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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2019

Postfranquismo

Jaime Richart
Rebelin


Qu diferencia de polticos y de gobernantes y de fiscales y de jueces si, tras el simulacro de referndum llevado a cabo por el Govern cataln porque no haba sido autorizado por el gobierno espaol en esta parodia de democracia (pese a ser el asunto, de acuerdo con el artculo 149 de la Constitucin, una simple cuestin de voluntad poltica), el gobierno central se hubiera tomado a broma aquel simulacro o hubiese mirado simplemente a otra parte sin darse por concernido!

Y digo esto, porque poda haberlo autorizado como mera consulta, como simple sondeo no vinculante. O incluso como referndum a escala nacional a votar por todos los espaoles. Seguro es que los catalanes hubieran cedido por su carcter razonable y su pacifismo, en espera de una mayor madurez de la democracia. As es que realizar una consulta unilateral con urnas no pasaba de ser un gesto de protesta, pues bien saban estos polticos condenados ahora miserablemente, que no poda tener ninguna efectividad. La consumacin de una hipottica independencia real de Catalunya sera complejsima. Debera pasar por un proceso de transferencias y competencias tan dificultoso o ms que el Brexit britnico respecto a la CEE.

De modo que este esperpntico proceder de los espaoles con estos siete gobernantes catalanes empez con el cepillado del Estatut aprobado por su Parlament. A ello sigui el sistemtico silencio ignominioso (que ni siquiera negativa) del gobierno de Rajoy quien a su vez, una sola legislatura antes, haba amonestado en el Congreso a Zapatero por no llevar a cabo el dichoso referndum. Luego vino la intervencin de la Fiscala. Para luego iniciarse un proceso durante tres meses dedicados a esclarecer hechos que eran conocidos por todo el mundo. Terminando todos estos disparates encadenados, en una condena que se hace pasar por benvola porque hubieran podido apreciar estos magistrados violencia (a pesar de que no la hubo) y sentenciar que hubo rebelin, un delito mucho ms grave, en una estrategia maquiavlica gracias a la cual los condenados deben estar encima agradecidos.

Total, una operacin monstruosa a juicio de cualquier bien pensante. Un complot slo propio de un rgimen autoritario de bajsima estofa, que ha de avergonzar al espaol menos partidario de la secesin de cualquier trozo de tierra de la nacin espaola; que ha de avergonzar a los pases europeos en general y que ha de abochornar a los de la Comunidad por tener en su seno a una nacin cuyos gobernantes y jueces siguen ejerciendo con la mentalidad franquista. Quiz sin darse cuenta, quiz dndose cuenta pero decididos a reforzar en Espaa el estilo de gobernacin postfranquista, aunque todos ellos se hagan acreedores a la reprobacin y hasta la maldicin del resto del mundo...

Jaime Richart, Antroplogo y jurista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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