Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2019

Bolivia, lo que est en juego

Atilio A. Boron
Rebelin


Este prximo domingo el pueblo de Bolivia deber tomar una decisin trascendental, que excede el significado de una eleccin presidencial. Sin restarle valor a sta, lo que est en juego es una opcin histrica, un desafo para las naciones que componen el Estado Plurinacional: consolidar los formidables avances realizados durante la presidencia de Evo Morales -que convirti a la otrora atrasada, estancada y siempre convulsa economa boliviana- en la ms dinmica de Latinoamrica o, en cambio, optar por un melanclico retorno al pasado.

Arnold Toynbee tena razn cuando deca que la evolucin de las sociedades (y las civilizaciones, en su caso) dependa de la respuesta que fuesen capaces de dar ante los grandes desafos que las de tiempo en tiempo las confrontan. Y el que hoy se le plantea a las naciones del Estado Plurinacional es saber si tienen la sabidura y la valenta para proseguir por la senda que convirti a ese pas en el ms luminoso ejemplo de progreso integral de la sociedad, no slo en el mbito de la vida econmica sino tambin en el poltico y cultural; o si respondiendo a prejuicios ancestrales o temores atvicos se acobardan ante las implicaciones de las profundas transformaciones que tuvieron lugar en el pas y retroceden, buscando refugio en un pasado borrosamente recordado y que la oligarqua meditica se encarga de idealizar. No slo eso: tambin de ocultar el holocausto social y econmico que producira en Bolivia el retorno de sus antiguos gobernantes y sus gastadas polticas. Debera ser suficiente echar una mirada a la tragedia argentina o ecuatoriana para persuadir a la poblacin de que la restauracin de la hegemona neoliberal que Bolivia padeci por dcadas desatara una catstrofe de inconmensurables proporciones, ms all de ser en s mismo un imperdonable error.

Los medios, punta de lanza del imperio en la guerra de quinta generacin, obnubilan la visin de la realidad porque en esa prehistoria de Bolivia mal podran esconder la crnica pobreza de la enorme mayora de la poblacin, el desprecio y maltrato a los pueblos originarios y los pobres en general, la absoluta debilidad de un estado incapaz siquiera de pagar a sus funcionarios, la indefensin popular ante la rapacidad de las oligarquas locales y el imperialismo, el saqueo de sus bienes comunes, la migracin forzada de millones en busca de una vida mejor y la ferocidad con que los gobiernos de turno repriman a quienes luchaban por una vida digna. Este maligno ejercicio de fomentar la desmemoria y ocultar los sufrimientos del pasado es una estrategia comunicacional cuyo es objeto adormecer las conciencias y fomentar la desconfianza o el temor ante la positiva evolucin experimentada por Bolivia desde el 2006. Transformacin que modific arcaicas relaciones sociales, que puso fin al sometimiento y la humillacin de las naciones originarias, que elimin el analfabetismo, que sac de la pobreza a millones de personas, que redistribuy significativamente la riqueza, expandi la educacin y la salud pblicas y que recuper las riquezas naturales para todos los bolivianos. Y que puso fin a lo que pareca ser la incurable maldicin de la inestabilidad poltica con sus secuelas de violencia, caos social y estancamiento econmico.

Estas positivas mutaciones fueron reconocidas inclusive por personas e instituciones poco amigables con el socialismo comunitario, como el Financial Times por ejemplo, que en su edicin del 27 de Octubre del 2015 public un voluminoso suplemento dedicado a La Nueva Bolivia y en donde se dijo, entre otras cosas, que dada la excepcional importancia del litio en las nuevas tecnologas de la informacin y comunicacin este pas bien podra ser la Arabia Saudita del siglo veintiuno. Es obvio que cambios de esta magnitud modifican esclerotizadas relaciones de fuerza y es por eso que la oposicin a Evo, en un esfuerzo desesperado, apela a cualquier recurso con tal de que bolivianas y bolivianos decidan retornar al pasado. Disponen de enormes recursos para ello: dinero, bancos, empresas, el apoyo de la embajada, medios de comunicacin con los que pueden difamar y mentir con total impunidad. Pero se habr olvidado el pueblo boliviano de las matanzas ocurridas bajo el gobierno de Snchez de Lozada, o de los que cayeron durante las heroicas guerras del gas y del agua? No creo. Es difcil tapar el sol con un dedo. Pude comprobar hace pocos das el carcter vivaz y vibrante de la sociedad civil en Bolivia. Estoy seguro que ante del desafo de Toynbee optar por seguir avanzando por el camino trazado por Evo y los movimientos sociales en lugar de caer en la ilusin de creer que la frmula que tantas veces fracas (a manos de Snchez de Lozada, Banzer, Quiroga, Mesa) y que tantos sufrimientos y penurias le ocasionaran en el pasado sera ahora milagrosamente exitosa si esos mismos personajes, o sus amigos, ahora la volvieran a aplicar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter