-y-comunidades

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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