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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2019

Mezcla de autoritarismo, involucin y torpeza
La sentencia del procs nos condena a la Espaa eterna

Rosa Mara Artal
eldiario.es


No por esperada, la sentencia del procs a los polticos independentistas catalanes es menos demoledora. En varios sentidos. Hay uno general que nos cae como una losa a todos, de punta a punta del pas: saber que en las decisiones de poder, Espaa siempre derrapa por el mismo sesgo, o siempre carga del mismo pie. Es una mezcla de autoritarismo, involucin y torpeza que no mejora con el tiempo y el desarrollo. Pedro Snchez y su gobierno vinieron a demostrarlo este lunes, cuando a las 8 de la maana, empezaron a tuitear una campaa, en varios idiomas, contando que Espaa es una democracia consolidada. Se imaginan algo igual en cualquier parte del mundo civilizado? Les cabe en la cabeza que Francia, Alemania, el Reino Unido, Portugal... hicieran esa proclamacin que nadie les pide? La pluma del complejo asomaba con sonrojante desmaa. Y el martes le dan otra vuelta de tuerca contando lo felices que son los extranjeros en Espaa. Aunque no incluyen a los que trepan por las vallas con pas de Ceuta y Melilla.

La Sala de lo Penal del Supremo se puso a opinar sobre sus decisiones, lo que parece fuera de lugar en su cometido, al decir de algunos expertos. Pero lo que s dijo sobrecoge. Los lderes independentistas hicieron "un simulacro" que enga a los ciudadanos. Un simulacro. Y eso est penado con entre 9 y 13 aos de crcel. A Carme Forcadell, como presidenta del Parlament, la sentencian a 11 aos y medio de crcel porque tuvo la responsabilidad principal a la hora de aprobar "el cuadro normativo" inconstitucional que cre una legalidad paralela e hizo posible todo lo dems. Primer caso en la historia democrtica de condena por presidir la aprobacin que un tribunal penal considera anticonstitucional. Cuesta seguirlo. Los 'Jordis' "alentaron a ocupar los colegios" y a "impedir la actuacin policial" el 1-O con sus tuits y declaraciones. Con sus tuits. Personas especialmente pacficas como valora la propia sentencia. Parece una pesadilla pero es cierto. No hubo ni violencia organizada, ni rebelin, ni secesin, ni golpe de Estado. El Supremo aplica la sedicin, como explica Ignacio Escolar, una figura penal de origen autoritario y que no aparece como tal en buena parte de las legislaciones europeas.

El Supremo, adems, nos obsequia con una teora sobre la desobediencia civil que convierte en sedicin cualquier protesta. Lejos de derogar las leyes y cdigos mordaza con un gobierno declarado progresista, se da un recorte a las libertades civiles francamente preocupante.

La Espaa eterna bulle en este marco. No deja de ser curioso repetir innecesariamente en apariencia- elecciones justo cuando se esperaba la sentencia del Supremo y en los duros trminos que ha sido rubricada. Se prevean las consecuencias que iba a provocar. Fue una sentencia tan anunciada que todos tomaron posiciones. Para sacar provecho en varias de ellas. Pablo Casado confirma la afirmacin de, entre otros, Oriol Junqueras: No es justicia, es venganza. Ofende or al presidente del Partido Popular decir que quien la hace, la paga, conociendo la historia de corrupciones e impunidades de su partido. Y pedir un cambio en la tipificacin de los delitos para que se ajusten a su voluntad. Por la misma lnea andan sus correligionarios. La aficin de la derecha desde el centro derecha a la extrema derecha- a legislar segn sus apetencias parece ser endmica.

Las reacciones han sido las esperadas. Disturbios, represin policial, heridos, tensin. Con una amplia cobertura meditica, con retransmisiones dramatizadas en directo, culpabilizaciones al gusto. A protestar no salen solo los independentistas sino los agraviados por unas "sentencias despiadadas", segn las calific textualmente el peridico francs Liberation. "Encarcelamientos draconianos" que "avergenzan Espaa", segn el editorial de The Guardian. Lo son.

