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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2019

Sobre el libro de Thomas Piketty Capital e ideologa
Inglaterra o cmo no abordar el problema

Michel Husson
Viento Sur


Thomas Piketty resume de este modo en el diario Liberation la tesis central de su libro Capital e ideologa: "Cada sociedad humana debe inventar un relato ideolgico para justificar sus desigualdades" 1/ . Pero, curiosamente, no aborda este tema en las pginas que dedica al Reino Unido.

Evidentemente, el voluminoso libro de Piketty [1232 pp.] suscita admiracin por el enorme trabajo que ha supuesto y dificulta la crtica. Sin embargo, pensamos que no podemos dejarnos llevar por la fascinacin ni por una cierta forma de sorpresa, y que la crtica es necesaria. Para comprender bien el mtodo de Piketty y valorar sus aportaciones hemos optado por situar el proyector sobre una parte de la misma: las pginas (de las 201 a la 226 [a falta de la edicin en castellano, todas las referencias al libro tienen que ver con la edicin francesa]) consagradas al Reino Unido.

En s mismo los ttulos que elige Piketty para las distintas partes del libro son bastante reveladores: "El Reino Unido y la progresividad de la propiedad ternaria; la aristocracia britnica, una nobleza propietaria; la sociedad de propietarios en la novela clsica; el almanaque de Burke, de los barones a los petro-multimillonarios; los Lores, garantes del orden propietario; la batalla por la progresividad fiscal y la cada de la Cmara de los lores; Irlanda, entre la ideologa trifuncional, propietaria y colonialista". En esta enumeracin encontramos el cuadro sinptico utilizado por Piketty, en concreto, las nociones de trifuncionalismo y propietarismo. Las sociedades trifuncionales estn compuesta por el trptico: clero, nobleza y Tercer Estado [la plebe]. Despus, una "gran ruptura" (principalmente, la revolucin francesa) condujo a una sociedad de propietarista.

Los dos Burke: John y Edmund

Tras algunas pginas consagradas a Jane Austen (a la que ya cit en El capital en el siglo XXI) Piketty centra su inters en el almanaque de John Burke, una especie de anuario de la nobleza britnica 2/ . Con l, llega a la conclusin de que "la nobleza britnica del siglo XIX era indisociablemente aristocrtica y propietarista". Volveremos sobre esta observacin, pero antes es necesario que centremos la atencin en la ideologa y demos marcha atrs para hablar de Edmund Burke (un homnimo sin vinculo aparente con John) que se hizo celebre por su severa crtica de la revolucin francesa 3/ .

Su punto de vista debera haber interesado a Piketty, porque su libro est centrado en la contraposicin entre la revolucin razonable de 1688 en Inglaterra y la revolucin francesa. Esto es lo que dice Burke: "si juntamos todas las circunstancias de la revolucin en Francia, se puede decir que realmente se trata de la ms sorprendente que se haya visto hasta el presente en el mundo entero. En varias ocasiones se han producido hechos asombrosos a travs de los ms medios y las formas ms absurdas y ridculas () Todo parece fuera de lo natural en ese extrao caos de insensatez y ferocidad y en esa mezcla de todo tipo de crmenes mezclados con todo tipo de locuras. Echando un vistazo a estas monstruosidades () se pasa del desprecio a la indignacin, de las risas a las lgrimas y del desprecio al horror".

Incluso desde su punto de vista, Piketty podra haber encontrados en estos comentarios de Burke, en la medida que se irrita por la confiscacin de los bienes de la Iglesia, elementos interesantes. Adems, Burke es un verdadero idelogo, que expuso sus ideas en un pequeo libro aparecido en 1795 4/ . En sus reflexiones sobre la escasez, avanza una visin de la sociedad que aborda de forma directa la cuestin de las desigualdades. Comienza por enunciar una perogrullada bastante ridcula: "Los trabajadores son pobres porque son numerosos" (The labouring people are only poor, because they are numerous). A continuacin explica por qu "en el seno de una gran multitud, el reparto equitativo no puede ofrecer gran cosa a cada persona". Y tampoco se puede hacer nada al respecto: "esa categora a la que denominados los ricos es tan reducida que si se les cortara la cabeza y se distribuyera todo lo que consumen ellos en un ao, eso no dara suficiente pan y queso a los trabajadores para un solo da". No existe ah una admirable justificacin de las desigualdades en la que se poda haber apoyado Piketty?

