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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2019

Renta bsica, las piezas de un debate ineludible

Juan Torres Lpez
Ganas de escribir


Si se entiende en su sentido ms amplio (como un ingreso mnimo destinado a quienes carecen de l o reciben algn otro insuficiente para sobrevivir), puede decirse que todas las corrientes ideolgicas defienden la renta bsica. El economista Milton Friedman, el mayor referente del liberalismo en la segunda mitad del siglo XX, fue el promotor del impuesto negativo sobre la renta, una figura cercansima a la renta bsica universal que defienden quienes estn en sus antpodas. Y en Espaa todos los grandes partidos defienden en sus programas electorales algn tipo de ingreso mnimo, renta bsica o complemento salarial.

Es cierto que a partir de ah surgen las diferencias. Desde quienes piensan que una renta mnima slo se debe percibir si se est en situacin de extrema necesidad y a cambio de algn tipo de contraprestacin, hasta quienes la defienden como un derecho universal de ciudadana, incondicionado y sin contrapartida alguna.

Podra parecer que ese comn punto de partida es poco, pero quiz sea suficiente para empezar si se tiene en cuenta que hoy da hay ya legiones de personas sin ingreso alguno, y que en el horizonte no se percibe la posibilidad de que toda la poblacin tenga empleo por cuenta propia o ajena. Los avances de la productividad son inevitables y si continua la tendencia a no repartir sus frutos, bien reduciendo drsticamente la jornada laboral o modificando los objetivos de las polticas econmicas, el paro masivo ser inevitable.

Eso me lleva pensar que el debate sobre qu entender por renta mnima, a quin debe llegar y a cambio de qu, es ineludible. Y ante l, podemos atrincherarnos en las viejas concepciones del bienestar y las polticas sociales; tratar de innovar, pero emboscados en nuestras propias convicciones intentando tan solo imponer al otro nuestra propuesta, como si de una guerra de religiones se tratara; o abordar el debate democrticamente y con el rigor que demanda la complejidad de nuestras sociedades tan diversas y daadas.

Si se quisiera avanzar por este ltimo camino me parece que es imprescindible poner sobre la mesa algunas piezas esenciales para poder poner en marcha con xito cualquier tipo de renta bsica.

Hay que ponerse de acuerdo, en primer lugar, sobre el significado que en cada momento le damos al trmino renta bsica pues ahora se esta utilizando para referirse a diferentes modalidades de ayudas. Para avanzar y para poder llegar a conclusiones comunes, hemos de utilizar palabras que tengan el mismo significado para todas las personas.

Es imprescindible asumir sincera y formalmente, quiz llevndolo a nuestras constituciones, que nos comprometemos a evitar que queden en la indigencia quienes no disponen de medios para vivir con un mnimo de dignidad. Puede parecer una simpleza, pero es inevitable empezar por ah si realmente queremos evitar, por ejemplo, que slo el 8% de las personas que se encuentran bajo el umbral de pobreza en Espaa reciban algn tipo de las rentas mnimas ya reconocidas en nuestra legislacin.

Tambin deberamos asumir como presupuesto de partida que la renta bsica ha de ser un derecho o un mecanismo de ayuda, pero tambin un incentivo para crear riqueza, aunque entendiendo que la riqueza que necesitamos los seres humanos para vivir no es solo la que tiene expresin monetaria.

Debemos hacer bien las cuentas y tener presente que el coste financiero de cualquier tipo de renta bsica no se puede calcular solo en bruto, sino que se deben contabilizar los ahorros que pueda significar, los costes de oportunidad, y las externalidades positivas y negativas que lleve consigo. Y no slo los de expresin monetaria inmediata.

Hay que poner sobre la mesa y evaluar bien todas las posibilidades reales que tenemos a nuestro alcance para su financiacin y no solo las disponibles a corto plazo. Hay que ir ms all y explorar las que sin duda se van a abrir antes o despus en el mundo tan cambiante en el que vivimos. Es muy difcil, por no decir que imposible, financiar polticas realmente innovadoras como la renta bsica con nuestras viejas figuras fiscales. O las cuentas no saldrn o sern polticamente inasumibles.

Se debe saber que la renta bsica puede ser o no una propuesta que reduzca derechos y estndares de bienestar ya alcanzados. El debate ha de ser honesto al respecto para impedir que se hurte a la poblacin el conocimiento exacto de las renuncias que en cada caso implique su puesta en marcha.

Hemos de ser conscientes de que es imposible conocer con antelacin cules sern los efectos reales de la puesta en marcha de una renta bsica sobre todas las personas, sobre la sociedad y sobre la economa. Las experiencias que se han realizado nos proporcionan indicios interesantes, pero no grandes certidumbres. Por ejemplo, que no es cierto que una renta bsica cree vagos integrales, pero s que disminuye en alguna medida las horas dedicadas al empleo remunerado (algo que podra ser especialmente relevante en el caso de las mujeres), que no slo aumenta el bienestar personal, sino que tambin mejora las condiciones del entorno (educacin, salud, seguridad), y que est claro que permite desarrollar actividades que generan nuevos tipos de riqueza. Pero de alguna de esas experiencias se podra inferir tambin que su implantacin puede ocasionar desajustes en el empleo remunerado o subidas de precios si no se dan condiciones de oferta adecuadas O un profundo y agrio conflicto poltico (como ocurri en Estados Unidos) si no la acompaa un debate sereno y ecunime. Hay que ir, pues, con cautela y poco a poco porque de nada sirve querer llegar muy lejos si no se van consolidando avances efectivos.

Finalmente, hay que ser conscientes de que el debate sobre la renta bsica se realiza sobre un problema social que no admite soluciones tcnicas en todos sus aspectos pues gran parte de las interrogantes que plantea son normativos. Lo que se necesita, por tanto, es que todas las personas puedan revelar sus preferencias con conocimiento de causa y transparencia, y que haya condiciones efectivas para que las decisiones polticas subsiguientes sean democrticas.

Fuente: http://www.juantorreslopez.com/renta-basica-las-piezas-de-un-debate-ineludible/


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