No olvidemos que la violencia la vimos en la represin de octubre de hace dos aos. Los espaoles con los ojos abiertos y el mundo entero escandalizado por mucho que la vistan de no se sabe qu modernidad en campaas de lavado. Es como reacciona la vieja Espaa, la que no arranca al progreso pasen los aos que pasen.

Luego estn los que se atrincheran en odios y rencores, ideas preconcebidas, y ese destructor "A por ellos" con el que se llenan las tripas muchos de quienes tienen el cerebro vaco. Un sector de la sociedad que no cree en la democracia, hemos de ser conscientes de ello, de esa gravsima realidad en la que vivimos.

Como aragonesa, descendiente de la Corona que compartimos en la Edad Media nada menos, s desde nia que "el problema" cataln no naci ayer. La identidad catalana es una aspiracin muy arraigada; abochorna ver cmo la simplifican. Fue el rey Borbn Felipe V quien, vencedor en la Guerra de Sucesin contra la Casa de los Austrias, suprimi en los Decretos de Nueva Planta leyes e instituciones de varios territorios, fundamentalmente los que componan el reino de Aragn (entre 1707 y 1716). Como haran Casado, Rivera y Abascal ahora mismo, y quin sabe si alguno ms. Y es esa pugna lo que alimenta votos. En ciertas personalidades, las dignidades y patriotismos autnticos no dejan de ser una presuncin.

En esa progresin del uso de los sentimientos de muchos catalanes, Rajoy se aplic a fondo y logr que el independentismo cataln se triplicara con creces pasando del 15% al 48% en una dcada. Ms poder para aquello que hagan cuando estn en los gobiernos. Artur Mas tambin lo utiliz, creyendo que los miles que salan en la Diada lo hacan por l. Unos ms, otros menos. Ahora, a toda mquina con nuevas elecciones a la vista.

Una cuestin, discrepancia, aspiracin, llmenle como quieran, que sin duda habra que resolver de una vez por cauces polticos. Es un tema muy dificil, de ah, los aos, los siglos que lleva sin resolverse. Lo piden jueces progresistas, cualquiera con dos dedos de frente y todos los de las dos manos de demcrata. Por supuesto que no se puede declarar la independencia sin ms. Para eso era necesario un referndum con todas las garantas. Con luz y cmaras, que los taqugrafos son ya de los siglos de los que no nos dejan salir. Con libertad. Negociando. Pero haba que sacar tajada. Y hay que seguir en esa tarea que da beneficios. No precisamente de los ms limpios.

La sentencia, con todas las dudas que ofrece, ha ahondado las heridas en multitud de catalanes. "Casi la mitad no quieren seguir en Espaa. Ms de dos tercios de ellos quieren votar. Una mayora absoluta superior al movimiento independentista cree que el juicio no ha sido justo y que los presos deberan estar en libertad", informa el artculo del director de Eldiario.es.

El caso es vivimos en una Europa, organizada en Unin, que cierra los ojos hasta a genocidios. O en una Espaa que viene usando las poltronas de gobierno para intereses particulares, incluidos los saqueos de las arcas pblicas. Una que soporta la degeneracin de instancias esenciales para la democracia, amiguismos, privilegios, trapicheos sin fin. Con una parte de la sociedad que se ciega como si le pusieran la bandera por capote como hacen algunos especmenes en su delirio-.

Todo eso y ms pasa. Incluyan la estupefaccin, el dolor de ver que, de las dos Espaas, casi siempre lleva las riendas la misma. As pasen los das, los meses, los aos, las dcadas, las centurias. Y en ese marco, unos polticos van a estar aos encarcelados por hechos que en nada se parecen a los autnticos destrozos de la convivencia. Nos dicen, en la tpica trampa espaola, que pronto saldrn con permisos, que hasta podran ser indultados por las leyes catalanas -que por cierto los polticos de la amplia ala ultra querran cambiar tambin-. Pero no, la justicia exonera. Sus familias merecen esa justicia. Entre rejas y con estigma de condenado sin haber usado que lo vimos- la violencia que la injusticia insoportable aplica. Siempre que los Tribunales superiores, europeos, no le pongan remedio. Que por algo se hacen "promos" en idiomas forneos. O que la poltica de verdad, limpia y abierta, se decida de una vez a buscar una solucin.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/sentencia-proces-condena-Espana-eterna_6_953014707.html



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