Las leyes de pobres

En el Reino Unido, la cuestin del trato a los pobres ha sido objeto de un debate permanente. Uno de sus momentos fuertes fue cuando se preparaba la implantacin de la Ley de Pobres en 1834. Entre quienes intervinieron en el debate, dos prestigiosos economistas, David Ricardo y Thomas Malthus, discrepaban sobre si haba que abolir la vieja Ley de Pobres . En este punto, tomar como referencia una contribucin anterior 5/ y aqu me limitar a realizar algunas observaciones.

El principal reproche que hace Malthus a los pobres en su Essaie sur la population 6/ [Ensayo sobre la poblacin], es que constituyen un "Estmulo al matrimonio que acta de una manera constante y sistemtica; porque liberan a cada individuo de la responsabilidad que impone la naturaleza a cada hombre que se convierte en padre" (tomo II, p. 236). Es por ello que "el pueblo debe contemplarse como la principal causa de sus sufrimientos" (ibid.: p 237) y resignarse la consiguiente responsabilidad moral: la castidad.

Aparte de eso, la Ley de Pobres "aminora la voluntad de ahorrar, debilitando as uno de los principales incentivos de la laboriosidad y la templanza, y, por tanto, de la felicidad" (T. II, p. 68). Por tanto es necesario lo que hoy en da llamaramos una poltica de activacin apoyada en esta dura mxima: la situacin de dependencia "debera ser considerada vergonzosa. Es un estmulo para trabajar, indispensable para el bien general de la sociedad. Todo esfuerzo que trate de debilitar este sentimiento, por muy bien intencionado que sea, produce un efecto totalmente contrario al esperado" (T II. p. 67).

Aqu volvemos a topar con la retrica -o la ideologa?- del efecto perverso: querer hacer el bien puede tener consecuencias perversas, y para estar seguros, es necesaria la rudeza social. En consecuencia, concluye Malthus: "es necesario desaprobar pblicamente el pretendido derecho de los pobres a ser mantenidos a costa de la sociedad" (T II, pg. 257).

Es en una carta dirigida a un juez de Sussex, Hutches Trower 7/ , el 27 de enero de 1817, donde Ricardo formula de forma ms clara su oposicin a las Ley de Pobres. En ella encontramos el eco de las tesis de Burke (los pobres son pobres porque son numerosos) y evidentemente las de Malthus, pero Ricardo aade un alegato a favor de un libre mercado de trabajo:

"No se puede contener la poblacin mas que reduciendo lo que fomenta su incremento excesivo, dando plena libertad a la relacin entre los pobres y sus patrones, que limitara el volumen del empleo en el mercado a su demanda efectiva. Al comprometerse a alimentar a quienes tienen hambre se genera, en cierta medida, una demanda ilimitada de seres humanos, y si no hubiera una mala gestin de la Ley de Pobres (o la ocasional dureza de corazn de los supervisores y la avaricia de las parroquias) para controlar en parte sus efectos negativos, la poblacin y los impuestos continuaran aumentando progresivamente de forma regular hasta que los ricos sean reducidos a la pobreza y desaparezca para siempre la distincin de la condicin social".

Asombrosa coincidencia y sntoma de cierta permanencia en los argumentos, la cuestin de la necesaria "distincin de la condicin social" ha sido retomada recientemente en una tribuna de opinin por un defensor convencido de las desigualdades: "A travs de un desplazamiento semntico sutil se nos quiere hacer creer que nuestro lema republicano exige la igualdad de la condicin social" 8/ . Esta perennidad ideolgica, que reaparece de forma cclica, es algo que en su mayor parte Piketty ha pasado por alto. Resumiengo, no podra estar ms claro: para los economistas, que tambin son idelogos, la buena sociedad se basa en la existencia de distintas condiciones sociales o, dicho de otro modo, en la existencia de la desigualdad entre pobres y ricos.

La pausa de Engels 9/

Esta misteriosa frmula se debe a Robert C. Allen, profesor de historia econmica, en referencia al libro de Engels La situacin de la clase trabajadora en Inglaterra 10/ , publicado en 1845. La utiliz para llamar la atencin sobre el siguiente fenmeno: en la primera mitad del siglo XIX los salarios apenas aumentaron en el Reino Unido a pesar de que la renta per cpita s progres 11/ . A lo largo de ese perodo que Allen bautiz como la pausa de Engels, la tasa de beneficio se duplic y la participacin de los beneficios en la renta nacional aument en detrimento de la del trabajo y de la renta agraria (ver el grfico). Para los economistas de la poca (Ricardo, Malthus), el estancamiento salarial era la norma y, como ya lo haba expuesto Burke en su libro Penses de 1795: "el trabajo es una mercanca como cualquier otra, aumenta o disminuye en funcin de la demanda. Esto est en la naturaleza de las cosas".